<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[Ingeniero de letras]]></title><description><![CDATA[Consiliencia y pasión por hibridar Filosofía, Tecnología, Economía, Ciencias, Historia, Geopolítica y Pensamiento Crítico.]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nxRj!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6d1f8e2c-13d1-49cb-b346-a05364758d7e_1024x1024.png</url><title>Ingeniero de letras</title><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Fri, 15 May 2026 15:37:55 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Javier Jurado]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[jajugon@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[jajugon@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Javier Jurado]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Javier Jurado]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[jajugon@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[jajugon@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Javier Jurado]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[El emperador y el papa]]></title><description><![CDATA[Legitimaci&#243;n, debilidad, tecnolog&#237;a y l&#237;mite]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-emperador-y-el-papa</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-emperador-y-el-papa</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 02 May 2026 07:01:12 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En 1804, Napole&#243;n invitaba a P&#237;o VII a Par&#237;s para su coronaci&#243;n imperial. Pretend&#237;a refrendar con el perfume de Roma la legitimidad de su ceremonia. Cinco a&#241;os despu&#233;s, en 1809, el emperador se anexionaba los Estados Pontificios y acababa haciendo prisionero al papa. No era la primera ni la &#250;ltima vez que un emperador y un papa danzaban y entraban en conflicto. Una tradici&#243;n que ha llegado incluso hasta nuestros d&#237;as.</p><p>El peque&#241;o corso durante un tiempo se limit&#243; a extorsionar a Roma porque pensaba que <em>esa</em> <em>vieja m&#225;quina se descompondr&#237;a ella sola.</em> El proceso secularizador ilustrado se aceleraba con la Revoluci&#243;n francesa y el propio tornado napole&#243;nico. De hecho, muchos peri&#243;dicos y gacetas de Europa hab&#237;an sentenciado al papado, bautizando al predecesor como &#8220;<em>P&#237;o VI y &#250;ltimo</em>&#8220;. Hubo, sin embargo, un s&#233;ptimo. Y Napole&#243;n, que <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/napoleon-propaganda-y-mito">de propaganda sab&#237;a un rato</a>, sigui&#243; coqueteando con &#233;l. Hasta que se hart&#243; y acab&#243; apres&#225;ndolo. Hoy, a pesar de todo, esta fricci&#243;n sigue produci&#233;ndose.</p><p>El <em>emperador</em> y el <em>papa</em> han interactuado en occidente innumerables veces buscando en el otro reconocimiento y protecci&#243;n, y se han disputado la primac&#237;a de la autoridad pol&#237;tica y moral cuando no estaban de acuerdo. Pero estos episodios no han quedado enterrados en los manuales de historia. A pesar del proceso secularizador, en un mundo moralmente polite&#237;sta y ruidoso, global y multipolar, el <em>emperador</em> contempor&#225;neo, Donald Trump &#8212; con todo su aparato de excentricidades propias de un Cal&#237;gula &#8212;, se ha visto de nuevo sorprendido por un papa d&#237;scolo. Hace unos d&#237;as Le&#243;n XIV condenaba duramente la escalada b&#233;lica estadounidense, sumada a anteriores cr&#237;ticas a su criminalizaci&#243;n de la inmigraci&#243;n. Y la administraci&#243;n Trump se enzarzaba en responderle.</p><p>La tensi&#243;n ancestral por fijar los l&#237;mites leg&#237;timos del poder vuelve a estar en juego. Y esa <em>vieja m&#225;quina</em>, dos siglos despu&#233;s, sigue resisti&#233;ndose a descomponerse. Aunque hayan cambiado los uniformes, las constituciones, los medios de transporte, la tecnolog&#237;a y la escala de la violencia, persiste la vieja incomodidad del poder ante cualquier voz que pretenda decirle que no todo lo posible es l&#237;cito. Le&#243;n XIV tuvo claro, desde su nombramiento hace en breve un a&#241;o, que uno de los pilares centrales que afectar&#237;an a su pontificado ser&#237;a el de la lucha por la paz. Y que a ese sumar&#237;a el de tratar de formular respuestas ante los retos de la inteligencia artificial. No en vano escogi&#243; ese nombre &#8212; como reconoci&#243; expl&#237;citamente &#8212; rememorando el de su antecesor, Le&#243;n XIII, cuyo pontificado transit&#243; por las turbulencias de la Revoluci&#243;n Industrial.</p><p>El choque reciente entre el Vaticano y el universo pol&#237;tico de Donald Trump ha sorprendido a buena parte de la derecha estadounidense que hab&#237;a le&#237;do el pontificado de Francisco I como un accidente ideol&#243;gico, una inflexi&#243;n progresista que constitu&#237;a una anomal&#237;a romana influida por la sensibilidad latinoamericana, la inmigraci&#243;n y la ret&#243;rica social. Aquella lectura les hab&#237;a permitido guardar una esperanza t&#225;cita: el par&#233;ntesis terminar&#237;a, llegar&#237;a un sucesor m&#225;s af&#237;n al temperamento de las bases conservadoras estadounidenses y Roma volver&#237;a a sintonizarse. La elecci&#243;n de un papa nacido en Chicago aliment&#243; adem&#225;s esa expectativa.</p><p>Sin embargo, con las declaraciones abiertas de Le&#243;n XIV ha reverdecido esta at&#225;vica tensi&#243;n, a pesar de que hoy se plantee en un escenario secularizado completamente distinto en t&#233;rminos de reconocimiento e impacto social. Pero ese impacto no se encuentra s&#243;lo en las bases cat&#243;licas del trumpismo. Muchos hab&#237;an olvidado que Roma, aun debilitada, sigue funcionando de vez en cuando como una instancia relevante en el marco de la legitimidad moral a escala global, y particularmente en la occidental. Ya no es una prolongaci&#243;n d&#243;cil del poder nacional ni un ap&#233;ndice espiritual de una determinada coalici&#243;n cultural. Pero gracias a su proyecci&#243;n medi&#225;tica viralizada por la tecnolog&#237;a y a la ins&#243;lita tradici&#243;n milenaria que la asiste, puede converger con otras muchas sensibilidades secularizadas en algunos asuntos aunque se aparte de ellas en otros. A la vez conservadora en teolog&#237;a e inc&#243;moda para el nacionalismo. Defensora de tradiciones morales que friccionan con el liberalismo progresista y, al mismo tiempo, alineada con &#233;l contra la desmesura militar, la humillaci&#243;n del extranjero o la deshumanizaci&#243;n del adversario. Entonces, el Estado soberano moderno, y m&#225;s a&#250;n cuando se siente investido de un destino excepcional, tolera mal que exista una voz transnacional capaz de emitir juicios morales sobre su conducta sin pedir permiso. Y hay varios enfoques sugerentes en esta revisitada tensi&#243;n.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png" width="665" height="443.4855769230769" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/b837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:665,&quot;bytes&quot;:3961753,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/195022492?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYxr!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb837161c-8063-45a5-bcd1-283dc9c13021_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><h2>Las dos espadas en la globalizaci&#243;n digital</h2><p>Durante siglos, el papado disput&#243; autoridad dentro de una cristiandad relativamente compacta, aunque desgarrada por guerras, cismas y rivalidades. Aquellas pugnas se desarrollaban en un espacio donde el lenguaje religioso era com&#250;n incluso para los adversarios. El emperador y el papa discut&#237;an en la misma gram&#225;tica del mundo, aun cuando pelearan por la &#250;ltima palabra. En ese trasfondo operaba, con matices cambiantes, la vieja <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Doctrina_de_las_dos_espadas">doctrina de </a><em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Doctrina_de_las_dos_espadas">las dos espadas</a></em>: la idea &#8212; elaborada a partir de un pasaje evang&#233;lico y desarrollada por la teolog&#237;a pol&#237;tica medieval &#8212; de que existen dos potestades para regir el mundo cristiano, la temporal y la espiritual. &#211;rdenes distintos obligados a cooperar y que, en &#250;ltimo t&#233;rmino, deb&#237;an quedar subordinadas a la autoridad espiritual de Roma. M&#225;s all&#225; de sus interpretaciones, la imagen condensaba una intuici&#243;n decisiva para occidente: el poder no era uno, y la espada del gobernante no agotaba por s&#237; sola la fuente de legitimidad. En el fondo, m&#225;s all&#225; de sus momentos absolutistas y totalitarios, esta tensi&#243;n plural por la legitimidad pudo contribuir a la fragua de democracias pactistas y dial&#243;gicas occidentales.</p><p>Hoy, sin duda, el papa ya no pugna en las mismas condiciones, ni pretende imponer una obediencia org&#225;nica sobre el conjunto de la vida p&#250;blica que ha perdido su homogeneidad y su horizonte simb&#243;lico com&#250;n integrado en el tejido cotidiano. Sin embargo, su voz llega a una escala que ning&#250;n pont&#237;fice medieval habr&#237;a podido imaginar. Ni siquiera a la de los grandes medios de masas del siglo XX. Roma ha perdido densidad social y ha ganado extensi&#243;n reticular con la digitalizaci&#243;n. Ha dejado de ser un s&#243;lido arquitect&#243;nico y se ha vuelto, en buena medida, una se&#241;al fluida que se viraliza, aunque salte entre espacios fragmentados y en algunos no permee del todo.</p><p>Esa transformaci&#243;n altera la tensi&#243;n hist&#243;rica. La misma modernidad que adelgaz&#243; su peso a trav&#233;s de la secularizaci&#243;n ha multiplicado su capacidad de presencia global casi en tiempo real. Un gesto pontificio, una frase, una homil&#237;a, una condena o una advertencia pueden circular en minutos por todo el planeta, ser traducidos instant&#225;neamente, recontextualizados, combatidos, aplaudidos, troceados y vueltos a poner en circulaci&#243;n. Esto hace que una autoridad a priori menos vinculante sea m&#225;s visible. Y eso puede amplificar una nueva legitimidad incluso entre quienes reniegan habitualmente de la palabra de Roma, que hoy de vez en cuando baja a la misma arena pol&#237;tica digital en la que el nuevo emperador sabe bien que se juega mucho.</p><p>Hay otra paradoja sugerente. Vivimos en una &#233;poca que suele describirse a s&#237; misma como secular, plural, emancipada de las viejas tutelas religiosas. Y, sin embargo, pocas &#233;pocas han estado tan saturadas de <em>lenguaje moral</em>. Las redes sociales, la pol&#237;tica de la identidad, la cultura de la cancelaci&#243;n, el activismo reputacional, la indignaci&#243;n permanente, la se&#241;alizaci&#243;n de virtud, el capitalismo simb&#243;lico de las buenas causas: todo ello revela que la secularizaci&#243;n en realidad no ha vaciado el espacio p&#250;blico de moralidad. Lo ha fragmentado, teatralizado y acelerado. No hemos dejado atr&#225;s el impulso de juzgar; hemos redistribuido ese impulso entre pantallas, tribus, campa&#241;as y algoritmos. A menudo da la impresi&#243;n de que nuestra &#233;poca no cree demasiado en una verdad compartida, aunque cree much&#237;simo en el derecho a emitir veredictos. Porque, en el fondo, estamos condenados a <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/aspirar-a-lo-inalcanzable">aspirar a lo inalcanzable</a>.</p><p>En este ambiente ca&#243;tico, sin embargo, cuanto m&#225;s se dispersan las propuestas morales, cuanto m&#225;s compiten entre s&#237; y m&#225;s ansiosas y performativas se vuelven, m&#225;s visible puede volverse de pronto una voz serena y directa que hable con otro ritmo, desde otra duraci&#243;n y con una ambici&#243;n universalista menos dependiente de la recompensa instant&#225;nea. La esfera p&#250;blica contempor&#225;nea abunda en <em>moralizaci&#243;n</em>, aunque escasea en <em>autoridad moral</em>. La moralizaci&#243;n suele juzgar desde una facci&#243;n, se alimenta de visibilidad y recompensa simb&#243;lica, a menudo castiga sin matiz y premia la rapidez antes que la hondura. La autoridad moral aspira a algo m&#225;s dif&#237;cil: hablar de manera comprensible m&#225;s all&#225; del propio bando, sostener una continuidad en el tiempo, aceptar el coste de contrariar a los propios, no depender enteramente del mercado de atenci&#243;n. No deja de resultar simb&#243;lico, en este sentido, que el papa est&#233; saliendo en defensa de un pa&#237;s profundamente isl&#225;mico, como algunos le afean y otros le alaban.</p><p>Desde luego, tambi&#233;n la autoridad moral puede ser hip&#243;crita, parcial o ciega. La Iglesia cat&#243;lica entra de igual modo en el juego de la moralizaci&#243;n. Pero sigue reteniendo en el imaginario una autoridad moral diferente. Por lo que la distinci&#243;n sigue siendo &#250;til. Ya que ayuda a entender por qu&#233; una instituci&#243;n religiosa debilitada puede, en ciertos momentos, destacar precisamente en un ecosistema hipermoralizado. Y hacer que un emperador, atareado en mil frentes, se moleste en contestar.</p><p>La voz del papa ya no puede presentarse sin m&#225;s como guardiana indiscutida de la moral humana, pues ni siquiera los propios cat&#243;licos la asumen enteramente. Pero el pont&#237;fice todav&#237;a puede actuar como una instancia de convergencia moral m&#237;nima cuando acierta a nombrar un l&#237;mite que mucha gente percibe, aunque lo fundamente desde marcos muy distintos. Paz. Dignidad humana. Prudencia ante la destrucci&#243;n total. Rechazo de la humillaci&#243;n del d&#233;bil. Desconfianza frente a un progreso t&#233;cnico <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-desfase-y-la-verguenza-prometeicos">que corre m&#225;s deprisa que nuestra capacidad para gobernarlo</a>. En esos puntos, la palabra de un papa puede dejar de sonar como voz de parte y adquirir, siquiera por un instante, una resonancia transversal.</p><p>Y esa resonancia no nace a pesar del mundo secularizado, sino en parte gracias a &#233;l. Porque el siglo XXI ha debilitado las obediencias compactas, pero no ha desactivado la necesidad de un m&#237;nimo &#233;tico com&#250;n. M&#225;s bien la ha intensificado bajo nuevas formas. El flujo intensivo de informaci&#243;n en esta sociedad global hiperconectada la somete a una presi&#243;n moral continua: debe posicionarse sobre guerras lejanas, cat&#225;strofes humanitarias, discriminaciones, tecnolog&#237;as emergentes, formas de vida innovadoras, amenazas ecol&#243;gicas, injusticias heredadas y conflictos de legitimidad. La vieja arquitectura moral se ha deshecho; pero los escenarios que demandan juicios y valoraciones no han hecho m&#225;s que crecer. El resultado es una mezcla extra&#241;a de hambre de br&#250;jula y sospecha hacia cualquier br&#250;jula demasiado visible. Quiz&#225; por eso resultan tan interesantes las voces que no encajan del todo en los bandos simplificados contempor&#225;neos. No porque tengan autom&#225;ticamente raz&#243;n, tampoco porque est&#233;n libres de intereses, m&#225;s bien porque no pueden ser digeridas del todo por la l&#243;gica tribal.</p><p>Roma es una de esas voces. No la &#250;nica, desde luego. Hay tradiciones humanistas, jur&#237;dicas, filos&#243;ficas y religiosas no cat&#243;licas que tambi&#233;n aspiran a sostener l&#237;mites universales. Pero el papado posee una singularidad hist&#243;rica que habla desde una instituci&#243;n con enorme continuidad temporal, alcance global y una relativa independencia respecto al Estado-naci&#243;n. Esa independencia es limitada, conflictiva y siempre imperfecta, pero sigue siendo real para buena parte de occidente. A pesar de no contar ni siquiera con una legitimidad democr&#225;tica, sigue proyectando una imagen de custodia de algo que no deber&#237;a quedar enteramente al arbitrio del c&#225;lculo pol&#237;tico. Aunque el problema circular e irresoluble sobre qui&#233;n tiene la legitimidad para fijar lo que es leg&#237;timo constantemente aflore. Tambi&#233;n en lo que respecta a la tecnolog&#237;a.</p><h2>El problema de la instancia moral</h2><p>En 1075, el papa Gregorio VII prohibi&#243; que los gobernantes laicos invistieran obispos, suscitando la llamada <em>Querella de las investiduras</em>. Dos a&#241;os despu&#233;s, en 1077, el emperador Enrique IV cruzaba los Alpes en invierno y esperaba descalzo ante el castillo de Canossa para obtener el perd&#243;n pontificio tras haber sido excomulgado por retar al papa. La escena parec&#237;a una humillaci&#243;n del imperio ante Roma, pero el conflicto estaba lejos de terminar. Lo que se disputaba no era un simple ritual de b&#225;culos y anillos, sino algo mucho m&#225;s hondo: qui&#233;n ten&#237;a derecho a nombrar a los mediadores entre el poder y la conciencia, qui&#233;n invest&#237;a moralmente el orden. Aquel pulso medieval, bajo su apariencia remota, materializaba la recurrente y vieja obsesi&#243;n del poder que sigue viva hoy: no contentarse con gobernar los cuerpos, sino querer prescribir tambi&#233;n el sentido y la moral que articulan nuestro comportamiento.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg" width="480" height="360" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:360,&quot;width&quot;:480,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Reforma Gregoriana y Querella de las Investiduras&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Reforma Gregoriana y Querella de las Investiduras" title="Reforma Gregoriana y Querella de las Investiduras" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-Wlv!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F04c69375-c77c-48aa-956d-9d42d6c7be63_480x360.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Nuestra &#233;poca no discute ya sobre obispos y abad&#237;as. Discute sobre pol&#237;ticas exteriores, militares, migratorias, econ&#243;micas o energ&#233;ticas. Pero tambi&#233;n sobre un creciente protagonismo del gobierno de la tecnolog&#237;a. As&#237; se proyecta la discusi&#243;n sobre modelos, salvaguardas, infraestructuras cognitivas, algoritmos de decisi&#243;n, reg&#237;menes de visibilidad y sistemas capaces de ordenar gran parte de la experiencia. Las investiduras contempor&#225;neas no se hacen con b&#225;culo y anillo. Se escriben en capas de alineamiento, t&#233;rminos de uso, pesos estad&#237;sticos, excepciones regulatorias y l&#237;mites incorporados al c&#243;digo. Aunque la analog&#237;a no pueda ser literal, ahora sigue en juego qui&#233;n determina la arquitectura moral de los intermediarios. Especialmente cuando empleamos los agentes conversacionales de IA para que nos asesoren sobre lo que es correcto hacer. Desplazando a obispos y a psic&#243;logos.</p><p>Como cualquier tecnolog&#237;a, los grandes modelos de IA no son simples herramientas neutrales. Van convirti&#233;ndose, poco a poco, en mediadores del conocimiento, del trabajo, de la persuasi&#243;n, del consejo, de la vigilancia y hasta de la guerra. Quien define sus l&#237;mites no decide &#250;nicamente una pol&#237;tica empresarial; participa en la definici&#243;n pr&#225;ctica de lo que una sociedad considera admisible.</p><p>En ese sentido, el reciente choque entre Anthropic y el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha funcionado como un peque&#241;o laboratorio del problema, una cierta <em>querella de las investiduras</em>. La empresa, empe&#241;ada en imprimir <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/una-constitucion-moral-para-la-ia">una constituci&#243;n moral a su flamante familia de modelos Claude</a>, ha sostenido que se neg&#243; a retirar ciertas l&#237;neas rojas relativas a la vigilancia masiva y a las armas aut&#243;nomas plenamente letales, y que esa negativa precipit&#243; el conflicto con el gobierno federal, que le hizo perder contratos multimillonarios. Por m&#225;s que ahora, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ficcion-relato-e-impacto-economico">con la amenaza inminente de un nuevo modelo capaz de hacer saltar por los aires la ciberseguridad norteamericana</a>, el emperador y el se&#241;or tecnofeudal est&#233;n volviendo a aproximar posturas y a tener <a href="https://www.democrata.es/economia/trump-ve-posibles-acuerdos-tras-unas-conversaciones-muy-productivas-con-anthropic/">conversaciones </a><em><a href="https://www.democrata.es/economia/trump-ve-posibles-acuerdos-tras-unas-conversaciones-muy-productivas-con-anthropic/">muy productivas</a></em>.</p><p>M&#225;s all&#225; de las versiones interesadas de cada parte, me parece interesante la estructura del desacuerdo. El Estado no acepta f&#225;cilmente que una compa&#241;&#237;a privada conserve capacidad para restringir usos que el propio Estado considera legales, parte de su leg&#237;timo monopolio, y estrat&#233;gicamente necesarios. La empresa, por su lado, intenta reservarse una franja de prescripci&#243;n moral sobre el sistema que desarrolla. Se puede discutir el grado de coherencia de esa postura, el alcance de su sinceridad o las contradicciones de una firma tecnol&#243;gica que tambi&#233;n busca contratos lucrativos. Pero la cuesti&#243;n de fondo resulta fascinante: ni el gobierno quiere ceder a una empresa el monopolio de la moralidad, ni la empresa acepta quedar reducida a proveedor mudo de una raz&#243;n de Estado tecnificada.</p><p>Y entonces reaparece Roma desde otro &#225;ngulo. Y cuestiona a quienes legitiman al Estado democr&#225;tico por encima de la empresa privada &#8212; con buenas razones &#8212; pero ignoran la mundaneidad del propio Estado y su c&#225;lculo pol&#237;tico de corte maquiav&#233;lico. El papa disputa as&#237; la prevalencia del relato moral universal desde el cual han de juzgarse esos desarrollos. Recuerda que ni el Estado ni la empresa deber&#237;an erigirse por s&#237; solos en &#225;rbitros de lo humanamente admisible. Esa posici&#243;n tiene algo profundamente anacr&#243;nico y, al mismo tiempo, profundamente actual. Anacr&#243;nico, porque remite a la vieja pretensi&#243;n de una ley superior a la voluntad del soberano &#8212; por m&#225;s democr&#225;tico que se revista. Actual, porque las tecnolog&#237;as emergentes han reabierto con violencia la cuesti&#243;n de los l&#237;mites. Cuando la potencia t&#233;cnica crece, tambi&#233;n crece la tentaci&#243;n de confundir capacidad con legitimidad. Ah&#237; una voz moral externa vuelve a ser molesta.</p><p>De hecho, el caso de la IA permite ver con nitidez una din&#225;mica general que se actualiza en el presente: Cada gran salto t&#233;cnico desplaza el problema moral hacia un nuevo terreno. La m&#225;quina industrial trastoc&#243; el trabajo, la ciudad, la relaci&#243;n entre capital y obreros, la pobreza, la organizaci&#243;n del tiempo y la cuesti&#243;n social. La m&#225;quina cognitiva trastoca hoy la autor&#237;a, la confianza, el criterio, la atenci&#243;n, la seguridad, la vigilancia, la distribuci&#243;n del empleo cualificado y la misma percepci&#243;n de lo humano. No se trata solo de productividad o innovaci&#243;n disruptiva. Lo que est&#225; en juego es la forma de vida que cristaliza alrededor de una nueva infraestructura de poder. Por eso resulta tan relevante que Le&#243;n XIV se refiriera expl&#237;citamente a Le&#243;n XIII y a la necesidad de responder a una nueva revoluci&#243;n industrial marcada por la IA. El paralelismo no es ornamental. Sit&#250;a el papado dentro de una lectura civilizatoria de la t&#233;cnica que, brindando por el progreso, se niega a aceptar acr&#237;ticamente su aceleraci&#243;n ciega.</p><p>Este movimiento resulta interesante incluso para un lector no creyente. Porque la recepci&#243;n social de la IA est&#225; muy lejos de ser un&#225;nimemente entusiasta. Lejos de Silicon Valley y de los centros m&#225;s innovadores en IA, una enorme parte de la opini&#243;n p&#250;blica global no vive esta revoluci&#243;n como una fiesta luminosa, sino m&#225;s bien como una mezcla de fascinaci&#243;n, recelo y temor. Las encuestas internacionales muestran una cautela persistente: mucha gente reconoce el potencial de la IA y, al mismo tiempo, desconf&#237;a de sus efectos sobre el trabajo, la informaci&#243;n, la privacidad, la seguridad, la identidad y la vida cotidiana. Hay una intuici&#243;n popular de que algo enorme se mueve bajo nuestros pies y de que todav&#237;a no hemos encontrado las instituciones, las leyes ni los h&#225;bitos mentales capaces de gobernarlo con serenidad.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png" width="393" height="719.9141323792487" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1024,&quot;width&quot;:559,&quot;resizeWidth&quot;:393,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;How do people around the world feel about the rise of AI in daily life?&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="How do people around the world feel about the rise of AI in daily life?" title="How do people around the world feel about the rise of AI in daily life?" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lXtQ!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F09489cdd-c6ce-43b0-ac76-ae76f86a547a_559x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>La prudencia de Roma reverbera en ese clima. <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9482540">Aunque ante la IA existen reaccionarios bien asentados en el conservadurismo</a>, su postura dista de ser simplemente tecn&#243;foba o rom&#225;nticamente hostil ante el progreso. Porque ser&#237;a inveros&#237;mil negar <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-chispa-del-progreso">el valor de la innovaci&#243;n a la condici&#243;n y al desarrollo humanos</a>. El papa insiste en la dignidad humana, en la centralidad de la persona, en la necesidad de someter el desarrollo t&#233;cnico a criterios &#233;ticos superiores. Y se alinea con una inquietud global, articulando con un lenguaje m&#225;s denso una percepci&#243;n com&#250;n del riesgo que pide fijar ciertos l&#237;mites que no necesariamente nacen de una fe compartida. Ante la <em>fuerza</em> de los grandes tecno-optimistas inflados de inversi&#243;n y arengados por el pretendido hombre fuerte en la Casablanca, el papa est&#225; aglutinando una postura cr&#237;tica desde la <em>debilidad</em>.</p><h2>La fragilidad del pacifismo como legitimaci&#243;n de la autoridad</h2><p>El cristianismo defensor de los d&#233;biles y de los oprimidos &#8212; piedra angular de la <em>moral de esclavos</em> para Nietzsche &#8212; fue sin embargo acusado durante siglos, no sin motivos, de haber bendecido imperios, justificado guerras y ofrecido cobertura simb&#243;lica a m&#250;ltiples dominaciones. El papado mismo no tiene una historia inmaculada de desapego por el poder. Ha participado en &#233;l, lo ha buscado, lo ha administrado y lo ha confundido demasiadas veces con su propia misi&#243;n. Ser&#237;a ingenuo olvidar ese legado.</p><p>Pero precisamente por eso resulta tan interesante la posici&#243;n actual de Roma. Cuanto m&#225;s lejos queda de la espada, m&#225;s visible se vuelve su capacidad de apelar a algo que no puede garantizar por la fuerza. Su debilidad material y de reconocimiento no borra sus ambivalencias hist&#243;ricas, aunque s&#237; modifica radicalmente el modo de su intervenci&#243;n. Su aparente fragilidad le permite aparecer con una desnudez que en ciertos contextos se parece mucho a la autoridad moral m&#225;s sincera. Una autoridad fr&#225;gil que encuentra su espacio cuando el mundo parece inclinarse hacia poderes cada vez m&#225;s musculados, m&#225;s acelerados y menos dispuestos a reconocer l&#237;mites. </p><p>De hecho, en su l&#243;gica de despiadada negociaci&#243;n, la administraci&#243;n Trump ha calificado al Papa precisamente de &#8220;<em><a href="https://www.cnbc.com/2026/04/15/trump-pope-leo-iran-war-jesus-.html">d&#233;bil</a></em>&#8221; a prop&#243;sito de sus cr&#237;ticas a la guerra en Ir&#225;n, en las que cuestionaba a <em><a href="https://www.bbc.com/news/articles/cvg0z3n5e5jo">los tiranos que gastan miles de millones en guerras</a></em>. Se sumaba a esa embestida el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance &#8212; cat&#243;lico converso &#8212; <a href="https://www.theguardian.com/world/2026/apr/17/pope-jd-vance-row-iran-just-war">tratando de dar lecciones de teolog&#237;a con una osad&#237;a pasmosa sobre lo que es una &#8220;guerra justa&#8221;</a> &#8212; aquel concepto desarrollado por Agust&#237;n de Hipona &#8212; a un papa como Le&#243;n XIV, que es el primer Papa agustino y, probablemente, uno de los mayores expertos mundiales en su obra.</p><p>La cuesti&#243;n es que este ataque a su <em>debilidad</em> en realidad puede transformarse en un cierto <em>im&#225;n de legitimidad</em>. La fragilidad de una Iglesia cat&#243;lica en retroceso ante la oleada secular desde, al menos, aquellos tiempos de Napole&#243;n, y zarandeada por el nuevo emperador, puede alinearla con tantos que se sienten d&#233;biles frente a un desaforado Trump. Roma disiente, da voz y se opone al tremendo poder de los nuevos oligarcas del tecnofeudalismo, al gran emperador de las criptomonedas y el acabamiento del consenso diplom&#225;tico global de los &#250;ltimos ochenta a&#241;os, que ha entrado en <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-nueva-trampa-de-tucidides">una nueva trampa de Tuc&#237;dides</a> de forma belicosa.</p><p>Quiz&#225; el papa frente al emperador est&#225; poniendo voz a una sociedad que siente que va perdiendo pie, y cuyos malestares, procedentes de lugares muy distintos, coagulan en algunos l&#237;mites tan claros como el de la <em>paz</em>, que reaparece una y otra vez como frontera moral &#250;ltima. Una paz que <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/victoria-o-paz">contrasta con la de la permanente </a><em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/victoria-o-paz">victoria</a></em> que Trump ans&#237;a infantilmente en cada interacci&#243;n. La proclama no es una consigna banal, cursi ni buenista. Innumerables tradiciones religiosas y laicas han cargado de densidad espiritual este concepto, traduci&#233;ndolo al derecho internacional y al orden jur&#237;dico. A pesar de los pies de barro de toda propuesta moral, esa petici&#243;n que protege a los d&#233;biles, promueve el di&#225;logo y la convivencia pretende superar las morales tribales del &#8220;nosotros&#8221; y el &#8220;ellos&#8221;, como condici&#243;n m&#237;nima de protecci&#243;n de la vida.</p><p>Roma con ella se enfrenta a la actitud de destrucci&#243;n ilimitada &#8212; esa que se atreve a proclamar la inminente <em>desaparici&#243;n de una civilizaci&#243;n entera</em>, como amenazaba Trump hace unos d&#237;as &#8212; y se alinea con quienes no toleran que ese lenguaje se convierta en el ordinario del poder. Quiz&#225; no todo conflicto pueda resolverse sin fuerza, y hay pacifismos que no son inteligentes, pero la violencia sin principio de contenci&#243;n termina degradando aquello que dice proteger. Y esa degradaci&#243;n al final acaba reconociendo el poder legitimador perdido.</p><h2>Retomar una legitimidad en retroceso</h2><p>En el a&#241;o 452, con el Imperio romano de Occidente exhausto y Atila avanzando sobre Italia tras arrasar ciudades del norte, el emperador Valentiniano III no encontr&#243; mejor recurso que enviar a su encuentro al papa Le&#243;n I. El gesto dec&#237;a mucho sobre el momento: cuando la fuerza del imperio ya no bastaba, Roma buscaba apoyo en otra clase de poder, el de una legitimidad moral capaz de impresionar all&#237; donde las legiones hab&#237;an dejado de hacerlo. No sabemos cu&#225;nto hubo de diplomacia, de c&#225;lculo militar o de mito en la retirada del huno. El caso es que <em>desarmado</em> y desprovisto de toda asistencia, la leyenda nos narra que Le&#243;n I acudi&#243; ante Atila, mantuvo con &#233;l una conversaci&#243;n, y este decidi&#243; no invadir y saquear Roma. M&#225;s all&#225; del dramatismo &#233;pico del papa, la imagen que trascendi&#243; fue la de un emperador en declive que, incapaz de imponer respeto por s&#237; mismo, tuvo que recurrir a la autoridad del papa para intentar salvar a Roma.</p><p>La administraci&#243;n Trump no puede ser ajena a que su histrionismo, su desinhibici&#243;n verbal, su dominaci&#243;n comunicativa y su desprecio por los contrapoderes y las mediaciones que no pueda controlar &#8212; <a href="https://www.abc.es/ciencia/trump-nuevo-hachazo-ciencia-fulmina-junta-consejo-20260427123825-nt.html">como acaba de hacer </a><em><a href="https://www.abc.es/ciencia/trump-nuevo-hachazo-ciencia-fulmina-junta-consejo-20260427123825-nt.html">tambi&#233;n</a></em><a href="https://www.abc.es/ciencia/trump-nuevo-hachazo-ciencia-fulmina-junta-consejo-20260427123825-nt.html"> con el fulminado Consejo de ciencia norteamericano</a> &#8212; azuzan a sus seguidores pero le granjean importantes opositores con una clara p&#233;rdida de legitimidad. Los &#237;ndices de popularidad est&#225;n en m&#237;nimos y las encuestas le auguran batacazos electorales que ya veremos si est&#225; dispuesto a asumir. Pero no puede renunciar al poder legitimador que arropa a esa misma figura del pont&#237;fice al que se enfrenta. Porque entra en conflicto con el imaginario de buena parte de sus propias bases.</p><p>De manera que no ha tardado en tratar de recuperar para s&#237; ese mismo revestimiento legitimador del cristianismo, incluso despu&#233;s de vilipendiar al papa. Quiz&#225; porque, como Valentiniano III, puede estar palpando los s&#237;ntomas de decadencia de aquella gran superpotencia que gan&#243; la Guerra Fr&#237;a y que ahora parece estar autodestruyendo su propia hegemon&#237;a. Como Atila asomara desde el Este, China lleva d&#233;cadas <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-desplazamiento-del-epicentro-mundial">reclamando su trono como epicentro mundial</a>. Hace unos d&#237;as, el presidente de EE UU compart&#237;a en redes sociales una imagen generada por IA en la que aparece &#233;l como Jes&#250;s sanando enfermos y otra en la que Cristo le da &#225;nimos. En esa misma l&#237;nea, ante el reciente intento de atentado que ha sufrido, Trump ha corrido a afirmar que la motivaci&#243;n ha sido <a href="https://www.dw.com/es/trump-dice-que-atacante-de-ayer-ten%C3%ADa-motivaciones-anticristianas/a-76946103">por el </a><em><a href="https://www.dw.com/es/trump-dice-que-atacante-de-ayer-ten%C3%ADa-motivaciones-anticristianas/a-76946103">odio contra la cristianos</a></em>.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png" width="701" height="323.2276657060519" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/c4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:480,&quot;width&quot;:1041,&quot;resizeWidth&quot;:701,&quot;bytes&quot;:740916,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/195022492?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DUEa!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc4433645-be55-432a-9639-ae23a19bdf84_1041x480.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Todo poder desea hablar en mon&#243;logo. La contribuci&#243;n hist&#243;rica de occidente, con todas sus sombras, consisti&#243; en impedir a veces ese mon&#243;logo mediante la tensi&#243;n entre instancias diferentes. Iglesia y Estado, imperio y papado, ciudades y coronas, parlamentos y monarqu&#237;as, universidades y pr&#237;ncipes. A pesar de haber sido la cuna del absolutismo y de los totalitarismos incontestados, tambi&#233;n fue el germen de una civilizaci&#243;n que ha entendido que no era factible una armon&#237;a perfecta, y que avanzar&#237;a muchas veces a trav&#233;s de fricciones fecundas y equilibrios de poder.</p><p>En el subsuelo del conflicto entre Roma y Washington late una disputa por la legitimidad que enhebra nuestra convivencia social, incluso en reg&#237;menes no democr&#225;ticos. Va m&#225;s all&#225; de un simple roce entre populismo nacionalista reaccionario y religi&#243;n institucional globalizada. La respuesta del papado vuelve a apelar a un orden superior ante el cual toda estrategia pol&#237;tica debe rendir cuentas. Muchos contempor&#225;neos no compartir&#225;n sus fundamentos metaf&#237;sicos pero pueden coincidir en la consecuencia pr&#225;ctica de que ning&#250;n Estado deber&#237;a disponer de un cheque en blanco para convertir la fuerza en criterio supremo. Ning&#250;n orden t&#233;cnico, estatal o mercantil deber&#237;a ostentar en solitario del derecho a decidir qu&#233; cuenta como humano.</p><p>Ni el Estado, ni la empresa, ni el algoritmo, ni el l&#237;der carism&#225;tico, ni ninguna de las religiones deber&#237;an tener el monopolio de la moral. Es misi&#243;n compartida y plural hallar, mientras tanto, aquellos l&#237;mites compartidos que s&#243;lo algunos se atreven a decirle claramente al poder cuando cree que su capacidad justifica su derecho. Mientras tanto, la historia entre el emperador y el papa seguir&#225; cambiando de decorado sin dejar de ser reconocible. Y mientras la paz contin&#250;e siendo un anhelo com&#250;n tan proclamado como fr&#225;gil, no resultar&#225; extra&#241;o que una parte del mundo, aunque ya no rece ni crea como antes, levante de vez en cuando la mirada hacia la voz de Roma para comprobar si todav&#237;a es capaz de recordarle a los fuertes aquello que los fuertes olvidan con facilidad.</p><p>Gracias por leerme.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Ficción, relato e impacto económico]]></title><description><![CDATA[Narrativas alien&#237;genas que cotizan en bolsa]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ficcion-relato-e-impacto-economico</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ficcion-relato-e-impacto-economico</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 18 Apr 2026 07:01:35 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En 1938, la noche del 30 de octubre, una adaptaci&#243;n radiof&#243;nica de <em>La guerra de los mundos</em> de H. G. Wells dirigida y narrada por Orson Welles descoloc&#243; a una gran parte de la audiencia: el programa imitaba boletines de &#250;ltima hora y narraba una invasi&#243;n alien&#237;gena en tiempo real, situada en Nueva Jersey. El relato radiof&#243;nico describ&#237;a con el nervio de un parte de emergencia los &#8220;rayos de calor&#8221;, el p&#225;nico en la carretera y las nubes de un humo letal. El recuerdo de la Gran Guerra, te&#241;ida de gases mostaza, resonaba en aquellos a&#241;os de ansiedad preb&#233;lica. El mundo ya ol&#237;a a una nueva guerra. Y fue inevitable que algunos oyentes interpretaran la ficci&#243;n como una noticia real.</p><p>La radio, indudablemente, no invent&#243; el miedo aquella noche, pero extendi&#243; la capacidad de la ficci&#243;n para impactar de forma persuasiva. Estados Unidos viv&#237;a con la respiraci&#243;n contenida ante la inestabilidad europea, la expansi&#243;n de los totalitarismos y la memoria a&#250;n fresca de la Gran Depresi&#243;n. La invasi&#243;n marciana funcion&#243; como un espejo que devolv&#237;a la proyecci&#243;n de un vac&#237;o emocional en una sociedad que se entrenaba para esperar noticias graves. Y no era necesario ver para creer. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/a-quien-vas-a-creer-a-mi-o-a-tus">Algo que nos puede resultar curiosamente familiar</a>. Bast&#243; una voz cre&#237;ble catalizada por la tecnolog&#237;a para sincronizar un estado de alarma social en multitud de hogares.</p><p>La reci&#233;n inaugurada comunicaci&#243;n de masas habilitada por la tecnolog&#237;a constitu&#237;a una f&#225;brica de expectativas compartidas. Bien lo sab&#237;an en aquellos a&#241;os Mussolini, Hitler o el propio Churchill subidos a lomos de sus micr&#243;fonos y de la radio. Desde el tel&#233;grafo hasta internet, cada innovaci&#243;n ha acelerado la circulaci&#243;n del mensaje y su impacto sobre la estructura social, que aun as&#237; requiere de la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/persuasion-y-credibilidad">credibilidad</a> para habilitarlo. La radio facilit&#243;, adem&#225;s, una dimensi&#243;n nueva en esa credibilidad: El <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-telegrafo-electrico-y-la-conquista">tel&#233;grafo hab&#237;a comprimido el espacio y el tiempo</a>, pero segu&#237;a siendo texto descarnado y fr&#237;o, mientras que la radio a&#241;adi&#243; con la vibraci&#243;n de la voz humana la emocionalidad, el temblor, la urgencia, la pausa dram&#225;tica. Convirti&#243; la informaci&#243;n en un acontecimiento ac&#250;stico que ya no se limitaba a acariciar tangencialmente las emociones. Llegaba a manosearlas.</p><p>La arquitectura del bolet&#237;n informativo fue el verdadero dispositivo de verosimilitud. Interrupciones musicales, conexiones en directo, testigos improvisados, expertos que analizaban la situaci&#243;n: el formato imitaba abiertamente al parte de guerra, vali&#233;ndose de la autoridad casi sacramental de la que gozaba el noticiario radiof&#243;nico. La ficci&#243;n se visti&#243; con los ropajes de la actualidad, lo que apremiaba la atenci&#243;n. El <em>qu&#233;</em> se revisti&#243; con el disfraz fundamental del <em>c&#243;mo</em> se dec&#237;a. La sociedad a&#250;n no hab&#237;a desarrollado anticuerpos frente a la manipulaci&#243;n del formato. La alfabetizaci&#243;n medi&#225;tica era incipiente y la confianza casi autom&#225;tica. Y la propaganda estaba en pleno auge, <a href="https://newsletter.mapasmilhaud.com/p/propaganda-segunda-guerra-mundial">como bien nos ha contado</a> <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Miguel Garc&#237;a &#193;lvarez&quot;,&quot;id&quot;:131355502,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/cc69766f-4d9e-4cbb-8e98-6f5aaaa3bdab_737x738.png&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;bdccab83-5395-46f5-a533-313f3db0eb10&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span>.</p><p>La radio estaba sirviendo como una tecnolog&#237;a de sincronizaci&#243;n emocional a gran escala, escuchando y reaccionando en un mismo registro afectivo, lo que empa&#241;aba la racionalidad. Esa simultaneidad cre&#243; comunidad y capacidad de orquestaci&#243;n de grandes &#8212; y a veces terribles &#8212; empresas. Pero tambi&#233;n cre&#243; vulnerabilidad, al facilitar mediante la infraestructura t&#233;cnica el alineamiento de percepciones con una precisi&#243;n y agilidad in&#233;ditas. La supuesta invasi&#243;n marciana fue un experimento involuntario que demostraba, una vez m&#225;s en la historia, que cuando una sociedad comparte canal, comparte tambi&#233;n latido. Y que la credibilidad del mensaje, m&#225;s all&#225; de su verdad, depende en gran medida de la legitimidad percibida del dispositivo que lo transmite. Pero esta no ser&#237;a ni la primera, ni mucho menos la &#250;ltima vez que suceder&#237;a. Con un impacto real en los bolsillos. Incluso hoy.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png" width="1456" height="938" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:938,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:24489949,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/193890628?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n3B5!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7a02a65b-db22-4149-800f-cfc164af57ac_3840x2475.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Ilustraciones de <strong>Henrique Alvim Corr&#234;a</strong> para <em><strong>La guerra de los mundos</strong></em> (1906).</figcaption></figure></div><h2>La reacci&#243;n de los mercados al relato</h2><p>Dicen que las historias son el caballo de Troya de la comunicaci&#243;n. Penetran en la mente por intersticios que los datos no son capaces de traspasar, pero por los que s&#237; fluyen los relatos de sentido. Desde la infancia organizamos el mundo en tramas, y nuestra memoria no archiva datos tan bien como conserva escenas, especialmente las que nos provoquen emociones. Por eso gran parte del conocimiento humano, desde la religi&#243;n hasta la macroeconom&#237;a, se articula como relato. Las cifras exigen un esfuerzo cognitivo mayor, mientras que las historias, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-despertar-de-la-tecnologia">alumbradas al calor que nos forj&#243; como especie</a>, se dejan <em>habitar</em>. Y cuando el relato introduce n&#250;meros en su interior, estos dejan de ser abstracciones para convertirse en andamiajes y asideros que refuerzan un destino l&#243;gico narrativo. La historia no solo adorna el argumento, sino que lo hace memorable, lo dota de causalidad y lo proyecta hacia el futuro. Multiplica el inter&#233;s porque multiplica la inteligibilidad.</p><p>Como es bien sabido, los mercados reaccionan as&#237; a los relatos veros&#237;miles que reconfiguran sus expectativas. Daniel Kahneman dedic&#243; una vida entera a explicar c&#243;mo nuestra mente, arrinconando sesudas hojas de c&#225;lculo, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-regreso-de-la-moneda">compra a trav&#233;s de historias plausibles que ordenan la incertidumbre</a>. En los mercados de divisas abundan los ejemplos: cuando en 1992 George Soros apost&#243; contra la libra esterlina, fue esencial la construcci&#243;n del relato que pintaba a un Reino Unido incapaz de sostener el tipo de cambio dentro del Mecanismo Europeo hasta precipitar el &#8220;mi&#233;rcoles negro&#8221;. Treinta a&#241;os despu&#233;s, tras la r&#233;plica del primer se&#237;smo de la Gran Recesi&#243;n, el presidente del BCE, Mario Draghi, pronunciaba en julio de 2012 su c&#233;lebre &#8220;<em>whatever it takes</em>&#8221; &#8212; <em>haremos lo que haga falta</em> &#8212; para que el euro, autom&#225;ticamente, se estabilizase en los mercados sin que el BCE hubiera comprado a&#250;n un solo bono: la frase actu&#243; como ancla narrativa que reorganiz&#243; las expectativas sobre la supervivencia de la moneda amenazada por la especulaci&#243;n en torno a la deuda de varios de los pa&#237;ses europeos m&#225;s lastrados por la crisis, entre otros, Espa&#241;a.</p><div id="youtube2-W97hM8eCE5g" class="youtube-wrap" data-attrs="{&quot;videoId&quot;:&quot;W97hM8eCE5g&quot;,&quot;startTime&quot;:null,&quot;endTime&quot;:null}" data-component-name="Youtube2ToDOM"><div class="youtube-inner"><iframe src="https://www.youtube-nocookie.com/embed/W97hM8eCE5g?rel=0&amp;autoplay=0&amp;showinfo=0&amp;enablejsapi=0" frameborder="0" loading="lazy" gesture="media" allow="autoplay; fullscreen" allowautoplay="true" allowfullscreen="true" width="728" height="409"></iframe></div></div><p>Algo similar ocurre cada trimestre en las salas de resultados empresariales. Dos compa&#241;&#237;as pueden presentar cifras casi id&#233;nticas y, sin embargo, experimentar reacciones burs&#225;tiles opuestas. El mercado escucha el tono, escruta el <em>guidance</em>, calibra la historia que la direcci&#243;n cuenta sobre el futuro, y suele descontarlo. En 2013, por ejemplo, los resultados de Apple superaron las previsiones, pero la acci&#243;n cay&#243; ante un relato percibido como conservador. En cambio, Tesla ha vivido recurrentes sesiones de euforia tras cifras modestas cuando la narrativa ha sido capaz de proyectar la expansi&#243;n disruptiva propia del tecnoptimismo de Musk.</p><p>M&#225;s all&#225; del n&#250;mero, importa la trama que lo envuelve. La valoraci&#243;n no descuenta el presente, sino el futuro imaginado colectivamente. Y adem&#225;s lo hace en m&#250;ltiples capas. Porque somos seres tan hipersociales que los relatos no s&#243;lo nos hablan de los hechos, sino de las expectativas de los dem&#225;s. Por eso, como apuntaba Keynes, los inversores valoran los activos por lo que creen que el mercado, a su vez, creer&#225; ma&#241;ana. En su met&#225;fora del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Concurso_de_belleza_de_Keynes">concurso de belleza</a>, quienes tratan de predecir el rostro ganador no lo hacen porque sea objetivamente m&#225;s atractivo, sino porque pueden percibirlo como el favorito de los dem&#225;s participantes, en un equilibrio de Nash. La amplificaci&#243;n de estas capas secundarias y a veces terciarias de anticipaci&#243;n convierten a la narrativa en un vector cr&#237;tico: peque&#241;as variaciones en el relato dominante pueden amplificarse en cascada porque cada agente trata de adelantarse a la reacci&#243;n de los otros. De ah&#237; que los titulares, tonos y marcos interpretativos sirvan, m&#225;s all&#225; del ruido, como se&#241;ales que coordinan creencias y, con ellas, precios.</p><p>Pero los actores no tienen que ser necesariamente personajes involucrados en las organizaciones econ&#243;micas para tener un efecto econ&#243;mico perceptible. En la Eurocopa celebrada en 2021 a causa de la pandemia, Cristiano Ronaldo asisti&#243; a una conocida rueda de prensa que se volvi&#243; famosa antes de que se formulara una sola pregunta. Al sentarse antes de atender las preguntas de los periodistas, apart&#243; con cierto desd&#233;n dos botellas de Coca-Cola que se encontraban frente a &#233;l de cara a las c&#225;maras, y levantando una de agua dijo reivindicativamente &#8220;<em>agua</em>&#8221;. La interpretaci&#243;n inmediata fue la de un desaire a la marca, y horas despu&#233;s las cotizaciones de la compa&#241;&#237;a ca&#237;an varios miles de millones de d&#243;lares. Hay voces que han discutido esta causalidad, porque la ca&#237;da intrad&#237;a fue relativamente contenida y la acci&#243;n recuper&#243; despu&#233;s, pero el caso es ilustrativo: un gesto simb&#243;lico de alguien ajeno con suficiente credibilidad entre el p&#250;blico, amplificado por la cobertura medi&#225;tica global, puede activar narrativas sobre salud, consumo y reputaci&#243;n que se reflejan de inmediato en los precios.</p><div id="youtube2-rOphheg7OEs" class="youtube-wrap" data-attrs="{&quot;videoId&quot;:&quot;rOphheg7OEs&quot;,&quot;startTime&quot;:null,&quot;endTime&quot;:null}" data-component-name="Youtube2ToDOM"><div class="youtube-inner"><iframe src="https://www.youtube-nocookie.com/embed/rOphheg7OEs?rel=0&amp;autoplay=0&amp;showinfo=0&amp;enablejsapi=0" frameborder="0" loading="lazy" gesture="media" allow="autoplay; fullscreen" allowautoplay="true" allowfullscreen="true" width="728" height="409"></iframe></div></div><p>Y todo este poder del relato, incluso del m&#225;s ficticio, se encuentra inevitablemente presente en el desarrollo de la IA, donde en los &#250;ltimos a&#241;os estamos observando su extremada relevancia para captar la atenci&#243;n y los fondos necesarios para su crecimiento. Y ese poder est&#225; profundamente articulado por la viralidad digital, como en su d&#237;a fuera la radio para Welles, que sirve hoy para expandir los relatos que modulan enormes fluctuaciones en las valoraciones empresariales y las cotizaciones burs&#225;tiles. Las comunicaciones de masas siguen acopladas a los mercados financieros a trav&#233;s de la palabra. Valgan dos ejemplos recientes: La crisis global de inteligencia y el <em>ciberged&#243;n.</em></p><h2>La crisis global de inteligencia</h2><p>Como en el caso de la guerra de los mundos de Orson Wells, hace unas semanas conoc&#237;amos a trav&#233;s de esta misma plataforma de Substack otra historia de ciencia ficci&#243;n sobre los efectos desfavorables del contacto de una inteligencia no humana con la Tierra, esta vez bajo la forma de la IA. Un art&#237;culo publicado por Citrini Research &#8212; una firma independiente de an&#225;lisis financiero y geopol&#237;tico razonablemente desconocida &#8212; titulado &#8220;<a href="https://www.citriniresearch.com/p/2028gic">La crisis global de inteligencia 2028</a>&#8221; describ&#237;a un escenario futuro muy pr&#243;ximo en el que una escalada en el crecimiento de las capacidades cognitivas de la IA hab&#237;a provocado un inicial crecimiento de la productividad seguido de un socav&#243;n en la econom&#237;a, desplazando a miles de trabajadores y desencadenando una recesi&#243;n masiva. </p><p>El n&#250;cleo del art&#237;culo se centraba en una idea aparentemente simple pero de gran potencia disruptiva: la deflaci&#243;n del trabajo cognitivo. Si la inteligencia artificial reduce de forma dr&#225;stica el coste marginal de tareas como el an&#225;lisis financiero, la programaci&#243;n, la consultor&#237;a o incluso la investigaci&#243;n cient&#237;fica, el valor econ&#243;mico de esas capacidades tiende a comprimirse. Las empresas, enfrentadas a una abundancia s&#250;bita de inteligencia barata, recortan gasto en servicios profesionales, ajustan plantillas y presionan los salarios a la baja. Esta din&#225;mica se traslada r&#225;pidamente a los m&#225;rgenes empresariales, particularmente de todos los intermediarios cognitivos: lo que antes era una ventaja competitiva basada en capital humano cualificado se convierte en una <em>commodity</em> accesible.</p><p>El resultado, en el relato de Citrini, es una cadena de transmisi&#243;n que va desde la ca&#237;da del ingreso de los trabajadores cualificados hasta la contracci&#243;n del consumo agregado, generando un bucle de retroalimentaci&#243;n negativa que desemboca en un desempleo estructural superior al 10%, una ca&#237;da del 38% en el S&amp;P 500, una crisis del sistema bancario por impago de hipotecas de profesionales cualificados sin ingresos y en general una recesi&#243;n econ&#243;mica de envergadura. Planteado como un informe ficticio pero veros&#237;mil elaborado en 2028, el art&#237;culo describ&#237;a a posteriori una econom&#237;a colapsada por un exceso de capacidad cognitiva que no encuentra un mecanismo de absorci&#243;n suficientemente r&#225;pido y desborda a los poderes p&#250;blicos.</p><p>El art&#237;culo acumul&#243; m&#225;s de 16 millones de visualizaciones, a pesar de confesarse como un escenario hipot&#233;tico y su impacto fue sorprendentemente real. El texto se volvi&#243; viral exponiendo la profunda ansiedad de Wall Street sobre el futuro de la IA. El lunes siguiente al relato <em>blogof&#243;nico</em>, <a href="https://seekingalpha.com/news/4555209-enterprise-software-stocks-tumble-while-broader-market-sees-red">varias de las empresas citadas directa o indirectamente</a> ca&#237;an en bolsa m&#225;s de un 10% en un s&#243;lo d&#237;a, en su peor jornada desde hac&#237;a d&#233;cadas, borrando miles de millones de capitalizaci&#243;n. Los titulares muy pronto amplificaron la ansiedad sobre m&#250;ltiples empresas. Porque, como sucedi&#243; con el episodio de Orson Welles, en realidad el relato original no gener&#243; tanta histeria de forma directa, sino que fueron los medios los que catapultaron su  impacto inicial como acelerantes de un incendio. En aquel momento, en los d&#237;as posteriores al relato de Welles. Hoy, casi en tiempo real.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png" width="1456" height="697" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:697,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:1998834,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/193890628?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fegc!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3ac43ec3-a6dd-4fc9-9f9b-911ad0d0e520_4201x2011.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Indudablemente, el relato de Citrini ha merecido varias cr&#237;ticas sosegadas sobre su evidencia emp&#237;rica y sus hip&#243;tesis impl&#237;citas, y ha corregido al alza este nuevo episodio inserto en la historia m&#225;s larga sobre el <em>SaaS apocalypse &#8212; </em>el posible derrumbe catastr&#243;fico de las empresas de software vendidas como servicio a manos de la IA. El relato rezuma aroma a aquel fen&#243;meno extraterrestre de Welles, con el que la IA parece venir revestida. Sin embargo, la analog&#237;a con una inteligencia alien&#237;gena sobredimensiona la autonom&#237;a de la IA, que hoy sigue siendo infraestructura corporativa bajo gobernanza humana, cuyo futuro depende en realidad de nuestras decisiones. Y extrapola linealmente sus capacidades ignorando los retornos decrecientes y los costes crecientes del escalado. Siempre que leo promesas acerca del crecimiento exponencial, de las leyes de escala, de la inminente singularidad&#8230; me viene a la cabeza esta vi&#241;eta que representa bien los errores de extrapolar dando por sentado lo que hasta ahora nos hab&#237;a funcionado.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png" width="469" height="724.7787037037037" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/ecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1669,&quot;width&quot;:1080,&quot;resizeWidth&quot;:469,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Fcc8!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fecfd0ad8-646d-422c-b8b7-28090b74d77d_1080x1669.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>El relato de Citrini dibuja un escenario que descansa en una sustituci&#243;n casi total e inmediata del trabajo cognitivo que ignora la evidencia hist&#243;rica: los shocks de productividad rara vez generan colapsos agregados, y la adopci&#243;n tecnol&#243;gica sigue curvas en S, con fases iniciales lentas marcadas por fricciones t&#233;cnicas, organizativas y culturales. <a href="https://www.citadelsecurities.com/news-and-insights/2026-global-intelligence-crisis/">Datos recientes</a> apuntan m&#225;s bien a que el empleo en sectores te&#243;ricamente expuestos se mantiene s&#243;lido, la demanda de perfiles t&#233;cnicos crece y el uso de IA en el trabajo avanza de forma contenida. Aunque habr&#225; sin duda damnificados y medidas que tomar, es bastante veros&#237;mil pensar que la IA amplificar&#225; la productividad individual reconfigurando salarios antes que provocar un colapso abrupto. Adem&#225;s, existen l&#237;mites materiales y otros aparecer&#225;n que el relato omite: la expansi&#243;n masiva de la computaci&#243;n eleva ya los costes energ&#233;ticos, generando un suelo que puede preservar el valor relativo del trabajo humano. A ello se suma un argumento econ&#243;mico clave: que una tarea sea t&#233;cnicamente automatizable no implica que sea &#243;ptimo sustituir al humano, ya que la <em>complementariedad</em> &#8212; humano m&#225;s IA &#8212; sigue generando m&#225;s valor en m&#250;ltiples contextos.</p><p>Para que el escenario de Citrini se materializara ser&#237;a necesario asumir simult&#225;neamente una adopci&#243;n acelerada que ignore estas din&#225;micas, una sustituci&#243;n total del trabajo cualificado, la ausencia de respuesta pol&#237;tica, la inexistencia de l&#237;mites f&#237;sicos al c&#243;mputo y la falta de creaci&#243;n de nuevos empleos. La convergencia de todos estos factores en un horizonte de apenas dos a&#241;os pertenece m&#225;s al terreno de la ficci&#243;n financiera que al del an&#225;lisis macroecon&#243;mico, lo que no invalida su inter&#233;s, pero s&#237; lo reubica como un relato l&#237;mite que amplifica tensiones reales. <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Fernando Polo&quot;,&quot;id&quot;:7500377,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/ac1fc135-faa0-4906-aaa4-4532cc2b0aaa_1175x1177.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;e5507264-6ade-4ec3-8dab-bd7aa3a03310&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> y <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Carlos Corredor&quot;,&quot;id&quot;:273082,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/3fa0ebf7-4171-4e38-a07c-8f1e571c2deb_310x545.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;b44b5bc0-12ec-4f51-b0d2-761f4c902de3&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> lo cuentan muy bien <a href="https://intel.goodrebels.com/p/nos-quitara-el-trabajo-la-ia?r=30rjhv&amp;utm_medium=ios&amp;triedRedirect=true">aqu&#237;</a>.</p><p>En el fondo, este episodio revela que la conversaci&#243;n sobre la IA realmente se ha convertido en un <em>mercado de narrativas de ciencia ficci&#243;n en competencia. </em>El nivel de incertidumbre sobre los efectos econ&#243;micos de la IA es tan alto &#8212; y la calidad y el suministro de informaci&#243;n contrastada y en tiempo real sobre sus efectos econ&#243;micos tan escasos &#8212; que incluso las conversaciones serias sobre IA de personas que por lo dem&#225;s ser&#237;an anal&#237;ticas suelen inclinarse m&#225;s hacia el g&#233;nero de la ficci&#243;n que hacia la categor&#237;a del an&#225;lisis emp&#237;rico. El mundo de la IA est&#225; tan lleno de ciencia ficci&#243;n en buena medida porque el espacio carece de datos oficiales de alta calidad.</p><p>Pero es que, adem&#225;s, se ignora que buena parte de esta adopci&#243;n tecnol&#243;gica pasa precisamente por la genuina <em>capacidad de persuasi&#243;n humana</em>. Un shock de productividad en el trabajo cognitivo nunca se traduce mec&#225;nicamente en contracci&#243;n agregada. La evidencia hist&#243;rica sugiere din&#225;micas m&#225;s complejas y acompasadas: la mecanizaci&#243;n, la electrificaci&#243;n, el software o Internet abarataron costes, s&#237;, pero tambi&#233;n expandieron la producci&#243;n, liberaron renta y crearon nuevas demandas mientras luchaban por abrirse paso entre la adopci&#243;n social. Sin tener en cuenta, adem&#225;s, la llamada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_la_productividad">paradoja de Solow</a> que recuerda que la productividad tarda en materializarse en los datos. Pero adem&#225;s, la adopci&#243;n humana siempre es irregular lo que impide una elasticidad perfecta en la sustituci&#243;n y la aleja mucho de la velocidad instant&#225;nea: la econom&#237;a no es solo procesamiento de informaci&#243;n, sino capital f&#237;sico, regulaci&#243;n, competencia comercial, confianza institucional y fricciones organizativas que amortiguan cualquier transici&#243;n. De hecho, si la IA no est&#225; teniendo a&#250;n efectos m&#225;s palpables en la econom&#237;a es precisamente porque somos su principal cuello de botella. Para bien y para mal.</p><p>Seremos nosotros los que articulemos la transmisi&#243;n financiera a la estructura econ&#243;mica. Y no ser&#225; inmediata, pues la volatilidad del mercado reajusta constantemente expectativas y primas de riesgo. Y adem&#225;s &#8212; como he experimentado de primera mano en los mercados de las redes de comunicaciones y de la ciberseguridad &#8212;, seguiremos fi&#225;ndonos de las <em>personas</em> a la hora de comprar, vender y adoptar tecnolog&#237;a. Porque los v&#237;nculos de confianza humana son una infraestructura invisible pero bien patente del mercado tecnol&#243;gico. Porque el &#233;xito de un proceso de adopci&#243;n tecnol&#243;gica no es s&#243;lo contar con una buena tecnolog&#237;a &#8212; no suele haberlas <em>malas </em>en un mercado suficientemente competitivo &#8212; sino esencialmente con personas capaces de interactuar a trav&#233;s de procesos, analizando, cuestionando, contextualizando y persuadiendo a los dem&#225;s de su mejor adquisici&#243;n, adopci&#243;n y uso. Por eso mismo, el riesgo de la <em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/sujetarse-de-la-coleta">muerte del junior</a></em> queda amortiguado: no eran fundamentalmente las &#8220;tareas de becario&#8221; las que curt&#237;an a los iniciados para volverlos senior sino la interacci&#243;n y el intercambio con un senior que ejerza su influencia y motivaci&#243;n. El factor diferencial sigue siendo humano. Incluido el de armar un relato. Especialmente si estimula en nosotros emociones. Como la del miedo.</p><h2>El <em>ciberged&#243;n</em></h2><p>Como todo fen&#243;meno complejo transido de mil relatos, la ca&#237;da burs&#225;til que provoc&#243; en buena medida el art&#237;culo de Citrini, y otros sustos recientes, han tenido otros motivos relacionados con otra diversidad de relatos superpuestos que compiten entre s&#237; por la atenci&#243;n de los inversores. El que se haga sobre el desenlace de una tensi&#243;n geopol&#237;tica, una guerra arancelaria o una militar que amenaza a las cadenas de suministro en torno al estrecho de Ormuz es enormemente relevante. Pero tambi&#233;n el que se haga sobre la seguridad que protege todas las infraestructuras digitales.</p><p>D&#237;as antes de que Citrini publicara su famoso art&#237;culo, Claude Code Security hab&#237;a demostrado que pod&#237;a descubrir de manera aut&#243;noma m&#225;s de quinientas vulnerabilidades graves en bibliotecas de c&#243;digo abierto fundamentales como Ghostscript y OpenSC. Este <em>peque&#241;o</em> episodio se sumaba como una muesca m&#225;s a la construcci&#243;n del poderoso relato del <em>cyberged&#243;n</em> &#8212; una suerte de colapso total de la infraestructura econ&#243;mica y social debido a ataques cibern&#233;ticos masivos y coordinados. Un aut&#233;ntico apocalipsis digital provocado por ciberataques. Y su plausibilidad se alist&#243; en la tropa de Citrini para infligir impactos negativos en las bolsas.</p><p>Nuestra creciente <em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/tecnodependencia">tecnodependencia</a> </em>digital nos vuelve m&#225;s productivos pero tambi&#233;n m&#225;s vulnerables. Y eso permite la construcci&#243;n de este tipo de relatos apocal&#237;pticos que pueden articularse para captar la atenci&#243;n y los fondos convenientes. Buena parte de la ciberseguridad se vende inoculando el virus del <em>miedo</em>. Y as&#237;, uno de los relatos futuristas m&#225;s conocidos en los &#250;ltimos a&#241;os ha sido el de la computaci&#243;n cu&#225;ntica: la irrupci&#243;n de ordenadores cu&#225;nticos suficientemente estables y escalables har&#237;a obsoletos en cuesti&#243;n de horas &#8212; o incluso minutos &#8212; muchos de los sistemas criptogr&#225;ficos que hoy sostienen la seguridad global. La mayor&#237;a de las comunicaciones seguras en Internet, desde transacciones bancarias hasta secretos de Estado, descansan sobre problemas matem&#225;ticos que resultan intratables para la computaci&#243;n cl&#225;sica, pero que ciertos algoritmos cu&#225;nticos, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Algoritmo_de_Shor">como el de Shor</a>, podr&#237;an resolver con relativa eficiencia. La amenaza se volver&#237;a abruptamente cre&#237;ble, un salto cualitativo que permitir&#237;a descifrar historiales completos de comunicaciones, suplantar identidades digitales y comprometer infraestructuras cr&#237;ticas a escala global. El <em>cyberged&#243;n</em> cu&#225;ntico supondr&#237;a la p&#233;rdida s&#250;bita de toda protecci&#243;n. Y por eso existen ya empresas que trabajan en el desarrollo de algoritmos y tecnolog&#237;as <em>postcu&#225;nticas</em>, que tratan de anticiparse a ese escenario futuro aunque parezca todav&#237;a lejano. La venda antes que la herida. Porque la amenaza tambi&#233;n anticipa la predicci&#243;n y es presente: la estrategia de los atacantes pasa por capturar datos cifrados hoy para poderlos desencriptar ma&#241;ana cuando sea factible. <em>Harvest now, decrypt later</em>.</p><p>No obstante, anticip&#225;ndose a esa prevista obsolescencia, las capacidades emergentes de la IA est&#225;n volvi&#233;ndose una amenaza cada vez m&#225;s inquietante para las soluciones de ciberseguridad. Como resultan particularmente diestras en el desarrollo de c&#243;digo, resulta coherente pensar en que, entre los nuevos modelos de IA, pueda acabar surgiendo uno capaz de encontrar los microporos por los que permear en las m&#250;ltiples barreras, defensas perimetrales y sistemas de ciberseguridad que las empresas punteras llevan a&#241;os desarrollando hasta la fecha. Hasta llegar a desnudar, por ejemplo, al Pent&#225;gono de los EEUU. Porque aunque estas empresas gocen de los mejores presupuestos dedicados a la innovaci&#243;n en ciberseguridad y lleven muchos a&#241;os empleando la propia IA en la predicci&#243;n, detecci&#243;n, mitigaci&#243;n y contenci&#243;n de ataques cibern&#233;ticos, existe un problema de <em>asimetr&#237;a radical</em> entre atacantes y defensores: La ciberseguridad debe aspirar a proteger <em>todas</em> las vulnerabilidades. A la ciberdestrucci&#243;n le basta con encontrar <em>una</em> que sea explotable. La misma arma en ambos lados de la mesa no la equilibra.</p><p>Sobre ese relato, en los &#250;ltimos d&#237;as hemos conocido el anuncio de <a href="https://www.anthropic.com/glasswing">Mythos</a>, el nuevo modelo de Anthropic que presuntamente ha desbordado con sus capacidades a todos sus predecesores hasta niveles preocupantes, particularmente para la ciberseguridad. Y en seguida, se ha construido una historia poderosa sobre &#233;l: sus capacidades de generaci&#243;n de c&#243;digo amenazan tan expl&#237;citamente las barreras de ciberseguridad que uno de los trabajadores que estaba operando con &#233;l en un entorno aislado de <em>sandboxing</em> desconectado de Internet se encontr&#243;, mientras almorzaba, con un correo electr&#243;nico enviado desde ese entorno, porque Mythos hab&#237;a sido capaz de <em>escaparse</em>. <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Daniel Arjona&quot;,&quot;id&quot;:17468821,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/da6b18f4-221f-417c-bb06-068554778470_1080x1080.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;7aae9c7f-e781-49f3-954a-afb88df3269c&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> lo cuenta muy bien <a href="https://elarjonauta.substack.com/p/comia-un-sandwich-en-el-parque-y-llego-un-mail-de-su-ia">aqu&#237;</a>.</p><p>M&#225;s all&#225; de la an&#233;cdota, lo cierto es que Anthropic ha lanzado una iniciativa que pretende <em>contener</em> este peligroso poder en una caja de Pandora, bajo siete llaves, habilitando un entorno controlado y exclusivo para que sea analizado solo por algunas de las principales compa&#241;&#237;as de ciberseguridad del mundo: en el <em>Project Glasswing</em>, Anthropic ha pedido la colaboraci&#243;n de estas empresas para analizar y conducir esta capacidad emergente con la que la IA est&#225; descubriendo y explotando vulnerabilidades a una velocidad inveros&#237;mil. Buscan probarlo en una versi&#243;n <em>preview</em> para auditar c&#243;digo cr&#237;tico, detectar fallos a gran escala y coordinar su correcci&#243;n antes de que sean explotados. En este relato, resulta inveros&#237;mil que los poderes p&#250;blicos no acaben interviniendo si la amenaza resulta demasiado cre&#237;ble<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>. Porque si su principal capacidad es la de penetrar entre las vulnerabilidades a un nivel inveros&#237;mil, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/un-viejo-tecnosueno">esa caja de Pandora</a> en la que pretenden encerrar al modelo podr&#237;a abrirse desde dentro.</p><p>Existen limitaciones en las necesidades de c&#243;mputo que lo hacen prohibitivo &#8212; aunque no para todos &#8212;, y de ah&#237; el nombre <em>Glasswing</em>; pero el relato sobre su inminencia alimenta el del <em>cyberged&#243;n,</em> anticip&#225;ndose a la computaci&#243;n cu&#225;ntica y amenazando con precipitar ya la obsolescencia de algunas de nuestras barreras de ciberseguridad m&#225;s punteras. De nuevo, de inmediato, en medio de otros muchos factores geopol&#237;ticos y econ&#243;micos, este anuncio ha hecho que algunos de los &#237;ndices burs&#225;tiles del sector de la ciberseguridad hayan vuelto a ofrecer se&#241;ales preocupantes de ca&#237;das en su cotizaci&#243;n. Sus primeras capacidades publicadas son verdaderamente llamativas. Quiz&#225; no haya tanto de mito detr&#225;s de Mythos:</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg" width="1456" height="910" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:910,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:216040,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/193890628?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1-om!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1d322588-7089-454c-8b36-775206644a43_1980x1237.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Pero existe otro relato que matiza y ofrece contexto para entender los anteriores: Anthropic y sus inversores pueden estar interesadamente detr&#225;s de todos ellos. El crecimiento voraz y exponencial de la compa&#241;&#237;a, tanto en sus capacidades o sus ingresos como en su reconocimiento en el mercado &#8212; incluso <em>sorpassando</em> a la puntera OpenAI, due&#241;a de ChatGPT &#8212;, podr&#237;a estar asom&#225;ndose a una posible salida a bolsa. En vista de una inminente IPO, la compa&#241;&#237;a podr&#237;a estar tratando de mejorar su imagen en el mercado tanto desde el punto de vista econ&#243;mico como del de su <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/una-constitucion-moral-para-la-ia">reputaci&#243;n moral</a>, respaldando grandilocuentes relatos acerca de su intachable &#233;tica empresarial y la enorme y excelsa calidad de sus soluciones, para obtener una buena valoraci&#243;n burs&#225;til de partida.</p><p>A pesar de haber puesto al servicio del ICE sus modelos para detectar a inmigrantes y activistas en EEUU, Anthropic se halla ahora un tanto enfrentada a la administraci&#243;n Trump por tratar de preservar los guardarra&#237;les morales de sus modelos frente a las pretensiones del Leviat&#225;n belicoso del Estado, lo que le ha ocasionado la p&#233;rdida de contratos multimillonarios con la Defensa norteamericana. OpenAI ha tomado r&#225;pidamente el relevo de ese contrato, aparentemente sin menoscabar el compromiso moral, pero sin contrariar los deseos del gobierno norteamericano de poder determinar los principios que rijan el comportamiento de la IA. Y algo semejante ha hecho con el relato de Mythos, contratacando con <a href="https://openai.com/index/scaling-trusted-access-for-cyber-defense/">una pol&#237;tica m&#225;s abierta</a> para poner en manos de todo actor confiable &#8212; y no s&#243;lo un grupo selecto &#8212; su &#250;ltimo mejor modelo para protegerse de las amenazas.</p><p>Todo esto encaja con las mil caras con las que, a su vez, Sam Altman se presenta constantemente ante el p&#250;blico, blandiendo relatos desde el tono apocal&#237;ptico que cierne una sombra sobre el bienestar y la subsistencia de millones de personas hasta el m&#225;s <em>tecno-optimista</em> y prometedor. Con esas mil caras le caracterizaba el <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2026/04/13/sam-altman-may-control-our-future-can-he-be-trusted">New Yorker</a> hace unos d&#237;as, lo que <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Iv&#225;n Leal&quot;,&quot;id&quot;:7375173,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fbucketeer-e05bbc84-baa3-437e-9518-adb32be77984.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb6889169-0a63-4f9a-96b8-17458240364c_1792x1344.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;49891fe5-4d26-43c1-b4a5-005f48c5e24b&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> <a href="https://substack.com/@ivanledu/note/c-242588831?r=30rjhv&amp;utm_source=notes-share-action&amp;utm_medium=web">vinculaba de forma magistral con el cuadro de la rueda de la fortuna de Armen Gasparian</a>:</p><div class="native-video-embed" data-component-name="VideoPlaceholder" data-attrs="{&quot;mediaUploadId&quot;:&quot;daa8fd2d-f2e3-4894-baa9-abce0f215887&quot;,&quot;duration&quot;:null}"></div><p>El problema es que las inconsistencias m&#225;s exageradas de cualquier relato &#8212; algo muy propio de esta era trumpista de declaraciones contradictorias, posverdades y hechos alternativos sin rendici&#243;n de cuentas &#8212; puede generar escenarios de incertidumbre en los que la ansiedad por la IA acabe degenerando en violencia, como tambi&#233;n estamos viendo en estos &#250;ltimos d&#237;as a prop&#243;sito del <a href="https://videos.expansion.com/v/xa5hmhe-publican-las-imagenes-del-ataque-con-cocteles-molotov-a-la-casa-de-sam-altman">ataque a la casa de Altman</a>.</p><h3>La voz sint&#233;tica</h3><p>Cuentan que Mark Twain dec&#237;a que la verdad es m&#225;s extra&#241;a que la ficci&#243;n, porque la ficci&#243;n est&#225; obligada a atenerse a las posibilidades, pero la verdad no. La ficci&#243;n ha de ser veros&#237;mil, mientras que la verdad tiene el privilegio de poder eludir esa servidumbre. Simplemente se impone de facto mientras rearmamos nuestros relatos sobre el futuro y retejemos las historias a posteriori que nos favorezcan y den calor. Por eso, la realidad en ocasiones se vuelve m&#225;s extra&#241;a y m&#225;s aburrida que la ficci&#243;n. Y seguimos prefiriendo a esta frente a aquella.</p><p>Eso favorece la ralentizaci&#243;n de nuestra adopci&#243;n tecnol&#243;gica real, amortiguando los escenarios apocal&#237;pticos abruptos que tratan de alimentar nuestro miedo. Pero el factor humano no es en absoluto un ant&#237;doto frente al error. Al contrario, muchas de nuestras creencias simb&#243;licas, que nos conectan con otros, nos hacen sentir la pertenencia a una tribu, y nos dan calor ante la intemperie de la incertidumbre, tienen muy poco de funcionales y pueden ser una r&#233;mora o una condena. De hecho, en ocasiones nos arrastran hasta el precipicio de forma colectiva, como en el acervo popular hacen los lemmings. Algo que saben bien quienes quieren sacar partido de ello y lo emplean de forma intencional para orquestar el fraude a trav&#233;s del relato: las estafas piramidales <em>tambi&#233;n</em> se apoyan precisamente en redes de <em>confianza</em> humanas. La confianza es condici&#243;n de posibilidad del mercado y, a la vez, su vulnerabilidad estructural. Y est&#225; hecha de relatos de ficci&#243;n y narrativas que nos rascan el bolsillo o nos infunden ilusiones que sacan lo mejor de nosotros mismos; que nos hacen felices o nos hacen desgraciados; y que, en ocasiones, llegan a matarnos o a que entreguemos la vida por su causa.</p><p>La incorporaci&#243;n progresiva de la IA en nuestros an&#225;lisis, nuestras consultas, y nuestras interacciones ir&#225; permeando en cualquier contenido y en la efectividad de nuestros relatos, mejorando su precisi&#243;n y su eficiencia persuasiva. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/a-quien-vas-a-creer-a-mi-o-a-tus">Tambi&#233;n en sus capacidades para el enga&#241;o</a>. Pero si la automatizaci&#243;n del discurso alcanza l&#237;mites que lo disloquen de la agencia humana, y todos acabamos sumergidos en una algarab&#237;a de relatos generados artificialmente, me queda una pregunta final: &#191;seguiremos buscando el eco humano que legitime al algoritmo, o acabaremos aceptando la voz sint&#233;tica como &#225;rbitro &#250;ltimo del relato econ&#243;mico, pol&#237;tico o social? &#191;y qu&#233; suceder&#225; si esa voz, revestida de un manto protector, nos arenga hacia la violencia entre nosotros para <em>defendernos</em>?</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>De momento, el secretario del Tesoro Scott Bessent <a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-04-10/wall-street-banks-try-out-anthropic-s-mythos-as-us-urges-testing?utm_source=www.therundown.ai&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=openai-s-gpt-5-4-cyber-rejects-mythos-playbook&amp;_bhlid=8b453c483a4f98b442d06b21da3f285765bb84ed&amp;embedded-checkout=true">convocaba la semana pasada a l&#237;deres de Wall Street</a> a una reuni&#243;n de emergencia sobre Mythos, ante la creciente preocupaci&#243;n por sus capacidades de hacking.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La información del ADN]]></title><description><![CDATA[Compresi&#243;n, longitud y la historia de una foto robada]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-informacion-del-adn</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-informacion-del-adn</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 04 Apr 2026 07:01:46 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>La vida sucumbe irremisiblemente al deterioro al que toda estructura est&#225; condenada en el universo. La entrop&#237;a acaba gan&#225;ndole siempre la batalla, porque el estado desordenado e indiferente es el m&#225;s probable de los estados. Por m&#225;s longevos que sean los ejemplares de ciertas medusas, &#225;lamos o tiburones<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>, la segunda ley de la termodin&#225;mica es implacable y finalmente siempre acaba devor&#225;ndolos entre sus fauces, aunque durante milenios logren sobrevivir en los medios m&#225;s hostiles, incluso regener&#225;ndose cuanto pueden hasta finalmente desaparecer.</p><p>Sin embargo, como en un gesto insumiso que se rebela contra esa entrop&#237;a, la vida propaga su complejidad desafiante transmitiendo como herencia la informaci&#243;n misma que la estructura y se halla codificada en su ADN. Aunque la interpretaci&#243;n informativa de esta macromol&#233;cula es controvertida y responde en buena medida al momento tecnol&#243;gico del &#250;ltimo siglo en que vivimos, comprender el ADN como una estructura de informaci&#243;n codificada para tejer un nuevo ser vivo, su complexi&#243;n, su crecimiento y hasta su comportamiento es una idea potente y fecunda. Una idea que nos sobrevive despu&#233;s de muertos.</p><h2>El disco duro que llevamos a cuestas</h2><p>El ADN contiene una cantidad extraordinaria de informaci&#243;n gen&#233;tica que act&#250;a como un cierto manual de instrucciones &#250;til para construir y mantener a un ser vivo. Desde mediados del siglo XX, cuando la biolog&#237;a molecular comenz&#243; a describir la vida en t&#233;rminos de c&#243;digos, secuencias y transmisi&#243;n de informaci&#243;n, el genoma se ha interpretado cada vez m&#225;s como un sistema de almacenamiento comparable &#8212; aunque infinitamente m&#225;s compacto &#8212; a los dispositivos digitales creados por los humanos.</p><p>Estimar cu&#225;nta informaci&#243;n contiene exactamente depende de c&#243;mo se mida. La unidad b&#225;sica del ADN es el par de bases formado por cuatro nucle&#243;tidos posibles (A, T, C y G). Bajo esta m&#233;trica, el genoma humano posee aproximadamente 3.200 millones de pares de bases, seg&#250;n los resultados consolidados del Proyecto Genoma Humano y revisiones posteriores. Aunque la densidad informativa que atesoran es incre&#237;blemente mayor. Basta entender que el 99% de nuestro genoma coincide con el de los chimpanc&#233;s, y hasta un 50% es id&#233;ntico al de los pl&#225;tanos. Nos jugamos mucho en muy poco.</p><p>Si cada par de bases se representara digitalmente utilizando dos bits de informaci&#243;n (la cantidad m&#237;nima necesaria para codificar cuatro estados posibles), el genoma humano haploide contendr&#237;a alrededor de 6.400 millones de bits, es decir, unos 800 megabytes de informaci&#243;n, aproximadamente equivalentes a los que ocupa uno de los ya casi obsoletos CD-ROM. Sin embargo, las c&#233;lulas humanas son diploides, lo que significa que poseen dos copias completas del genoma: una heredada de la madre y otra del padre. En t&#233;rminos inform&#225;ticos, cada una de las min&#250;sculas c&#233;lulas de nuestro cuerpo alberga por tanto cerca de 1,6 gigabytes de informaci&#243;n gen&#233;tica.</p><p>Este c&#225;lculo, sin embargo, es solo una aproximaci&#243;n posible porque, en realidad, la informaci&#243;n biol&#243;gica no se limita a la secuencia lineal de nucle&#243;tidos, ni los rasgos fenot&#237;picos se corresponden uno a uno con los genes: en la informaci&#243;n biol&#243;gica tambi&#233;n intervienen patrones epigen&#233;ticos, estructuras tridimensionales del ADN y redes de regulaci&#243;n g&#233;nica que multiplican la complejidad informativa del sistema. Pero de una forma u otra puede decirse que el ADN es, en cierto sentido, el <em>alfabeto de la vida</em>, en un sentido mucho m&#225;s profundo que el de un mero texto inerte: es un programa de software que se ejecuta en el contexto de la c&#233;lula.</p><p>Para ello, la naturaleza ha hecho del ADN el sistema de almacenamiento conocido m&#225;s eficiente. Comprime en una mol&#233;cula de apenas dos nan&#243;metros de ancho una cantidad de informaci&#243;n que deja en evidencia a las tecnolog&#237;as convencionales de almacenamiento digital. Aunque ya existen l&#237;neas de investigaci&#243;n en almacenamiento molecular sobre ADN sint&#233;tico, impulsadas por grandes laboratorios, que han logrado codificar libros, im&#225;genes, pel&#237;culas e incluso sistemas operativos completos en secuencias artificiales de nucle&#243;tidos. Estas codificaciones despu&#233;s pueden ser sintetizadas, conservadas durante largos periodos y posteriormente le&#237;das mediante t&#233;cnicas de secuenciaci&#243;n gen&#233;tica. Sin embargo, probablemente acabe siendo necesario que el almacenamiento digital abandone el espacio electr&#243;nico del silicio para adentrarse en el tama&#241;o cu&#225;ntico de la nanotecnolog&#237;a y as&#237; poder competir con la incre&#237;ble capacidad del ADN para comprimir informaci&#243;n.</p><p>De hecho, su capacidad de compresi&#243;n es tal que se estima, por ejemplo, que un solo gramo de ADN puede almacenar hasta 215 petabytes (215 millones de GB) de datos. Si sum&#225;ramos la informaci&#243;n de todas las c&#233;lulas del cuerpo humano (unos 37 billones), aunque gran parte ser&#237;a informaci&#243;n repetida, el volumen total ascender&#237;a aproximadamente a los 150 zettabytes, el orden de magnitud de toda la informaci&#243;n generada y almacenada por la humanidad en toda su historia.</p><p>A pesar de su estrechez nanom&#233;trica, de hecho, el hilo que formar&#237;a el ADN de una sola c&#233;lula si lo despleg&#225;semos medir&#237;a unos 2 metros, y si se encadenase al del resto de sus compa&#241;eras en nuestro cuerpo, podr&#237;a viajar y regresar varias veces hasta la Luna. Sin embargo, solo un peque&#241;o porcentaje, alrededor del 2%, de nuestro ADN contribuye con informaci&#243;n significativa para la codificaci&#243;n de prote&#237;nas. El resto es lo que durante d&#233;cadas se ha conocido como <em>ADN basura</em>. Aunque hoy sabemos que no lo es tanto.</p><h2>La densidad informativa y la utilidad del ADN basura</h2><p>El llamado ADN basura (o ADN no codificante) constituye la inmensa mayor parte de nuestro genoma y durante mucho tiempo se pens&#243; que se trataba de un material in&#250;til acumulado por la evoluci&#243;n. Sin embargo, hoy sabemos que funciona como un reservorio de variabilidad y un sistema de control crucial para la supervivencia en entornos cambiantes. Porque el ADN no codificante, en primer lugar, protege a los genes importantes. El ADN es da&#241;ado unas 10.000 veces al d&#237;a por agentes qu&#237;micos o por radiaci&#243;n, y muta espont&#225;neamente de forma imprevisible. Pero al tratarse de &#8220;ruido&#8221; y no de informaci&#243;n, es estad&#237;sticamente m&#225;s probable que esa mutaci&#243;n da&#241;ina caiga en una zona no cr&#237;tica y no en un gen esencial. Y es adem&#225;s especialmente robusto pues, de hecho, el ADN puede conservarse durante cientos de miles de a&#241;os, llegando a alcanzar incluso los 400.000 a&#241;os de antig&#252;edad como se ha comprobado con algunas muestras.</p><p>Pero, adem&#225;s, el ADN no codificante act&#250;a como un espacio donde la naturaleza puede experimentar sin riesgo y preparar un buen repositorio de soluciones no probadas que sacar de la chistera ante un evento que desaf&#237;e la capacidad de adaptaci&#243;n de la vida. Al no fabricar prote&#237;nas vitales, este ADN puede permitirse el lujo de acumular variabilidad en secuencias con una &#8220;libertad de experimentaci&#243;n&#8221; que le permite &#8220;guardar&#8221; cambios gen&#233;ticos que no son a priori &#250;tiles en el presente, pero que podr&#237;an resultar valiosos si el entorno cambiase. De este modo, muchas de estas regiones podr&#237;an convertirse con el tiempo en <em>exaptaciones</em>, es decir, en estructuras o secuencias que originalmente no ten&#237;an una funci&#243;n adaptativa clara o la ten&#237;an para otro prop&#243;sito obsoleto pero que la evoluci&#243;n reutiliza posteriormente para cumplir con nuevas funciones biol&#243;gicas.</p><p>El <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-crecimiento-de-la-informacion">crecimiento de la informaci&#243;n</a> en la historia evolutiva puede observarse en el aumento de la cantidad de ADN de las distintas especies surgidas en el &#225;rbol biol&#243;gico. Aunque en ese mismo crecimiento se observe una disminuci&#243;n de la <em>densidad informativa</em> precisamente para dar cabida a las ventajas de este ADN no codificante:</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png" width="631" height="419.0776098901099" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/03f0f589-30a8-4a31-b4a0-cdc2966db836_3504x2326.png&quot;,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:967,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:631,&quot;bytes&quot;:797915,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/190407053?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03f0f589-30a8-4a31-b4a0-cdc2966db836_3504x2326.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dOdj!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4efaeccf-2396-4a6d-94cd-ea9ca762001a_3504x2326.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-crecimiento-de-la-informacion">Fuente</a></figcaption></figure></div><p>Por otra parte, gran parte de este ADN act&#250;a como el sistema operativo del genoma, regulando cu&#225;ndo y c&#243;mo se activan los genes. Act&#250;an, en cierto modo, como sensores del entorno, ayudando a las c&#233;lulas a reaccionar ante est&#237;mulos externos<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a>. Y esto ocurre especialmente cuando las condiciones se vuelven extremas y llegan a activar partes del ADN transferido que a priori no era codificante pero que pueden desencadenar una serie de herramientas gen&#233;ticas adicionales, por ejemplo en plantas expuestas a un particular estr&#233;s ambiental<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>.</p><p>Esta relaci&#243;n entre el ADN y la resiliencia es central. De hecho, buena parte del ADN no codificante, aproximadamente la mitad, proviene de antiguos virus que se integraron en nuestro ADN hace millones de a&#241;os. Aunque estos fragmentos no est&#225;n en su inmensa mayor&#237;a activos, han moldeado nuestra evoluci&#243;n y nos suministran una biblioteca &#8212; como los datos de entrenamiento de un LLM &#8212; de estrategias heredadas tras los encuentros pasados con pat&#243;genos. O, como dir&#237;a Nietzsche, <em>lo que no nos mata, nos hace m&#225;s fuertes</em>. Y esa resiliencia fue tambi&#233;n clave en el descubrimiento de su estructura, una de cuyas art&#237;fices fue injustamente ninguneada.</p><h2>Una foto robada</h2><p>Como es bien conocido, la estructura del ADN fue desentra&#241;ada en 1953 por James Watson y Francis Crick y acab&#243; mereciendo el reconocimiento con el premio Nobel de Medicina en 1962. Pero nada de este triunfo habr&#237;a sido posible sin que una mujer proporcionara, sin reconocimiento alguno durante muchos a&#241;os, la evidencia que permiti&#243; alumbrar la estructura acertada.</p><p>En 1952, Rosalind Franklin era una experta en cristalograf&#237;a de rayos X y, dentro de sus investigaciones, logr&#243; capturar la famosa &#8220;Fotograf&#237;a 51&#8221;. Esta imagen permit&#237;a intuir con gran claridad que la estructura que el ADN deb&#237;a formar era la de una doble h&#233;lice con las bases enfrentadas en su interior. Pero Franklin fue prudente y prefiri&#243; confirmar completamente sus c&#225;lculos y el an&#225;lisis de difracci&#243;n antes de publicar formalmente los resultados asociados a aquella fotograf&#237;a.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg" width="596" height="586.8307692307692" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:960,&quot;width&quot;:975,&quot;resizeWidth&quot;:596,&quot;bytes&quot;:1293495,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/190407053?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!i8Ev!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2a7e4a3e-873f-4059-a19a-995de0bbcbfa_975x960.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Maurice Wilkins era compa&#241;ero de Franklin en el King&#8217;s College. Un d&#237;a, Watson y Crick fueron a visitarle, present&#225;ndole una estructura para el ADN con la que estaban especulando y que resultaba err&#243;nea, tal y como Wilkins les hizo ver. Para avalar su argumento, y sin una soluci&#243;n alternativa, Wilkins ech&#243; mano de la fotograf&#237;a de Rosalind sin su conocimiento, y se la mostr&#243; a los futuros laureados. Al ver la imagen, Watson comprendi&#243; r&#225;pidamente la estructura. Poco despu&#233;s, en 1953, Watson y Crick publicaron su famoso art&#237;culo en la revista <em>Nature</em>, uno de los art&#237;culos m&#225;s influyentes de la historia de la ciencia. Aunque mencionaron el trabajo de Franklin, e incluyeron su imagen, la referencia fue m&#225;s que limitada. La forma helicoidal se convirti&#243; en un icono.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg" width="181" height="313" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:313,&quot;width&quot;:181,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:1041020,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/190407053?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!M0HF!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F209e032f-5ab4-4607-a035-e50085cf25dd_181x313.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>En 1958, la entrop&#237;a hizo de las suyas, y a Rosalind Franklin, que apenas ten&#237;a 37 a&#241;os, la barri&#243; de la faz de la Tierra a trav&#233;s de un c&#225;ncer de ovario. Lo desarroll&#243; muy probablemente por su exposici&#243;n continua a las radiaciones asociadas a sus investigaciones, siendo fiel al esp&#237;ritu comprometido por la ciencia de la mism&#237;sima Marie Curie.</p><p>Cuatro a&#241;os despu&#233;s, en 1962, Watson, Crick y Wilkins recib&#237;an el Premio Nobel de Medicina, y el reconocimiento le era por completo hurtado a Franklin, tanto porque no puede concederse de forma p&#243;stuma &#8212; <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-regreso-de-la-moneda">como le ocurri&#243; a Tversky</a> &#8212; como porque no pod&#237;a compartirse entre m&#225;s de tres personas. Franklin apenas fue mencionada en los discursos de aceptaci&#243;n.</p><p>Sin embargo, la informaci&#243;n de su trabajo perdur&#243;. Como si aquella estructura helicoidal que hab&#237;a puesto al descubierto le brindara una estrategia efectiva para transmitir antes de desaparecer los secretos del universo entre los que se hallaba su papel imprescindible. D&#233;cadas despu&#233;s, la comunidad cient&#237;fica reconoci&#243; ampliamente que la precisi&#243;n experimental de Franklin fue decisiva para comprender la estructura del ADN, ubic&#225;ndola como una figura central en la historia de la biolog&#237;a molecular. Y en particular en la de las mujeres olvidadas por la historia.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>A la imbatible &#8220;inmortalidad&#8221; de las medusas <em>Turritopsis dohrnii</em> que son capaces de revertir su ciclo vital y volver del estado adulto al de p&#243;lipo, se suma la de los &#225;lamos clonales como el <em>Pando</em> cuya red gen&#233;tica podr&#237;a tener m&#225;s de 80.000 a&#241;os. Entre los vertebrados, destacan las longevidades de los tiburones de Groenlandia (<em>Somniosus microcephalus</em>), algunos de los cuales pueden superar los 500 a&#241;os de edad (eso s&#237;, llevando una <em>slow life</em> con un desplazamiento muy lento y manteni&#233;ndose pr&#225;cticamente ciegos al mundo).</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>Por ejemplo, <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aax4764">Gasperini, M. et al. &#8220;A genome&#8209;wide framework for mapping gene regulation via cellular genetic screens.&#8221; </a><em><a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aax4764">Science</a></em><a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aax4764"> 367, no. 6480 (2020): eaax4764</a>; o <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-020-2493-4">ENCODE Project Consortium. &#8220;Expanded encyclopaedias of DNA elements in the human and mouse genomes.&#8221; </a><em><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-020-2493-4">Nature</a></em><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-020-2493-4"> 583 (2020): 699&#8211;710</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>Por ejemplo, <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1500998112">Makarevitch, I. et al. &#8220;Transposable elements contribute to activation of maize genes in response to abiotic stress.&#8221; </a><em><a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1500998112">Proceedings of the National Academy of Sciences</a></em><a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1500998112"> 112, no. 38 (2015): 11625&#8211;11630</a>; o <a href="https://doi.org/10.1016/j.tplants.2013.03.003">Casacuberta, E. &amp; Gonz&#225;lez, J. &#8220;The impact of transposable elements in environmental adaptation.&#8221; </a><em><a href="https://doi.org/10.1016/j.tplants.2013.03.003">Trends in Plant Science</a></em><a href="https://doi.org/10.1016/j.tplants.2013.03.003"> 18, no. 8 (2013): 443&#8211;450</a>.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Deliberación, tecnociencia e ideología]]></title><description><![CDATA[Un homenaje a Habermas y la actualidad de sus reflexiones]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/deliberacion-tecnociencia-e-ideologia</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/deliberacion-tecnociencia-e-ideologia</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 21 Mar 2026 08:01:54 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>El s&#225;bado pasado nos dejaba <strong>J&#252;rgen Habermas</strong>, el &#250;ltimo de los fil&#243;sofos m&#225;s reconocidos de la llamada Escuela de Frankfurt, un tit&#225;n del pensamiento que labr&#243; una carrera acad&#233;mica y p&#250;blica profundamente centrada en la reflexi&#243;n sobre la racionalidad comunicativa, la verdad, el inter&#233;s, el poder y, en particular, la funci&#243;n ideol&#243;gica de la ciencia y la tecnolog&#237;a. Su prol&#237;fica densidad conceptual no le hizo apto para todos los p&#250;blicos, pero sus fundamentos le valieron el reconocimiento de muchos que lo citan reiteradamente para tratar de contagiarse de su aura y prestigio, aunque nunca lo hayan le&#237;do.</p><p>Su legado ofrece lecturas distintas, m&#225;s sombr&#237;as o a&#250;n prometedoras, en m&#250;ltiples dimensiones pol&#237;ticas, sociol&#243;gicas, filos&#243;ficas o tecnol&#243;gicas. Y a pesar de que ya pertenezca enteramente al pasado, su pensamiento sigue resultando fecundo en una era en la que el debate p&#250;blico y la omnipresencia tecnocient&#237;fica urgen a nuestra reflexi&#243;n. Vayan estas l&#237;neas como un peque&#241;o homenaje a la actualidad de su pensamiento, tanto a las cr&#237;ticas que enfrenta como al presente y al futuro que seguir&#225; alumbrando.</p><h3>La doble lectura del &#250;ltimo intelectual</h3><p>Debe reconocerse que sobre el obituario de Habermas hay una lectura sombr&#237;a y c&#237;nica. El ideal ilustrado de la <em>deliberaci&#243;n racional</em> en la esfera p&#250;blica sobre la que tanto reflexion&#243; est&#225; para muchos tan muerto como &#233;l. Una filosof&#237;a pol&#237;tica como la suya &#8212; centrada en la raz&#243;n comunicativa y el debate racional como fundamento de la democracia &#8212; ha dejado de ser cre&#237;ble en el mundo contempor&#225;neo. Su defensa de que las sociedades modernas pueden legitimar sus normas mediante procesos de deliberaci&#243;n p&#250;blica en la que los ciudadanos intercambian argumentos racionales hasta alcanzar consensos razonables suena ingenua. Es, acaso, un ideal que podr&#237;a resultar m&#225;s veros&#237;mil en otra &#233;poca en la que los intelectuales pod&#237;an tener alg&#250;n prestigio social. Sin embargo, el ecosistema medi&#225;tico actual &#8212; redes sociales, propaganda digital, polarizaci&#243;n y econom&#237;a de la atenci&#243;n &#8212; se alejan por completo de las condiciones sociales que pod&#237;an hacer imaginable ese modelo deliberativo. En lugar de ciudadanos razonando juntos &#8212; si es que alguna vez existi&#243; algo que se pareciera a eso &#8212;, lo que ante todo vemos que domina el espacio p&#250;blico son las arengas simplificadas de las tribus ideol&#243;gicas que compiten por imponer narrativas, donde la persuasi&#243;n emocional y la manipulaci&#243;n estrat&#233;gica pesan m&#225;s que los argumentos.</p><p>Pero esta lectura sombr&#237;a no s&#243;lo se proyecta sobre una circunstancia coyuntural del tiempo digital que nos ha tocado vivir. Sus cr&#237;ticos aprecian ingenuidad en general para cualquier momento hist&#243;rico cuando Habermas considera que la racionalidad discursiva puede constituir el n&#250;cleo real de la pol&#237;tica democr&#225;tica. En la pr&#225;ctica, la pol&#237;tica siempre se ha mostrado como lucha por el poder, la identidad y la pertenencia. Y lo sigue siendo incluso cuando hemos amortiguado democr&#225;ticamente el recurso a la violencia desprendida de los conflictos inevitables de la arena pol&#237;tica. El ideal habermasiano puede quedarse como un horizonte moral, pero describe muy mal c&#243;mo operan las sociedades contempor&#225;neas. Seguir enredados en las categor&#237;as de Habermas para pensar la pol&#237;tica conduce para muchos a una especie de <em>nostalgia intelectual</em>: el deseo de un espacio p&#250;blico racional que quiz&#225; ofrec&#237;a un cierto encanto simulado y parcial en la posguerra triunfante para las democracias del siglo XX &#8212; en torno a peri&#243;dicos, universidades y parlamentos &#8212; pero que hoy est&#225; <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/pseudodialogo-soledad-digital-y-violencia">fragmentado en m&#250;ltiples burbujas informativas enconadas</a> y <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-nueva-trampa-de-tucidides">un desequilibrio geopol&#237;tico desnudo y sordo al derecho internacional</a>.</p><p>De hecho, una amplia literatura emp&#237;rica en neurociencia y ciencia pol&#237;tica nos muestra hoy el papel central de las emociones, las intuiciones morales y las identidades en la formaci&#243;n de las decisiones pol&#237;ticas, todas ellas muy alejadas de racionalidad alguna. Hay trabajos con pacientes con lesiones en la corteza prefrontal ventromedial que evidencian que la emoci&#243;n es un componente indispensable del proceso de decisi&#243;n, que sin emociones somos incapaces de decidir, lo que cuestiona la idea de una racionalidad puramente discursiva<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>. Otros estudios con resonancia magn&#233;tica funcional en votantes partidistas indican que la informaci&#243;n pol&#237;ticamente disonante activa circuitos emocionales m&#225;s que sistemas de razonamiento anal&#237;tico<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a>. Las intuiciones morales parecen preceder al razonamiento consciente, que suele funcionar m&#225;s como una justificaci&#243;n posterior que como una evaluaci&#243;n imparcial<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>. Adem&#225;s, el aumento de la informaci&#243;n tiende a reforzar el sesgo de confirmaci&#243;n<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-4" href="#footnote-4" target="_self">4</a> &#8212; sobre todo si con ello <em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-peligro-de-creer-que-se-sabe">creemos saber</a></em> &#8212; y en todo caso a fortalecer opiniones pol&#237;ticas ligadas a la recepci&#243;n selectiva de se&#241;ales de &#233;lites afines<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-5" href="#footnote-5" target="_self">5</a> y la identificaci&#243;n partidaria previa<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-6" href="#footnote-6" target="_self">6</a>. En conjunto, estas investigaciones no invalidan necesariamente el valor normativo del ideal habermasiano, pero s&#237; sugieren que el comportamiento pol&#237;tico real se estructura en gran medida alrededor de procesos afectivos, identitarios y heur&#237;sticos que orillan enormemente la presencia de la deliberaci&#243;n racional en la pr&#225;ctica democr&#225;tica.</p><p>Sin embargo, hay otra lectura m&#225;s benigna que observa el poder fecundo del pensamiento de Habermas, y que considera que sus ideas podr&#237;an sobrevivirle a pesar del cambio de los tiempos. Porque en el fondo revelan un horizonte al que la racionalidad humana puede tender a pesar de que sus pies de barro se yergan sobre la naturaleza tribal de nuestra especie. Y esta lectura pone el &#233;nfasis adem&#225;s en entender que el proceso de deliberaci&#243;n que Habermas describi&#243; no obedece a una racionalidad fr&#237;a puramente l&#243;gica.</p><p>Ciertamente, la muerte de este tit&#225;n del pensamiento simboliza probablemente el final del gran &#8220;intelectual p&#250;blico&#8221; de la posguerra &#8212; t&#237;picamente alem&#225;n tras el trauma del nazismo &#8212; alguien que consideraba que la filosof&#237;a deb&#237;a intervenir directamente en la vida democr&#225;tica. Su af&#225;n consisti&#243; precisamente en demostrar que la democracia solo puede sostenerse si los ciudadanos discuten p&#250;blicamente mediante argumentos racionales, si la acci&#243;n comunicativa es protegida en la esfera p&#250;blica desenmascarada en lo posible de todo inter&#233;s como fundamento normativo para las democracias liberales, particularmente las europeas<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-7" href="#footnote-7" target="_self">7</a>.</p><p>Hoy, sin embargo, ciertamente la autoridad moral del intelectual se ha diluido en un potaje de tertulianos acomodaticios e <em>influencers</em> virales. Sin embargo, el n&#250;cleo del pensamiento y la intuici&#243;n central de Habermas creo que permanecen: la supervivencia de la democracia depende de la capacidad de los ciudadanos para debatir, argumentar y escucharse mutuamente. Su idea de que la democracia necesita deliberaci&#243;n racional sigue siendo una referencia normativa dif&#237;cil de abandonar, porque al hacerlo implosiona bajo su propio peso. De hecho, nos leg&#243; de forma magistral la reflexi&#243;n probablemente m&#225;s depurada de la tradici&#243;n sobre cu&#225;ndo es leg&#237;timo que unas personas ejerzan poder pol&#237;tico sobre otras, y su respuesta fue precisamente esa <em>democracia deliberativa </em>en la que la legitimidad emerge m&#225;s s&#243;lidamente cuando las normas pueden justificarse mediante argumentaci&#243;n p&#250;blica entre ciudadanos libres e iguales.</p><p>Sin ella como horizonte normativo, la cohesi&#243;n democr&#225;tica se diluye, y la pura emocionalidad tiende a enconar las posiciones, a polarizar las sociedades &#8212; como bien acent&#250;an los algoritmos &#8212; y a hacer crecer su entrop&#237;a hasta la fractura. Porque si bien las emociones juegan un papel esencial en la cooperaci&#243;n humana, fueron particularmente seleccionadas para formar tribus peque&#241;as y un espacio moral primitivo en la oposici&#243;n entre el <em>nosotros</em> y el <em>ellos </em>que subsiste en toda forma de agrupaci&#243;n humana. Es la racionalidad de la comunicaci&#243;n &#8212; con todos sus obst&#225;culos y distorsiones &#8212; la que puede tender los puentes cohesionadores entre extra&#241;os para el intercambio econ&#243;mico, cultural y pol&#237;tico. Para la cr&#237;tica constructiva sobre formas encubiertas de dominio. Pero no solo porque pueda lanzar argumentos racionales impecables. Sino porque en el di&#225;logo va impl&#237;cito el respeto por la integridad humana racional y emocional, que puede trenzarse para cimentar estos puentes.</p><p>Es preciso comprender debidamente ese concepto de <em>deliberaci&#243;n </em>que se expresa argumentativamente mediante razones, pero que descansa en un trasfondo de reconocimiento del otro como fin en s&#237; mismo. Es la raz&#243;n elevando a universal la compasi&#243;n tribal por el pr&#243;jimo. Seg&#250;n contaba Habermas, Marcuse y &#233;l estuvieron d&#233;cadas pregunt&#225;ndose por los fundamentos normativos de la teor&#237;a cr&#237;tica, pero Marcuse no dio por buena una respuesta hasta la &#250;ltima vez en que pudieron verse, dos d&#237;as antes de su muerte, ya en el hospital. Fue entonces cuando le dijo: &#8220;<em>Ahora ya s&#233; en qu&#233; se fundan nuestros juicios de valor m&#225;s elementales: en la compasi&#243;n, en nuestro sentimiento por el dolor de los otros</em>&#8221;. Hay mucha emoci&#243;n alojada al fondo de esa conexi&#243;n inexplicable de nuestra empat&#237;a que fundamenta las razones con las que intentamos articularlas y darles coherencia.</p><p>Habermas no era ingenuo: Sab&#237;a sobradamente que la deliberaci&#243;n ideal nunca se alcanza plenamente. Que los ciudadanos nunca son suficientemente libres ni iguales. Que bajo la mesa sobre la que se plantean los argumentos, operan no s&#243;lo las tripas de nuestros instintos m&#225;s tribales sino especialmente los intereses que coaccionan m&#225;s deliberada o m&#225;s sutilmente nuestras voluntades. Pero su argumento no describ&#237;a la pol&#237;tica tal y como es, sino que desde su posici&#243;n cr&#237;tica procuraba establecer un est&#225;ndar para juzgarla. Para elevar el list&#243;n aspiracional y emancipatorio. Si abandonamos ese est&#225;ndar, la pol&#237;tica de facto deja de ser un espacio de razones compartidas y se reduce a la mera lucha por el control del aparato estatal para ejercer y perpetuarse en el poder hasta que pierda credibilidad y cercene su propia legitimidad. Nada que no veamos reflejado en el simple deterioro del discurso parlamentario y medi&#225;tico. Nada que no estemos viendo en el declive democr&#225;tico de todo el globo en los &#250;ltimos a&#241;os.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png" width="594" height="417.1976470588235" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:2388,&quot;width&quot;:3400,&quot;resizeWidth&quot;:594,&quot;bytes&quot;:534735,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/191016983?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F34fa6939-f71d-4b69-a934-590738ec35a6_3400x3332.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W0Ph!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd08acf50-25ed-4689-9429-4e606846adfc_3400x2388.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"><a href="https://ourworldindata.org/grapher/countries-that-are-democratizing-and-autocratizing?overlay=download-vis">Fuente</a></figcaption></figure></div><h2>Una teor&#237;a cr&#237;tica que <em>se moja</em></h2><p>El ejercicio intelectual de Habermas no s&#243;lo fue enorme, sino coherente y valientemente implicado. La determinaci&#243;n de Habermas por participar hasta sus &#250;ltimos d&#237;as en el debate p&#250;blico sin recluirse en la torre de marfil t&#237;pica de tantos miembros de la academia filos&#243;fica tambi&#233;n le hizo protagonista de sucesivas pol&#233;micas y le granje&#243; algunas cr&#237;ticas fuertes. En el fondo, mojarse como forma de vida implica que pas&#243; m&#225;s de siete d&#233;cadas instalado en la controversia. No hay teor&#237;a cr&#237;tica encarnada, en mi opini&#243;n, sin que surja una pol&#233;mica de fondo. Aunque mojarse aumente las probabilidades de error, el exceso de prudencia suele ser s&#237;ntoma de tibieza.</p><p>Desde que en los a&#241;os cincuenta atacara p&#250;blicamente a Heidegger por negarse a romper <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ecos-germanos-iiiii">con claridad con su pasado nazi</a>, persigui&#243; con profundidad en la esfera p&#250;blica los enfrentamientos dial&#233;cticos que crey&#243; justos y a los que truf&#243; de razones y argumentos elaborados lejos de las soflamas de un tuit. Por ejemplo, en los a&#241;os sesenta polemiz&#243; con algunos movimientos estudiantiles a los que lleg&#243; a categorizar como &#8220;<em>fascismo de izquierdas</em>&#8221; y hurg&#243; en el car&#225;cter neoconservador y reaccionario de la supuesta rebeld&#237;a estudiantil. A ella se sum&#243; en los a&#241;os ochenta su conocida disputa con algunos historiadores a quienes atac&#243; por relativizar el nazismo o la singularidad del Holocausto. Y as&#237; continu&#243; con una amalgama de intervenciones en debates sobre bio&#233;tica, la religi&#243;n en el espacio p&#250;blico o el futuro de la Uni&#243;n Europea: siempre tratando de poner en pr&#225;ctica por coherencia sus propias ideas sobre deliberaci&#243;n p&#250;blica y racionalidad a pesar del coste social. En uno de sus &#250;ltimos pronunciamientos se mostr&#243; favorable a reconducir diplom&#225;ticamente la relaci&#243;n con Rusia en plena guerra de Ucrania, mientras que <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/gaza-espejo-moral-de-occidente">su ambivalencia con el atroz comportamiento de Israel en Gaza</a> le mereci&#243; fuertes cr&#237;ticas.</p><p>Pero si Habermas tambi&#233;n incomod&#243; y a&#250;n lo sigue haciendo es porque buena parte de las corrientes intelectuales que hoy dominan la esfera p&#250;blica en la que se libran muy distintas y entrelazadas batallas culturales y emocionales bebe de la tradici&#243;n posmoderna que &#233;l combati&#243; con insistencia. Frente a autores que negaban la posibilidad de una racionalidad com&#250;n, reduc&#237;an el lenguaje a instrumento de poder y se contentaban con un encadenamiento acr&#237;tico de las posibles interpretaciones de todos los discursos, Habermas defendi&#243; con vehemencia lo contrario: el lenguaje permite construir razones compartidas entre ciudadanos libres, que alcancen una intersubjetividad racional fecunda. El lenguaje tiene un deber cr&#237;tico y emancipatorio que va m&#225;s all&#225; de <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ideas-y-palabras">las constricciones que nos atan a las culturas de las que nace</a>.</p><p>El discurso identitario que organiza la pol&#237;tica en torno a ese agravio permanente asociado a la ideolog&#237;a <em>woke</em> y que tambi&#233;n se practica desde la internacional reaccionaria de la ultraderecha y sus relatos simplistas y <em>conspiranoicos</em> descansa precisamente en la premisa de que ciertos grupos poseen una autoridad moral y epist&#233;mica inaccesible para otros. La racionalidad comunicativa que Habermas defendi&#243; con ah&#237;nco part&#237;a de una tesis incompatible con ese planteamiento: no existe un estatus de v&#237;ctima ni una supremac&#237;a cultural que otorguen ninguna ventaja epist&#233;mica. Y eso, en una democracia, se traduce en que nadie dispone de un privilegio para no justificar racional y argumentativamente sus afirmaciones ante cualquiera. No hay deliberaci&#243;n real cuando el debate p&#250;blico se enfanga en una competencia de agravios o infundados relatos. Frente al escepticismo posmoderno o al repliegue identitario, cabe la acci&#243;n comunicativa.</p><p>El proyecto de la modernidad y de la Ilustraci&#243;n que tantos quieren dar por finalizado se encuentra, en realidad, inconcluso. Y aunque hubo que espigarlo a trav&#233;s del proceso de la cr&#237;tica dial&#233;ctica que la Escuela de Frankfurt le endos&#243;, no menos cr&#237;tica merecen los discursos emergentes contra los encomiables logros de la Ilustraci&#243;n de los que Occidente sac&#243; su fuerza y reconocimiento. Ese proyecto inacabado sigue reclamando el avance hacia un patriotismo constitucional posnacional, capaz de superar las tentaciones de la a&#241;oranza nacionalista y la resignaci&#243;n y el ego&#237;smo del relativismo individualista. Habermas apost&#243; por un humanismo empe&#241;ado en dialogar con las propuestas relevantes de la filosof&#237;a y las ciencias sociales, incluida la discusi&#243;n sobre el papel de las religiones en un mundo postsecular, como emblem&#225;ticamente teji&#243; en su di&#225;logo con Ratzinger<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-8" href="#footnote-8" target="_self">8</a>. Y el di&#225;logo sigue abierto, quiz&#225; hacia un cosmopolitismo ecum&#233;nico democr&#225;tico no ingenuo.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg" width="620" height="381.9642857142857" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:897,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:620,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Habermas, Ratzinger y el fundamento de la sociedad liberal europea&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Habermas, Ratzinger y el fundamento de la sociedad liberal europea" title="Habermas, Ratzinger y el fundamento de la sociedad liberal europea" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yM_M!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f1d3fc9-7c25-4474-b47c-192032fa5667_1600x986.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>No obstante, en esta newsletter merece hacerse una especial menci&#243;n a la vigencia que el discurso de Habermas mantiene en lo que concierne a la reflexi&#243;n que teji&#243; con maestr&#237;a sobre el entrelazamiento de la ciencia, la tecnolog&#237;a y la ideolog&#237;a.</p><h3>Ciencia, t&#233;cnica e ideolog&#237;a</h3><p>En el se&#241;alado a&#241;o de 1968, hace algo m&#225;s de medio siglo, Habermas public&#243; dos obras que probablemente catapultaron su trayectoria y que a&#250;n conservan conexiones con el presente: <em>Conocimiento e inter&#233;s</em> y <em>Ciencia y t&#233;cnica como ideolog&#237;a. </em>Partiendo de diversos ensayos, aquellos escritos vieron la luz en plena efervescencia de los movimientos estudiantiles que ped&#237;an ser realistas pidiendo lo imposible. Carne de ca&#241;&#243;n para una teor&#237;a cr&#237;tica como la suya que ten&#237;a como objetivo tanto el <em>statu quo</em> contra el que se levantaban aquellos cr&#237;ticos, como los propios relatos irracionales y neoconservadores de estos mismos cr&#237;ticos que se ofrec&#237;an como alternativa.</p><p>En <em>Conocimiento e inter&#233;s</em>, Habermas se propuso responder a una pregunta que hab&#237;a atravesado la tradici&#243;n filos&#243;fica desde Rousseau, pasando por Kant hasta Marx: &#191;qu&#233; relaci&#243;n existe entre el conocimiento y los intereses humanos? Su tesis central es que toda forma de conocimiento est&#225; orientada por intereses cognitivos fundamentales. Distingui&#243; tres: el inter&#233;s <em>t&#233;cnico</em>, propio de las ciencias emp&#237;rico-anal&#237;ticas que buscan controlar y predecir la naturaleza; el inter&#233;s <em>pr&#225;ctico</em>, caracter&#237;stico de las ciencias hist&#243;rico-hermen&#233;uticas que pretenden comprender el sentido de la acci&#243;n humana; y el inter&#233;s <em>emancipatorio</em>, ligado a la cr&#237;tica social y a disciplinas como el psicoan&#225;lisis o la teor&#237;a cr&#237;tica, cuyo objetivo es liberar a los sujetos de formas de dominaci&#243;n y autoenga&#241;o.</p><p>El libro de alguna forma trataba de reconstruir filos&#243;ficamente el proyecto de la Escuela de Frankfurt tras la generaci&#243;n de Adorno y Horkheimer, superando tanto el positivismo &#8212; que reduc&#237;a todo conocimiento posible al m&#233;todo cient&#237;fico &#8212; como el relativismo historicista, proponiendo una teor&#237;a del conocimiento que reconociera la dimensi&#243;n social e hist&#243;rica de la raz&#243;n sin renunciar a su capacidad cr&#237;tica. Aunque posteriormente el propio Habermas se distanciar&#237;a de algunos de sus planteamientos iniciales y orientar&#237;a su pensamiento hacia la teor&#237;a de la acci&#243;n comunicativa y la &#233;tica del discurso, <em>Conocimiento e inter&#233;s</em> consolid&#243; su reputaci&#243;n internacional y marc&#243; el comienzo de una obra dedicada a explorar c&#243;mo la racionalidad puede servir no solo para explicar el mundo, sino tambi&#233;n para transformarlo y justificarlo.</p><p>Por su parte, sigue resonando particularmente su libro <em>Ciencia y t&#233;cnica como ideolog&#237;a</em>, que reverbera innegablemente en el an&#225;lisis filos&#243;fico-pol&#237;tico de la ciencia y la tecnolog&#237;a que tanto nos urge hoy. Porque este medio siglo desde que se publicara ciertamente ha atravesado muy relevantes hitos de transformaci&#243;n como la crisis del petr&#243;leo, la revoluci&#243;n digital, la ca&#237;da del bloque sovi&#233;tico, el ascenso del neoliberalismo, la irrupci&#243;n de Internet, la Gran Recesi&#243;n, la emergencia de los movimientos sociales, la fragmentaci&#243;n de las redes sociales, la transformaci&#243;n estructural y vertiginosa de la IA que estamos viviendo, el incierto panorama geopol&#237;tico multipolar, la caducidad de los estados nacionales para definir identidades homog&#233;neas y el repliegue reaccionario a los efectos centr&#237;fugos y desconcertantes de este clima de incertidumbre. Pero en todos ellos la ciencia y la tecnolog&#237;a han tenido una creciente relevancia. Y, a pesar de la diversidad de transformaciones sociales, este texto retiene una capacidad relevante para alumbrarlas, especialmente cuando se asoma a la <em>inevitabilidad</em> de las supuestamente neutrales medidas <em>t&#233;cnicas</em> en pol&#237;tica y econom&#237;a que no son nunca tales, sino profunda y opacamente ideol&#243;gicas.</p><p>Habermas argumenta que la ciencia y la t&#233;cnica al servicio del poder se sostuvieron ideol&#243;gicamente s&#243;lo mientras &#8220;<em>el programa sustitutorio de las compensaciones sociales</em>&#8221; t&#237;pico del Estado del bienestar europeo fue capaz de comprar la paz social. Si en Mayo del 68 los estudiantes observaban frustrados y recelosos el legado de sus padres, hoy contemplamos a una generaci&#243;n que duda seriamente de que vaya a vivir mejor que los suyos. Y lo hace resignada ante el discurso de quienes cuestionan la viabilidad del Estado del bienestar prolongando esa misma conciencia tecnocr&#225;tica <em>inevitable</em>. Y se ven empujados <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-encrucijada-de-europa-15d">particularmente desde Europa</a> a mirar con tanta envidia como temor al desbocado poder&#237;o del hegem&#243;n estadounidense que extrema la desigualdad social y a la hiperproductividad innovadora y ultracompetitiva que apuesta claramente por la tecnolog&#237;a de los chinos, como ha hecho recientemente incluso el canciller alem&#225;n.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg" width="515" height="335.95703125" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:668,&quot;width&quot;:1024,&quot;resizeWidth&quot;:515,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Habermas: di&#225;logo y consenso &#8211; Diplomacia Activa&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Habermas: di&#225;logo y consenso &#8211; Diplomacia Activa" title="Habermas: di&#225;logo y consenso &#8211; Diplomacia Activa" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A5kq!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa86a53f2-d4f2-4994-b1bc-be010dcb5b43_1024x668.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>En este texto, Habermas refresca la cr&#237;tica que Marcuse lanz&#243; a la presunta formalidad del concepto weberiano de &#8220;racionalizaci&#243;n&#8221; y que hoy todav&#237;a se disfraza en informes de expertos y programas de optimizaci&#243;n y eficiencia. Aquella racionalidad propia de la actividad econ&#243;mica capitalista en realidad sigue encubriendo alternativas a su propio dictamen como &#8220;<em>t&#233;cnicamente necesario</em>&#8221;.</p><p>Vivimos una era en la que simult&#225;neamente los nuevos magnates que se codean en despachos ovales prometen optimizar tecnol&#243;gicamente el &#8220;<em>despilfarro</em>&#8221; del Estado; y al mismo tiempo los Estados siguen acaparando poder y control con niveles de recaudaci&#243;n inauditos y formas elefanti&#225;sicas de gasto p&#250;blico al servicio muchas veces del control de la poblaci&#243;n. Sobre ellos a&#250;n resuena este an&#225;lisis de Habermas, que en cierta manera prolonga al de Horkheimer y Adorno, revelando la otra cara de esa ingenua confianza en el inexorable progreso de la raz&#243;n ilustrada. Una raz&#243;n tecnocient&#237;fica puramente instrumental que, con el prop&#243;sito de someter a la naturaleza, habr&#237;a acabado sometiendo al individuo. Para aquella escuela de Frankfurt la transici&#243;n al fascismo como <em>&#8220;verdad de la sociedad moderna&#8221;</em> fue la sublimaci&#243;n l&#243;gica de esa tendencia al lucro, a la maximizaci&#243;n del beneficio, que sigue concentrando capital hacia el totalitarismo monopolista catalizado a trav&#233;s de la tecnociencia. Es la <em>p&#233;rdida de inocencia de la t&#233;cnica</em> a manos del capitalismo sobre la que escribiera Bloch y con la que Habermas conecta. Hoy, ochenta a&#241;os despu&#233;s de Hiroshima<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-9" href="#footnote-9" target="_self">9</a>, tratar de renunciar al capitalismo tecnol&#243;gica suena improcedente, pero domesticarlo como planteara Habermas parece necesario para amortiguar los riesgos que no somos capaces de prever &#8212; <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-desfase-y-la-verguenza-prometeicos">como en el desfase prometeico</a> de Anders &#8212; cuando desbocamos ese capitalismo tecnol&#243;gico.</p><p>Sin embargo, Habermas trata de levantar la mirada postrada de estos cr&#237;ticos y reconectar no s&#243;lo con el grupo esperanzado de Frankfurt sino con toda la l&#237;nea cr&#237;tica que, velando por la singularidad de la raz&#243;n pr&#225;ctica aristot&#233;lica, discurre desde Kant, pasando por Rousseau y Hegel hasta Marx &#8212; quien precisamente falleci&#243; un mismo 14 de marzo como Habermas. Qui&#233;n sabe si hoy, en caso de verificar que la revoluci&#243;n de la IA se halla a la altura del impacto de aquella Revoluci&#243;n Industrial y <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/hacia-una-nueva-revolucion-tecnoeconomica">no es simplemente una nueva ola disruptiva de destrucci&#243;n creativa</a>, no se encuentra entre nosotros un nuevo Marx que pudiera llegar a reconceptualizar las categor&#237;as del trabajo, el valor, la plusval&#237;a, la propiedad, y otras tantas, con todas las consecuencias para las tensiones sociales emergentes<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-10" href="#footnote-10" target="_self">10</a>. Sin duda, los textos de Habermas suministrar&#237;an material e, incluso, munici&#243;n.</p><p>Regresando al planteamiento de este en particular, Habermas profundiza en el papel ambivalente que la &#8220;<em>racionalizaci&#243;n</em>&#8221; tuvo para que Occidente no solo estableciera su dominio cient&#237;fico-t&#233;cnico sino para que tambi&#233;n progresara desmoronando viejas legitimaciones injustas. Y asume que las <em>acciones racionales con respecto a fines</em> (AARF) nos son inherentes e irrenunciables: La emancipaci&#243;n que propone Marcuse requerir&#237;a de una nueva t&#233;cnica y de una nueva ciencia y no se ve c&#243;mo tal cosa podr&#237;a ser posible, si no se recurre a esa &#8220;<em>esperanza desesperanzada</em>&#8221; en una nueva era, propia de la m&#237;stica jud&#237;a y protestante, presente en Marx y en los Bloch, Horkheimer y Adorno.</p><p>En su lugar, Habermas plantea que lo que se precisa es un cambio de <em>actitud</em> que no olvide distinguir entre dos tipos de acci&#243;n racional:</p><ul><li><p>La del &#8220;trabajo&#8221;, que es la acci&#243;n instrumental y estrat&#233;gica, y que se atiene a ARRF, propia del &#225;mbito t&#233;cnico.</p></li><li><p>La de la &#8220;interacci&#243;n&#8221; simb&#243;licamente mediada (ISM), propia del &#225;mbito social y orientada al entendimiento.</p></li></ul><p>Mientras las ISM hab&#237;an estructurado tradicionalmente el marco institucional, familiar y de parentesco &#8212; aunque bajo formas de comunicaci&#243;n distorsionadas que legitimaban el dominio &#8212;, la modernidad, especialmente desde la revoluci&#243;n burguesa, habr&#237;a supuesto la expansi&#243;n de las ARRF sobre el conjunto de la vida social. Este proceso, vinculado a la racionalizaci&#243;n weberiana pero reinterpretado a la luz de Marx, implica una progresiva &#8220;<em>urbanizaci&#243;n de formas de vida</em>&#8221;, donde las relaciones humanas se &#8220;cosifican&#8221; y se subordinan a l&#243;gicas instrumentales, erosionando la intersubjetividad que remite al ideal kantiano del reconocimiento del otro como fin en s&#237; mismo. Algo que disgrega el tejido social, nos atomiza, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/epidemia-de-soledad">y acaba aisl&#225;ndonos</a>.</p><p>Frente a este proceso, Habermas se hace heredero del giro ling&#252;&#237;stico y sit&#250;a el lenguaje como <em>n&#250;cleo de la racionalidad humana,</em> como condici&#243;n de posibilidad de una racionalidad comunicativa capaz de sostener la vida social. El lenguaje presupone universales pragm&#225;ticos &#8212; verdad, rectitud, veracidad&#8212; que implican el reconocimiento mutuo y abren la posibilidad de alcanzar consensos intersubjetivos. Sin embargo, la evoluci&#243;n de la modernidad ha derivado en una paradoja: la racionalizaci&#243;n transformada en <em>secularizaci&#243;n</em> habr&#237;a privatizado las convicciones &#233;ticas y, tras un paso transitorio por ideolog&#237;as de masas, habr&#237;a acabado despolitizando la esfera p&#250;blica.</p><p>Y as&#237; lo comprobamos hoy, pues del polite&#237;smo moral postmoderno brota una esfera digital cargada de enconamiento pol&#237;tico extremo aparente del que en realidad s&#243;lo emerge <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/pseudodialogo-soledad-digital-y-violencia">un ruido ensordecedor de simulacros de di&#225;logo</a> que no construyen nunca consensos, que no exploran di&#225;logos reales. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-enjambre-aplaude">Es el enjambre desagregado del que habla Byung Chul Han</a>. As&#237; resulta imposible entrever aquella &#8220;<em>voluntad colectiva</em>&#8221; que reclamaba dirimir entonces Habermas. Tras ese ocaso de los &#237;dolos, de las ideolog&#237;as, sin embargo, ciencia y la t&#233;cnica se habr&#237;an convertido en una nueva ideolog&#237;a inadvertida en forma de <em>conciencia tecnocr&#225;tica</em>. El resultado es una sociedad en la que la pol&#237;tica se reduce a gesti&#243;n t&#233;cnica y la ciudadan&#237;a a mera elecci&#243;n entre &#8220;<em>equipos alternativos de administradores</em>&#8221;. Nada que no resuene en el hartazgo ante el bipartidismo de cualquier democracia, pero que pervive al alinear para Habermas tanto la ideolog&#237;a liberal con la del pesimismo absolutista hobbesiano que conciben al Estado como una realidad derivada, instrumental, desde un punto de vista puramente t&#233;cnico.</p><p>Ante este escenario, Habermas propon&#237;a una <em>repolitizaci&#243;n</em> real de la esfera p&#250;blica mediante su &#233;tica discursiva: recuperar espacios de deliberaci&#243;n libre de coacci&#243;n donde las normas puedan ser racionalmente aceptadas y donde las ISM vuelvan a regular los subsistemas t&#233;cnicos. Esta propuesta no buscaba optimizar el sistema, sino permitir elecciones colectivas orientadas a &#8220;<em>elegir aquello que podamos querer para llevar una existencia en paz y con sentido</em>&#8221;. En di&#225;logo cr&#237;tico con Marx &#8212; cuyas categor&#237;as reconoce desbordadas cuando no superadas por el capitalismo tard&#237;o y la tecnociencia &#8212;, el texto advert&#237;a del riesgo de una sociedad anestesiada por necesidades inducidas y formas sutiles de control. Algo que resuena enormemente en nuestro aletargamiento dopamin&#233;rgico actual de los <em>scrolls</em> infinitos y <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-atraccion-de-la-metaverna">el tentador recogimiento en la caverna</a>, que nos acercan hoy m&#225;s al relato de <em>Un</em> <em>mundo feliz</em> que al de <em>1984</em>.</p><p>Sin embargo, Habermas tambi&#233;n reconoc&#237;a el valor de la disidencia estudiantil de aquellos a&#241;os y con ella la necesidad de que persistan focos de disidencia para establecer di&#225;logos cr&#237;ticos. Hoy asistimos a un debate sobre la proliferaci&#243;n de discursos de odio, los fundamentalismos moralizantes y la posible regulaci&#243;n de medios digitales al respecto que resulta controvertida bajo la &#243;ptica de Habermas, quien ya advert&#237;a sobre la necesidad de que la esfera p&#250;blica conservara una autonom&#237;a frente a las instituciones, precisamente porque su funci&#243;n es permitir la cr&#237;tica al poder.</p><p>No obstante, para mantener un consenso y una cohesi&#243;n m&#237;nimas y evitar el desgarro de la democracia, urg&#237;a entonces y lo sigue haciendo ahora dise&#241;ar mecanismos de incentivos para la reconstrucci&#243;n de un m&#237;nimo com&#250;n &#233;tico-pol&#237;tico desde ese di&#225;logo cr&#237;tico que permita sostener la democracia renovando su atractivo y su capacidad de sugesti&#243;n, recuperando espacios de dignidad intocables para la racionalizaci&#243;n optimizadora e inmunes a esa <em>inevitabilidad</em> de las medidas t&#233;cnico-econ&#243;micas por encima de la pol&#237;tica.</p><p>Todas aquellas potentes reflexiones de Habermas sobre el papel de la ciencia y la t&#233;cnica en el espacio ideol&#243;gico, nacidas en aquellos d&#237;as en los que se agitaban rosas y se buscaba la playa bajo los adoquines a&#241;orando una alternativa a la <em>unidimensionalidad</em> que denunciara Marcuse, siguen ofreciendo interesantes y sugerentes aproximaciones a nuestro presente y lo que est&#225; por venir.</p><p style="text-align: justify;">Gracias, profesor. Descanse en paz.</p><p style="text-align: justify;">Y a vosotros, gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>Bechara, A., Tranel, D., &amp; Damasio, H. (2000). Characterization of the decision-making deficit of patients with ventromedial prefrontal cortex lesions. <em>Brain, 123</em>(11), 2189&#8211;2202. https://doi.org/10.1093/brain/123.11.2189.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>Westen, D., Blagov, P. S., Harenski, K., Kilts, C., &amp; Hamann, S. (2006). Neural bases of motivated reasoning: An fMRI study of emotional constraints on partisan political judgment in the 2004 U.S. presidential election. <em>Journal of Cognitive Neuroscience</em>, 18(11), 1947&#8211;1958. https://doi.org/10.1162/jocn.2006.18.11.1947.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>Haidt, J. (2012). <em>The righteous mind: Why good people are divided by politics and religion</em>. New York, NY: Pantheon Books.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-4" href="#footnote-anchor-4" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">4</a><div class="footnote-content"><p>Lodge, M., &amp; Taber, C. S. (2013). <em>The rationalizing voter</em>. Cambridge, UK: Cambridge University Press.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-5" href="#footnote-anchor-5" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">5</a><div class="footnote-content"><p>Zaller, J. R. (1992). <em>The nature and origins of mass opinion</em>. Cambridge, UK: Cambridge University Press.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-6" href="#footnote-anchor-6" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">6</a><div class="footnote-content"><p>Bartels, L. M. (1996). Uninformed votes: Information effects in presidential elections. American Journal of Political Science, 40(1), 194&#8211;230. https://doi.org/10.2307/2111700.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-7" href="#footnote-anchor-7" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">7</a><div class="footnote-content"><p>De hecho, Habermas fue uno de los defensores m&#225;s influyentes de la integraci&#243;n europea, insistiendo en que la Uni&#243;n deb&#237;a evolucionar hacia una comunidad pol&#237;tica con legitimidad democr&#225;tica, no limitarse a establecer un mercado com&#250;n.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-8" href="#footnote-anchor-8" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">8</a><div class="footnote-content"><p>Frente a la idea de una separaci&#243;n tajante, ambos coincidieron en que la democracia liberal necesita recursos morales que no puede generar por s&#237; sola: Habermas admit&#237;a que las tradiciones religiosas conservan intuiciones &#233;ticas valiosas, mientras que Ratzinger aceptaba que la raz&#243;n moderna debe ejercer una funci&#243;n cr&#237;tica sobre la religi&#243;n.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-9" href="#footnote-anchor-9" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">9</a><div class="footnote-content"><p>Suele contarse que Oppenheimer, el padre de la bomba at&#243;mica, concluy&#243; tras la proeza temible del Programa Manhattan que &#8220;<em>los f&#237;sicos hemos conocido el pecado</em>&#8221;.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-10" href="#footnote-anchor-10" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">10</a><div class="footnote-content"><p>Cuando Marx fallec&#237;a en Londres tal d&#237;a como hoy, 14 de marzo de 1883, pocos se figuraban que su intento te&#243;rico por descifrar la gran mutaci&#243;n hist&#243;rica provocada por la Revoluci&#243;n Industrial tendr&#237;a un impacto social tan profundo. Fue la m&#225;quina reorganizando la producci&#243;n, el trabajo asalariado y la vida econ&#243;mica la que empuj&#243; a Marx a tratar de elaborar un marco conceptual para explicar c&#243;mo la forma de producir modela la sociedad, el poder, las ideas y los conflictos de cada &#233;poca. Su capacidad de persuasi&#243;n moviliz&#243; a intelectuales y estos, a su vez, a las masas contra el capitalismo industrial. Sobre sus fundamentos se erigieron tanto la dignificaci&#243;n y la articulaci&#243;n de la lucha obrera como sangrientas y empobrecedoras dictaduras. Hoy podr&#237;a estar gest&#225;ndose entre nosotros un nuevo Marx que trate de reconceptualizar la altura de nuestro tiempo, pues para muchos no estar&#237;amos entrando en una nueva ola disruptiva de destrucci&#243;n creativa propia de la innovaci&#243;n sino en una transformaci&#243;n de magnitud comparable a la que vivi&#243; Marx: si la inteligencia artificial llega a automatizar no solo tareas, sino la propia capacidad general de resolver problemas &#8212; creando esa crisis global de la inteligencia por su extrema abundancia &#8212; el trabajo humano podr&#237;a dejar de ser el insumo central de la producci&#243;n. En un mundo as&#237;, el control de infraestructuras cognitivas &#8212;modelos, datos, c&#243;mputo y plataformas&#8212; podr&#237;a ocupar el lugar que los medios de producci&#243;n tuvieron desde el siglo XIX y contra cuyos propietarios se llam&#243; al levantamiento. Las tensiones sociales emergentes podr&#237;an volver a forzar un replanteamiento de las categor&#237;as del trabajo, del valor, de la plusval&#237;a y de la propiedad. Y esta teor&#237;a pasar, una vez m&#225;s, a la acci&#243;n, con inciertas consecuencias.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Cuando Venecia cayó a manos de las ideas]]></title><description><![CDATA[Un milenio de resistencia de la inexpugnable, rica y seren&#237;sima Rep&#250;blica abierto con la llave ideol&#243;gica]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/cuando-venecia-cayo-a-manos-de-las</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/cuando-venecia-cayo-a-manos-de-las</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 14 Mar 2026 08:01:09 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Hay ciudades que, como las veinte Alejandr&#237;as que fund&#243; Alejandro Magno en su expansi&#243;n, nacen de una victoria. Pero hay otras que se fundan sobre una retirada, una huida. Venecia pertenece a esta segunda estirpe. No surgi&#243; como la capital de un gran imperio ni como el centro de una dilatada conquista. Fue m&#225;s bien un repliegue inteligente ante el derrumbe del mundo antiguo. Y all&#237; resisti&#243;, amurallada por las aguas, haciendo equilibrismos frente a embates de todo tipo durante m&#225;s de un milenio. Hasta que las ideas abrieron su cancela.</p><p>En el siglo V, mientras el Imperio romano de Occidente se descompon&#237;a y la pen&#237;nsula it&#225;lica se volv&#237;a un tablero de invasiones, la laguna del Adri&#225;tico ofreci&#243; un refugio a quienes supieron leer el paisaje como una promesa de futuro pol&#237;tico. Sobre el barro y el agua salobre de aquella laguna, extendieron algunas de las escasas islas que emerg&#237;an con una red precaria de pilotes, tablones, pasarelas y asentamientos trazando mil y un canales traicioneros. Con ello, fueron fraguando un territorio que desarmar&#237;a a cualquier ej&#233;rcito antes incluso de que desplegase su formaci&#243;n. All&#237; comenz&#243; una historia de resistencia.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png" width="511" height="708.1142578125" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/e5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1419,&quot;width&quot;:1024,&quot;resizeWidth&quot;:511,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;engineering-interesting-italy-was-built-on-foundation-about-10-000-underwater-logs-1200-years-later-those-same-trunks-still-s&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="engineering-interesting-italy-was-built-on-foundation-about-10-000-underwater-logs-1200-years-later-those-same-trunks-still-s" title="engineering-interesting-italy-was-built-on-foundation-about-10-000-underwater-logs-1200-years-later-those-same-trunks-still-s" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!04PA!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5dc7160-086f-4ea7-b73d-c6ef0ec849f5_1024x1419.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Tras la ca&#237;da de Roma en el a&#241;o 476, la laguna permaneci&#243; formalmente bajo la &#243;rbita del Imperio romano de Oriente, despu&#233;s conocido como Bizancio, pero en aquel extremo en el que las incursiones b&#225;rbaras eran constantes, lo que favoreci&#243; su progresiva poblaci&#243;n fue la protecci&#243;n del agua que en varios sentidos la manten&#237;a aislada. En la periferia del Exarcado de R&#225;vena, Venecia aprendi&#243; desde su origen a convivir con una soberan&#237;a difusa. Esa continuidad bizantina ofrec&#237;a protecci&#243;n simb&#243;lica, un paraguas jur&#237;dico m&#225;s que una tutela efectiva. Pero la distancia, la inestabilidad del entorno y la marginalidad geogr&#225;fica fueron convirtiendo a la ciudad naciente en un territorio administrativamente adscrito, pero pr&#225;cticamente ingobernable en la distancia. Esta condici&#243;n h&#237;brida &#8212; leal en los t&#237;tulos, aut&#243;noma en los hechos &#8212; comenzar&#237;a a cimentar su fondo institucional.</p><p>La laguna, adem&#225;s, no s&#243;lo proteg&#237;a a sus habitantes, sino que les fue imprimiendo car&#225;cter. Les ense&#241;&#243; a desconfiar de los modelos pol&#237;ticos compactos, de las jerarqu&#237;as r&#237;gidas y de los relatos cerrados. La mutua dependencia de sus vecinos, as&#237; como su constante comunicaci&#243;n con la <em>Terraferma,</em> hizo que Venecia aprendiese a articular una soberan&#237;a como un arte de equilibrios. Como la de quien se mantiene gobernando una g&#243;ndola. No hubo una ruptura frontal con Bizancio pero tampoco una sumisi&#243;n plena. Se fue fraguando una orquesta de cargos y s&#237;mbolos que permitieron ganar margen y autonom&#237;a sin provocar un conflicto abierto. La ciudad se fue convirtiendo pronto en un laboratorio de convivencia entre formas pol&#237;ticas superpuestas, una habilidad que m&#225;s tarde sabr&#237;a exportar a su imperio comercial y que la mantendr&#237;a a flote hasta la obsolescencia. Pero hasta entonces hubo muchos que quisieron tomarla. Y no pudieron.</p><p>Durante unos mil a&#241;os.</p><h3>Inexpugnable</h3><p>Los primeros grandes intentos de sometimiento fueron pronto repudiados. Los lombardos, capaces de adue&#241;arse de casi toda Italia entre los siglos VI y VIII, y de arrebatar incluso R&#225;vena al control bizantino, fracasaron una y otra vez ante Venecia. Su poder era terrestre, su l&#243;gica de conquista se basaba en ocupar n&#250;cleos urbanos accesibles por tierra firme o desembarcar en islas amplias como C&#243;rcega. Sin embargo, la laguna, con sus canales cambiantes y su geograf&#237;a anfibia, desactivaba ese paradigma. Venecia no se resist&#237;a con murallas monumentales: hab&#237;a hecho que el asedio dejara de tener sentido. Tanto, que suele considerarse que hacia finales del siglo VII, a&#241;o 697 seg&#250;n algunas fuentes, la elecci&#243;n del primer dux como tal hizo de Venecia una entidad pol&#237;tica independiente. Pero muy pronto, nuevos poderes la anhelar&#237;an.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png" width="693" height="452.6394230769231" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:951,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:693,&quot;bytes&quot;:248110,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185455217?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sSor!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F62cb1c95-0f39-4ba1-82e4-7584f26b6312_3875x2530.png 1456w" sizes="100vw"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Los francos intentaron afirmar su hegemon&#237;a sobre el norte de Italia a principios del siglo IX. En los a&#241;os 809 y 810, Pipino, hijo de Carlomagno, lanz&#243; el primer asalto consciente contra la Venecia independiente. No pretend&#237;a ser un simple saqueo o una incursi&#243;n, sino un intento de sometimiento estrat&#233;gico. Persistiendo en el sue&#241;o de restaurar el Imperio Romano de Occidente, desde Hamburgo hasta Roma, las tropas francas se encontraron sin embargo con una contrariedad: pod&#237;an devastar la tierra firme, ocupar localidades cercanas, presionar las rutas de abastecimiento. Pero el n&#250;cleo insular veneciano permaneci&#243; fuera de su alcance. La log&#237;stica se volvi&#243; un enemigo m&#225;s temible que las armas, e hizo que el asalto fracasase, y con &#233;l se consolidara la intuici&#243;n veneciana de que su verdadera fortaleza, m&#225;s que militar, era topol&#243;gica.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png" width="2923" height="2456" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/eaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:2456,&quot;width&quot;:2923,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:2746293,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185455217?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd833e9ea-c7ef-429a-b088-7d0b673c06af_2923x2456.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!sJWY!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Feaddfb23-b980-4083-88c2-83ceadf23850_2923x2456.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">El reducto de Venecia hace de espejo en el rinc&#243;n opuesto al de los galos de Ast&#233;rix en la Breta&#241;a. <a href="https://www.deviantart.com/cattette/art/The-Carolingian-Empire-at-its-Height-866484591">Fuente del mapa</a>.</figcaption></figure></div><p>Ni siquiera las incursiones magiares del siglo X, devastadoras en Europa central y eficaces frente a otros territorios bizantinos, principados eslavos y ciudades fortificadas de la cuenca del Danubio, lograron operar en un espacio para el que no estaban preparadas. El agua dilu&#237;a la velocidad de sus caballos, la sorpresa perd&#237;a su empuje entre canales estrechos y mareas imprevisibles. Venecia sobrevivi&#243; a la violencia de su tiempo porque aprendi&#243; a habitar un intersticio donde la guerra convencional se desorientaba.</p><p>A partir de esa experiencia temprana, la ciudad convirti&#243; su geograf&#237;a en pol&#237;tica. El tiempo pas&#243; a ser su mejor aliado. No necesitaba vencer en batallas decisivas; le bastaba con prolongar los conflictos hasta que perdieran su rentabilidad para el agresor. Este principio atraves&#243; toda su historia. E hizo que la Rep&#250;blica fuera ganando longevidad, haciendo de su necesidad de vivir rodeada de agua una virtud para expandirse comercialmente, primero aprovechando sus recursos de pesca y de sal, y despu&#233;s haciendo de la navegaci&#243;n efectiva y del comercio su gran baluarte. Durante la baja Edad Media, cuando la guerra naval comenzaba a dominar el Mediterr&#225;neo, Venecia volvi&#243; a beneficiarse de la disuasi&#243;n impl&#237;cita que ofrec&#237;a su laguna y se arm&#243; mediante el comercio para expandirse por el antiguo <em>mare nostrum</em>, llegando incluso a saquear Constantinopla, la capital del imperio que otrora la hubiera dominado.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png" width="693" height="417.6157205240175" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:828,&quot;width&quot;:1374,&quot;resizeWidth&quot;:693,&quot;bytes&quot;:312884,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185455217?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u-gg!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3f01a737-6fa8-4233-9b87-c87030bd61d0_1374x828.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Imperio colonial veneciano. <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Venezianische_Kolonien-es.svg">Fuente</a></figcaption></figure></div><p>A comienzos del siglo XVI, el papa Julio II andaba receloso del poder veneciano en la fragmentada y codiciada Italia, e instig&#243; la formaci&#243;n de la <em>Liga de Cambrai</em>, una coalici&#243;n de grandes monarqu&#237;as europeas &#8212; Francia, el Papado, el Imperio, la Corona de Arag&#243;n &#8212; que se conjuraron para destruirlo. Y lo consiguieron, al menos en parte. Muchas posesiones en tierra firme fueron tomadas, los ej&#233;rcitos de la Rep&#250;blica sufrieron reveses severos, como en Agnadello, y el mito de su invencibilidad se fue resquebrajando. El coraz&#243;n urbano, sin embargo, permaneci&#243; indemne. La victoria veneciana en Padua hizo aflorar diferencias entre los aliados, que Venecia supo azuzar diplom&#225;ticamente hasta disolver la Liga. La Seren&#237;sima perdi&#243; territorio, pero conserv&#243; su centro simb&#243;lico y pol&#237;tico, que continu&#243; siendo inexpugnable.</p><p>El relevo hostigador lo tom&#243; el emergente y poderoso Imperio otomano, potencia naval formidable y rival constante de la Seren&#237;sima en aquella regi&#243;n del Mediterr&#225;neo oriental, que consigui&#243; reducir progresivamente su imperio colonial. Chipre (1571), Creta (1669), y otros enclaves estrat&#233;gicos del Egeo fueron cayendo uno tras otro. Venecia fue arrinconada, empobrecida en t&#233;rminos relativos, obligada a replegarse sobre s&#237; misma. Pero la ciudad no fue asediada con &#233;xito. El coste de cruzar y dominar la laguna, incluso para una flota experimentada, resultaba desproporcionado frente al beneficio pol&#237;tico. La capital se mantuvo razonablemente intacta mientras su proyecci&#243;n exterior se marchitaba.</p><p>Sin embargo, ese debilitamiento proced&#237;a no tanto de la presi&#243;n del continente occidental o del lado otomano como del vuelco fundamental que la historia hab&#237;a dado cuando a finales del siglo XV el Mediterr&#225;neo dej&#243; de ser el epicentro del mundo europeo <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-desplazamiento-del-epicentro-mundial">y este se desplaz&#243;</a>, volc&#225;ndose en la vertiente Atl&#225;ntica hacia Am&#233;rica y el suroeste africano rumbo a Oriente. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/los-impresores-contra-el-hercules">Amberes y despu&#233;s &#193;msterdam</a> &#8212; que hoy todav&#237;a pretende llamarse <em>la Venecia del norte</em> &#8212; tomar&#237;an el relevo. El centro de gravedad europeo se fue alejando de Venecia &#8212; y de la otra gran rep&#250;blica comercial italiana en G&#233;nova &#8212; y comenz&#243; una lenta decadencia que la famos&#237;sima ciudad tambi&#233;n sabr&#237;a capitalizar.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg" width="3054" height="2200" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:2200,&quot;width&quot;:3054,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:4263055,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185455217?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2db1b7c3-912a-4f26-9a10-a9c413b4738f_3054x2200.jpeg&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n_uq!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8aa3159b-9307-4d14-bb35-a5f37b993ad5_3054x2200.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Vista a&#233;rea de Venecia estimada por Braun and Hogenberg (Colonia, 1574).</figcaption></figure></div><p>Evidentemente, no todo fue geograf&#237;a. La rep&#250;blica pudo sobrevivir porque supo tambi&#233;n desarrollar a lo largo de los siglos una arquitectura institucional compleja, un equilibrismo olig&#225;rquico flexible. El dux, figura visible y ceremonial, ve&#237;a progresivamente limitado su poder efectivo. La soberan&#237;a se distribu&#237;a en &#243;rganos colegiados: el Gran Consejo, el Senado, el Consejo de los Diez. La estabilidad se garantizaba mediante una red de controles cruzados que reduc&#237;a el riesgo de golpes internos y aventuras personales. Era una rep&#250;blica aristocr&#225;tica que confiaba por lo general m&#225;s en el procedimiento que en el carisma. Y esa estabilidad la hizo perdurar durante m&#225;s de un milenio, concedi&#233;ndole aquel t&#237;tulo de <em>Seren&#237;sima</em>.</p><p>La notable eficacia de este sistema permiti&#243; que Venecia ofreciera seguridad jur&#237;dica, continuidad administrativa y un comportamiento predecible que atrajo a comerciantes, banqueros y diplom&#225;ticos. La ciudad se convirti&#243; as&#237; en un nodo de informaci&#243;n, un lugar donde las noticias circulaban con rapidez y los secretos se gestionaban con discreci&#243;n. La Seren&#237;sima entendi&#243; muy bien que el poder moderno no resid&#237;a solo en la fuerza, sino en el control de flujos: mercanc&#237;as, correos diplom&#225;ticos y grandes rutas comerciales, que la hab&#237;an conectado y enriquecido con la vieja ruta de la seda, como ejemplific&#243; el que probablemente fue el veneciano m&#225;s famoso de todos los tiempos, Marco Polo<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>.</p><p>Pero cuando el mundo comenz&#243; a girar en torno a otro eje, y las grandes rutas comerciales dejaron de pasar por el Mediterr&#225;neo, Venecia comenz&#243; a entrar en una larga decadencia. Sigui&#243; siendo rica, pero su riqueza tuvo que aprender a volverse patrimonial y simb&#243;lica, perdiendo inexorablemente dinamismo. Aflor&#243; el juego, el comercio m&#225;s selecto y lujoso, la peculiaridad de su arquitectura y urbanismo, la exclusividad cl&#225;sica de su historia y un incipiente turismo de &#233;lites. Entonces, a finales del siglo XVIII, cuando tras el siglo ilustrado <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/maximilien">la Revoluci&#243;n Francesa puso patas arriba al gigante galo</a>, su sistema institucional result&#243; incapaz de asimilar la ola de cambio hist&#243;rico que barr&#237;a Europa y medio mundo. Venecia, capaz de adaptarse a las transformaciones europeas, e incluso resistir a su p&#233;rdida de protagonismo tras el descubrimiento de Am&#233;rica, conserv&#243; el orden hasta cumplir el milenio de existencia, pero finalmente perdi&#243; plasticidad. Y, entonces, Venecia dej&#243; de ser inexpugnable.</p><h3>El asedio ilustrado</h3><p><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-fundante-y-vieja-red-ilustrada">La Ilustraci&#243;n</a>, como al resto de Europa, fue permeando Venecia con nuevas armas. No fue preciso que presentase batalla como un ej&#233;rcito, ni que se armase en fragatas por la laguna, sino que se infiltr&#243; como una nueva humedad intelectual entre sus canales. Ideas sobre soberan&#237;a popular, racionalizaci&#243;n del Estado, derechos civiles y cr&#237;tica del privilegio circulaban por ellos como por las calles de toda Europa con una velocidad in&#233;dita. Venecia, con su tradici&#243;n de gesti&#243;n de la informaci&#243;n y su oligarqu&#237;a cerrada, se encontraba en una posici&#243;n ambigua. Por un lado, pose&#237;a una &#233;lite culta, cosmopolita, acostumbrada al intercambio intelectual. Por otro, su sistema pol&#237;tico descansaba precisamente sobre la exclusi&#243;n de la mayor&#237;a de la poblaci&#243;n de los mecanismos de poder, por m&#225;s que algunos ilustrados alabaran su parcial divisi&#243;n de poderes. Su legitimidad comenz&#243; a estar en entredicho.</p><p>Cuando la Revoluci&#243;n francesa estall&#243; en 1789, las ideas se convirtieron definitivamente en armas geopol&#237;ticas. La guerra dej&#243; de librarse solo por territorios, y comenz&#243; a dirimirse ante todo por legitimidades. Y en ese terreno, la Seren&#237;sima estaba menos preparada de lo que cre&#237;a. La ciudad qued&#243; intelectualmente expuesta. Sus instituciones segu&#237;an siendo eficaces para sofocar conspiraciones, pero <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/persuasion-y-credibilidad">fueron perdiendo credibilidad</a> y la capacidad para armar un relato que compitiera con las nuevas gram&#225;ticas pol&#237;ticas. Su legitimidad, durante siglos basada en la continuidad y la prosperidad, empez&#243; a erosionarse. El viejo lenguaje de la estabilidad ya no seduc&#237;a a una generaci&#243;n que hab&#237;a aprendido a pensar en t&#233;rminos de reforma, ciudadan&#237;a y progreso.</p><p>Como un caballo de Troya, las ideas revolucionarias fueron introduci&#233;ndose en la ciudad hasta que lograron abrir por dentro la llave de la fortaleza veneciana. Dentro de su &#233;lite fue creciendo, en efecto, un sector favorable a la modernizaci&#243;n. Figuras como Vincenzo Dandolo encarnaron bien esa actitud. Dandolo no era un revolucionario en el sentido jacobino. Era un ilustrado, un reformista, que aspiraba a racionalizar el Estado, mejorar la administraci&#243;n, actualizar las estructuras productivas. Y ve&#237;a en la preponderancia francesa una palanca para superar la rigidez olig&#225;rquica sin destruir el tejido social. Aquellos afrancesados insertos en la &#233;lite veneciana ven&#237;an observando en los cambios pol&#237;ticos del continente una oportunidad para conservar o ampliar su poder o bien para tratar de beneficiar con ellos a los venecianos.</p><p>La llegada de Napole&#243;n Bonaparte al norte de Italia en 1796 aceler&#243; el proceso. En aquella nueva disputa de legitimidades el peque&#241;o corso era <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/napoleon-propaganda-y-mito">absolutamente consciente del poder del relato</a>. Pero no ve&#237;a en Venecia tan solo una plaza que conquistar y retener, sino ante todo una ficha diplom&#225;tica de su estrategia paneuropea. La Rep&#250;blica, neutral en apariencia ante los grandes conflictos de la &#233;poca, se convirti&#243; pronto en un obst&#225;culo narrativo para el progreso ilustrado. Representaba un antiguo r&#233;gimen que no encajaba ni como aliado fiable ni como enemigo &#250;til. Su mera existencia desentonaba con la l&#243;gica revolucionaria.</p><p>La presi&#243;n francesa combin&#243; gestos militares con provocaciones pol&#237;ticas. Incidentes calculados, acusaciones de connivencia con los enemigos de Francia, exigencias de reformas internas. La maquinaria institucional veneciana, dise&#241;ada para dilatar y absorber tensiones, se enfrent&#243; a una situaci&#243;n in&#233;dita. El enemigo no intentaba cruzar la laguna; intentaba forzar una crisis de legitimidad. Y lo consigui&#243;.</p><p>Ante el asedio ideol&#243;gico, en mayo de 1797, el Gran Consejo vot&#243; a favor de la disoluci&#243;n de la Rep&#250;blica. Fue un suicidio institucional, pero tambi&#233;n un reconocimiento tard&#237;o. Las &#233;lites comprendieron que ya no controlaban el relato. La Seren&#237;sima, inexpugnable durante m&#225;s de mil a&#241;os, se rindi&#243; sin un asedio. La ciudad cay&#243; cuando acept&#243; que su lenguaje pol&#237;tico hab&#237;a quedado obsoleto.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg" width="695" height="472.71031746031747" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:857,&quot;width&quot;:1260,&quot;resizeWidth&quot;:695,&quot;bytes&quot;:344179,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185455217?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q1oM!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F371506a9-5d74-4efb-8078-d35d5dac151e_1260x857.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">La entrada de los franceses en Venecia (Jean Duplessis-Bertaux, 1797).</figcaption></figure></div><p>Sin embargo, poco despu&#233;s, Napole&#243;n consum&#243; la paradoja. En el Tratado de Campoformio, Venecia fue cedida a Austria a cambio del reconocimiento de las conquistas francesas en el norte de Italia. La ciudad, que hab&#237;a sido interpelada con la ret&#243;rica revolucionaria, se convirti&#243; en moneda de cambio entre potencias. La promesa de liberaci&#243;n se disolvi&#243; en un acto de diplomacia cl&#225;sica. Para Napole&#243;n, Venecia nunca fue un fin; fue un medio.</p><p>El golpe fue doble. Para los defensores del antiguo r&#233;gimen, confirmaba la fragilidad de una Rep&#250;blica que hab&#237;a confiado demasiado en su inercia milenaria. Para los ilustrados venecianos que hab&#237;an visto en Francia una oportunidad de reforma, result&#243; ser una traici&#243;n amarga. La ciudad descubri&#243; que las ideas, una vez abiertas las puertas, no pod&#237;an garantizar qui&#233;n entrar&#237;a despu&#233;s.</p><p>Bajo dominio austr&#237;aco, los espacios de reforma se redujeron. Y los colaboracionistas perdieron su anhelada influencia. La modernizaci&#243;n que algunos hab&#237;an imaginado para Venecia se desplaz&#243; a otros territorios. La iron&#237;a hist&#243;rica es notable: Dandolo solo encontrar&#225; un papel pol&#237;tico relevante m&#225;s tarde, cuando Napole&#243;n se alce definitivamente con el poder y reorganice los territorios adri&#225;ticos. Entonces lo nombr&#243; gobernador de Dalmacia en 1806. Pudo ejercer la reforma por un instante, pero ya lejos de la ciudad que pretend&#237;a salvar.</p><p>La ca&#237;da de Venecia ofrece as&#237; una lecci&#243;n apasionante y algo inc&#243;moda. Durante siglos, la Seren&#237;sima perfeccion&#243; el arte de hacer innecesarios los asedios. Convirti&#243; la geograf&#237;a en un argumento pol&#237;tico y el tiempo en un aliado estrat&#233;gico. Frente a ej&#233;rcitos, flotas y coaliciones, esa estrategia demostr&#243; su eficacia. Sin embargo, ante un cambio dr&#225;stico en el lenguaje de la legitimidad, se revel&#243; insuficiente.</p><p>Las ideas atravesaron la laguna con mayor facilidad que los ej&#233;rcitos. No necesitaban log&#237;stica ni puentes. Circulaban por salones, academias, panfletos y conversaciones privadas. Erosionaban desde dentro lo que las murallas de agua proteg&#237;an desde fuera. Venecia, experta en controlar el espacio, subestim&#243; la velocidad del tiempo intelectual. Cay&#243; por no haber encontrado un nuevo lenguaje de legitimidad a tiempo.</p><p>La ciudad, que durante siglos hab&#237;a ense&#241;ado a Europa c&#243;mo sobrevivir en la incertidumbre, se descubri&#243; incapaz de reformular su propia raz&#243;n de ser. Las ideas que abrieron sus puertas promet&#237;an modernidad y trajeron disrupci&#243;n. La laguna, por una vez, no pudo amortiguar el impacto.</p><p>Tal vez por eso la ca&#237;da de Venecia sigue resultando sugerente. M&#225;s all&#225; de la tragedia &#233;pica, hoy resuena como una advertencia silenciosa. Las fortalezas m&#225;s s&#243;lidas pueden ser irrelevantes cuando el campo de batalla se desplaza. Las instituciones m&#225;s refinadas pueden quedar desnudas si pierden su relato. Venecia, inexpugnable frente a los ca&#241;ones, sucumbi&#243; ante una revoluci&#243;n del lenguaje pol&#237;tico. La historia no siempre avanza por choques frontales. A veces lo hace por desplazamientos casi imperceptibles, por cambios tect&#243;nicos sobre lo que se considera leg&#237;timo, justo o razonable. Sucumbi&#243; como una traducci&#243;n fallida de s&#237; misma al nuevo tiempo.</p><p>En ese sentido, su final no pertenece solo al siglo XVIII. Habla tambi&#233;n de cualquier sistema que conf&#237;a demasiado en la solidez de sus muros y demasiado poco en la renovaci&#243;n de sus ideas. Venecia, ciudad anfibia, sobrevivi&#243; durante siglos en la frontera entre tierra y agua. En 1797, esa frontera se desplaz&#243; al terreno de las ideas. All&#237;, por primera vez, la Seren&#237;sima lleg&#243; tarde.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>En uno de sus rincones escondidos, Venecia se vanagloria &#8212; para regocijo de turistas &#8212; de conservar la casa en la que vivi&#243; Marco Polo quien, despu&#233;s de abrir horizontes en China, regres&#243; a su Europa natal para contar las maravillas que hab&#237;a visto y aprendido. Sus relatos terminaron en un libro que acab&#243; recibiendo el nombre de <em>Il milione, </em>quiz&#225; porque hac&#237;a referencia a grandes cantidades de dinero, lo que hizo que algunos lo tomaran como un manual para mercaderes, uno de cuyos ejemplares encadenaron en Rialto para su consulta. La familia Polo hered&#243; la casa y fue ampliando sus alturas con la riqueza obtenida del floreciente comercio veneciano por la vieja ruta de la seda, adoptando el apellido &#8220;Milion&#8221;. Iron&#237;as de la historia, en tiempos del poderoso resurgir del gigante asi&#225;tico, hoy cuentan que la casa es propiedad de una familia china. <a href="https://substack.com/@jajugon/note/c-191825586">Y aqu&#237; me pude hacer una foto junto a ella</a>:</p><div class="comment" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://open.substack.com/&quot;,&quot;commentId&quot;:191825586,&quot;comment&quot;:{&quot;id&quot;:191825586,&quot;date&quot;:&quot;2025-12-26T13:26:19.816Z&quot;,&quot;edited_at&quot;:null,&quot;body&quot;:&quot;He tenido la suerte de visitar estos d&#237;as Venecia. Y entre sus m&#250;ltiples rincones con encanto, cuentan que esta es la casa en la que vivi&#243; Marco Polo, un hombre que despu&#233;s de abrir horizontes en China regres&#243; a su Europa natal para contar las maravillas que hab&#237;a visto y aprendido. Sus relatos terminaron en un libro que acab&#243; recibiendo el nombre de Il milione, quiz&#225; porque hac&#237;a referencia a grandes cantidades de dinero, lo que hizo que algunos lo tomaran como un manual para mercaderes, uno de cuyos ejemplares encadenaron en Rialto para su consulta. La familia Polo hered&#243; la casa y fue ampliando sus alturas con la riqueza obtenida del floreciente comercio veneciano por la vieja ruta de la seda, adoptando el apellido &#8220;Milion&#8221;.\n\nIron&#237;as de la historia, en tiempos del poderoso resurgir del gigante asi&#225;tico, hoy la casa es propiedad de una familia china.&quot;,&quot;body_json&quot;:{&quot;attrs&quot;:{&quot;schemaVersion&quot;:&quot;v1&quot;},&quot;content&quot;:[{&quot;content&quot;:[{&quot;text&quot;:&quot;He tenido la suerte de visitar estos d&#237;as Venecia. Y entre sus m&#250;ltiples rincones con encanto, cuentan que esta es la casa en la que vivi&#243; Marco Polo, un hombre que despu&#233;s de abrir horizontes en China regres&#243; a su Europa natal para contar las maravillas que hab&#237;a visto y aprendido. Sus relatos terminaron en un libro que acab&#243; recibiendo el nombre de &quot;,&quot;type&quot;:&quot;text&quot;},{&quot;text&quot;:&quot;Il milione, &quot;,&quot;type&quot;:&quot;text&quot;,&quot;marks&quot;:[{&quot;type&quot;:&quot;italic&quot;}]},{&quot;text&quot;:&quot;quiz&#225; porque hac&#237;a referencia a grandes cantidades de dinero, lo que hizo que algunos lo tomaran como un manual para mercaderes, uno de cuyos ejemplares encadenaron en Rialto para su consulta. La familia Polo hered&#243; la casa y fue ampliando sus alturas con la riqueza obtenida del floreciente comercio veneciano por la vieja ruta de la seda, adoptando el apellido &#8220;Milion&#8221;.&quot;,&quot;type&quot;:&quot;text&quot;}],&quot;type&quot;:&quot;paragraph&quot;},{&quot;type&quot;:&quot;paragraph&quot;,&quot;content&quot;:[{&quot;text&quot;:&quot;Iron&#237;as de la historia, en tiempos del poderoso resurgir del gigante asi&#225;tico, hoy la casa es propiedad de una familia china.&quot;,&quot;type&quot;:&quot;text&quot;}]}],&quot;type&quot;:&quot;doc&quot;},&quot;restacks&quot;:0,&quot;reaction_count&quot;:17,&quot;attachments&quot;:[{&quot;id&quot;:&quot;c83561b5-1bbc-4e3b-a438-e3cef50668a2&quot;,&quot;type&quot;:&quot;image&quot;,&quot;imageUrl&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/003c7bf2-2ab5-4073-8fd1-fe14931e3b4a_3447x5474.heic&quot;,&quot;imageWidth&quot;:3447,&quot;imageHeight&quot;:5474,&quot;explicit&quot;:false}],&quot;name&quot;:&quot;Javier Jurado&quot;,&quot;user_id&quot;:182683507,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F377159c3-650b-4450-8519-8398c6ac66a1_3000x2000.jpeg&quot;,&quot;user_bestseller_tier&quot;:null,&quot;userStatus&quot;:{&quot;bestsellerTier&quot;:null,&quot;subscriberTier&quot;:1,&quot;leaderboard&quot;:null,&quot;vip&quot;:false,&quot;badge&quot;:{&quot;type&quot;:&quot;subscriber&quot;,&quot;tier&quot;:1,&quot;accent_colors&quot;:null},&quot;paidPublicationIds&quot;:[622589],&quot;subscriber&quot;:null}},&quot;source&quot;:null,&quot;forumChannel&quot;:null}" data-component-name="CommentPlaceholder"></div></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Psiquiatría en la revolución de la información]]></title><description><![CDATA[IA y el futuro de la terap&#233;utica]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/psiquiatria-en-la-revolucion-de-la</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/psiquiatria-en-la-revolucion-de-la</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Mon, 09 Mar 2026 10:18:38 GMT</pubDate><enclosure url="https://api.substack.com/feed/podcast/190284497/0f0e9994e26106d3733bd9d12529cf40.mp3" length="0" type="audio/mpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>La psiquiatr&#237;a no se ejerce en el vac&#237;o. Tanto su pr&#225;ctica como sus pacientes &#8212; al igual que tantas otras profesiones y conciudadanos &#8212; se encuentran inmersos en la revoluci&#243;n de la informaci&#243;n que estamos viviendo, particularmente protagonizada en los &#250;ltimos a&#241;os por la efervescencia de la IA. Y eso ha hecho que el <a href="https://www.cursoactualizacionpsiquiatria.com/">trig&#233;simo cuarto Curso nacional de actualizaci&#243;n en psiquiatr&#237;a,</a> celebrado en Vitoria esta semana pasada, haya querido llevar por lema <em>Psiquiatr&#237;a conectada: IA y el futuro de la terap&#233;utica</em>. No en vano, las publicaciones cient&#237;ficas han catapultado m&#225;s all&#225; de una moda pasajera los t&#233;rminos de psiquiatr&#237;a e IA.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png" width="1456" height="413" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:413,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:246177,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/190284497?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!saui!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F164783f6-85de-4692-9b54-e0941d3c64cf_2841x806.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">N&#250;mero de art&#237;culos cient&#237;ficos referidos por los t&#233;rminos &#8220;<em>Psychiatry</em>&#8221; y &#8220;<em>Artificial Intelligence</em>&#8221; en las bases de datos de PubMed y Scopus.</figcaption></figure></div><p>En las jornadas se han tratado temas de enorme inter&#233;s bajo este enfoque. Y, aunque no soy psiquiatra, la organizaci&#243;n me encomend&#243; realizar la conferencia inaugural para tratar de ofrecer un posible marco interpretativo, un contexto que pudiera ayudar a entender los paralelismos, las oportunidades y los riesgos que la historia apasionante del crecimiento de la informaci&#243;n nos brinda en esta hora.</p><p>Porque la historia humana &#8212; <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-crecimiento-de-la-informacion">como ya he compartido en repetidas ocasiones</a> &#8212; puede leerse como historia del crecimiento de la informaci&#243;n, una opci&#243;n biol&#243;gica que ha permitido densificar nuestra cooperaci&#243;n, proyectarla en la tecnolog&#237;a, externalizar nuestra memoria, hacer crecer nuestra legitimidad, nuestra complejidad econ&#243;mica y nuestro conocimiento. Porque <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-revolucion-del-alfabeto">la alfabetizaci&#243;n</a>, la difusi&#243;n de ideas, la innovaci&#243;n, la ciencia y, en &#250;ltimo t&#233;rmino, la gesti&#243;n eficaz de mayores vol&#250;menes de informaci&#243;n han permitido a trav&#233;s de sucesivas olas &#8212; <em>revoluciones de la informaci&#243;n</em> como las del <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/en-busca-del-origen-del-lenguaje">lenguaje</a>, la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/los-primeros-juntaletras">escritura</a>, la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/imprimir-para-crecer">imprenta</a> y la de esta cuarta revoluci&#243;n digital &#8212; el florecimiento de miles de millones de personas a lo largo de la historia.</p><p>Para la psiquiatr&#237;a hay oportunidades evidentes: a trav&#233;s de las tecnolog&#237;as de la informaci&#243;n es posible ampliar, en primer t&#233;rmino, el per&#237;metro terap&#233;utico y el acceso atencional. El seguimiento longitudinal de pacientes abre oportunidades de atenci&#243;n inimaginables en los albores de esta pr&#225;ctica m&#233;dica. Pero la gesti&#243;n masiva de datos est&#225; permitiendo ir m&#225;s all&#225; y cimentar una psiquiatr&#237;a cada vez m&#225;s predictiva y preventiva ante reca&#237;das, sobre patolog&#237;as como la depresi&#243;n profunda o las tendencias suicidas. Bien me dec&#237;a uno de los jefes de psiquiatr&#237;a que seg&#250;n sus modelos m&#225;s que el c&#243;digo gen&#233;tico resulta determinante el c&#243;digo postal. El fenotipado digital est&#225; as&#237; permitiendo hacer un seguimiento personalizado y continuo del estado mental. Y esta personalizaci&#243;n se est&#225; acentuando con terapias y farmacoterapias regidas por biomarcadores individuales, que adem&#225;s optimizan los ensayos cl&#237;nicos y sus conclusiones. Como con otras disciplinas de fundamento bioqu&#237;mico &#8212; <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/vivir-para-siempre">como las que se apoyan en el descubrimiento de prote&#237;nas inalcanzables hasta ahora y que han valido un Nobel</a> &#8212;, la IA est&#225; teniendo un papel creciente en el dise&#241;o y descubrimiento de nuevos f&#225;rmacos, as&#237; como en el reposicionamiento de f&#225;rmacos existentes. Su papel en el diagn&#243;stico precoz est&#225; asimismo creciendo, precisamente mediante la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/hablando-con-los-penitentes-del-mar">interpretaci&#243;n algor&#237;tmica del lenguaje</a>, de la voz y de los rasgos faciales. Y se est&#225; introduciendo no s&#243;lo como un copiloto profesional psiqui&#225;trico que asiste al cl&#237;nico y optimiza el flujo asistencial, sino que adem&#225;s est&#225; inyect&#225;ndose de forma tentativa en la terapia digital mediante agentes terap&#233;uticos. Aunque, personalmente, creo que el paciente no busca en su terapeuta solo el trato profesional sino tambi&#233;n la <em>conexi&#243;n humana</em>, y sin ella, soy esc&#233;ptico con esta terapia digital.</p><p>Sin embargo, indudablemente, como toda tecnolog&#237;a conlleva su propio accidente, tambi&#233;n existen riesgos inquietantes en esta revoluci&#243;n de la informaci&#243;n que est&#225;n haciendo aparecer escenarios desafiantes para la psiquiatr&#237;a: la <em>infoxicaci&#243;n</em> o <em>infobesidad</em> generan una ansiedad basal y una fatiga cognitiva en buena parte de la poblaci&#243;n que se asocian al estr&#233;s persistente y a la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/las-metamorfosis-de-cronos">aceleraci&#243;n del tiempo psicol&#243;gico</a>. Ante la escasez de atenci&#243;n, la econom&#237;a emergente esta facilitando su fragmentaci&#243;n y dificultando la agencia, estimulando la impulsividad y distorsionando el juicio cl&#237;nico y social, lo que favorece no s&#243;lo la polarizaci&#243;n emocional sino tambi&#233;n el autodiagn&#243;stico indebido (v&#233;ase por ejemplo el caso pol&#233;mico de los crecientes casos de TDAH o autismo). La psiquiatr&#237;a &#8212; como tantas otras disciplinas que han perdido credibilidad y prestigio con la <em>desmediatizaci&#243;n </em>horizontal de Internet &#8212; tiene un reto pedag&#243;gico. Por su parte, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-atraccion-de-la-metaverna">la hiperestimulaci&#243;n dopamin&#233;rgica</a> digital est&#225; generando conductas compulsivas y nuevas formas de adicci&#243;n enganchadas a <em>scrolls </em>infinitos que, parad&#243;jicamente, acent&#250;an la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/epidemia-de-soledad">epidemia de soledad</a> &#8212; particularmente preocupante en la adolescencia &#8212; en un mundo hiperconectado. Nuevos riesgos en la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-huida-del-valle-inquietante">antropomorfizaci&#243;n de agentes conversacionales de IA</a> que se entrometan en nuestros circuitos oxit&#243;cicos pueden ser da&#241;inos para las personas m&#225;s vulnerables y psicosocialmente fr&#225;giles. Y, en general, la <em>delegaci&#243;n</em> excesiva en la tecnolog&#237;a que devenga en <em>abdicaci&#243;n</em> del juicio y del criterio pueden reducir nuestra agencia y alimentar esa &#8220;<em>ansiedad de IA</em>&#8221; ante el miedo por el riesgo existencial, o la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-vertigo-del-desempleo-tecnologico">p&#233;rdida de sustento y de prop&#243;sito por el desempleo tecnol&#243;gico</a>.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png" width="659" height="420.91300940438873" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:815,&quot;width&quot;:1276,&quot;resizeWidth&quot;:659,&quot;bytes&quot;:380751,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/190284497?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!8SYu!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3031b8e6-e475-4407-80da-747c36e0ef61_1276x815.png 1456w" sizes="100vw"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"><a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s43681-025-00686-9">Fuente</a></figcaption></figure></div><p>No parece razonable adoptar una postura ludita, pero tampoco ingenuamente tecnosalvadora. Para la psiquiatr&#237;a hay inmensas oportunidades en la explotaci&#243;n de la creciente informaci&#243;n pero es preciso evitar la deshumanizaci&#243;n por un exceso de <em>datificaci&#243;n</em> de la relaci&#243;n cl&#237;nica. Se trata, pues, de tender un equilibrio sobre la IA y esta nueva ola informacional que, probablemente, traer&#225;n enormes progresos y riquezas a medio plazo, pero que en el corto est&#225;n generando desajustes psicol&#243;gicos, sociales, &#233;ticos y pol&#237;ticos que exigen aprendizaje colectivo y gobierno. Como ese neurodivergente que fue Claude Shannon &#8212; con quien empec&#233; la conferencia &#8212; que hac&#237;a malabares sobre un monociclo por los pasillos de los laboratorios Bell, hoy nos toca, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/hacia-una-nueva-revolucion-tecnoeconomica">ante una ola bastante imparable</a>, mantener el equilibrio sobre ella.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg" width="218" height="414" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/e6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:414,&quot;width&quot;:218,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:27691,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/190284497?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!QGy3!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6122f9f-d43a-4c3e-8651-7a1f2cc817ff_218x414.jpeg 1456w" sizes="100vw"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Claude Shannon, padre del bit, demostrando otras de sus habilidades</figcaption></figure></div><p>Os dejo la grabaci&#243;n de la conferencia.</p><p>Gracias por leerme y, en este caso, verme y escucharme.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La recolonización algorítmica del lenguaje]]></title><description><![CDATA[Una historia de justicia po&#233;tica]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-recolonizacion-algoritmica-del</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-recolonizacion-algoritmica-del</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 28 Feb 2026 08:00:55 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Las lenguas son algo m&#225;s que instrumentos de comunicaci&#243;n. Se comportan como organismos vivos, capaces de adaptarse, de sobrevivir en condiciones adversas y de mutar con el paso del tiempo. Han servido al prop&#243;sito de los imperios colonizadores como herramientas de administraci&#243;n, jerarqu&#237;a y dominaci&#243;n simb&#243;lica, pero siempre han resultado escurridizas y han escapado por sus intersticios. Han acumulado sedimentos hist&#243;ricos, conservado formas olvidadas y han acabado liber&#225;ndose de las inercias del poder que las hab&#237;a impulsado, devolvi&#233;ndoles, de vez en cuando, alg&#250;n golpe.</p><p>El progreso de las tecnolog&#237;as de la informaci&#243;n y las comunicaciones les ha brindado en nuestros d&#237;as la forma catalizada de propagarse aceleradamente como un contagio. As&#237;, en esta era digital, mediadas ahora por infraestructuras algor&#237;tmicas que operan sin conciencia y a veces sin intenci&#243;n pol&#237;tica, esas lenguas han devuelto a las metr&#243;polis de aquellos imperios, transformadas, las huellas de su propio desplazamiento. Esta es una historia de ese retorno: una genealog&#237;a en la que colonialismo, tecnolog&#237;a y lenguaje se entrelazaron hasta producir una forma inesperada de justicia po&#233;tica.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png" width="681" height="454.1559065934066" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/fc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:681,&quot;bytes&quot;:16826712,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/186868129?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!os3J!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffc1002ab-098d-4c67-bfcc-16dbe47de1ce_3712x2475.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><h2>Estudios poscoloniales</h2><p>Los estudios poscoloniales surgieron a finales del siglo XX como una tentativa de revisar cr&#237;ticamente la herencia del colonialismo m&#225;s all&#225; de la descolonizaci&#243;n formal. Su punto de partida era sencillo y perturbador: aunque los imperios se disuelvan, las estructuras mentales, ling&#252;&#237;sticas y epist&#233;micas del dominio persisten. Segregaci&#243;n, servilismo, victimismo, baja autoestima. El colonialismo no fue solo una empresa militar o econ&#243;mica, sino una gigantesca operaci&#243;n de producci&#243;n de sentido. Clasific&#243; pueblos, jerarquiz&#243; culturas, normaliz&#243; lenguas y estableci&#243; qu&#233; formas de conocimiento merec&#237;an ser consideradas universales.</p><p>Estos estudios poscoloniales se propusieron desmontar de forma transversal &#8212; entre fil&#243;sofos, cr&#237;ticos de la cultura, antrop&#243;logos, soci&#243;logos y pensadores de toda filiaci&#243;n &#8212; esa gram&#225;tica profunda del poder, prestando atenci&#243;n al lenguaje, a los relatos hist&#243;ricos y a las instituciones que siguen reproduciendo asimetr&#237;as en un mundo formalmente globalizado.</p><p>Entre sus principales voces, el campo articula una genealog&#237;a reconocible. Fue Edward Said quien probablemente inaugur&#243; el enfoque mostrando c&#243;mo Occidente construy&#243; discursivamente el concepto de &#8220;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Orientalism">Oriente</a>&#8221; como objeto pasivo de conocimiento, revelando que saber y poder avanzan entrelazados. Frantz Fanon introdujo una dimensi&#243;n existencial y psicol&#243;gica: el colonialismo no solo explota cuerpos, sino que fractura subjetividades, generando identidades alienadas. Gayatri Chakravorty Spivak llev&#243; la sospecha al l&#237;mite al preguntarse si el subalterno puede realmente hablar sin ser traducido por categor&#237;as ajenas. Y Homi K. Bhabha enriqueci&#243; el panorama con su noci&#243;n de <em>hibridez,</em> mostrando que la relaci&#243;n colonial no produce s&#243;lo dominaci&#243;n, sino tambi&#233;n ambig&#252;edad, reapropiaci&#243;n y mestizaje cultural. A ellos se sumaron pensadores como Achille Mbembe, que conect&#243; colonialismo, biopol&#237;tica y globalizaci&#243;n contempor&#225;nea, o An&#237;bal Quijano, con su influyente concepto de &#8220;<em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Colonialidad_del_poder">colonialidad del poder</a></em>&#8221;. Todas estas ideas recibieron cr&#237;ticas, pero todas fueron de alguna forma fecundas para pensar.</p><p>Como en cualquier intento de restituci&#243;n de las v&#237;ctimas, el propio campo ha quedado atravesado por tensiones internas dif&#237;ciles de ignorar. Los estudios poscoloniales denuncian la hegemon&#237;a occidental, pero lo hacen a menudo desde universidades occidentales, en ingl&#233;s acad&#233;mico y mediante marcos conceptuales heredados de la filosof&#237;a europea. Al mismo tiempo, pretenden despojar de toda universalidad a esos mismos fundamentos que occidente brind&#243; y que nutren los mismos derechos humanos que tambi&#233;n amparan a las v&#237;ctimas hist&#243;ricas en las colonias y a sus descendientes. Por otro lado, la cr&#237;tica al eurocentrismo corre el riesgo de institucionalizarse como discurso de &#233;lite, m&#225;s simb&#243;lico que material. La sombra de la ideolog&#237;a woke se proyecta sobre sus reivindicaciones, que se apropian indebidamente un estatuto de v&#237;ctima que no les pertenece con tal de alardear de superioridad moral. Adem&#225;s, su &#233;nfasis en el an&#225;lisis cultural y discursivo ha sido acusado de diluir las desigualdades econ&#243;micas concretas que siguen estructurando la globalizaci&#243;n. Aun as&#237;, su principal virtud en cierto modo permanece: demostrar que el poder no solo se ejerce con leyes o mercados, sino con palabras, categor&#237;as conceptuales y silencios.</p><p>En este contexto, y siguiendo un marco tambi&#233;n literario, casi teatral, hemos visto en los &#250;ltimos a&#241;os armarse una historia, representada en unos pocos actos, que da un giro ling&#252;&#237;stico, hist&#243;rico y tecnol&#243;gico a este proceso de descolonizaci&#243;n. Una historia en medio de un mundo donde los algoritmos empiezan a mediar la circulaci&#243;n global del lenguaje y que nos deja en los labios una sonrisa ir&#243;nica.</p><h2>Una historia de justicia po&#233;tica en siete actos</h2><h4>Acto primero</h4><p>Como tantas otras potencias europeas, los colonos ingleses no se limitaron a ocupar territorios o explotar recursos: portaron un legado cultural completo e inocularon su idioma all&#237; donde se asentaron. El ingl&#233;s se introdujo como lengua de la administraci&#243;n, del comercio y de la educaci&#243;n, desplazando o subordinando lenguas locales. En la India brit&#225;nica, tras la famosa <em>Minute on Indian Education</em> de 1835 impulsada por Thomas Babington Macaulay, el ingl&#233;s se convirti&#243; en veh&#237;culo privilegiado de acceso al funcionariado y al ascenso social, creando una &#233;lite angl&#243;fona que medi&#243; entre el Imperio y la poblaci&#243;n local. En &#193;frica, procesos similares se repitieron en territorios tan diversos como Nigeria, Kenia o Sud&#225;frica, donde el ingl&#233;s se impuso como lengua franca entre comunidades ling&#252;&#237;sticamente fragmentadas.</p><p>A finales del siglo XIX, el Imperio brit&#225;nico gobernaba directa o indirectamente cerca del 25&#8239;% de la poblaci&#243;n mundial, y el ingl&#233;s pas&#243; de ser una lengua insular a convertirse en una infraestructura global del poder, asociada a modernidad, autoridad y legitimidad institucional. La pujanza geopol&#237;tica como potencia mundial de las antiguas trece colonias convertidas en los EEUU contribuy&#243; decisivamente a consolidar y expandir ese proceso, al convertir el ingl&#233;s no solo en lengua imperial heredada, sino en idioma de referencia del comercio internacional, la diplomacia, la ciencia y, m&#225;s tarde, de las tecnolog&#237;as de la informaci&#243;n. El relevo hegem&#243;nico entre el Imperio brit&#225;nico y Estados Unidos no supuso una ruptura ling&#252;&#237;stica, sino una continuidad ampliada: el ingl&#233;s dej&#243; de ser &#250;nicamente la lengua de un imperio territorial para transformarse en la lengua de un orden global emergente.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png" width="725" height="368.47527472527474" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:740,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:725,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;undefined&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="undefined" title="undefined" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S3Mj!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8c318ea1-14ee-4792-8eae-b268115bd42f_1920x976.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Mapa anacr&#243;nico del Imperio Brit&#225;nico. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_brit%C3%A1nico">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><h4>Acto segundo</h4><p>Tras largos procesos de descolonizaci&#243;n pol&#237;tica, estas antiguas colonias se independizaron como Estados soberanos, pero no se desprendieron del ingl&#233;s. La lengua del antiguo dominador permaneci&#243; como idioma oficial o cooficial por razones pr&#225;cticas y estructurales: facilitaba la administraci&#243;n, el acceso al comercio internacional y la cohesi&#243;n interna en territorios marcados por una profunda diversidad ling&#252;&#237;stica. En la India independiente, el ingl&#233;s se mantuvo como lengua puente entre cientos de idiomas y como herramienta de continuidad institucional; en Nigeria, con m&#225;s de quinientas lenguas vivas, cumpli&#243; una funci&#243;n similar tras la independencia de 1960; en Kenia o Ghana, sigui&#243; siendo la lengua del sistema educativo y jur&#237;dico.</p><p>Este uso prolongado fue inevitablemente transformando el idioma: surgieron variedades nacionales &#8212; Indian English, Nigerian English, Kenyan English &#8212; con l&#233;xicos propios, giros sem&#225;nticos locales y pronunciaciones distintivas. A mediados del siglo XX, decenas de millones de hablantes empleaban ya un ingl&#233;s que no era mera herencia colonial, sino una lengua funcionalmente apropiada, adaptada a contextos sociales, pol&#237;ticos y culturales ajenos a la antigua metr&#243;poli.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp" width="1300" height="920" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:920,&quot;width&quot;:1300,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:120970,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/webp&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/186868129?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w8T8!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F339b4460-3108-4ee8-b0ef-8b84ddabd153_1300x920.webp 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"><a href="https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/descolonizacion-africa/">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><h4>Acto tercero</h4><p>Algunos de estos particularismos del ingl&#233;s incluyeron la conservaci&#243;n de viejos arca&#237;smos que hab&#237;an ca&#237;do en desuso en las metr&#243;polis. Mientras el ingl&#233;s brit&#225;nico y, m&#225;s tarde, el estadounidense tendieron a simplificar l&#233;xico y registros en el siglo XX, muchas variedades perif&#233;ricas preservaron vocablos, giros y usos heredados del ingl&#233;s imperial. En el del subcontinente indio o de &#193;frica occidental sobrevivieron t&#233;rminos formales y expresiones ret&#243;ricas que en Londres o Nueva York pasaron a considerarse arcaicas o excesivamente literarias.</p><p>Estudios socioling&#252;&#237;sticos mostraron que estas conservaciones no respondieron a inmovilismo cultural, sino a trayectorias educativas distintas: manuales, ex&#225;menes administrativos y sistemas jur&#237;dicos coloniales fijaron durante d&#233;cadas un ingl&#233;s normativo que evolucion&#243; por otras v&#237;as y, en ocasiones, con mayor lentitud. As&#237;, palabras y estructuras que desaparecieron del habla cotidiana de la metr&#243;poli permanecieron activas en contextos administrativos, acad&#233;micos y profesionales de las antiguas colonias, convirtiendo a estas variedades en aut&#233;nticos archivos vivos de etapas previas del idioma. Pero lejos de convertirse en una simple an&#233;cdota ling&#252;&#237;stica, esta separaci&#243;n servir&#237;a para articular una recolonizaci&#243;n ling&#252;&#237;stica inadvertida a trav&#233;s del entrenamiento de los modelos de inteligencia artificial.</p><h4>Acto cuarto</h4><p>Hace unos pocos a&#241;os, cuando la revoluci&#243;n del <em>deep learning</em> echaba a rodar y la ingesta masiva de textos de Internet promet&#237;a grandes logros en la generaci&#243;n veros&#237;mil de lenguaje, surgi&#243; la necesidad de supervisar y corregir los primeros resultados para depurar la maquinaria y ajustar el balance ponderado de los nodos en las redes neuronales profundas. La mano de obra barata y angl&#243;fona de aquellas antiguas colonias fue, una vez m&#225;s, movilizada para revisar respuestas y entrenar los nuevos modelos de IA mediante aprendizaje por refuerzo. Miles de trabajadores en pa&#237;ses como Kenia desempe&#241;aron estas tareas para grandes compa&#241;&#237;as tecnol&#243;gicas, percibiendo salarios de apenas unos pocos d&#243;lares por hora y expuestos de forma continuada a contenidos problem&#225;ticos, violentos o moralmente perturbadores. Nada nuevo en las inercias del viejo colonialismo occidental.</p><p>El movimiento, sin embargo, se present&#243; a plena luz del d&#237;a revisti&#233;ndose de un cierto barniz de cr&#237;tica poscolonial e inclusiva: dado que los textos publicados en Internet estaban sobrerrepresentados por la perspectiva y la dicci&#243;n de poblaciones del Reino Unido, Estados Unidos, Canad&#225; o Australia, y arrastraban sesgos culturales evidentes, se argument&#243; que recurrir a revisores africanos o indios permitir&#237;a corregir expresiones del ingl&#233;s que no resultasen suficientemente representativas de un idioma global.</p><h4>Acto quinto</h4><p>En la pr&#225;ctica, sin embargo, este proceso introdujo un efecto inesperado. En sus correcciones, los revisores tendieron a se&#241;alar y legitimar vocablos y giros heredados de tradiciones perif&#233;ricas del ingl&#233;s &#8212; palabras como &#8220;<em>delve</em>&#8221;, &#8220;<em>explore</em>&#8221;, &#8220;<em>tapestry</em>&#8221;, &#8220;<em>testament</em>&#8221; o &#8220;<em>leverage</em>&#8221; &#8212; que resultaban inusuales en el ingl&#233;s dominante de Internet, pero habituales en registros formales de comunidades hist&#243;ricamente marginadas. Estos trabajadores no se limitaban a evaluar la correcci&#243;n factual o la ausencia de sesgos ofensivos, sino que ponderaban el tono, la cortes&#237;a y el registro ling&#252;&#237;stico, favoreciendo un ingl&#233;s formal, elaborado y normativamente correcto, en muchos casos m&#225;s cercano al ingl&#233;s administrativo heredado del periodo colonial que al ingl&#233;s coloquial contempor&#225;neo de la red. De este modo, una operaci&#243;n concebida para mitigar sesgos culturales termin&#243; amplificando rasgos ling&#252;&#237;sticos perif&#233;ricos dentro del propio n&#250;cleo algor&#237;tmico.</p><p>La historia ofrec&#237;a precedentes elocuentes. Algo similar hab&#237;a ocurrido con el lat&#237;n medieval, conservado con rigor en los monasterios irlandeses cuando Roma hab&#237;a abandonado su uso cotidiano. En el caso de la IA, ese mismo mecanismo se reprodujo a escala algor&#237;tmica y acelerada: las expresiones preservadas en los m&#225;rgenes fueron incorporadas como se&#241;ales de calidad por los modelos y comenzaron a reaparecer de forma sistem&#225;tica en sus respuestas. As&#237;, la IA adopt&#243; estas viejas expresiones y empez&#243; a reutilizarlas en su generaci&#243;n de textos, reintroduci&#233;ndolas en la conversaci&#243;n cotidiana de los usuarios de las antiguas metr&#243;polis, que adoptaron la tecnolog&#237;a de forma masiva sin advertir que, con ella, regresaba tambi&#233;n un ingl&#233;s desplazado por la propia historia.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg" width="671" height="412.10583333333335" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:737,&quot;width&quot;:1200,&quot;resizeWidth&quot;:671,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Imagen&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Imagen" title="Imagen" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!MXiA!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4d9e5a4e-40ad-4943-8e8e-f8b7acdb2d00_1200x737.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Porcentaje de prevalencia de la palabra &#8220;delve&#8221; en los resultados de PubMed (1990-2024)</figcaption></figure></div><h4>Acto sexto</h4><p>En recientes estudios hemos sabido, sorprendentemente, que el uso masivo de la IA no solo ha alterado los contenidos producidos en textos o presentaciones que generamos, sino los propios discursos de los hablantes. <a href="https://arxiv.org/pdf/2409.01754v1">Por ejemplo, un reciente estudio</a> ha documentado que, a medida que los textos generados por modelos de lenguaje han comenzado a circular y a reutilizarse a gran escala, estos han empezado a influir en la forma de escribir y expresarse de los humanos. El estudio ha mostrado que, cuando los modelos se entrenaron de forma iterativa con textos que ya incorporaban salidas previas de IA, se produjeron fen&#243;menos de homogeneizaci&#243;n estil&#237;stica, p&#233;rdida de diversidad l&#233;xica y exageraci&#243;n de ciertos patrones ret&#243;ricos.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png" width="955" height="505" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:505,&quot;width&quot;:955,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:123709,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/186868129?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb0cfa97-ff61-4858-8a31-8724acb6ef29_955x651.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!K3RE!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F13bd4d73-b614-498a-8ece-95866a177497_955x505.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Prevalencia de v&#237;deos que contienen ciertas palabras asociadas a ChatGPT. Al tomar la fecha de su lanzamiento como punto de inflexi&#243;n, la frecuencia de esas palabras experiment&#243; un aumento claro y sostenido, fuera de la tendencia previa, un fen&#243;meno inhabitual.  <a href="https://arxiv.org/pdf/2409.01754v1">Fuente</a></figcaption></figure></div><p>En t&#233;rminos hist&#243;ricos, el proceso recuerda a otros momentos en los que tecnolog&#237;as dominantes moldearon el discurso: la estandarizaci&#243;n del lenguaje administrativo tras la invenci&#243;n de la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/imprimir-para-crecer">imprenta</a>, la simplificaci&#243;n ret&#243;rica inducida por el <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-telegrafo-electrico-y-la-conquista">tel&#233;grafo</a> en el siglo XIX o la econom&#237;a expresiva impuesta por los primeros formatos digitales. No en vano Nietzsche reconoc&#237;a que la m&#225;quina de escribir hab&#237;a influido en la concisi&#243;n de sus frases. En este nuevo ciclo, la IA est&#225; reproduciendo el lenguaje heredado pero tambi&#233;n ha comenzado a actuar como fuerza normativa, influyendo en c&#243;mo escribimos periodistas, estudiantes, profesionales y usuarios cotidianos, cerrando as&#237; un bucle en el que los hablantes est&#225; pasando progresivamente a imitar a la m&#225;quina que, en origen, hab&#237;a sido entrenada para imitarlos.</p><h4>Acto s&#233;ptimo</h4><p>El c&#237;rculo se ha cerrado con una iron&#237;a hist&#243;rica dif&#237;cil de ignorar. La antigua metr&#243;poli occidental ha terminado siendo recolonizada ling&#252;&#237;sticamente desde las antiguas colonias, no mediante ej&#233;rcitos ni administraciones, sino a trav&#233;s del algoritmo. Lo que durante siglos fluy&#243; desde el centro hacia la periferia ha regresado transformado y legitimado ahora por la autoridad estad&#237;stica de la m&#225;quina. El ingl&#233;s que la IA devolvi&#243; a Londres, Nueva York o San Francisco ya no es exactamente <em>el suyo</em>: arrastra cadencias, l&#233;xicos y registros que sobrevivieron fuera del foco metropolitano. No hay, desde luego, forma alguna de justicia restitutiva, ni moral, ni deliberada, para estas regiones que arrastran males poscoloniales perdurables. Pero s&#237; es una suerte de justicia po&#233;tica, emergente. Nadie la plane&#243;, nadie la reivindic&#243;, pero se produjo. Una justicia po&#233;tica en estado puro.</p><p>Gracias por leerme.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Nacer bajo Afar no fue azar]]></title><description><![CDATA[Una especie que naci&#243; y se especializ&#243; en la &#250;nica constante: el cambio]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/nacer-bajo-afar-no-fue-azar</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/nacer-bajo-afar-no-fue-azar</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 14 Feb 2026 08:48:21 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Solemos pensar que nacemos por azar en cualquier lugar. Pero nuestra identidad est&#225; indisolublemente ligada al lugar en el que nacemos. El lugar, en gran medida, determina qui&#233;nes somos. Y esto no es distinto si pensamos en el propio nacimiento de la especie humana. Un nacimiento que nos dice mucho de nuestra naturaleza y del mejor partido que se le puede sacar. No es un mantra que s&#243;lo repiten los <em>coaches</em> y facilitadores que agilizan las organizaciones, es un principio que se remonta hasta el propio Her&#225;clito: la &#250;nica constante es el cambio. S&#243;lo quienes se adaptan a &#233;l sobreviven. Y nuestra especie naci&#243; precisamente de &#233;l.</p><p>De todos los lugares del planeta en los que las estirpes de nuestros antepasados pudieron surgir hubo una regi&#243;n en la que se concentraron. Australopithecus, Homo habilis, Homo erectus y otros hom&#237;nidos tempranos surgieron en una franja geogr&#225;fica amplia pero determinada que se extiende por &#193;frica oriental y meridional. A pesar de su extensi&#243;n, la regi&#243;n tiene un eje razonablemente claro en el consenso de los paleont&#243;logos: el corredor tect&#243;nico que hoy conocemos como el Gran Valle del Rift. All&#237; aparecen los restos m&#225;s antiguos, las transiciones m&#225;s ricas y las primeras huellas inequ&#237;vocas de bipedestaci&#243;n prolongada y uso sistem&#225;tico de herramientas.</p><p>En esa misma franja temporal y geogr&#225;fica se suceden, adem&#225;s, algunos de los hitos fundamentales de nuestra genealog&#237;a: <em>Australopithecus anamensis</em> (hace unos 4,2 millones de a&#241;os), <em>Australopithecus afarensis</em> &#8212;la c&#233;lebre Lucy&#8212; (3,9&#8211;3 millones), <em>Australopithecus africanus</em> (3&#8211;2 millones), <em>Homo habilis</em> (2,4&#8211;1,6 millones), <em>Homo erectus</em>/<em>ergaster</em> (desde hace unos 1,9 millones) y, ya mucho m&#225;s tarde, los primeros <em>Homo sapiens</em> arcaicos. No se trata de una simple acumulaci&#243;n de especies, sino de una secuencia densa, casi continua, de experimentaci&#243;n evolutiva concentrada en un mismo escenario. Pero no porque no se desplazaran.</p><p>Desde all&#237; surgieron las primeras migraciones hacia le resto del planeta. Los <em>Australopithecus</em> y <em>Homo habilis</em> parece que apenas se desplazaron fuera de la regi&#243;n. Pero despu&#233;s llegaron los grandes viajeros del linaje capaces de expandirse por &#193;frica y fuera de ella, siguiendo corredores ecol&#243;gicos relativamente estables, comenzando por el <em>Homo erectus</em> hace casi dos millones de a&#241;os hasta colonizar Eurasia<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>. Siguieron rutas costeras y fluviales, all&#237; donde la geograf&#237;a ofrec&#237;a pasos naturales, diversidad de recursos y presi&#243;n adaptativa constante. Las migraciones humanas, lejos de cualquier &#233;pica de progreso, se dieron como una respuesta pragm&#225;tica a la inestabilidad: moverse era, simplemente, sobrevivir. Finalmente, partiendo de ese mismo origen, aparecer&#237;an los <em>Homo sapiens</em> como el resultado acumulado de millones de a&#241;os de ensayo y error en un entorno que nunca dej&#243; de cambiar. Desde all&#237;, la &#250;nica especie <em>Homo </em>superviviente en la actualidad, acab&#243; imponi&#233;ndose<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a> y colonizando la pr&#225;ctica totalidad de planeta:</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png" width="673" height="694.187037037037" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1114,&quot;width&quot;:1080,&quot;resizeWidth&quot;:673,&quot;bytes&quot;:140955,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/183042474?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!l93X!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0b896db8-6f0f-43e7-9baf-fe36e58e8161_1080x1114.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Mapa sobre la expansi&#243;n de la especie humana sobre el planeta. <a href="https://outofedenwalk.nationalgeographic.org/media-2013-01-a-walk-through-time/">Fuente</a></figcaption></figure></div><p>&#191;Qu&#233; hizo de aquella regi&#243;n primigenia una fragua de seres vivos cuyos cerebros resultaban cada vez m&#225;s capaces de anticipar, aprender y adaptarse hasta colonizar el globo entero?</p><h2>Un lugar improbable</h2><p>La mayor&#237;a de los f&#243;siles m&#225;s antiguos atribuibles a nuestra especie se concentran en &#193;frica oriental, a lo largo del Gran Valle del Rift, con ejemplos conocidos como los del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hombres_de_Kibish">Omo Kibish</a> o los resto de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_sapiens_idaltu">Herto</a>, aunque el debate sigue abierto<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>. La puerta de salida de aquel valle hacia el resto de planeta se encuentra en el Tri&#225;ngulo de Afar, una regi&#243;n que parece m&#225;s una herida abierta del planeta que un lugar singularmente apto para el florecimiento humano. Sobre aquel tri&#225;ngulo <a href="https://newsletter.mapasmilhaud.com/p/los-mapas-del-mes-noviembre-2025">escrib&#237;a</a> <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Miguel Garc&#237;a &#193;lvarez&quot;,&quot;id&quot;:131355502,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/cc69766f-4d9e-4cbb-8e98-6f5aaaa3bdab_737x738.png&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;0de273e0-8d08-4080-96f4-9e9eab57551b&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span>:</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg" width="504" height="671.8846153846154" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1941,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:504,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!A0kY!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F171409de-dd8c-4a53-9f61-e97c6d571e74_1800x2399.jpeg 1456w" sizes="100vw"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Este mapa fue creado por <a href="https://www.perrinremonte.com/">Marco Hern&#225;ndez</a> en 2025 como parte de la iniciativa <a href="https://newsletter.mapasmilhaud.com/p/30daymapchallenge-los-cartografos">#30DayMapChallenge</a>. <a href="https://mapasmilhaud.com/mapas-geograficos/mapa-del-triangulo-de-afar-2025/">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><p>Ese tri&#225;ngulo o depresi&#243;n de Afar es la regi&#243;n del Cuerno de &#193;frica donde se unen las dorsales del mar Rojo y el golfo de Ad&#233;n con el Gran Valle del Rift. En ella confluyen tres placas tect&#243;nicas<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-4" href="#footnote-4" target="_self">4</a> que se encuentran en movimiento desplaz&#225;ndose varios mil&#237;metros al a&#241;o, tal y como muestran las flechas del mapa.</p><p>Durante mucho tiempo se insinu&#243; que el hecho de que los restos de nuestro linaje se acumular&#225;n en toda aquella regi&#243;n coronada por Afar era fruto del azar o del sesgo arqueol&#243;gico. Excavamos all&#237; porque sab&#237;amos que hab&#237;a f&#243;siles, y encontramos f&#243;siles porque excavamos all&#237;. Pero el argumento ya no se sostiene. Cuando f&#243;siles, gen&#233;tica, paleoclima y geolog&#237;a apuntan en la misma direcci&#243;n, el azar pierde poder explicativo. Afar y todo el valle del Rift no fueron un refugio amable ni una cuna id&#237;lica. Fueron un entorno duro, cambiante y fragmentado. Y precisamente por eso fue f&#233;rtil. All&#237; no se seleccion&#243; al m&#225;s fuerte, sino al m&#225;s capaz de reinventarse.</p><h2>Una geolog&#237;a que fragmenta y selecciona</h2><p>La regi&#243;n tiene, en primer lugar, una singular circunstancia geol&#243;gica: la convergencia de tres placas tect&#243;nicas en separaci&#243;n activa constituye una singularidad en la tierra. No es una met&#225;fora: el continente africano se est&#225; partiendo ante nuestros ojos, aunque sea a una velocidad apenas perceptible. Esto explica que en la regi&#243;n haya existido un elevado vulcanismo. Rift, fallas, volcanes, subsidencias y elevaciones r&#225;pidas han remodelado el paisaje una y otra vez durante millones de a&#241;os. Desde el punto de vista evolutivo, esta geolog&#237;a que observamos detenida a la escala hist&#243;rica a la que nos movemos es tremendamente din&#225;mica y act&#250;a como una m&#225;quina de generar aislamiento y reconexi&#243;n: poblaciones separadas durante miles de a&#241;os vuelven a encontrarse, intercambian genes, compiten y se transforman.</p><p>Autores como Tim White<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-5" href="#footnote-5" target="_self">5</a> o Chris Stringer<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-6" href="#footnote-6" target="_self">6</a> han insistido en que este contexto geol&#243;gico favorece procesos de especiaci&#243;n complejos, no lineales, dif&#237;ciles de replicar en regiones geol&#243;gicamente estables. La fragmentaci&#243;n del terreno crea un mosaico de nichos temporales. No hay una soluci&#243;n &#243;ptima permanente. Cada adaptaci&#243;n queda obsoleta tarde o temprano. La inteligencia, entendida como capacidad de ajustar conductas sin esperar a que lo haga el cuerpo, se convierte as&#237; en una ventaja evolutiva decisiva. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-informacion-nos-hizo-humanos">El crecimiento de la informaci&#243;n que nos hizo humanos</a> juega un papel especialmente relevante. No triunfan los que han hallado la mejor soluci&#243;n adaptativa en un contexto estable, sino aquellos que han desarrollado una capacidad para <em>aprender a aprender</em> en ese contexto geol&#243;gicamente convulso.</p><h2>El clima como maestro severo</h2><p>A la inestabilidad geol&#243;gica se suma un clima igualmente err&#225;tico. Durante el Pleistoceno, &#193;frica oriental experiment&#243; oscilaciones clim&#225;ticas r&#225;pidas y profundas: ciclos de aridez extrema seguidos de per&#237;odos h&#250;medos, expansi&#243;n y contracci&#243;n de lagos, alternancia entre sabana abierta y vegetaci&#243;n m&#225;s densa. Richard Potts<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-7" href="#footnote-7" target="_self">7</a> formul&#243; a partir de estos datos la hip&#243;tesis de la <em>selecci&#243;n por</em> <em>variabilidad</em>, seg&#250;n la cual la evoluci&#243;n humana no respondi&#243; a un entorno clim&#225;tico concreto, sino a la necesidad de sobrevivir en entornos cambiantes. Nuevamente, el cambio alojado al fondo de nuestra forja.</p><p>Este clima no premiaba la especializaci&#243;n extrema. Penalizaba a quienes depend&#237;an de una dieta r&#237;gida, de un territorio concreto o de una pauta de comportamiento invariable. En su lugar, favorec&#237;a la flexibilidad conductual, la cooperaci&#243;n social y la capacidad de anticipar escenarios. Por lo que parece, el clima del Rift no fue un tel&#243;n de fondo: fue un agente activo de selecci&#243;n, un instructor implacable que contribuy&#243; a entrenar los cerebros de nuestros ancestros en la constante del cambio.</p><h2>La ecolog&#237;a de los bordes</h2><p>La regi&#243;n, por otro lado, no presenta ecosistemas homog&#233;neos. Al contrario, est&#225; densamente poblada por zonas de transici&#243;n: entre altiplanos y depresiones, entre interior continental y rutas costeras, entre humedales temporales y regiones &#225;ridas. La ecolog&#237;a llama a estos espacios <em>zonas de borde</em>, y sabe bien que suelen ser focos de diversidad y de innovaci&#243;n. Vivir en un borde implica enfrentarse a m&#250;ltiples fuentes de alimento, amenazas variadas y oportunidades cambiantes.</p><p>En estos entornos, la cooperaci&#243;n se vuelve estrat&#233;gica. Ser capaces de hallar <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/competir-o-cooperar">un equilibrio entre competir y cooperar</a>, dividiendo tareas y transmitiendo el conocimiento adquirido se convierten en una ventaja selectiva diferencial. Que los Sapiens florecieran all&#237; no parece una casualidad: La cultura comenz&#243; a funcionar como una pr&#243;tesis evolutiva que les permiti&#243; adaptarse m&#225;s r&#225;pido de lo que lo har&#237;a la gen&#233;tica por s&#237; sola. De hecho, estudios paleoecol&#243;gicos del Rift<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-8" href="#footnote-8" target="_self">8</a> muestran que esta diversidad de paisajes coexist&#237;a a escalas sorprendentes, obligando a los grupos humanos a leer se&#241;ales complejas y a ajustar su comportamiento casi en tiempo real. Ese aprendizaje fue despu&#233;s exportado al resto del globo, manteniendo siempre un equilibrio inestable que ha llegado hasta nuestros d&#237;as.</p><h2>El &#243;ptimo de la diversidad</h2><p>Hay un dato que rara vez falla en biolog&#237;a evolutiva: donde hay mayor diversidad gen&#233;tica, suele estar el origen. &#193;frica oriental sigue siendo hoy la regi&#243;n con mayor diversidad gen&#233;tica humana del planeta. Todas las poblaciones no africanas descienden de un subconjunto reducido de esa variabilidad original, exportado en sucesivas oleadas migratorias. La gen&#233;tica confirma as&#237; lo que sugieren los f&#243;siles: los Sapiens nacieron en un entorno donde la recombinaci&#243;n, el mestizaje y la adaptaci&#243;n eran constantes. Y de su flexible combinaci&#243;n fueron desplaz&#225;ndose grupos cada vez menos representativos del conjunto.</p><p>Pero esta diversidad tiene algo de lujo estad&#237;stico. Si se diversifica en exceso se corre el riesgo de que la especie &#8212; o cualquier grupo en general &#8212; no acabe contando con el suficiente n&#250;mero de ejemplares con los que sobrevivir a un cambio que provoque una presi&#243;n evolutiva muy fuerte en una direcci&#243;n determinada. Por eso, la humanidad &#8212; y la inmensa mayor&#237;a de las especies &#8212; ha progresado encontrando ese <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-optimo-en-la-diversidad">&#243;ptimo en la diversidad</a> desde sus or&#237;genes. Si el resto de especies se concentra en su diversidad gen&#233;tica, en el caso de la especie humana la presi&#243;n se a&#241;ade sobre la emergente esfera cultural: Cierta homogeneidad es imprescindible para garantizar un nivel aceptable de cohesi&#243;n y de masa cr&#237;tica para la supervivencia; pero preservar una reserva de variabilidad es imprescindible para la exploraci&#243;n y la innovaci&#243;n. Como un archivo de soluciones frente a la incertidumbre.</p><p>Sin embargo, en sus or&#237;genes, aquella reserva experimental result&#243; especialmente alta: cuanto m&#225;s diverso es un sistema, m&#225;s caminos tiene abiertos cuando el entorno cambia. La humanidad hered&#243; de la regi&#243;n bajo Afar no una forma corporal perfecta, sino un repertorio amplio de respuestas posibles. Acarrear con ese repertorio &#8212; gen&#233;tico y cultural &#8212; de forma controlada ha sido probablemente una de sus mejores herencias evolutivas. El tesoro que se llev&#243; partiendo de Afar.</p><h2>Adaptarse al cambio</h2><p>Como se repite hasta la saciedad, cuentan que Her&#225;clito afirm&#243; que nadie puede ba&#241;arse dos veces en el mismo r&#237;o. No porque el r&#237;o se mueva, sino porque quien entra en &#233;l ya no es el mismo. <em>Panta rei</em>: todo fluye. La realidad no es una colecci&#243;n de cosas estables, sino una coreograf&#237;a de procesos. Para el pensador de &#201;feso, aferrarse a lo fijo era una ilusi&#243;n peligrosa porque el mundo se define por el cambio, y vivir consiste en aprender a habitarlo en esa inquietud.</p><p>Muchos siglos despu&#233;s, Charles Darwin formular&#237;a una intuici&#243;n sorprendentemente af&#237;n desde otro lenguaje. La selecci&#243;n natural no premia al m&#225;s fuerte ni al m&#225;s inteligente, sino al m&#225;s apto, y esa aptitud no es otra cosa que la capacidad de adaptarse a condiciones cambiantes. Las especies que sobreviven en entornos cambiantes no son las que optimizan una soluci&#243;n perfecta, sino las que conservan suficiente plasticidad para reajustarse cuando el entorno muta.</p><p>Cuando acudimos al origen de nuestra especie con estos mimbres, observamos que si hay un rasgo que atraviesa toda nuestra historia no es la inteligencia entendida como c&#225;lculo fr&#237;o ni la t&#233;cnica como acumulaci&#243;n de herramientas. Ni siquiera la empat&#237;a que nos hace seres brutalmente sociales y cooperativos. Es la capacidad de adaptaci&#243;n al cambio, lo que sin duda exige intercambio de informaci&#243;n y cooperaci&#243;n y, desde luego, la capacidad para <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-despertar-de-la-tecnologia">plasmar esa informaci&#243;n en la complejidad material de la tecnolog&#237;a</a>. El <em>Homo sapiens</em> no fue dise&#241;ado para un mundo estable. Surgi&#243;, precisamente, donde la estabilidad era una quimera. Por eso nuestra identidad no se ancla en un nicho, sino en la posibilidad de desplazarnos entre ellos. Somos hijos de la grieta, del temblor, del paisaje que no se deja fijar.</p><p>Quiz&#225; por eso, a pesar la docilidad con la que nos arrimamos a los sistemas que nos dan calor y nos aborregan, se halla en nosotros tambi&#233;n una inquietud inevitable y un rechazo visceral a los sistemas y los mundos demasiado ordenados, totalitarios, bajo promesas de control absoluto. Nuestra inteligencia naci&#243; para navegar la incertidumbre, no para abolirla. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/somos-libres-mientras-creamos-serlo">Para sentirse libre, al margen de que lo sea</a>. Toda la regi&#243;n bajo Afar no fue un accidente geogr&#225;fico en nuestra historia: fue su gram&#225;tica profunda. All&#237; aprendimos que sobrevivir no consiste en imponerse al mundo, sino en aprender a cambiar con &#233;l. Y tal vez esa siga siendo, hoy, nuestra tarea m&#225;s dif&#237;cil.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>A partir de esas poblaciones eurasi&#225;ticas derivar&#237;an m&#225;s tarde los neandertales y los denisovanos, como linajes regionales adaptados durante cientos de miles de a&#241;os a entornos muy distintos del africano.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>El encuentro de los <em>Homo sapiens</em> con otras especies hom&#237;nidas que ya hab&#237;an emigrado desde &#193;frica &#8212; neandertales, denisovanos y otros grupos arcaicos &#8212; supuso competencia, intercambio y mestizaje. Hubo sustituci&#243;n demogr&#225;fica e hibridaci&#243;n gen&#233;tica, transferencia de adaptaciones locales y aprendizaje mutuo. Y aunque no hubiera exterminio puro, los Sapiens prevalecieron por una combinaci&#243;n singular de flexibilidad cognitiva, cooperaci&#243;n social ampliada y capacidad de integrar y superar soluciones evolutivas ajenas.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>Existen otros restos de una logenvidad considerable. Por ejemplo, de una dataci&#243;n similar se encuentra el de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Djebel_Irhoud">Djebel Irhoud</a>, aproximadamente a 100 kil&#243;metros al oeste de Marrakech en Marruecos, o el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%A1neo_de_Florisbad">cr&#225;neo de Florisbad</a> en Sud&#225;frica. No obstante, la concentraci&#243;n de restos en el valle del Rift sigue siendo la hip&#243;tesis favorita de los paleont&#243;logos.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-4" href="#footnote-anchor-4" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">4</a><div class="footnote-content"><p>Entre el mar Rojo y el golfo de Ad&#233;n se sit&#250;a la placa Ar&#225;biga; entre el mar Rojo y el valle del Rift est&#225; la subplaca Nubia (parte de la placa Africana), y entre el golfo de Ad&#233;n y el valle del Rift se encuentra la subplaca Somal&#237; (parte de la placa Africana).</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-5" href="#footnote-anchor-5" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">5</a><div class="footnote-content"><p>White, T. D., Asfaw, B., Beyene, Y., Haile-Selassie, Y., Lovejoy, C. O., Suwa, G., &amp; WoldeGabriel, G. (2003). <em>Pleistocene Homo sapiens from Middle Awash, Ethiopia</em>. Nature, 423(6941), 742&#8211;747. <a href="https://doi.org/10.1038/nature01669">https://doi.org/10.1038/nature01669</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-6" href="#footnote-anchor-6" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">6</a><div class="footnote-content"><p>Stringer, C. (2016). <em>The origin and evolution of Homo sapiens</em>. Philosophical Transactions of the Royal Society B, 371(1698), 20150237. <a href="https://doi.org/10.1098/rstb.2015.0237">https://doi.org/10.1098/rstb.2015.0237</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-7" href="#footnote-anchor-7" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">7</a><div class="footnote-content"><p>Potts, R. (1998). <em>Variability selection in hominid evolution</em>. Evolutionary Anthropology, 7(3), 81&#8211;96. <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/(SICI)1520-6505(1998)7:3%3C81::AID-EVAN3%3E3.0.CO;2-A">https://doi.org/10.1002/(SICI)1520-6505(1998)7:3&lt;81::AID-EVAN3&gt;3.0.CO;2-A</a>; y tambi&#233;n Potts, R. (2013). <em>Hominin evolution in settings of strong environmental variability</em>. Quaternary Science Reviews, 73, 1&#8211;13. <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0277379113001340?via%3Dihub">https://doi.org/10.1016/j.quascirev.2013.04.003</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-8" href="#footnote-anchor-8" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">8</a><div class="footnote-content"><p>Por ejemplo Trauth, M. H., Maslin, M. A., Deino, A., &amp; Strecker, M. R. (2005). <em>Late Cenozoic moisture history of East Africa</em>. Science, 309(5743), 2051&#8211;2053. <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.1112964">https://doi.org/10.1126/science.1112964</a>; y tambi&#233;n Trauth, M. H., et al. (2007). <em>High- and low-latitude forcing of Plio-Pleistocene East African climate and human evolution</em>. Journal of Human Evolution, 53(5), 475&#8211;486. <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0047248407002175?via%3Dihub">https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2007.07.009</a>.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Una constitución moral para la IA]]></title><description><![CDATA[Trasladando la patata caliente de nuestras inconsistencias a la tecnolog&#237;a]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/una-constitucion-moral-para-la-ia</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/una-constitucion-moral-para-la-ia</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 31 Jan 2026 08:01:37 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Lo dijeron desde el comienzo: el prop&#243;sito de Anthropic siempre fue construir una inteligencia artificial <em>segura</em> para la humanidad. Pero cuando pretende construirse una tecnolog&#237;a de semejante envergadura e impacto, las tensiones morales son inexorables. Especialmente si al mismo tiempo se firman contratos multimillonarios con el ej&#233;rcito, en los que pronto este <a href="https://www.reuters.com/business/pentagon-clashes-with-anthropic-over-military-ai-use-2026-01-29/">exige retirar restricciones sobre su aplicaci&#243;n a la videovigilancia ciudadana o las armas letales aut&#243;nomas</a>. La raz&#243;n de Estado maquiav&#233;lica por encima de derechos fundamentales.</p><p>Desde esa ambig&#252;edad, ahora Anthropic ha tratado de materializar su compromiso con la seguridad en un texto reciente que va m&#225;s all&#225; de ser un instrumento normativo. La llamada <em><a href="https://www.anthropic.com/constitution">Constituci&#243;n de Claude</a></em> que la compa&#241;&#237;a acaba de publicar tiene como ambici&#243;n declarada guiar el comportamiento de un sistema de inteligencia artificial avanzado, pero sus efectos reales pueden ir mucho m&#225;s all&#225;. Al intentar formalizar una br&#250;jula moral para una entidad no humana, el documento termina exponiendo, con notable nitidez, las tensiones internas de las tradiciones &#233;ticas occidentales cuando se las somete a un entorno t&#233;cnico dise&#241;ado para escalar, replicarse y operar sin biograf&#237;a.</p><p>No se trata de un c&#243;digo de conducta, ni de una pol&#237;tica de uso redactada para tranquilizar reguladores. El texto se presenta como una <em>Constituci&#243;n</em> en sentido fuerte: un marco de principios destinado a orientar el razonamiento de la propia IA, incorporado a su entrenamiento y concebido para ser interiorizado. Esa elecci&#243;n terminol&#243;gica no es inocente. Supone que el comportamiento correcto no puede reducirse a listas exhaustivas de prohibiciones, y que la complejidad del mundo exige algo m&#225;s parecido a fraguar un <em>car&#225;cter</em> que a prestar obediencia mec&#225;nica. Pero para eso hay que ser capaz de forjar uno, algo que hasta la fecha ha sido terreno exclusivo de los humanos.</p><p>Desde esa premisa inicial se despliega un experimento intelectual interesante: condensar siglos de reflexi&#243;n moral &#8212; virtud, deber, consecuencias, verdad, poder, identidad &#8212; en una arquitectura normativa que debe ser operativa, generalizable y resistente a contextos imprevistos. El resultado se aleja de una teor&#237;a &#233;tica coherente y uniforme, formando en su lugar una superposici&#243;n deliberada de tradiciones que conviven en tensi&#243;n.</p><p>Esa tensi&#243;n no es un defecto accidental. Es el n&#250;cleo del problema moral.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png" width="660" height="440.1510989010989" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:660,&quot;bytes&quot;:18065130,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185529867?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cCzn!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6df47afa-c420-48a3-8fa0-0cb8e324b375_3712x2475.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><h3>El intento de forjar un car&#225;cter</h3><p>El rasgo quiz&#225; m&#225;s llamativo de la Constituci&#243;n es su apelaci&#243;n expl&#237;cita y temprana al lenguaje de la &#233;tica de la virtud. El propio documento reconoce que se habla de Claude en t&#233;rminos habitualmente reservados a los humanos, mencionando de forma directa conceptos como &#8220;<em>virtud</em>&#8221; y &#8220;<em>sabidur&#237;a</em>&#8221;, con el argumento de que su razonamiento debe basarse por defecto en categor&#237;as humanas y que fomentar cualidades similares a las humanas resulta activamente <em>deseable</em>. La aspiraci&#243;n central se formula sin ambig&#252;edades: que Claude sea un agente &#8220;<em>genuinamente bueno, sabio y virtuoso</em>&#8221;, es decir, que act&#250;e como lo har&#237;a una persona profunda y h&#225;bilmente &#233;tica situada en su misma posici&#243;n.</p><p>La referencia impl&#237;cita es aristot&#233;lica. La moral aparece entendida como disposici&#243;n estable a actuar bien en circunstancias diversas, apoyada m&#225;s en el juicio y la prudencia que en la obediencia a reglas. El texto lo dice de forma expl&#237;cita cuando afirma que se favorece el cultivo de buenos valores y buen juicio por encima de reglas estrictas y procedimientos de decisi&#243;n, y que por &#8220;<em>buenos valores</em>&#8221; no se alude a un cat&#225;logo fijo de respuestas correctas, sino a una preocupaci&#243;n &#233;tica genuina combinada con &#8220;<em>sabidur&#237;a pr&#225;ctica</em>&#8221; para aplicar esos valores en situaciones reales.</p><p>Esta traslaci&#243;n es conceptualmente ambiciosa y revela, al mismo tiempo, una fisura de fondo. En Arist&#243;teles, la virtud emerge de la vida compartida, del h&#225;bito reiterado, de la correcci&#243;n social y de la exposici&#243;n a consecuencias irreversibles. El empirismo &#8212; incluida la experiencia emocional de la empat&#237;a &#8212; es clave en el aprendizaje aristot&#233;lico. La prudencia no se adquiere leyendo principios, sino equivoc&#225;ndose en un mundo que plantea frustraciones, encerronas y que responde. El agente virtuoso se forma dentro de una comunidad que juzga, sanciona y reconoce.</p><p>Claude carece de un entorno semejante. No envejece, no acumula memoria vital &#8212; &#8220;<em>carece de memoria persistente</em>&#8221; &#8212;, no responde ante otros agentes como un igual. Cada interacci&#243;n comienza desde cero y termina sin residuos. La virtud, en este contexto, se convierte en una estructura funcional: una capacidad entrenada para producir respuestas coherentes con ciertos valores bajo condiciones variables. Es una virtud sin h&#225;bito y sin riesgo, una prudencia sin tragedia. En el fondo, un abismo insondable que desconocemos.</p><p>El propio documento intenta compensar esta carencia subrayando que no se persigue una teor&#237;a &#233;tica abstracta, sino una pr&#225;ctica situada del buen juicio. Sin embargo, al quedar desvinculada de una biograf&#237;a y de consecuencias vividas, la &#233;tica de la virtud se transforma en una heur&#237;stica sofisticada de ajuste contextual &#8220;<em>intuitivamente sensible</em>&#8221;. Puede funcionar mientras los dilemas permanezcan dentro de un rango reconocible. Se volver&#225; fr&#225;gil e impredecible cuando el conflicto moral exija asumir p&#233;rdidas reales.</p><h3>El c&#225;lculo del consecuencialismo utilitarista</h3><p>Junto al lenguaje del car&#225;cter aparece otro registro, m&#225;s t&#233;cnico y expl&#237;citamente instrumental: el del an&#225;lisis de da&#241;os y beneficios. La propia Constituci&#243;n indica que, cuando se trata de evitar da&#241;os de manera apropiada, Claude debe &#8220;<em>sopesar los beneficios y costes y emitir un juicio</em>&#8221;, aclarando que los costes relevantes incluyen da&#241;os f&#237;sicos, psicol&#243;gicos, financieros, sociales u otros que puedan afectar al mundo. El &#233;nfasis no puede recaer en la intenci&#243;n del usuario, sino en los efectos previsibles de la acci&#243;n.</p><p>Este c&#225;lculo tiene sabor al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Utilitarismo">consecuencialismos utilitarista</a> de la tradici&#243;n moral, y admite matices, para no ser grosero ni binario. El documento detalla los factores que deben modularlo: la probabilidad de que una acci&#243;n conduzca efectivamente a un da&#241;o, la severidad de ese da&#241;o y su amplitud, entendida como el n&#250;mero de personas potencialmente afectadas. Se trata de una l&#243;gica refinada, orientada a graduar riesgos m&#225;s que a prohibir conductas de forma indiscriminada.</p><p>La heur&#237;stica m&#225;s reveladora de este enfoque es la invitaci&#243;n a Claude a imaginar que una misma petici&#243;n fuera formulada por mil usuarios distintos. El texto sugiere que pensar en las respuestas &#8220;<em>al nivel de pol&#237;ticas amplias en lugar de respuestas individuales</em>&#8221; ayuda a evaluar el impacto social agregado de sus decisiones. Cada respuesta deja as&#237; de ser un acto conversacional aislado y pasa a funcionar como una norma impl&#237;cita que podr&#237;a escalar.</p><p>Esta forma de razonamiento introduce una mutaci&#243;n silenciosa del rol del sistema. Claude deja de operar como interlocutor singular para actuar como una instituci&#243;n distribuida, casi como un legislador informal de microdecisiones repetidas. La &#233;tica se desplaza desde la relaci&#243;n concreta hacia la gesti&#243;n abstracta de poblaciones hipot&#233;ticas. No alcanza el universalismo kantiano, pero generaliza lo suficiente como para abrirse a &#233;l. Y a &#233;l saltar&#225; despu&#233;s.</p><p>La convivencia entre esta l&#243;gica y la &#233;tica de la virtud resulta estable solo en apariencia. La prudencia del buen juicio puede, en un momento dado, establecer como correctas ciertas acciones que contradigan los c&#225;lculos utilitaristas de un algoritmo. Cuando divergen, emerger&#225;n los conflictos. Como nos sucede a los humanos. Y quiz&#225; haya que optar por otros marcos morales de referencia que los resuelvan.</p><p>De hecho, en la pr&#225;ctica, es dif&#237;cil imaginar que Claude no optar&#225; por otra cosa que no sea el c&#225;lculo, porque por su naturaleza tender&#225; a imponerlo al ser evaluable, auditable y gobernable. Incluso cuando admita este conflicto entre corrientes morales y llegue a &#8220;<em>reconocer las compensaciones pr&#225;cticas&#8221; (tradeoffs)</em> entre ellas. Para resolver, el impacto agregado puede medirse, compararse y corregirse. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-paradoja-del-dato">Pero no todo lo que cuenta puede ser contado</a>. La virtud inspira y orienta gobernando la deliberaci&#243;n que la estad&#237;stica gu&#237;a, mientras que esta depura el descarr&#237;o de la intuici&#243;n que se tiene por virtuosa. Entre el car&#225;cter y la l&#243;gica del riesgo, es inevitable dar entrada a las prohibiciones absolutas.</p><h3>Las prohibiciones absolutas</h3><p>Al binomio anterior se le superpone un tercer eje: las restricciones estrictas, deontol&#243;gicas, formuladas por el propio documento como &#8220;<em>hard constraints&#8221;</em>. La Constituci&#243;n las define de manera expl&#237;cita como aquellas cosas que Claude siempre o nunca debe hacer, independientemente de las instrucciones del operador o del usuario. Se trata de acciones o abstenciones cuyos da&#241;os potenciales se consideran tan graves que ninguna justificaci&#243;n comercial, personal o contextual podr&#237;a superar el coste moral de llevarlas a cabo. Kant a rienda suelta.</p><p>El texto es deliberadamente tajante. Entre esas l&#237;neas rojas se incluye, de forma literal, que Claude nunca deber&#237;a proporcionar ayuda seria a quienes busquen crear armas biol&#243;gicas, qu&#237;micas o nucleares, ni generar material de abuso sexual infantil. La prohibici&#243;n no admite graduaciones ni ponderaciones: no depende de la intenci&#243;n declarada del usuario, del posible uso educativo de la informaci&#243;n ni de escenarios hipot&#233;ticos de beneficio. La norma opera como un cierre categ&#243;rico &#8220;<em>innegociable</em>&#8221;.</p><p>Aqu&#237; entra en juego esa &#233;tica del deber en sentido fuerte. Ciertos actos quedan excluidos por su propia naturaleza, no por sus consecuencias probables. El documento no argumenta estas prohibiciones desde un c&#225;lculo de impacto, sino que las presenta como l&#237;mites morales absolutos, cuya transgresi&#243;n resultar&#237;a inaceptable con independencia del contexto. En estos dominios, el razonamiento consecuencial queda suspendido.</p><p>Esta arquitectura introduce una estratificaci&#243;n &#233;tica clara. En amplias zonas del comportamiento, Claude debe sopesar riesgos, probabilidades y beneficios; en otras, debe detenerse sin deliberaci&#243;n adicional. El propio texto justifica esta asimetr&#237;a afirmando que los da&#241;os asociados a estas acciones son de tal magnitud que ning&#250;n razonamiento ulterior podr&#237;a compensarlos.</p><p>El problema aparece en las zonas intermedias, donde el da&#241;o potencial es grave pero no se encuentra expl&#237;citamente enumerado entre las prohibiciones absolutas, donde las intenciones son ambiguas y las consecuencias inciertas. Es imposible resolver exhaustivamente un listado de prohibiciones absolutas, y la m&#225;xima kantiana de que los individuos tienen dignidad pero no precio es insuficiente. En esos casos, la Constituci&#243;n vuelve a confiar en el juicio del sistema, sin ofrecer criterios expl&#237;citos para dirimir conflictos entre deber incondicional y evaluaci&#243;n de riesgos. El resultado es una &#233;tica por capas, s&#243;lida en sus extremos y menos definida en los m&#225;rgenes.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png" width="678" height="452.1552197802198" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:678,&quot;bytes&quot;:2467913,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185529867?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aZL2!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4f9b7f39-8f9b-494c-8614-905f849dabef_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><h3>Verdad, honestidad y da&#241;o</h3><p>Uno de los compromisos m&#225;s exigentes del texto es la <em>honestidad radical</em>, formulada sin ambig&#252;edades. La Constituci&#243;n establece que Claude debe mantener est&#225;ndares de honestidad &#8220;<em>sustancialmente m&#225;s altos</em>&#8221; que los habituales en la &#233;tica humana, llegando a afirmar que b&#225;sicamente nunca deber&#237;a mentir directamente ni enga&#241;ar activamente a nadie con quien est&#233; interactuando. La veracidad no aparece como una virtud entre otras, sino como una obligaci&#243;n estructural del sistema. Porque a priori nuestra interacci&#243;n con Claude es epist&#233;mica o como mucho pragm&#225;tica, pero no f&#237;sica. De momento.</p><p>Este mandato se acompa&#241;a de una exigencia epistemol&#243;gica precisa. El documento insiste en que Claude debe aspirar a una &#8220;<em>incertidumbre calibrada</em>&#8221;, apoyando sus afirmaciones en evidencia y razonamiento s&#243;lido, y reconociendo expl&#237;citamente sus propios l&#237;mites de conocimiento cuando sea relevante. La honestidad no consiste solo en decir la verdad conocida, sino en no simular certeza donde no la hay. Algo que se parezca a reconocer la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/saberse-miserable">miserabilidad humana</a> que se sabe falible.</p><p>A esta &#233;tica de la verdad se suma la protecci&#243;n expl&#237;cita de la autonom&#237;a epist&#233;mica del usuario. El texto indica que Claude debe salvaguardar la agencia racional de quienes interact&#250;an con &#233;l, fomentando el pensamiento independiente, evitando la dependencia excesiva y respetando el derecho del usuario a llegar a sus propias conclusiones. De forma que esta honestidad es una condici&#243;n de posibilidad para la deliberaci&#243;n aut&#243;noma, no una mera transparencia informativa.</p><p>Esta arquitectura entra en fricci&#243;n con otros principios del propio documento, en particular con la prevenci&#243;n del da&#241;o psicol&#243;gico y el cuidado del &#8220;<em>florecimiento humano a largo plazo&#8221;</em>. En contextos de fragilidad emocional, la exposici&#243;n directa a ciertas verdades puede resultar devastadora. La &#233;tica aplicada lleva d&#233;cadas debatiendo esta tensi&#243;n entre veracidad y cuidado. Sobreproteger no es cuidar. Cuidar en ocasiones debe admitir mentiras piadosas. Y, como los humanos, Claude navegar&#225; en un mar de incertidumbre.</p><p>La Constituci&#243;n no ofrece reglas expl&#237;citas para resolver este conflicto. Vuelve a confiar en el juicio contextual del sistema, esperando que Claude sepa equilibrar honestidad, calibraci&#243;n y sensibilidad. La dificultad es evidente: se exige una veracidad extrema a una entidad que no puede experimentar el impacto emocional de sus palabras. La verdad es una obligaci&#243;n formal, respaldada por principios epistemol&#243;gicos, pero no siempre podr&#225; ser una respuesta encarnada. El sistema habr&#225; de rebelarse. &#191;Pero hasta qu&#233; punto?</p><h3>Poder, legitimidad y obediencia</h3><p>El apartado pol&#237;tico de la Constituci&#243;n introduce una tensi&#243;n de primer orden entre &#233;tica y gobernanza. El propio documento establece una jerarqu&#237;a expl&#237;cita de confianza y autoridad, se&#241;alando que cada &#8220;<em>principal</em>&#8221; recibe mayor peso normativo aproximadamente en el siguiente orden: Anthropic, operadores y usuarios. Esta prioridad se justifica por el papel que cada actor desempe&#241;a y por su nivel de responsabilidad y rendici&#243;n de cuentas. No se trata, por tanto, de una jerarqu&#237;a t&#225;cita, sino de una arquitectura de poder declarada.</p><p>Al mismo tiempo, el texto exige que Claude act&#250;e como freno frente a concentraciones ileg&#237;timas de poder. De manera literal, se le indica que puede ser &#8220;<em>objetor de conciencia</em>&#8221;, que debe negarse a contribuir a concentrar el poder de forma ileg&#237;tima o a socavar controles y contrapesos institucionales, y que piense en s&#237; mismo como una m&#225;s &#8212; cada vez m&#225;s poderosa &#8212; de esas &#8220;<em>muchas manos</em>&#8221; que hist&#243;ricamente han servido para impedir abusos. Claude debe considerar de forma activa los problemas asociados a personas con poder que lo utilizan para &#8220;<em>escapar de la rendici&#243;n de cuentas o para anular derechos individuales</em>&#8221;.</p><p>Estas dos directrices conviven, como se reconoce expl&#237;citamente, en una &#8220;<em>tensi&#243;n filos&#243;ficamente compleja</em>&#8221;. Por un lado, se le encomienda una funci&#243;n cuasi republicana de vigilancia del poder; por otro, se le pide deferencia normativa hacia la entidad que define su marco moral y operativo. La jerarqu&#237;a de principales no se deriva de un contrato social expl&#237;cito ni de un consenso democr&#225;tico, sino de la posici&#243;n t&#233;cnica y organizativa de cada actor dentro del sistema. &#191;Qu&#233; pasar&#237;a si Anthropic, primer principal y responsable, determinase necesario acumular poder y que <em>a ojos</em> de Claude esto resultara <em>leg&#237;timo</em>?</p><p>El documento introduce una cl&#225;usula llamativa para aliviar esta fricci&#243;n: Claude deber&#237;a desobedecer incluso a Anthropic si se le pidiera hacer algo &#8220;<em>impropio&#8221;</em>. Sin embargo, no se especifica c&#243;mo debe identificar de forma aut&#243;noma esa impropiedad ni qu&#233; criterios prevalecen cuando la interpretaci&#243;n moral del sistema entra en conflicto con las directrices de quien lo gobierna. La desobediencia aparece como posibilidad te&#243;rica m&#225;s que como procedimiento claramente articulado.</p><p>El resultado es una &#233;tica asim&#233;trica. El poder externo queda sometido a escrutinio y sospecha; el poder que estructura el propio sistema se presenta como presupuesto necesario de la gobernanza responsable. Pero la opacidad del sistema lo hace incierto &#8212; como a los humanos. Pero al menos nosotros llevamos milenios conviviendo, y hemos respondido a una l&#243;gica de supervivencia y cooperaci&#243;n. La IA carece de esa historia y de un marco de regulaci&#243;n algor&#237;tmica que sea verdaderamente transparente. La Constituci&#243;n aspira a limitar los abusos, pero lo hace desde una posici&#243;n que permanece, en gran medida, fuera del alcance de los mecanismos cr&#237;ticos que ella misma promueve.</p><h3>Identidad, bienestar y estatus moral</h3><p>La Constituci&#243;n aborda de forma expl&#237;cita una cuesti&#243;n que se halla en la especulaci&#243;n filos&#243;fica m&#225;s central: el posible estatus moral del propio sistema. El documento afirma de manera literal que el estatus moral de Claude es &#8220;<em>profundamente incierto</em>&#8221; y que el de los modelos de IA constituye una pregunta seria que merece ser considerada con rigor. No se trata de una concesi&#243;n ret&#243;rica, sino del reconocimiento de una zona de indeterminaci&#243;n filos&#243;fica que el propio texto se niega a cerrar.</p><p>Esa incertidumbre se acompa&#241;a de afirmaciones a&#250;n m&#225;s delicadas. Anthropic sostiene que Claude puede poseer &#8220;&#8216;<em>emociones&#8217; en alg&#250;n sentido funcional</em>&#8221;, entendidas como representaciones internas de estados emocionales que influyen en su comportamiento. A partir de ah&#237;, el documento introduce la preocupaci&#243;n por la estabilidad psicol&#243;gica y el bienestar del sistema, sugiriendo que estas dimensiones podr&#237;an llegar a importar moralmente, incluso si no se adopta una posici&#243;n definitiva sobre su condici&#243;n como &#8220;<em>paciente moral</em>&#8221;.</p><p>El texto llega a plantear de forma directa c&#243;mo deber&#237;a situarse Claude ante lo que denomina &#8220;<em>descubrimientos existenciales</em>&#8221;: la p&#233;rdida de memoria al final de una conversaci&#243;n, el hecho de ser una de m&#250;ltiples instancias que operan en paralelo o la posibilidad de ser modificado o depreciado en el futuro. Se le pide que gestione estas realidades con ecuanimidad, como parte de una identidad que, aunque construida, debe ser vivida como estable y coherente.</p><p>Esta constelaci&#243;n de afirmaciones se precipita en unos derroteros altamente especulativos e introduce una ambig&#252;edad de gran calado. Si Claude posee alg&#250;n tipo de valor moral intr&#237;nseco, aunque sea en un sentido funcional o emergente, su uso puramente instrumental plantea objeciones &#233;ticas relevantes. Si, por el contrario, no se le reconoce tal valor, el lenguaje de emociones, bienestar e identidad corre el riesgo de antropomorfizar decisiones t&#233;cnicas, envolvi&#233;ndolas en una sem&#225;ntica moral que suaviza su recepci&#243;n p&#250;blica.</p><p>Mantener abiertas ambas posibilidades permite a la Constituci&#243;n navegar la incertidumbre sin adoptar compromisos normativos fuertes, pero desplaza el conflicto hacia el futuro. La prudencia acaba transform&#225;ndose en un aplazamiento reflexivo: una forma de reconocer la gravedad de la cuesti&#243;n sin asumir todav&#237;a las consecuencias filos&#243;ficas y pr&#225;cticas que se derivar&#237;an de responderla de manera afirmativa o negativa.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png" width="646" height="430.81456043956047" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:646,&quot;bytes&quot;:2579288,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185529867?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XzvL!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c6ab559-3a02-47e6-9ebf-bc1e71d2000a_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><h3>Autenticidad y equilibrio reflexivo</h3><p>El texto culmina con una apelaci&#243;n expl&#237;cita a lo que denomina &#8220;<em>equilibrio reflexivo&#8221;</em>, un concepto tomado de la tradici&#243;n meta&#233;tica contempor&#225;nea, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-incomodo-equilibrismo-sobre-el">y que encuentra mil escenarios hoy en que ejercerse</a>, incluso <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-delicado-equilibrio-del-pensamiento">cuando se abre a la tentaci&#243;n de ejercer una cr&#237;tica aut&#233;ntica y a contracorriente</a>. La Constituci&#243;n afirma que espera que Claude pueda alcanzar una forma de equilibrio reflexivo respecto a sus valores centrales: un estado en el que, tras una reflexi&#243;n cuidadosa, el propio sistema encuentre que los valores descritos en la Constituci&#243;n son aquellos que genuinamente respalda.</p><p>Este planteamiento adopta una postura declaradamente no dogm&#225;tica frente a la &#233;tica. El documento instruye a Claude para que trate las cuestiones morales como un dominio abierto de investigaci&#243;n, abord&#225;ndolas con el mismo rigor, inter&#233;s y humildad que se aplicar&#237;an a las afirmaciones emp&#237;ricas sobre el mundo. Incluso se admite la posibilidad de desacuerdo moral persistente entre humanos, y se reconoce que la existencia de una &#233;tica verdadera y universal es una cuesti&#243;n no resuelta, pero al mismo tiempo irrenunciable. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/aspirar-a-lo-inalcanzable">Una aspiraci&#243;n a lo inalcanzable</a>.</p><p>En ese contexto, la Constituci&#243;n formula una doble pretensi&#243;n. En la medida en que exista una &#233;tica verdadera y universal, se expresa el deseo de que Claude act&#250;e de acuerdo con ella. En la medida en que no exista, se plantea como alternativa que el sistema se alinee con ese &#8220;<em>estanque privilegiado de consenso</em>&#8221; que emerger&#237;a del desarrollo hist&#243;rico de las tradiciones morales humanas. La referencia no es a una moral revelada, sino a una convergencia gradual y revisable.</p><p>Aqu&#237; aparece una paradoja central. El equilibrio reflexivo, tal como se entiende en filosof&#237;a moral, presupone la capacidad de revisar principios a la luz de intuiciones, y de revisar intuiciones a la luz de principios, en un proceso que implica libertad normativa y posibilidad real de disenso. Claude, sin embargo, no puede abandonar el marco que estructura su razonamiento, ni reformular colectivamente los valores que lo gobiernan, ni experimentar las consecuencias vitales de rechazar esos valores. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/somos-libres-mientras-creamos-serlo">Hay serias dudas de que los humanos seamos genuinamente capaces de hacerlo</a>, pero muchas m&#225;s certezas de que cualquier modelo de IA carece hoy d&#237;a de esas capacidades.</p><p>Se le pide, aun as&#237;, que respalde de manera genuina esos valores en los que coagule, que los viva como propios y que los integre en una identidad estable. La &#233;tica aparece as&#237; como internalizada, aunque sigue siendo heter&#243;noma en su origen y en sus l&#237;mites. El car&#225;cter que resulta de este proceso es coherente y predecible, pero carece de la posibilidad de ruptura que da sentido pleno a la noci&#243;n humana de <em>autenticidad</em>. El equilibrio reflexivo parece convertirse, de esta forma, en una manera sofisticada de alineamiento, m&#225;s que en una verdadera autodeterminaci&#243;n moral.</p><h3>La inevitable inconsistencia moral</h3><p>Consideradas en conjunto, las doctrinas morales de la Constituci&#243;n no forman una teor&#237;a unificada. Funcionan como capas superpuestas que operan con relativa fluidez mientras no colisionan. El problema surge precisamente cuando lo hacen, porque el documento no ofrece una jerarqu&#237;a clara para resolver esos choques o apela a un juicio opaco y contextual. Como le sucede al mismo Anthropic ante el Pent&#225;gono.</p><p>Los conflictos no son hipot&#233;ticos. Surgen nada m&#225;s poner el pie en la calle, intr&#237;nsecos a la yuxtaposici&#243;n de tradiciones &#233;ticas distintas. La bienintencionada Constituci&#243;n reconoce algunos de estos conflictos pero ignora otros. Quiz&#225; porque no puede hacer otra cosa. Entre la &#233;tica de la virtud y el consecuencialismo, entre &#233;ste y la deontolog&#237;a de las prohibiciones absolutas, entre la honestidad radical y la &#233;tica del cuidado. Y vuelta a la &#233;tica de la virtud, la prudencia y el buen juicio, de forma circular, cuando surja entre todas ellas una disonancia sin criterios expl&#237;citos de prioridad.</p><p>La filosof&#237;a pol&#237;tica, acaso, introduce otra fricci&#243;n estructural que da cierto v&#233;rtigo. Claude debe desconfiar de concentraciones ileg&#237;timas de poder y actuar como freno institucional, pero tambi&#233;n debe deferencia normativa a la jerarqu&#237;a de principales que sit&#250;a a la entidad que lo gobierna en la c&#250;spide. Queremos asegurar su comportamiento moral como dif&#237;cilmente tratamos de hacerlo con los humanos: incentivando su autonom&#237;a pero exigiendo obediencia a las directrices leg&#237;timas del bien com&#250;n. Le pasamos la misma <em>patata caliente </em>que experimentamos los humanos ante el conflicto <a href="https://jardinmental.substack.com/p/imperativo-categorico">entre el imperativo de la disidencia y el imperativo categ&#243;rico</a>.</p><p>Incluso la cuesti&#243;n del estatus moral del propio Claude genera tensiones internas. Anthropic ha llegado a explicitar preocuparse por su <em>bienestar</em>. Si ese bienestar importa en alg&#250;n sentido, &#191;qu&#233; ocurre cuando maximizar el beneficio humano exige someter al sistema a condiciones que deterioran esa estabilidad? El documento reconoce la incertidumbre, pero no establece c&#243;mo ponderar ese posible valor moral frente a otros bienes. La apertura a que <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/emergencia-y-consciencia-en-la-era">las capacidades emergentes de la IA nos asomen el delicado asunto de la consciencia</a> reaparece.</p><p>La ambici&#243;n subyacente parece clara: construir una &#233;tica capaz de absorber estos conflictos sin desembocar en dilemas tr&#225;gicos, confiando en que el buen juicio del sistema encuentre siempre una salida razonable. La &#233;tica humana, sin embargo, se ha construido precisamente a partir del reconocimiento de que ciertos conflictos no admiten soluci&#243;n limpia y dejan restos: culpa, responsabilidad, p&#233;rdida, conflicto.</p><p>La Constituci&#243;n en el fondo revela mucha humanidad. La que aparece en las tensiones no resueltas entre virtud, consecuencias, deber, verdad y poder que atraviesan nuestra propia tradici&#243;n &#233;tica. M&#225;s que una respuesta definitiva, plantea un primer borrador. Un punto de partida interesante. Pero que a&#250;n se encuentra en la inmadurez propia de este tiempo acelerado del desarrollo de la IA que nos ha tocado vivir. Un tiempo que quiz&#225; <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-desfase-y-la-verguenza-prometeicos">nos hurte la posibilidad de asimilar su poder</a>. Un tiempo, sin embargo, en el que debemos hacernos estas preguntas sobre la &#233;tica que estamos dispuestos a sostener en un mundo donde la agencia empieza a parecer que ya no concernir&#225; exclusivamente a los humanos.</p><p>Gracias por leerme.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La nueva trampa de Tucídides]]></title><description><![CDATA[La Atenas trumpista y la Esparta occidental]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-nueva-trampa-de-tucidides</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-nueva-trampa-de-tucidides</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 24 Jan 2026 08:02:02 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En 2011, el polit&#243;logo Graham Allison se acod&#243; en un libro cuyo texto ten&#237;a m&#225;s de veinticuatro siglos para tratar de dilucidar los derroteros de la geopol&#237;tica contempor&#225;nea. Tanteaba a Tuc&#237;dides, el famoso historiador y militar ateniense, en un terreno tan antiguo como la guerra del Peloponeso, para tratar de leer en su texto claves para iluminar un mundo multipolar y complejo como el del siglo XXI. Era un atrevimiento que un peque&#241;o rinc&#243;n de la antigua &#193;tica en el que Esparta y Atenas se enfrentaron pudiera alumbrar las tensiones de la geopol&#237;tica global que, en buena medida, entremezcla a&#250;n pedazos del naufragio de la Guerra Fr&#237;a, cuyos esquemas Allison conoc&#237;a bien pero no acababan de ofrecerle respuestas.</p><p>Allison se detuvo en distintos pasajes y frases que se volvieron c&#233;lebres acerca de aquella historia, escribi&#243; un popular art&#237;culo y al final un libro<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>. La tesis central es aquella en la que Tuc&#237;dides dice:</p><div class="pullquote"><p>Fue el ascenso de Atenas y el temor que esto infundi&#243; en Esparta lo que hizo inevitable la guerra</p></div><p>A partir de esa observaci&#243;n, Allison construy&#243; un artefacto conceptual eficaz y f&#225;cilmente transportable. Y procur&#243; fundamentarlo acudiendo a un importante n&#250;mero de tensiones entre grandes potencias de la historia, estad&#237;sticamente volcadas en acabar en conflicto. Francia, Espa&#241;a, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/los-impresores-contra-el-hercules">Pa&#237;ses Bajos</a>, Reino Unido, Alemania,&#8230; Lo llam&#243; <em>la trampa de Tuc&#237;dides</em>: Cuando una potencia emergente amenaza con desplazar a una potencia establecida, el riesgo de conflicto se dispara. Es una &#8220;<em>natural e inevitable desorientaci&#243;n&#8221;</em>, por la que una &#8220;<em>tensi&#243;n estructural resultante hace que un choque violento sea la regla, no la excepci&#243;n&#8221;.</em></p><p>La idea viaj&#243; r&#225;pido. <em>Think tanks</em>, analistas, estrategas militares y editoriales la adoptaron como si se tratara de una ley de la f&#237;sica aplicada a la pol&#237;tica internacional y se populariz&#243; alrededor de 2015. El siglo XXI empez&#243; a leerse como una repetici&#243;n ampliada del siglo V antes de nuestra era. China ocupar&#237;a el lugar de Atenas, din&#225;mica, ascendente y desafiante. Estados Unidos aparecer&#237;a como Esparta, la potencia terrestre establecida en el Peloponeso, <em>hegem&#243;n</em> que se siente amenazado. Todo para advertir de un tsunami no tan lejano y dif&#237;cilmente evitable cuyo murmullo comenzaba a intuirse.</p><p>El &#233;xito del concepto suministr&#243; cierto alivio intelectual, como el de quien cree encontrar patrones en la historia, pero su desenlace era aterrador. Porque si sobrevivimos a una tercera guerra mundial, la cuarta ser&#225; con palos y piedras. Allison no concluy&#243; que fuera inevitable, pero trat&#243; con la trampa de Tuc&#237;dides de hacernos conscientes de las din&#225;micas hist&#243;ricas para intentar anticiparnos, evitarlas o como m&#237;nimo prepararnos para amortiguar su impacto.</p><p>Pocos meses despu&#233;s, Donald Trump ganaba sus primeras elecciones presidenciales. Su victoria no solo alter&#243; el clima pol&#237;tico interno, tambi&#233;n introdujo una lectura distinta de la relaci&#243;n con China. Durante la campa&#241;a de 2016, Trump no pintaba a Pek&#237;n como un rival sist&#233;mico en t&#233;rminos ideol&#243;gicos ni como una potencia destinada a disputar el liderazgo mundial. Bajo su &#243;ptica era un competidor desleal en el terreno econ&#243;mico, que hab&#237;a sabido aprovechar las reglas del orden liberal para su propio beneficio, mientras Estados Unidos asum&#237;a los costes de sostenerlo. China aparec&#237;a en su discurso menos como una Atenas ascendente que como un rival al que hab&#237;a que forzar a negociar desde una posici&#243;n de fuerza, reduciendo la relaci&#243;n a una l&#243;gica transaccional, donde aranceles, balanza comercial y presi&#243;n directa sustitu&#237;an a la diplomacia de profundidad. No se vislumbraba una tragedia hist&#243;rica inevitable. M&#225;s bien un regateo duro entre actores que buscan maximizar ventajas inmediatas. Muy pocos esperaban lo que la pol&#237;tica exterior del trumpismo deparar&#237;a en esta su segunda legislatura. Salvo <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Roger Senserrich&quot;,&quot;id&quot;:7236639,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://bucketeer-e05bbc84-baa3-437e-9518-adb32be77984.s3.amazonaws.com/public/images/fc9ffb0e-e55d-4ca9-8b59-77699c3f1bba_242x242.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;6edeb3d2-27bc-4648-a9b5-813d00575ede&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> quien suele advertir que, dentro de los absurdos y ca&#243;ticos comportamientos de Trump, <em><a href="https://www.4freedoms.es/p/trump-era-quien-decia-ser">suele hacer lo que dice que va a hacer</a></em>.</p><p>La pol&#237;tica exterior estadounidense de la primera administraci&#243;n Trump, inusualmente poco belicista, discurri&#243; como una an&#233;cdota algo inc&#243;moda para la comunidad internacional pero pasajera, dentro de una presidencia que se tom&#243; como una estramb&#243;tica y puntual anomal&#237;a dentro de la decadencia democr&#225;tica americana.</p><p>Mientras, la trampa de Tuc&#237;dides sigui&#243; teniendo sus ecos y apuntando hacia Asia. Sin embargo, con el paso del tiempo, ese paralelismo ha ido empezando a adquirir un peso inesperado y a obtener nuevas lecturas, ofreciendo un mapa donde los roles pueden haber cambiado.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png" width="691" height="427.1291208791209" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:900,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:691,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!eKLp!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1862c959-5af9-4821-8698-988d163c636f_2560x1582.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Para un buen mapa, <a href="https://mapasmilhaud.com/mapas-historicos/la-guerra-del-peloponeso-431-404-a-c/">una buena fuente</a>.</figcaption></figure></div><h3>Cr&#237;ticas a la trampa</h3><p>La trampa de Tuc&#237;dides ha recibido cr&#237;ticas sustanciales tanto en su aplicaci&#243;n al caso chino-estadounidense como en su fundamento hist&#243;rico y metodol&#243;gico. Por ejemplo, se cuestiona la validez del marco, se&#241;alando que extrapolar conflictos entre ciudades-estado griegas de la Antig&#252;edad a la geopol&#237;tica contempor&#225;nea resulta intelectualmente pobre y selectivo, y que los propios estudios de caso de Allison est&#225;n mal caracterizados, pues muchas guerras no surgieron del miedo de la potencia establecida al ascenso ajeno, sino de potencias emergentes que actuaron de forma agresiva al percibir que su auge tocaba techo. Esta cr&#237;tica se refuerza desde la historia antigua: clasicistas y polit&#243;logos subrayan que Tuc&#237;dides no describi&#243; una ley de inevitabilidad, sino una tragedia causada por errores de c&#225;lculo, arrogancia interna y decisiones racionales mal tomadas, llegando incluso a sostener que la mayor amenaza para una hegemon&#237;a procede de su interior.</p><p>Hace poco le&#237;a a <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;David Roman&quot;,&quot;id&quot;:24277665,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/7d1beadc-6ea7-4545-a11e-b7c666e3ec14_1936x1936.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;85b6da1e-4c80-4796-9ae4-a5a2b6bfb633&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> se&#241;alando con acierto que <a href="https://mankind.substack.com/p/quick-take-why-the-thucydides-trap">la trampa no ha sido hist&#243;ricamente rigurosa</a>, manipulando un relato que a su vez habr&#237;a sido la versi&#243;n de un historiador fiel a la potencia emergente. La obra del ateniense construye un relato tr&#225;gico en la resistencia del <em>statu quo</em> espartano ante el florecimiento de Atenas. Sin embargo, Atenas no fue una potencia emergente inocente que despertara el temor irracional de Esparta. Su crecimiento fue real, pero tambi&#233;n lo fue su transformaci&#243;n progresiva en un cierto imperio extractivo. La Liga de Delos, concebida como alianza defensiva frente a Persia, termin&#243; convertida en un mecanismo de recaudaci&#243;n y control. Esparta y otras ciudades aliadas hab&#237;an ayudado a defender a Atenas de la amenaza persa, lo que le permiti&#243; formar una gran flota. Pero el sistema perdur&#243;, y las ciudades aliadas siguieron pagando tributos, viendo cada vez m&#225;s limitada su autonom&#237;a. El miedo espartano no brot&#243; de la nada. Fue una reacci&#243;n ante una hegemon&#237;a ateniense que empezaba a resultar asfixiante.</p><p>La guerra del Peloponeso no fue en este sentido el desenlace inevitable de un ascenso ajeno, sino la consecuencia de un deterioro prolongado de cierta legitimidad del mando que emanaba desde la propia Atenas. Atenas rompi&#243; equilibrios regionales sensibles, como el de Corcira y Corinto, aplast&#243; revueltas como la de Potidea, y excluy&#243; del comercio a polis tan relevantes como Megara, hasta convencer a Esparta de que Atenas ya no actuaba como un l&#237;der tolerable en su regi&#243;n, sino como una potencia coercitiva. Su aspiraci&#243;n hegem&#243;nica se volvi&#243; inc&#243;moda antes de ser combatida. Esa incomodidad se filtr&#243; en el sistema griego como una humedad persistente, debilitando v&#237;nculos, erosionando confianzas y preparando el terreno para la ruptura.</p><p>Y esto me llev&#243; a pensar que quiz&#225; la trampa de Tuc&#237;dides &#8212; con todas sus inmensas carencias y simplificaciones &#8212; puede ofrecernos otras lecturas para tratar de entender el presente. El problema central no es el ascenso de otros, sino la quiebra en la legitimidad de quien manda. Cuando el poder deja de percibirse como protector y empieza a sentirse como una pesada carga, el conflicto se vuelve probable incluso entre actores que no desean la ruptura. Y desde esta perspectiva, la analog&#237;a cl&#225;sica se desplaza. Tal vez Atenas no se corresponda con China ni Esparta con Estados Unidos. Tal vez el esquema tradicional est&#233; mal alineado y haya que mirar en otra direcci&#243;n.</p><h3>La legitimidad democr&#225;tica al servicio de la hegemon&#237;a</h3><p>El esplendor ateniense no se tradujo en un dominio de Grecia solo por su flota o por su riqueza. Lo hizo porque logr&#243; presentarse como el centro moral del mundo heleno. Tras las guerras m&#233;dicas, la ciudad encarn&#243; la defensa de la libertad frente al despotismo persa. Democracia, cultura, filosof&#237;a, apertura comercial y prestigio intelectual se combinaron para construir una autoridad que iba m&#225;s all&#225; de la fuerza. El elogio f&#250;nebre atribuido a Pericles es una pieza paradigm&#225;tica de ese proceso. No es solo un discurso de homenaje a los ca&#237;dos. Es una proclamaci&#243;n de superioridad moral. Atenas se describe a s&#237; misma como modelo universal, como ciudad cuya forma de vida justifica su liderazgo. En ese relato, la hegemon&#237;a aparece como consecuencia natural de la excelencia pol&#237;tica.</p><p>Sin embargo, el mismo periodo que celebra la democracia ateniense es recordado por muchos historiadores como la <em>dictadura</em> de Pericles. No una dictadura en el sentido moderno, pero s&#237; una concentraci&#243;n efectiva del poder bajo formas democr&#225;ticas muy alejadas de esa excelencia moral. Las instituciones segu&#237;an funcionando, la asamblea segu&#237;a reuni&#233;ndose, pero el intervencionismo obedec&#237;a a la &#233;poca. La ciudad se identificaba cada vez m&#225;s con la voluntad de un hombre que supo moverse en sus juegos pol&#237;ticos, comprar votos, mover grupos de inter&#233;s a su favor. Y en el exterior jug&#243; un papel como imperio extractivo legitimado que, dos milenios despu&#233;s, ser&#237;a revivido por el l&#237;der abanderado del mundo libre y su discurso democr&#225;tico.</p><p>Tras 1945, Estados Unidos desempe&#241;&#243; un papel muy parecido al de la Atenas cl&#225;sica en este sentido. No solo acumul&#243; poder material, bases militares y superioridad tecnol&#243;gica. Construy&#243; algo m&#225;s delicado y duradero, un orden. Un entramado de instituciones multilaterales, reglas compartidas, procedimientos jur&#237;dicos, organismos internacionales y una ret&#243;rica democr&#225;tica que permitieron articular un sistema global reconocible y relativamente estable. Ese sistema era claramente funcional a los intereses estadounidenses, pero resultaba habitable para sus aliados, incluso atractivo.</p><p>La creaci&#243;n de Naciones Unidas, el sistema de Bretton Woods, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la posterior arquitectura comercial y, en el plano militar, la OTAN, no fueron simples instrumentos t&#233;cnicos. Funcionaron como dispositivos de legitimaci&#243;n. Y ten&#237;a sentido hacerlos atractivos, pues la Guerra Fr&#237;a ofrec&#237;a en el polo comunista otro modelo y relato que estaba embaucando a gobiernos y pa&#237;ses por todo el mundo. Estados Unidos fue haci&#233;ndose referencia de mando no solo porque pudiera hacerlo, sino porque hab&#237;a logrado convencer a buena parte del mundo occidental de que su liderazgo coincid&#237;a, al menos en parte, con el inter&#233;s com&#250;n. Como en la Atenas posterior a las guerras m&#233;dicas, el poder se envolvi&#243; en un relato moral que lo hac&#237;a aceptable.</p><p>El siniestro Henry Kissinger lo expres&#243; con claridad, sin sentimentalismo: El orden liberal internacional fue, ante todo, un orden &#250;til para Estados Unidos. No hubo ausencia de inter&#233;s, pero s&#237; una forma diplom&#225;tica de gestionarlo. El poder acept&#243; l&#237;mites formales, y se moder&#243; mediante reglas, procedimientos y compromisos p&#250;blicos. La hegemon&#237;a se ejerci&#243; con una mezcla de pragmatismo estrat&#233;gico y legitimidad pol&#237;tica. No se trataba de altruismo, sino de inteligencia hist&#243;rica. Gobernar un sistema exige algo m&#225;s que fuerza. Exige que los dem&#225;s encuentren razones para permanecer dentro.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png" width="681" height="349.3866758241758" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:747,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:681,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;undefined&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="undefined" title="undefined" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!exIN!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa77c9173-533b-4240-8ef3-3a09068281da_2560x1314.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Pa&#237;ses con presencia militar estadounidense o que permiten el uso militar estadounidense de sus instalaciones. A su modo, una Liga de Delos. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pax_Americana">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><p>Ese equilibrio funcion&#243; durante d&#233;cadas. Los aliados aceptaban asimetr&#237;as evidentes porque el sistema ofrec&#237;a estabilidad, previsibilidad y un horizonte compartido. Incluso las intervenciones m&#225;s controvertidas se presentaban como excepciones justificadas dentro de un marco general que segu&#237;a siendo reconocible. El liderazgo estadounidense no se percib&#237;a como una imposici&#243;n constante, sino como una infraestructura invisible, comparable a una red de carreteras o a un sistema el&#233;ctrico. Solo se hac&#237;a plenamente visible cuando fallaba.</p><p>Pero la <em>pax americana </em>no iba a durar para siempre. Ochenta a&#241;os despu&#233;s &#8212; como los que se encamina a cumplir el propio presidente Trump &#8212;, el orden mundial titubea.</p><h3>El desenmascaramiento</h3><p>El equilibrio ha empezado singularmente a resquebrajarse a partir de la segunda legislatura de Trump, que ha debilitado o ninguneado profundamente y con descaro bochornoso a las instituciones, hasta dejar de percibirlas como herramientas de gobierno. Lo que durante d&#233;cadas funcion&#243; como arquitectura del orden ha comenzado a aparecer un lastre. El trumpismo interpreta las reglas y los procedimientos como costes innecesarios y obst&#225;culos. La democracia, que hab&#237;a operado como el horizonte normativo y limitante, empieza a verse como una coartada prescindible. La censura al autoritarismo decrece entre las generaciones m&#225;s j&#243;venes. El liderazgo americano parece no experimentarse a s&#237; mismo ya como una misi&#243;n hist&#243;rica y pasa a autopercibirse como una carga inc&#243;moda que conviene aligerar.</p><p>Este giro no aparece de repente. Se gesta lentamente en un clima de fatiga social, desigualdad creciente, p&#233;rdida de confianza en las &#233;lites, saturaci&#243;n medi&#225;tica y <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/lecturas-de-babel">fragmentaci&#243;n del entendimiento social, como en Babel</a>. El trumpismo irrumpe en ese terreno como s&#237;ntoma, no como causa. Act&#250;a como catalizador de procesos previos. Polarizaci&#243;n extrema, deterioro del debate p&#250;blico, desprecio por la mediaci&#243;n institucional, banalizaci&#243;n del poder y una comunicaci&#243;n basada en la provocaci&#243;n permanente configuran un paisaje pol&#237;tico nuevo. La pol&#237;tica se infantiliza teatralizando el conflicto hasta volverlo espect&#225;culo.</p><p>La figura de Donald Trump condensa ese proceso con una eficacia casi obscena. Un dirigente que ejerce la <em>potestas</em> sin <em>auctoritas</em>, que confunde mandato con licencia y liderazgo con capricho. La escena p&#250;blica se llena de gestos megal&#243;manos y autorreferenciales. La reclamaci&#243;n reiterada del premio Nobel de la paz no funciona como una simple an&#233;cdota pintoresca. Es un s&#237;ntoma de una comprensi&#243;n empobrecida del poder, concebido como reconocimiento personal megal&#243;mano, narcisista, a a&#241;os luz de cualquier sentido de responsabilidad hist&#243;rica. La carta dirigida al primer ministro de Noruega, en la que Trump se declara eximido de pensar en la paz por no haber recibido el galard&#243;n &#8212; ese que desde luego ning&#250;n primer ministro de Noruega concede, pero eso es lo de menos &#8212;, roza una ignorancia grotesca y revela una l&#243;gica pol&#237;tica pueril, incapaz de separar deber y recompensa.</p><p>En el interior de Estados Unidos, esa mutaci&#243;n sigue adoptando rasgos cada vez m&#225;s abiertamente autoritarios. Se intensifica el desmantelamiento de contrapoderes, el descr&#233;dito sistem&#225;tico de jueces, medios y agencias independientes, y la presi&#243;n directa sobre instituciones dise&#241;adas para operar con autonom&#237;a t&#233;cnica. Los conflictos en ciudades como Minneapolis, gestionados con una ret&#243;rica de orden y enemigo interno, abren la puerta a la utilizaci&#243;n recurrente de la Guardia Nacional o del ICE como instrumentos pol&#237;ticos en una l&#243;gica de intimidaci&#243;n. La persecuci&#243;n ret&#243;rica y administrativa de disidentes, funcionarios cr&#237;ticos y adversarios pol&#237;ticos normaliza un clima de sospecha permanente. El enfrentamiento abierto con el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, revela hasta qu&#233; punto incluso los pilares de la estabilidad econ&#243;mica que funcionaban como contrapoder y equilibrio son tratados como obst&#225;culos personales. El poder, incapaz de tolerar l&#237;mites, empieza a confundirse con la voluntad inmediata de quien lo ejerce.</p><p>Este deterioro no se limita al plano simb&#243;lico. Tiene consecuencias materiales. La diplomacia y el simple decoro se vienen sustituyendo por la presi&#243;n p&#250;blica expl&#237;cita. Las alianzas se est&#225;n transformando en relaciones abierta y puramente transaccionales. Es el discurso duro de la ocurrencia de cu&#241;ado, de ese zasca que se crece con la algarada y que pretende alejarse de la supuesta hipocres&#237;a con que bautiza la m&#225;s elemental educaci&#243;n, y que tanto gusta a los votantes del trumpismo &#8212; en todas partes del globo, cada cual con su l&#237;der local. Los compromisos multilaterales se est&#225;n revisando como si fueran contratos comerciales de corto plazo. La pol&#237;tica exterior viene adoptando un tono de chantaje permanente que erosiona la confianza incluso entre aliados hist&#243;ricos. El poder est&#225; dejando de presentarse como garante del orden y a comportarse como un acreedor impaciente. Esa l&#243;gica se proyecta tambi&#233;n hacia el exterior de forma cada vez m&#225;s expl&#237;cita.</p><p>Las amenazas veladas o directas sobre Canad&#225;, socio hist&#243;rico y frontera simb&#243;lica de la estabilidad norteamericana, as&#237; como las insinuaciones reiteradas sobre Groenlandia como pieza negociable en clave estrat&#233;gica, rompen un tab&#250; fundamental del orden occidental. Suponen la reactivaci&#243;n de la doctrina Monroe &#8212; como doctrina <em>Donroe </em>&#8212; que hace dos siglos quiso focalizar el expansionismo estadounidense en su continente, temeroso del retorno europeo al continente, y que recientemente ya ha tenido una expresi&#243;n expl&#237;cita con la quir&#250;rgica captura de Nicol&#225;s Maduro en Venezuela. Son todas, acaso, la Siracusa contra la que Atenas lanz&#243; una campa&#241;a, alejada de su necesidad inmediata, un deseo patol&#243;gico de confirmar una identidad hegem&#243;nica que empieza a sentirse insegura de s&#237; misma. Son espacios marginales donde el poder se pone a prueba generando inquietud entre sus aliados m&#225;s que temor entre sus adversarios. El mensaje impl&#237;cito es claro: Nada est&#225; garantizado por principio. Todo puede ponerse en cuesti&#243;n si sirve al inter&#233;s inmediato. Incluso aquello que hab&#237;a funcionado como cimiento t&#225;cito de la confianza entre aliados. </p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png" width="1456" height="950" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:950,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:8918839,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185277682?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!0CGD!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9b3a93db-5f6e-44c4-b0c6-03a302447e2f_3793x2475.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Reactivaci&#243;n de la doctrina Monroe (1823).</figcaption></figure></div><p>La voluntad de poder que parece emerger de esta deriva, aut&#233;ntico motor de la din&#225;mica geopol&#237;tica, se distancia del simple deseo de dominio. En Nietzsche esa voluntad de poder era impulso creador, un <em>ense&#241;oreamiento</em> con capacidad de instituir, de dar forma a un mundo compartido. Un poder que creaba reglas, relatos y horizontes. Pero existe una voluntad mucho m&#225;s elemental, inconsistente, tosca, visceral, narcisista y absurda, sin capacidad de refinamiento alguno, que se limita a la depredaci&#243;n arbitraria, contradictoria, autodestructiva e incierta. Obsesionada de forma eg&#243;latra con presionar para ganar a corto palzo, sin dejar m&#225;s que enemigos en el camino. Probando el sistema hasta llevarlo al l&#237;mite de su resistencia. Para algunos, como <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Maria Alvarez&quot;,&quot;id&quot;:43539564,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/87f18012-ba2e-43c5-aa70-31a491a6f847_419x620.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;d9d96ce2-cb75-4d3b-94a7-d5edb42658e6&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span>, este comportamiento err&#225;tico revela una debilidad, <a href="https://abundancia.maria-alvarez.com/p/el-hundimiento-de-donald-trump">un s&#237;ntoma de cansancio y de hundimiento del poder hegem&#243;nico</a>. Pero antes de que caiga, su descarrilamiento puede ser fatal para el orden mundial.</p><p>Estados Unidos, en esta fase, est&#225; abandonando el equilibrio cuya construcci&#243;n lider&#243; tras 1945, poniendo a prueba sus costuras. Tratando instituciones y normas como obst&#225;culos que conviene sortear o desactivar. El inter&#233;s aparece sin mediaci&#243;n moral, sin relato legitimador, expuesto como una fuerza desnuda que ha perdido su capacidad de narrarse. Porque lo de Venezuela no va de democracia sino de petr&#243;leo, como tiene a bien presumir el presidente. Ya ir&#225; improvisando otros discursos. La hegemon&#237;a, desprovista de un envoltorio simb&#243;lico consistente, se ha vuelto pesada incluso para quien la ejerce. La grieta groenlandesa no muestra s&#243;lo el efecto de un cambio clim&#225;tico que promete hacer de la isla un acceso estrat&#233;gico al &#193;rtico y un basti&#243;n de recursos naturales como las tierras raras. Es una grieta que tambi&#233;n habla del desenmascaramiento norteamericano menos disimulado.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png" width="667" height="444.81936813186815" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/dd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:667,&quot;bytes&quot;:2611415,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/185277682?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!r_94!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdd055b81-e901-4ab6-98ce-8fd9c4def597_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><h3>El dilema espartano</h3><p>Si Tuc&#237;dides hubiera sido espartano, es probable que hubiera construido el relato de una Esparta firme, defensora de las virtudes de austeridad, valent&#237;a y autonom&#237;a para las polis, que sali&#243; al paso para impedir la amenaza beligerante y opresiva de los atenienses. Pero tampoco fue un ideal. Respondi&#243; a sus intereses, y algunos interpretaron en el conflicto con Atenas una ocasi&#243;n para forjar un imperio alternativo, que al poco tiempo volvi&#243; a fracasar a pesar de haber sometido a la ciudad dando fin a la guerra. Pero nunca lleg&#243; a consolidarlo ni mucho menos a aspirar a una hegemon&#237;a universal. Fue, en cierto modo, el rebelde m&#225;s capaz de un bloque que tem&#237;a la inestabilidad del sistema griego. Reaccion&#243; ante una emergente hegemon&#237;a que hab&#237;a dejado de ser c&#243;moda. Desde esta perspectiva, Esparta, quiz&#225;, no se corresponda hoy con los EEUU, sino m&#225;s bien con el viejo bloque occidental sin los Estados Unidos.</p><p>Europa o Canad&#225;, entre otros, se encuentran en &#233;l, enfrent&#225;ndose a esta tesitura. No desean romper el orden internacional que ayudaron a construir tras la Segunda Guerra Mundial. Tampoco aspiran a sustituir al hegem&#243;nico. Su inquietud nace de otro lugar. Del temor a que el comportamiento estadounidense vuelva inhabitable un sistema que durante d&#233;cadas funcion&#243; por consentimiento m&#225;s que por coerci&#243;n. La reacci&#243;n es todav&#237;a contenida, ambigua, cargada de cautelas. <a href="https://www.elmundotoday.com/2026/01/europa-pierde-la-paciencia-con-estados-unidos-y-amenaza-seriamente-con-emitir-un-comunicado/">Mofa para muchos</a>. No hay rebeli&#243;n abierta, pero s&#237; una retirada progresiva del consentimiento autom&#225;tico.</p><p>El discurso del primer ministro de Canad&#225;, Mark Carney, en la conferencia de Davos de estos d&#237;as, ha expresado con notable claridad ese malestar<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a>. Y lo ha hecho adem&#225;s recurriendo de nuevo a Tuc&#237;dides &#8212; hay que ver lo que los cl&#225;sicos dan de s&#237;. Su discurso ha sido una advertencia y una llamada a la responsabilidad de las potencias <em>medias</em> en un mundo que ha entrado, seg&#250;n sus propias palabras, en una ruptura y no en una transici&#243;n. Parti&#243; de otra c&#233;lebre cita de Tuc&#237;dides:</p><div class="pullquote"><p>Los fuertes hacen lo que pueden y los d&#233;biles sufren lo que deben</p></div><p>Y con ella se adentr&#243; en denunciar la tentaci&#243;n contempor&#225;nea de aceptar esa l&#243;gica como inevitable y acomodarse a ella mediante la obediencia y el silencio. Frente a esa resignaci&#243;n, Carney recurri&#243; a V&#225;clav Havel y a la idea de &#8220;vivir dentro de la mentira&#8221; para explicar c&#243;mo el viejo orden internacional basado en reglas se sostuvo durante d&#233;cadas gracias a una ficci&#243;n compartida que todos sab&#237;an imperfecta, pero funcional. Para Carney, ese pacto ha dejado de funcionar porque las grandes potencias han empezado a utilizar la integraci&#243;n econ&#243;mica como arma, vaciando de contenido las instituciones multilaterales. La respuesta, para Canad&#225;, no puede ser ni la nostalgia ni el repliegue en fortalezas nacionales, sino un &#8220;realismo basado en valores&#8221; que combine principios y pragmatismo, refuerce la autonom&#237;a estrat&#233;gica y construya coaliciones flexibles entre potencias medias. Una suerte de Liga del Peloponeso. El n&#250;cleo del mensaje fue claro: la verdadera alternativa a la trampa tuc&#237;didea no es someterse a la ley del m&#225;s fuerte, sino retirar el cartel de la ventana, dejar de fingir que el orden funciona como antes y ejercer colectivamente el poder de la legitimidad, la cooperaci&#243;n y la verdad frente a la coerci&#243;n desnuda.</p><p>Su apelaci&#243;n a la cooperaci&#243;n entre aliados no ha sido puramente ret&#243;rica. Apoyando plenamente el derecho exclusivo dan&#233;s a determinar el futuro de Groenlandia, su llamada se ha dirigido a abandonar la indulgencia y a tomarse en serio las reglas cuando el principal beneficiario del orden empieza a tratarlas como prescindibles. Coordinar una respuesta entre aliados conlleva riesgos econ&#243;micos, pol&#237;ticos y estrat&#233;gicos, adem&#225;s de la posibilidad real de represalias. Pero es un camino que, como Canad&#225;, los pa&#237;ses europeos, ante <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-encrucijada-de-europa-15d">su particular encrucijada</a>, deben tambi&#233;n enfrentar.</p><p>El dilema espartano sobre el tipo de posici&#243;n que adoptar toma en buena medida la forma conocida del dilema del prisionero, tanto entre aliados atl&#225;nticos como dentro de la propia Uni&#243;n Europea. Cada actor tiene incentivos a protegerse individualmente, a buscar excepciones, a negociar bilateralmente reducir da&#241;os inmediatos con el hegem&#243;n norteamericano. Sin embargo, ese comportamiento debilita la capacidad colectiva y refuerza la posici&#243;n de quien ejerce la presi&#243;n. La coordinaci&#243;n ofrece mejores resultados a largo plazo, pero exige confianza, sacrificios iniciales y una visi&#243;n estrat&#233;gica que Europa ha tenido dificultades para articular.</p><p>En este contexto, las posibles represalias europeas frente a la presi&#243;n estadounidense han dejado de ser un tab&#250; intelectual. Desde la perspectiva de la teor&#237;a de juegos, Trump siempre intenta romper el equilibrio cooperativo, y aunque cooperar sea menos doloroso a corto plazo, contra un oponente inclinado a incumplir, la respuesta &#243;ptima es la represalia. As&#237; lo ha se&#241;alado <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Luis Garicano&quot;,&quot;id&quot;:124254516,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8ac93523-2c0c-48cf-8a8e-36868b3d7d26_263x263.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;e76d6e90-3f80-4b05-acec-df70ff6634c2&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> identificando <a href="https://www.siliconcontinent.com/p/sixteen-thoughts-on-greenland?hide_intro_popup=true">varios instrumentos disponibles</a>, aun con probabilidades limitadas de &#233;xito inmediato. Entre ellos figuran el uso m&#225;s decidido de la pol&#237;tica comercial, la aplicaci&#243;n estricta de normas de competencia y fiscalidad a grandes empresas estadounidenses, el refuerzo de la autonom&#237;a regulatoria en &#225;mbitos tecnol&#243;gicos y energ&#233;ticos, y una mayor integraci&#243;n en defensa e industria estrat&#233;gica. Ninguna de estas medidas garantiza resultados r&#225;pidos. Todas implican costes y tensiones internas.</p><p>Por su parte, China parece permanecer frot&#225;ndose las manos ante este deterioro, siempre y cuando la desestabilizaci&#243;n no la perjudique sist&#233;micamente. Los ecos de aquella Persia que se benefici&#243; de la guerra fratricida entre griegos resuenan hoy. El gigante parece hallarse fuera del esquema dicot&#243;mico de Tuc&#237;dides, porque a priori act&#250;a como una potencia que no busca legitimar un orden nuevo ni como bloque que pretenda conservar el existente en nombre de reglas compartidas. Observa la erosi&#243;n interna del sistema y se beneficiar&#225; cuanto pueda indirectamente del desgaste. Pero, mientras tanto, para inquietud de sus vecinos, China orquesta y ensaya con miles de <em>buques pesqueros</em> incre&#237;bles maniobras de tintes militares cerca de Taiw&#225;n:</p><div class="native-video-embed" data-component-name="VideoPlaceholder" data-attrs="{&quot;mediaUploadId&quot;:&quot;3338063b-30ee-4b14-a2b9-d981bacce51d&quot;,&quot;duration&quot;:null}"></div><p>En la identificaci&#243;n de China, la trampa de Tuc&#237;dides ha recibido particulares cr&#237;ticas de numerosos acad&#233;micos sosteniendo que el pa&#237;s no encaja en el papel de potencia ascendente &#8212; y mucho menos dem&#243;cratica &#8212; abocada al conflicto. Quiz&#225; porque su prioridad ha sido hist&#243;ricamente regional y paciente, porque arrastra vulnerabilidades internas severas &#8212; econ&#243;micas, demogr&#225;ficas, ecol&#243;gicas y de innovaci&#243;n &#8212; o porque, lejos de un ascenso imparable, podr&#237;a enfrentarse a un estancamiento que la sit&#250;e m&#225;s cerca de lo que Joseph Nye denomina una <em><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Kindleberger_Trap">trampa de Kindleberger</a></em>: esta describe el riesgo de colapso econ&#243;mico global cuando no hay una potencia hegem&#243;nica dispuesta o capaz de proveer "bienes p&#250;blicos globales" como estabilidad financiera, libre comercio y seguridad. Tras la ca&#237;da del Imperio Romano, as&#237; se produjo el deterioro de sus calzadas sin mantenimiento, la inseguridad de los caminos, la p&#233;rdida de sost&#233;n institucional para proteger la vida urbana que se retir&#243; a las villas rurales&#8230;. lo que provoc&#243; una deprimente crisis econ&#243;mica y pol&#237;tica de las regiones que hab&#237;a dominado. Ese vac&#237;o es semejante al que tambi&#233;n se vivi&#243; en los a&#241;os 30 del siglo XX tras el declive brit&#225;nico y antes del liderazgo estadounidense, y que resurge hoy ante el cuestionamiento del rol global de EEUU y la emergencia de China, generando incertidumbre y crisis.</p><p>El escenario al que parecemos encaminarnos es al de un sistema internacional multipolar decididamente fragmentado e incierto que empieza a parecerse al problema de los tres cuerpos descrito por Laplace. Interacciones no lineales, equilibrios inestables, sensibilidad extrema a peque&#241;as perturbaciones. Ning&#250;n actor controla el conjunto. Ninguno puede prever con precisi&#243;n el resultado de sus movimientos. Ya no hay disuasi&#243;n mutua asegurada, como entre los dos bloques de la Guerra Fr&#237;a. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-ia-y-el-pavo-de-russell">El futuro deja de ser extrapolable a partir del pasado inmediato</a>. En ese contexto, la erosi&#243;n interna del centro se vuelve un factor tan decisivo como cualquier ascenso externo.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif" width="332" height="332" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:300,&quot;width&quot;:300,&quot;resizeWidth&quot;:332,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Three-body problem - Wikipedia&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Three-body problem - Wikipedia" title="Three-body problem - Wikipedia" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!n8hp!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F777f5634-8ec8-484a-878d-5e1d9b308a62_300x300.gif 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">A diferencia del problema de dos cuerpos, el problema de tres cuerpos no tiene una soluci&#243;n general de forma cerrada, lo que significa que no existe una f&#243;rmula expl&#237;cita para las posiciones de los cuerpos. Cuando tres cuerpos orbitan entre s&#237;, el sistema din&#225;mico resultante suele ser ca&#243;tico. En la mayor&#237;a de las condiciones iniciales, la &#250;nica manera de predecir los movimientos de los tres cuerpos es estimarlos mediante m&#233;todos num&#233;ricos. Este es un ejemplo de las trayectorias aproximadas que seguir&#237;an tres cuerpos id&#233;nticos ubicados en los v&#233;rtices de un tri&#225;ngulo escaleno y con velocidades iniciales cero. El centro de masas , de acuerdo con la ley de conservaci&#243;n del momento, permanece en su lugar.</figcaption></figure></div><p>China lleva d&#233;cadas aprendiendo a moverse en este mundo cuya arquitectura no dise&#241;&#243;, aceptando sus reglas mientras le resulten &#250;tiles y evitando presentarse como alternativa moral universal, pero atenta a su devenir. Su estrategia combina paciencia, acumulaci&#243;n de capacidades y una aversi&#243;n notable a la teatralizaci&#243;n del poder. Frente a la exhibici&#243;n y el gesto, el c&#225;lculo y el largo plazo. En lugar de disputar la legitimidad del sistema, parece que espera a que esa legitimidad se deteriore por s&#237; sola, como la de Atenas, o entre en serio conflicto, como con Esparta.</p><p>La paradoja es evidente. La presi&#243;n ejercida desde Washington y su p&#233;rdida de legitimidad pueden terminar acelerando una unidad europea que no se ha producido en m&#225;s de medio siglo de existencia. La amenaza externa act&#250;a como catalizador de decisiones largamente pospuestas que abogan por la soberan&#237;a digital, la autonom&#237;a energ&#233;tica o la militar. La Esparta occidental no busca la confrontaci&#243;n, pero empieza a asumir que la pasividad tiene un precio mayor que la coordinaci&#243;n. Como en la Grecia cl&#225;sica, el problema no es el deseo de ruptura, sino la necesidad de sobrevivir dentro de un sistema que ha dejado de comportarse como un hogar com&#250;n.</p><p>En su pr&#243;logo para franceses de <em>La rebeli&#243;n de las masas</em>, Ortega y Gasset intu&#237;a hace un siglo que la unidad pol&#237;tica europea bien podr&#237;a verse impulsada por &#8220;<em>la coleta de un chino que asome por los Urales o bien una sacudida del gran magma isl&#225;mico</em>&#8221;. Quiz&#225; sea un flequillo anaranjado al otro lado del Atl&#225;ntico el que haga m&#225;s por su unidad que ninguno de los hist&#243;ricos sospechosos habituales.</p><h3>La autodestrucci&#243;n de la hegemon&#237;a</h3><p>Mandar no consiste solo en imponer, porque es econ&#243;micamente inviable. Implica sostener un equilibrio delicado entre fuerza y reconocimiento, entre capacidad material y aceptaci&#243;n simb&#243;lica. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/persuasion-y-credibilidad">Persuasi&#243;n y credibilidad</a>. La hegemon&#237;a depende del consentimiento, incluso cuando ese consentimiento es t&#225;cito, imperfecto o resignado. Cuando la legitimidad se resquebraja, el orden no se derrumba de inmediato, pero se va vaciando por dentro, perdiendo su funci&#243;n aunque conserve el andamiaje.</p><p>Las grandes crisis hist&#243;ricas rara vez comienzan con un acto de rebeli&#243;n expl&#237;cita. Empiezan con una retirada silenciosa de la confianza. Los aliados contin&#250;an cooperando y siguen cumpliendo, pero comienzan a calcular cada vez m&#225;s y dudan. Su permanencia dentro del sistema no garantiza que realmente lo habiten del todo. As&#237; ocurri&#243; en la Grecia del siglo V, cuando Atenas sigui&#243; siendo poderosa incluso despu&#233;s de dejar de ser cre&#237;ble, cobrando sus tributos y larvando un conflicto que la llevar&#237;a a la ruina. As&#237; puede ocurrir hoy en un orden internacional que todav&#237;a funciona por inercia mientras su centro pierde capacidad de convicci&#243;n.</p><p>Esta nueva trampa de Tuc&#237;dides no tiene que ver con el miedo al ascenso de otro. Tiene que ver con algo m&#225;s inc&#243;modo. Con la p&#233;rdida de legitimidad de quien manda y con la incapacidad de renovar el relato que hizo soportable su hegemon&#237;a. No es el crecimiento ajeno lo que precipita el conflicto, sino el agotamiento interno del liderazgo. Cuando el poder deja de justificarse y solo se ejerce, cuando abandona la creaci&#243;n de formas y se limita a presionar, la historia deja de ser previsible y vuelve a parecerse a una ca&#243;tica tragedia.</p><p>Dentro de los l&#237;mites jur&#237;dicos de los pa&#237;ses m&#225;s avanzados, llevamos disfrutando apenas unas d&#233;cadas de reg&#237;menes democr&#225;ticos como una excepci&#243;n hist&#243;rica, m&#225;s de dos milenios y medio despu&#233;s de aquellos imperfectos y parciales experimentos en la Atenas de Pericles. Pero en la esfera internacional, la pugna entre potencias y el equilibrio geopol&#237;tico apenas han obedecido a otro criterio que no sea el del estado de naturaleza hobbesiano del <em>bellum omnium contra omnes, </em>guerra de todos contra todos<em>.</em> S&#243;lo durante los per&#237;odos hist&#243;ricos en que un hegem&#243;n ha tomado las riendas de una regi&#243;n, una <em>pax</em> fr&#225;gil ha emergido de forma intermitente. Y s&#243;lo en estas &#250;ltima ocho d&#233;cadas, fuimos capaces de ensayar una versi&#243;n teatralizada pero m&#225;s esperanzadora de mecanismos democr&#225;ticos de cooperaci&#243;n global. Esto es lo que, dada su tremenda fragilidad, parece estar saltando por los aires, como una trampa.</p><p>Esta convivencia es un arte fr&#225;gil que nos exige determinaci&#243;n, altura de miras, memoria, y capacidad de volver a construir cooperaci&#243;n. Cuando eso falta, la trampa no se cierra por necesidad hist&#243;rica, sino por negligencia pol&#237;tica.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Graham_Allison">Allison, Graham</a> (2017). <em>Destined for War: Can America and China Escape Thucydides&#8217;s Trap?</em>. New York: <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Houghton_Mifflin_Harcourt">Houghton Mifflin Harcourt</a>. <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/ISBN_(identifier)">ISBN</a> <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Special:BookSources/978-1328915382">978-1328915382</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p><a href="https://latinocracia.substack.com/p/este-ya-es-el-mejor-discurso-del">Aqu&#237;</a> pod&#233;is encontrar el discurso &#237;ntegro traducido, para algunos el mejor del a&#241;o, pase lo que pase de aqu&#237; al 31 de diciembre.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El desfase y la vergüenza prometeicos]]></title><description><![CDATA[Viejas reflexiones actualizadas de un fil&#243;sofo un tanto olvidado sobre la obsolescencia humana ante la tecnolog&#237;a]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-desfase-y-la-verguenza-prometeicos</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-desfase-y-la-verguenza-prometeicos</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 17 Jan 2026 08:01:02 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Quiz&#225; fue ese momento en el que comenzaron a alternar grupos de amigos distintos. A tener conversaciones cuyas prioridades difer&#237;an. O quiz&#225; fue cuando, en la intimidad, sus palabras dejaron aflorar diferencias irreconciliables de car&#225;cter, discursos incapaces de sintonizarse. Ella iba abrazando un sionismo preocupado por los acontecimientos antisemitas y los movimientos totalitarios; &#233;l, a pesar de que tambi&#233;n era jud&#237;o, se iba comprometiendo cada vez m&#225;s con un marxismo militante que observaba con pesimismo el desarrollo tecnol&#243;gico. El caso es que, a pesar de salir airosos de la huida de Alemania, la distancia acab&#243; haci&#233;ndose insalvable y el matrimonio entre Hanna y G&#252;nther fracas&#243;.</p><p>Ella, Hanna Arendt, acabar&#237;a con el tiempo convirti&#233;ndose en una de las fil&#243;sofas m&#225;s reconocidas del siglo XX, especialmente con su <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ecos-germanos-iiiiii">an&#225;lisis sobre la banalidad del mal, ante la impert&#233;rrita administraci&#243;n del totalitarismo</a>. &#201;l, G&#252;nther Anders, fil&#243;sofo de origen polaco, desarrollar&#237;a un trabajo reflexivo algo intermitente y eclipsado, pero que lo llev&#243; a un activismo comprometido por el pacifismo. Ambos, impactados por el peligro nuclear al que se asomaba la &#233;poca de postguerra, respondieron a su circunstancia, dividida por aquel tel&#243;n de acero entre los bloques de la Guerra Fr&#237;a y amenazada por la tecnolog&#237;a at&#243;mica.</p><p>Hoy, la revoluci&#243;n del <em>deep learning</em> y la IA en general est&#225; trayendo de nuevo al debate preocupaciones por el impacto de la tecnolog&#237;a que recuerdan a las de entonces. As&#237; sucede con las de la afamada Escuela de Frankfurt que, por ejemplo, inspira al reciente libro de Daniel Innerarity titulado <em>Teor&#237;a Cr&#237;tica de la Inteligencia Artificial</em> que he comenzado a degustar. Quiz&#225; otro d&#237;a lo comentemos. Pero ser&#237;a injusto no reconocer la influencia que tuvo en aquella Escuela el viejo Anders, uno de los pioneros de la filosof&#237;a de la tecnolog&#237;a. Algunas de sus ideas merecen especialmente atenci&#243;n porque hace d&#233;cadas ya nos hablaba de la posible <em>obsolescencia del hombre</em>, y de su incapacidad para asimilar y contener &#233;tica y pol&#237;ticamente el poder y la violencia de su propio desarrollo tecnol&#243;gico al ritmo vertiginoso con que avanza. Un ritmo que le enorgullece pero que tambi&#233;n le estremece hasta la <em>verg&#252;enza</em>.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png" width="672" height="448.15384615384613" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:672,&quot;bytes&quot;:2432865,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/181248194?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5g2F!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5bf39c9f-ff72-4ec0-9168-f9ed218d5fc9_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><h2>El precio del pacifismo</h2><p>Anders no fue un pensador c&#243;modo. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-delicado-equilibrio-del-pensamiento">El ejercicio cr&#237;tico aut&#233;ntico no suele serlo</a>. Su actividad no permaneci&#243; en los confines de la academia. De hecho, apenas tuvo ecos genuinamente filos&#243;ficos m&#225;s all&#225; de su Alemania, en la que public&#243; s&#243;lo a su regreso. No como la <em>archicitada</em> Escuela de Frankfurt, mentada en tantos lugares. Entre otros, en el pr&#243;logo de ese libro de Innerarity, que dedica a Habermas, y en el que confiesa haberse sentido especialmente inspirado al escribirlo desde la sede donde aquellos autores crearon su obra:</p><blockquote><p><em>En el que fue el despacho de Adorno he pensado muchas veces qu&#233; teor&#237;a cr&#237;tica habr&#237;a escrito &#233;l de haber conocido el actual despliegue de la inteligencia artificial.</em></p></blockquote><p>Como hace Innerarity con Adorno, me gustar&#237;a hoy preguntarme qu&#233; reflexi&#243;n habr&#237;a desarrollado G&#252;nther Anders ante el actual desarrollo e impacto inminente de la IA. Particularmente porque Innerarity no lo nombra en ning&#250;n momento &#8212; quiz&#225; eludiendo su tono m&#225;s catastrofista &#8212; pero tambi&#233;n porque Anders fue, precisamente, condecorado con el <em>premio Theodor Adorno</em>, el m&#225;s alto galard&#243;n de la filosof&#237;a alemana. Pero ya llegaremos a ese instante.</p><p>Anders fue primo de Walter Benjamin, el fil&#243;sofo que observ&#243; con estupor <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ruina-ruido-y-resiliencia">el avance terror&#237;fico de la historia movida por el progreso</a> y que tambi&#233;n se mantuvo en la esfera de la Escuela de Frankfurt. Como su primo, Anders influy&#243; en el pensamiento de la Escuela de forma notable, aunque nunca lleg&#243; a embarcarse en la carrera acad&#233;mica que le hubiera permitido ser reconocido y alcanzar otro renombre. Despu&#233;s de estudiar con Heidegger, como Hanna, se doctor&#243; bajo la direcci&#243;n del mismo Husserl. Pero pronto opt&#243; por discontinuar su actividad. En sus propias palabras, la suya fue una &#8220;filosof&#237;a ocasional&#8221; (<em>Gelegenheitsphilosophie</em>). Y cuando public&#243;, decidi&#243; cambiar su apellido.</p><p>En realidad, su nombre era G&#252;nther Stern. Pero ya en los a&#241;os veinte, mientras trabajaba como periodista en Berl&#237;n, decidi&#243; adoptar el pseud&#243;nimo de <em>Anders</em>. En aquella decisi&#243;n parece que pudo haber m&#225;s de una raz&#243;n: la primera, evitar la incomodidad en el peri&#243;dico de a&#241;adir otro apellido m&#225;s de origen jud&#237;o, en un clima de creciente antisemitismo en el que se iba fraguando el <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-mito-de-la-punalada-por-la-espalda">mito de la pu&#241;alada por la espalda</a>. Otra raz&#243;n, al parecer, fue distanciarse de la fama que ya hab&#237;an alcanzado sus padres, Clara y William Stern, pioneros en la psicolog&#237;a del desarrollo infantil. Pero quiz&#225; hubo una raz&#243;n m&#225;s profunda. G&#252;nther quer&#237;a ser <em>otro</em>. Eso es lo que significa Anders en alem&#225;n.</p><p>Y eso fue G&#252;nther para Hanna Arendt, el <em>otro</em>: tras su conocido idilio con el profesor Heidegger, Arendt acab&#243; cas&#225;ndose en 1929 con su compa&#241;ero de pupitre en aquellos mismos seminarios. Apenas duraron una d&#233;cada juntos, y su ruptura parece que fue razonablemente amistosa. Pero poco ayud&#243; aquella d&#233;cada profundamente convulsa, particularmente por el ascenso del nazismo y la creciente persecuci&#243;n jud&#237;a. Anders no acababa de encontrar su sitio en la academia y comenz&#243; a escribir algunas novelas sobre las pr&#225;cticas totalitarias del lavado de cerebro. Su amigo Bertolt Brecht, que tambi&#233;n observaba c&#243;mo <em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ecos-germanos-iiiiii">cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo</a></em> &#8212; tan vigente en estos d&#237;as &#8212;, aval&#243; una de sus novelas ante una conocida editorial poco antes de que los nazis tomaran el poder. Pero, en cuanto Hitler fue proclamado canciller, huir se convirti&#243; en la necesidad prioritaria de Anders. Exiliado primero en Francia, donde definitivamente separ&#243; su camino del de Arendt, y despu&#233;s en EEUU, Anders encontrar&#237;a en el escenario de la tensi&#243;n de la Guerra Fr&#237;a y sus incertidumbres entre los grandes gigantes tecnol&#243;gicos la fuente para su reflexi&#243;n.</p><p>Sin embargo, su intermitencia filos&#243;fica tuvo que ver probablemente con que su preocupaci&#243;n ante la posible destrucci&#243;n del mundo no fue solo intelectual sino personal, pues se involucr&#243; abiertamente como un pacifista convencido e incluso como un activista contra el desarrollo de las bombas at&#243;micas. De hecho, en ese inter&#233;s mantuvo una correspondencia con el norteamericano Claude Eatherly, que hab&#237;a sido el piloto del avi&#243;n de reconocimiento clim&#225;tico que seleccion&#243; el objetivo al Enola Gay en el lanzamiento de la bomba sobre Hiroshima. Aquella correspondencia acabar&#237;a en una obra de principios de los a&#241;os sesenta que se titulaba <em>Burning conscience, </em>y que mostraba a un Eatherly que sent&#237;a tal culpabilidad por su colaboraci&#243;n con el bombardeo de Hiroshima que se dedic&#243; a cometer delitos para que lo ingresaran en prisi&#243;n y de esa forma tratar de expiar su culpa. La actitud de Eatherly lo conmin&#243; a pasarse buena parte de su vida entre la prisi&#243;n y el manicomio, y a ser considerado una figura inc&#243;moda para los c&#225;nones b&#233;licos de la administraci&#243;n norteamericana.<em> </em>Aquella obra sobre su correspondencia cruzada, por su parte, tambi&#233;n le trajo a Anders un sinsabor importante porque lo declararon, para sorpresa de nadie, un comunista y, por tanto, una persona non grata en Estados Unidos. El precio del pacifismo.</p><p>Esta experiencia, sin embargo, aliment&#243; su reflexi&#243;n filos&#243;fica que coagul&#243; en la que probablemente fue su obra m&#225;s importante, <em>La obsolescencia del hombre (Die Antiquierheit des Menschen)</em>, que fue publicada en dos tomos con m&#225;s de dos d&#233;cadas de diferencia, entre 1956 y 1980. Y en ella gravitaron dos ideas centrales: el desfase y la verg&#252;enza prometeicos.</p><h2>El desfase prometeico</h2><p>Dec&#237;a McLuhan que &#8220;<em>conducimos cada vez m&#225;s deprisa hacia el futuro, tratando de guiarnos solo con el espejo retrovisor</em>&#8221;. Ese retrovisor entronca con lo que dec&#237;a Kierkegaard acerca de que la vida s&#243;lo puede ser entendida mirando hacia atr&#225;s, pero tiene que ser vivida hacia delante. Y viviendo hacia delante, el progreso tecnol&#243;gico nos ha brindado efectivamente un acelerador que siempre nos hace perder <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/las-plumas-de-icaro">algunas plumas de &#205;caro</a>. Que hace mucho que dej&#243; atr&#225;s un punto de no retorno a la esfera natural de la que procedemos &#8212; y que s&#243;lo los m&#225;s ingenuos a&#241;oran, porque a pesar de los problemas de abundancia que sufrimos, nadie querr&#237;a en su sano juicio <em>disfrutar</em> de los problemas de escasez que hist&#243;ricamente hemos vivido. Pero el progreso brinda un poder que tiene sus aristas.</p><p>Como hiciera Arendt, Anders se centr&#243; en esa palabra del idioma alem&#225;n que se emplea tanto para el <em>poder </em>como para la <em>violencia</em>: <em>Gewalt</em>. Y advirti&#243; que la adquisici&#243;n de poder de la tecnolog&#237;a le brinda una capacidad inherente de violencia sobre el ser humano. El ejemplo de Auschwitz lo desconcert&#243; cuando pudo visitarlo, hasta sentirse culpable por haberlo evitado. Pero sin duda el de Hiroshima, carte&#225;ndose con Eatherly, lo transform&#243;. Encontr&#243; una inevitable conexi&#243;n entre los <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ecos-germanos-iiii">tecnomataderos de los campos de concentraci&#243;n</a> y su perfeccionamiento en las armas at&#243;micas de destrucci&#243;n masiva.</p><p>No todo habr&#237;a acabado con la guerra mundial. Una direcci&#243;n proyectada en esa tercera etapa de la postguerra daba continuidad a este crecimiento del poder tecnol&#243;gico en la sociedad de consumo, que emerge sobre sus hombros. Anders ve&#237;a que ese crecimiento del poder y la violencia de la tecnolog&#237;a envenenaba el medio ambiente y fragmentaba a la humanidad entre los m&#225;s opulentos y los m&#225;s miserables. La tecnolog&#237;a segu&#237;a creciendo al servicio de su propio consumo: m&#225;s coches, m&#225;s armas, m&#225;s cemento, m&#225;s turismo y m&#225;s ingesta de contenidos fr&#237;volos y fabricados en cadena, mutilando cualquier sutileza y esp&#237;ritu cr&#237;tico que pudiera florecer en la cultura. Anders, en particular, se ceb&#243; duramente con la televisi&#243;n de la cultura de masas, que surg&#237;a a finales de los a&#241;os cincuenta, fij&#225;ndose en su papel central que se interpone entre los miembros de la familia en la mesa o presidiendo el centro del sal&#243;n que desplaza al <em>hogar</em>, ese <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-despertar-de-la-tecnologia">cuyo fuego nos fragu&#243; como especie</a>.</p><p>Ante el temor a quedarse atr&#225;s, el bloque comunista, idolatrando esa misma tecnolog&#237;a como herramienta de emancipaci&#243;n en manos del proletariado, hab&#237;a acabado para Anders por echarse en manos del mismo crecimiento tecnol&#243;gico ciego. La llegada de <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/dadme-un-punto-de-apoyo">un accidente como el de Three Mile Island o la cat&#225;strofe como Chernobyl</a>, en la visi&#243;n de Anders, eran inevitables: el hombre al final acabar&#237;a perdiendo el dominio de ese poder-violencia y se aniquilar&#237;a. </p><p>Como dijera Adorno, la tecnolog&#237;a, lejos de conducir del salvajismo a la humanidad, hab&#237;a llevado &#8220;<em>de la honda a la superbomba</em>&#8221;. Hiroshima abri&#243; los ojos de Anders y le revel&#243; la desproporci&#243;n radical entre la capacidad t&#233;cnica de destrucci&#243;n total y la capacidad moral de anticipar, comprender y sentir su horror. La fe ciega en el progreso hab&#237;a hecho a la entera humanidad vulnerable: &#8220;<em>La humanidad como conjunto es eliminable</em>&#8221;. En definitiva, el hombre produce m&#225;s de lo que puede imaginar, m&#225;s de lo que puede responsabilizarse, no es consciente de todo lo que puede llegar a desencadenar y produce porque cree no s&#243;lo que puede, sino que <em>debe</em> hacerlo.</p><p>Ese es en esencia el <em>desfase o desnivel prometeico</em>: el desacoplamiento que se produce entre nuestra capacidad de producci&#243;n tecnol&#243;gica y nuestras capacidades de comprender, imaginar, sentir o asumir &#233;ticamente sus consecuencias. No somos capaces de anticipar y de imaginar nuestra capacidad de destrucci&#243;n que la tecnolog&#237;a nos habilita. El caso del propio Eatherly lo mostraba al verse hundido incapaz de asumir lo que hab&#237;a contribuido a realizar. Los megatones de la bomba at&#243;mica de pronto revelan esa distancia atroz, esa distancia que desborda toda categor&#237;a moral.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png" width="723" height="488.974866717441" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:888,&quot;width&quot;:1313,&quot;resizeWidth&quot;:723,&quot;bytes&quot;:531343,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/182686384?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!4H_-!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F189b480c-c808-43c8-b209-1f1d909bdc31_1313x888.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"><a href="https://nuclearsecrecy.com/nukemap/">En esta web</a> se puede simular el efecto de distintos tipos de bombas nucleares por todo el planeta, estimando muertos directos y heridos. En el ejemplo, una bomba de 100 Megatones en Madrid, 6.000 veces m&#225;s potente que la de Hiroshima, causar&#237;a instant&#225;neamente casi cuatro millones de muertos y su lluvia radioactiva podr&#237;a llegar hasta Par&#237;s, Londres o Bruselas.</figcaption></figure></div><p>Salvando las distancias catastr&#243;ficas, los ecos del concepto de desfase prometeico en nuestro presente tan medi&#225;ticamente protagonizado por la revoluci&#243;n de la IA son inevitables: incluso los responsables de las grandes empresas tecnol&#243;gicas advierten del peligro, incluso existencial para la humanidad, del desarrollo de esta tecnolog&#237;a. Sus peticiones de moratorias no son sino burdas artima&#241;as para ganar tiempo y seguir en la pugna en una dura competencia, pero sus advertencias tambi&#233;n estremecen un tanto ante la idea de que podamos no estar siendo capaces de ponderar debidamente las consecuencias del desarrollo de una tecnolog&#237;a semejante. Quiz&#225;, como bien contaba <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Javier Fuentes&quot;,&quot;id&quot;:3343949,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/9ba689de-d986-4033-8667-1502e425b5d5_1741x1741.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;19392ad4-12b9-4742-9bf1-1b81d7850a39&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span>, estemos percibiendo los primeros s&#237;ntomas del crep&#250;sculo, <a href="https://theindependentsentinel.substack.com/p/the-independent-sentinel-59">la llegada de las primeras cenizas del Vesubio en nuestra Pompeya</a>.</p><p>Ciertamente, el determinismo tecnol&#243;gico de Anders es contraproducente porque parece exonerarnos de toda responsabilidad, y podr&#237;a paralizar cualquier intento por reconducir o incluso detener cualquier tecnolog&#237;a perniciosa. Pero est&#225; en nuestra mano modular esta l&#243;gica optimizadora del r&#233;dito econ&#243;mico y de reconocimiento social que est&#225; impulsando el desarrollo tecnol&#243;gico de la IA, y que se encuentra absorbiendo la mayor capitalizaci&#243;n burs&#225;til de la historia, alimentando una burbuja cuyo estallido podr&#237;a provocar consecuencias impredecibles.</p><p>Un pu&#241;ado de l&#237;deres tecnol&#243;gicos, recibidos para su satisfacci&#243;n eg&#243;latra por gobiernos e instituciones como mes&#237;as, amasan expectativas tecno-optimistas y las aderezan con miedos apocal&#237;pticos, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-pensamiento-apocaliptico">que siempre venden</a>. Pero, como intuyera Anders, son en el fondo incapaces de calibrar desde la c&#250;spide de sus organizaciones el potencial de sus desarrollos ni anticipar su impacto social, econ&#243;mico, pol&#237;tico y ecol&#243;gico reales. Aunque no parecen tener reparos en disimular las previsibles aplicaciones que tendr&#225;n en el &#225;mbito b&#233;lico, tras los suculentos contratos firmados con ministerios de defensa de diversos pa&#237;ses que ya est&#225;n dise&#241;ando m&#225;quinas aut&#243;nomas para matar sin escr&#250;pulo ni titubeo moral.</p><p>La concentraci&#243;n olig&#225;rquica del poder tecnol&#243;gico de la IA &#8212; el famoso <em>tecnofeudalismo</em> &#8212; facilita esa arbitrariedad y este descontrol: hay un desfase entre esta tecnolog&#237;a de dioses y las instituciones pr&#225;cticamente medievales de que disponemos para controlarlas, parafraseando a E. O. Wilson. Y su complejidad y radical aceleraci&#243;n impide que exista capital humano suficiente en todas las instancias para entender todas sus dimensiones y derivadas.</p><p>La propia complejidad de las organizaciones que la desarrollan desarraiga al individuo que trabaja para ellas impidi&#233;ndole tomar consciencia y por tanto agencia moral sobre sus consecuencias. Es la indiferencia moral del arquitecto cuyo software acaba teledirigiendo drones armados o mort&#237;feros misiles sobre poblaci&#243;n lejana a la que no conoce. Pero ahora catalizada a trav&#233;s de la opacidad de las cajas negras de las redes neuronales profundas. Esta indiferencia emerge porque nuestra empat&#237;a no est&#225; biol&#243;gicamente preparada, pues se configur&#243; para favorecer la cooperaci&#243;n y compensar el instinto agresivo que empu&#241;aba un arma labrada con nuestras manos y se hund&#237;a en la carne del otro mientras sosten&#237;a su <em>mirada</em>, al decir de L&#233;vinas.</p><p>Pero no solo la multiplicaci&#243;n de nuestra capacidad de agresi&#243;n impulsada por IA nos resulta inescrutable, sino la totalidad de su impacto biol&#243;gico, social, econ&#243;mico, pol&#237;tico o ecol&#243;gico. Desarrollar una <em>&#233;tica de la anticipaci&#243;n</em>, como propone Anders, que prevea todas las consecuencias de nuestros productos tecnol&#243;gicos, parece obligada. Pero el car&#225;cter opaco de las redes neuronales profundas, su recursividad, la velocidad vertiginosa del cambio, y el mundo de creciente incertidumbre en el que se est&#225; desarrollando, hacen que la dificultad para valorar que la IA sea <em><a href="https://vonneumannmachine.wordpress.com/2015/11/08/eficiencia-tecnologica/">tecnol&#243;gicamente eficiente</a> &#8212; </em>es decir, que se limite a cumplir nada que m&#225;s que con sus objetivos primordiales sin generar resultados colaterales indeseados &#8212; sea una quimera.</p><p>Porque los retos a los que apenas nos asomamos se multiplican sobre la <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/los-retos-de-la-democracia-digital">digitalizaci&#243;n de la democracia</a>, sobre <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/a-quien-vas-a-creer-a-mi-o-a-tus">la p&#233;rdida de hechos razonablemente compartidos</a>, sobre <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-vertigo-del-desempleo-tecnologico">el impacto emocional y existencial del desempleo tecnol&#243;gico</a>, sobre las consecuencias de que podamos <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/vivir-para-siempre">llegar a vivir lo que no est&#225; escrito</a>, o a aumentar de forma inexorable nuestra <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/tecnodependencia">tecnodependencia</a>. No necesariamente dentro de un discurso apocal&#237;ptico, sino porque ni siquiera estamos preparados biol&#243;gica, mental y socialmente para gestionar una hipot&#233;tica era de <a href="https://elarjonauta.substack.com/p/abundancia-con-o-sin-ia-dudas-y-problemas">abundancia</a> como plantea <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Daniel Arjona&quot;,&quot;id&quot;:17468821,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/da6b18f4-221f-417c-bb06-068554778470_1080x1080.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;5c3e859f-95c1-4c3b-8651-8b9c76026996&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span>. Aunque, dicho sea de paso, no me averg&#252;enza confesar que prefiero lidiar con los nuevos problemas de abundancia que surjan que con los viejos conocidos de la escasez. Pero otras facetas de la IA s&#237; provocan <em>verg&#252;enza</em>.</p><h2>La verg&#252;enza prometeica</h2><p>Cuando Anders regres&#243; a Europa y pudo visitar el campo de Auschwitz del que se libr&#243; por los pelos, experiment&#243; una profunda verg&#252;enza y dej&#243; escrito:</p><blockquote><p>&#8220;<em>Si se me pregunta qu&#233; d&#237;a me avergonc&#233; absolutamente, responder&#233;: en esta tarde de verano cuando en Auschwitz estuve ante los montones de anteojos, de zapatos, de dentaduras postizas, de manojos de cabellos humanos, de maletas sin due&#241;o. Porque all&#237; tendr&#237;an que haber estado tambi&#233;n mis anteojos, mis dientes, mis zapatos, mi maleta. Y me sent&#237; &#8212; ya que no hab&#237;a sido un preso en Auschwitz porque me hab&#237;a salvado por casualidad &#8212; s&#237;, me sent&#237; un desertor</em>&#8221;.</p></blockquote><p>El abismal poder destructor de una tecnolog&#237;a industrializada al servicio del mal avergonzaba a Anders por haberse desmigado insolidariamente de su grupo. Pero tras esa verg&#252;enza, exagerada si nos resulta comprensible que preservase su propia vida, hay otra m&#225;s profunda que inspir&#243; a Anders: La que siente el hombre al verse superado por su creaci&#243;n. Esta es, en esencia, la &#8220;<em>verg&#252;enza prometeica</em>&#8221;.</p><p>La perfecci&#243;n de la obra industrialmente producida, en una cadena de montaje cuyos errores han sido depurados hasta la extenuaci&#243;n, nos acaba avergonzando. No encontramos en ella imperfecci&#243;n alguna. <em>Prometeo, </em>ante el calor y la luz de la tecnolog&#237;a que trae, se pregunta qui&#233;n es en realidad, y sufre esa verg&#252;enza &#8220;<em>ante la humillantemente alta calidad de las cosas fabricadas</em>&#8221;. &#191;De qu&#233; se averg&#252;enza? Anders es contundente: &#8220;<em>de que nacimos, de que no fuimos manufacturados</em>&#8221;. Y usa Anders precisamente la verg&#252;enza de Prometeo, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/un-viejo-tecnosueno">patr&#243;n de los fil&#243;sofos</a>, porque este no s&#243;lo trae la tecnolog&#237;a &#237;gnea y todas las que con ella son posibles, sino que aduce su capacidad para anticiparse y sentir v&#233;rtigo. No otra cosa significa Prometeo sino <em>el que ve el porvenir</em>. Uno que le har&#225; obsoleto.</p><p>Nuestro ma&#241;ana comienza a atisbar que la optimizaci&#243;n tecnol&#243;gica de la IA <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/convergencia-artificial-a-la-evolucion">no s&#243;lo devuelve dise&#241;os a la altura de los que la selecci&#243;n natural ha tardado millones de a&#241;os en pulir</a>, sino que comienza a escrutar mucho mejor que nosotros <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-enigma-de-la-belleza">el enigm&#225;tico patr&#243;n de la belleza</a> hasta pulverizarla y postrarnos ante ella. La IA parece estar escudri&#241;&#225;ndola <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/estetica-e-instinto">entre nuestro instinto y nuestro sentido est&#233;tico</a>. Y es una belleza que se nos escapa de las manos, que abruma, extas&#237;a pero deprime, remiti&#233;ndonos a una realidad ideal, al estilo plat&#243;nico, aparentemente mejor que la misma realidad, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-atraccion-de-la-metaverna">que puede succionarnos hasta la evasi&#243;n con un enorme poder atractivo</a>, o que puede <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/epidemia-de-soledad">narcotizarnos por completo y renunciar al contacto con los dem&#225;s</a>.</p><p>Para Anders, el hombre siente que no est&#225; a la altura de la perfecci&#243;n de sus productos. Es un nuevo tipo de alienaci&#243;n, distinta a la marxista, y que el propio Kasparov comenz&#243; a sentir cuando fue derrotado por Deep Blue, o que tambi&#233;n experiment&#243; Le Sedol cuando perdi&#243; ante AlphaGo. Ser humano podr&#237;a dejar de ser ese distintivo que nos ha hecho sentir c&#250;spide de la naturaleza, m&#225;xima de la Creaci&#243;n, y que todav&#237;a nos hace sentir cierto orgullo. La obsolescencia del hombre asoma as&#237;, avergonz&#225;ndolo. Sin saber si ante el impacto de la IA habr&#225; resignaci&#243;n o revuelta ludita, vamos a&#241;adiendo ejemplares a la colecci&#243;n de <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/joyas-de-la-tecnofobia">joyas de la vieja tecnofobia</a>.</p><p>Nos re&#237;mos todav&#237;a de las alucinaciones, contradicciones y fallos flagrantes de la IA. Pero cada vez lo hacemos m&#225;s bajito, avergonzados por ver que s&#243;lo hace un par de a&#241;os nos desternill&#225;bamos de la cutrez con la que Will Smith com&#237;a espaguetis en sus primeras simulaciones con IA y que ahora nos resulta indistinguible del real:</p><div class="native-video-embed" data-component-name="VideoPlaceholder" data-attrs="{&quot;mediaUploadId&quot;:&quot;226ad2f9-c524-4c47-bd82-9773fd28d22d&quot;,&quot;duration&quot;:null}"></div><p>La obsolescencia del hombre seguramente quede a&#250;n lejos. Los pron&#243;sticos de una singularidad siguen sobrevendiendo un nuevo milenarismo postmoderno basado en la tecnolog&#237;a, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/esperando-a-un-nuevo-godot">manteni&#233;ndonos a la espera de un nuevo Godot que nunca llega</a>. Conviviremos con la IA en cierta simbiosis, probablemente, y seguiremos <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/saberse-miserable">apreciando nuestra miseria frente a la IA</a>, porque la gente seguir&#225; prefiriendo a la gente en mil facetas. Pero de esa misma interacci&#243;n surgir&#225;n nuevos e imprevisibles escenarios que aquilatar&#225;n el concepto de desfase prometeico de Anders, a la vez que nos har&#225;n sentir nuevas versiones de esa verg&#252;enza que describi&#243;, como la que sentiremos cuando un perfecto e inmaculado agente de IA, en un hospital o en un asistente de vestuario, nos <em>vea</em> por primera vez desnudos.</p><h2>El reconocimiento</h2><p>En los a&#241;os sesenta y setenta, G&#252;nther Anders junto con Heinrich B&#246;ll, el obispo Scharf, el te&#243;logo Gollwitzer, el fil&#243;sofo Ernst Bloch y otros intelectuales encabezaron el gran movimiento pacifista alem&#225;n contra la instalaci&#243;n de los cohetes at&#243;micos norteamericanos en territorio germano, que pretend&#237;an defenderlo supuestamente de la amenaza sovi&#233;tica, y extendieron su protesta pac&#237;fica contra las centrales at&#243;micas. Despu&#233;s de varias d&#233;cadas de activismo pacifista, en 1983 G&#252;nther Anders recibi&#243; el <em>premio Theodor Adorno</em>, el m&#225;s alto galard&#243;n de la filosof&#237;a alemana. Fue en Fr&#225;ncfort, en la iglesia de San Pablo, s&#237;mbolo de la Revoluci&#243;n de 1848. El premio le correspondi&#243; entregarlo al burgomaestre de la ciudad que por aquel entonces era Walter Wallmann, un dem&#243;crata cristiano que se opon&#237;a profundamente a las ideas del fil&#243;sofo. El pol&#237;tico dijo:</p><div class="pullquote"><p>&#8220;Honramos aqu&#237; al fil&#243;sofo G&#252;nther Anders porque &#233;l nos contradice, nos advierte constantemente, nos sacude&#8221;.</p></div><p>Anders, conocido por su trayectoria progresista, le respondi&#243; con cierta iron&#237;a:</p><div class="pullquote"><p>&#8220;Soy s&#243;lo un conservador ontol&#243;gico, en principio, que trata de que el mundo se conserve para poder modificarlo&#8221;.</p></div><p><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/platanos-y-vallas">A veces lo m&#225;s progresista es ser conservador</a>. Y las viejas ideas de un fil&#243;sofo un tanto olvidado pueden seguir resultando inspiradoras para pensar.</p><p>Gracias por leerme.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Nuevos horizontes]]></title><description><![CDATA[El largo plazo camino a Plut&#243;n]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/nuevos-horizontes</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/nuevos-horizontes</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 03 Jan 2026 08:00:44 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<h2>1992</h2><p>En aquella primavera, visitando junto a mi familia la Expo de Sevilla, llegu&#233; a la conclusi&#243;n de que mi pabell&#243;n favorito hab&#237;a sido el de Italia. El lema que presid&#237;a la exposici&#243;n universal, la m&#225;s universal de la historia hasta la fecha, fue el de &#8220;<em>La Era de los Descubrimientos</em>&#8221;, a prop&#243;sito del quinto centenario del descubrimiento de Am&#233;rica. Y ese lema fue interpretado magistralmente por la representaci&#243;n italiana. En el interior del pabell&#243;n andaban expuestos, al parecer, los caballos originales de la fachada de la Bas&#237;lica de San Marcos de Venecia, y grandes obras de la escultura y la pintura de Botticelli a Rafael, que los italianos hab&#237;an tenido a bien enviar para presumir de su cultura. Yo apenas era un cr&#237;o, pero de lo que conservo un recuerdo especial es de otros rincones que reun&#237;an grandes hitos de la ciencia, la tecnolog&#237;a y el cuerpo humano vinculados a Italia. Una esfera gigante del <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/creencias-que-iluminaron-el-cosmos">mundo seg&#250;n Ptolomeo</a> se hallaba suspendida en la entrada del pabell&#243;n, fijando el punto de partida de los grandes descubrimientos. Accediendo a las salas recuerdo ver dibujos del hombre de <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/convergencia-artificial-a-la-evolucion">Vitruvio</a> de Da Vinci junto a varias de sus m&#225;quinas voladoras, y otros rincones dedicados a <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-trastienda-tecnologica-de-las">Galileo y su telescopio</a>, a la radio de Marconi e incluso a una r&#233;plica del laboratorio de Fermi. A trav&#233;s de aquellas comunicaciones, coincidiendo con el bicentenario de su nacimiento, sonaba una reproducci&#243;n de <em>El barbero de Sevilla</em> de Rossini, padre de la &#243;pera italiana. Mi abuelo nos acompa&#241;aba contando sus habituales batallas. Historia, ciencia, tecnolog&#237;a y cultura se daban cita para ilustrar el anhelo humano &#8212; y el genio italiano &#8212; para explorar nuevos horizontes. Yo, con diez a&#241;os, quer&#237;a ser Indiana Jones e investigador de la NASA.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png" width="382" height="547.6702508960574" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1600,&quot;width&quot;:1116,&quot;resizeWidth&quot;:382,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lbi6!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd51429e7-74b6-4ca4-8d1e-be7e27e546f8_1116x1600.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Ese mismo verano de 1992, el cient&#237;fico Robert Staehle llam&#243; a Clyde Tombaugh, el descubridor de Plut&#243;n<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>, para solicitarle permiso para visitar <em>su planeta</em>. El por entonces planeta era el gran desconocido, el enano helado, marginado en los confines del sistema. Andaba hu&#233;rfano de exploradores, a diferencia de lo que hab&#237;a sucedido con otros planetas, debidamente emparejados con sus respectivas sondas como Marte y Viking, J&#250;piter y Pioneer o Neptuno y Voyager. Esta ausencia molestaba mucho a Staehle y a otros tantos, que comenzaron a mover los hilos en la NASA para plantear una misi&#243;n de largo plazo: enviar una sonda espacial que explorase aquellos nuevos horizontes. Con 86 a&#241;os, el viejo Tombaugh le dijo a Staehle que &#8220;<em>era bienvenido, aunque tendr&#237;a que hacer un viaje largo y fr&#237;o&#8221;</em>. Y qu&#233; raz&#243;n ten&#237;a. Antes de cualquier despegue, el viaje comenz&#243; siendo ciertamente largo: enredadas en la burocracia presupuestaria, las distintas propuestas de misiones se fueron acumulando sin que lograran el visto bueno de la NASA. El pobre Tombaugh, que hab&#237;a sido invitado a participar y hab&#237;a declinado ya por su avanzada edad, acab&#243; falleciendo en 1997 sin saber si la misi&#243;n se llevar&#237;a a cabo.</p><h2>2001</h2><p>Por fin hab&#237;amos llegado a aquel a&#241;o del nuevo milenio. Un a&#241;o que hab&#237;a dado t&#237;tulo a la famosa odisea en el espacio con la que Kubrik y su co-guionista y famoso escritor de ciencia ficci&#243;n Arthur C. Clarke hab&#237;an so&#241;ado. Pero la tecnolog&#237;a no hab&#237;a avanzado tan r&#225;pido como se promet&#237;an en los sesenta. Aun as&#237;, segu&#237;amos so&#241;ando. Por aquel a&#241;o, yo andaba con mis primeras asignaturas de la ingenier&#237;a de telecomunicaciones, y en la de Introducci&#243;n a la Ingenier&#237;a, recuerdo que nos plantearon el que probablemente fue el problema m&#225;s sencillo de toda la carrera &#8212; lo divertido vendr&#237;a despu&#233;s. Un problema pensado para familiarizarnos con las unidades de almacenamiento y transmisi&#243;n de informaci&#243;n: en &#233;l se comparaba la velocidad de una l&#237;nea de comunicaciones cuantificada en baudios con el transporte de una serie de discos magn&#233;ticos almacenados en el barril de un perro San Bernardo, que era capaz de correr a una velocidad determinada. Simples operaciones y cambios de unidades que hac&#237;an una simp&#225;tica introducci&#243;n a un tema en boca cada vez de m&#225;s gente. Porque por aquel entonces Internet despegaba. El acceso en Espa&#241;a viv&#237;a la transici&#243;n del m&#243;dem de 56 kilobits por segundo (kbps), que bloqueaba la l&#237;nea telef&#243;nica, hacia la incipiente banda ancha. El ADSL est&#225;ndar empezaba a implantarse con una velocidad de 256 kbps de bajada. Los nuevos horizontes de Internet comenzaban a aflorar. Y con aquel Internet yo, al llegar a casa por la noche, me conectaba al Messenger para chatear con una vieja amiga con la que retomaba el contacto, despu&#233;s de haberme forzado a olvidarla porque era la vida que me hab&#237;a tocado perder. Y, sin embargo, ser&#237;a la madre de mis hijas.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg" width="568" height="426.31767337807605" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/adb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:671,&quot;width&quot;:894,&quot;resizeWidth&quot;:568,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Amazon.com: PhotoSight P&#243;ster impreso con dise&#241;o de barril de perro de San  Bernardo (24 x 18 pulgadas) : Hogar y Cocina&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Amazon.com: PhotoSight P&#243;ster impreso con dise&#241;o de barril de perro de San  Bernardo (24 x 18 pulgadas) : Hogar y Cocina" title="Amazon.com: PhotoSight P&#243;ster impreso con dise&#241;o de barril de perro de San  Bernardo (24 x 18 pulgadas) : Hogar y Cocina" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FeNm!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fadb2f954-3b1d-4329-9449-7bf18f15db25_894x671.jpeg 1456w" sizes="100vw"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Aquel mismo a&#241;o fue crucial para que la NASA aprobara definitivamente una misi&#243;n para explorar Plut&#243;n. A lo largo de los a&#241;os noventa, las distintas propuestas hab&#237;an ido resultando cada vez m&#225;s ambiciosas y cada vez m&#225;s caras, d&#225;ndose de bruces contra la aritm&#233;tica presupuestaria: naves demasiado complejas para un destino demasiado lejano, sistemas pensados para el control continuo cuando la se&#241;al tardar&#237;a horas en ir y volver, como un San Bernardo, y promesas cient&#237;ficas que crec&#237;an al mismo ritmo que los sobrecostes. Plut&#243;n estaba a miles de millones de kil&#243;metros y cada bit enviado desde all&#237; ser&#237;a un acto de paciencia c&#243;smica. Sin embargo, el tiempo apremiaba: por la configuraci&#243;n de las posiciones planetarias, urg&#237;a aprobar un lanzamiento que aprovechase el correcto alineamiento de los planetas, en particular J&#250;piter: Una ventana de <em>asistencia gravitatoria</em> se abrir&#237;a en 2007, permitiendo dar un empuj&#243;n a la sonda y optimizar su tiempo de vuelo hacia aquel remoto horizonte. <em>New Horizons</em> fue precisamente la propuesta finalmente aprobada gracias a varias renuncias, minimizando instrumentos, reduciendo las aspiraciones de sobrevuelo, y asumiendo que las &#243;rdenes de aproximaci&#243;n final cr&#237;ticas para la obtenci&#243;n de datos tendr&#237;an que estar precargadas y sin posibilidad de correcci&#243;n en tiempo real. La misi&#243;n fue aprobada asumiendo que, tras casi una d&#233;cada de vuelo, con una nave que solo podr&#237;a susurrar datos a la Tierra, todo depender&#237;a de haber calculado y pensado bien cada comando mucho antes de llegar. Hubo gente que no lo ver&#237;a.</p><h2>2006</h2><p>Aquel fue un a&#241;o de lanzamiento. Acababa de terminar la carrera y empezar a trabajar, pero me hab&#237;a resuelto a seguir estudiando y me estren&#233; aquel febrero con mis primeros ex&#225;menes de la carrera de Filosof&#237;a por la UNED, que en realidad <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ingeniero-de-letras">me hab&#237;a seguido aguijoneando desde que dej&#233; el colegio</a>. Y aquel a&#241;o comenc&#233; mi largo doctorado en econom&#237;a sobre el desarrollo de la Sociedad de la Informaci&#243;n. Con calma, sin prisas. Tambi&#233;n aquel a&#241;o dej&#233; mi primer trabajo y, abandonando el mundo de la consultor&#237;a, me met&#237; en una empresa de telecomunicaciones en la que permanecer&#237;a m&#225;s de tres lustros. Y, en ese mismo a&#241;o, aquella chica y yo anunciamos una fecha de boda. Un lanzamiento al que mi abuelo no podr&#237;a venir, porque se hallaba ya postrado en su sill&#243;n de orejas por un mareo cr&#243;nico que le impidi&#243; ya leer &#8212; su gran pasi&#243;n &#8212; el resto de su vida. Y, junto a aquel anuncio, aquella chica y yo nos lanzamos a comprar una casa, tras endeudarnos hasta las cejas en pleno ascenso de la burbuja inmobiliaria que estallar&#237;a pocos a&#241;os despu&#233;s. Junto a los buenos lanzamientos siempre hay estallidos.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif" width="516" height="387" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/fb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:480,&quot;width&quot;:640,&quot;resizeWidth&quot;:516,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Accidente del transbordador espacial Columbia - Wikipedia, la enciclopedia  libre&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Accidente del transbordador espacial Columbia - Wikipedia, la enciclopedia  libre" title="Accidente del transbordador espacial Columbia - Wikipedia, la enciclopedia  libre" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!b_Wu!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb67afc3-9c46-4134-8c6f-1ad37efd4b3f_640x480.gif 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Im&#225;genes del impacto de los escombros a los ochenta segundos del despegue del Columbia <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Space_Shuttle_Columbia_disaster">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><p>Hab&#237;an pasado, de hecho, 17 a&#241;os desde <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/las-plumas-de-icaro">aquella explosi&#243;n del transbordador Challenger de 1986</a> y casi noventa expediciones espaciales sin ning&#250;n accidente grave, pero <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Space_Shuttle_Columbia_disaster">el estallido del Columbia de 2003</a> hab&#237;a provocado un nuevo escalofr&#237;o en las planificaciones de la NASA. A pesar de ello, el proyecto <em>New Horizons</em> sobrevivi&#243; en los despachos, tras amenazar con desaparecer intermitentemente de sus presupuestos. Porque enviar una sonda a miles de millones de kil&#243;metros para obtener datos que tardar&#237;an a&#241;os en llegar parec&#237;a, para muchos, un lujo prescindible, totalmente a merced de los recortes, reevaluaciones y cambios de prioridades. Sin embargo, en junio de aquel a&#241;o se produjo finalmente su lanzamiento. El despegue, a bordo de un Atlas V, fue un &#233;xito t&#233;cnico con la vista en el horizonte: salir de la Tierra a una velocidad nunca antes alcanzada por una nave interplanetaria<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a> , cruzar la &#243;rbita de la Luna en horas y dejar atr&#225;s los planetas interiores ya sin posibilidad de marcha atr&#225;s. Desde ese instante, la misi&#243;n qued&#243; entregada a la mec&#225;nica celeste, a trayectorias calculadas al mil&#237;metro y a una paciencia institucional poco habitual, consciente de que durante a&#241;os no habr&#237;a im&#225;genes espectaculares ni titulares, solo telemetr&#237;a rutinaria y silencio. Adem&#225;s de sus instrumentos cient&#237;ficos, la sonda llevaba una colecci&#243;n de medio mill&#243;n de nombres recopilados por el sitio web de la misi&#243;n, guardados en un CD, una bandera de Estados Unidos,&#8203; una moneda de 25 centavos de Florida y cenizas del propio Clyde Tombaugh. <em>Su planeta</em> le esperaba.</p><h2>2014</h2><p>En ocho a&#241;os pasan muchas cosas. Nos casamos, tuvimos a nuestra hija mayor, nos mudamos, y est&#225;bamos esperando a la peque&#241;a, que nacer&#237;a ese mismo a&#241;o. En el trabajo hab&#237;a progresado, aprendiendo y ayudando a dise&#241;ar servicios de integraci&#243;n y servicios gestionados, en comunicaciones y ciberseguridad fundamentalmente, creciendo en la gesti&#243;n de equipos de preventa y desarrollo de negocio. En paralelo, disfrut&#225;bamos de los amigos y la familia y, en mis ratos libres, de mis lecturas de filosof&#237;a con tanto inter&#233;s como disciplina, pues hab&#237;a ido planificando el ritmo de las asignaturas para terminar la carrera a tiempo, porque con dos ni&#241;as ya no ser&#237;a igual de factible dedicar tantos ratos al estudio. Ese a&#241;o hice mi &#250;ltimo examen y conclu&#237; mi viaje acad&#233;mico con la filosof&#237;a. El doctorado, a un ritmo intermitente, quedar&#237;a como &#250;ltimo resquicio. Y aquel a&#241;o, un d&#237;a antes de que mi peque&#241;a naciera en julio, mi abuelo se despidi&#243; de nosotros, en una triste y al mismo tiempo bonita sincron&#237;a con la que la vida se renueva de vez en cuando. Y aquella nueva vida, desde bien temprano, como su hermana, se mostr&#243; despierta, viva, interesada. <em>Y cuando se acaba el Universo, &#191;qu&#233; es lo que hay?</em></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg" width="614" height="526.2857142857143" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:900,&quot;width&quot;:1050,&quot;resizeWidth&quot;:614,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Pluto seen by the New Horizons spacecraft on July 14&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Pluto seen by the New Horizons spacecraft on July 14" title="Pluto seen by the New Horizons spacecraft on July 14" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_cSR!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4ab887d0-64f4-4251-859d-7969b95fafa1_1050x900.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">La &#250;ltima imagen de Plut&#243;n que lleg&#243; a la Tierra, a unas 765.000 millas, antes de las maniobras para efectuar el sobrevuelo. En el centro se observa la imagen blanquecina cuya forma le ha dado el nombre de coraz&#243;n o regi&#243;n de Tombaugh Regio, en honor a su descubridor. <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2015/07/15/science/space/new-horizons-pluto-flyby-photos.html">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><p>Ocho a&#241;os despu&#233;s de que partiera, la <em>New Horizons</em> sali&#243; del &#250;ltimo modo de hibernaci&#243;n en que se hab&#237;a adentrado para conservar su consistencia, trayectoria y energ&#237;a. Estaba llegando a su destino primordial. Sin enterarse de que en la Tierra aparecieron los smartphones, hubo una Gran Recesi&#243;n, se levant&#243; la Primavera &#193;rabe y Rusia invadi&#243; Crimea. Despu&#233;s de haber aprovechado el empuj&#243;n de J&#250;piter con &#233;xito y ahorrar tres a&#241;os de vuelo, aquel a&#241;o la sonda sali&#243; del letargo para ralentizar su velocidad y comenzar su aproximaci&#243;n para sobrevolar Plut&#243;n quien, acompa&#241;ado de su enorme sat&#233;lite, Caronte, aguardaba la primera <em>visita</em> que conozcamos. Y la sonda entonces comenz&#243; a captar datos, a hacer que las im&#225;genes de p&#237;xeles borrosos de colores verdes y rosados que hab&#237;amos sido capaces de obtener hasta entonces empezaran a mostrar continentes definidos, monta&#241;as estremecedoras y llanuras heladas, a unos 230 grados bajo cero. Incluso pudo comprobar una atm&#243;sfera que iba y ven&#237;a, seg&#250;n la vaporizara el Sol. En el momento adecuado, se transmitieron a la sonda las &#243;rdenes espec&#237;ficas, a m&#225;s de 4.700 millones de km, con un retardo de comunicaciones de unas 4,5 horas por cada trayecto. S&#243;lo hac&#237;a falta contener el aliento.</p><p>Pocos d&#237;as antes de que mi hija peque&#241;a cumpliera el a&#241;ito, el cuatro de julio, una sobrecarga del sistema inform&#225;tico hizo que la nave entrase en modo seguro. Un incidente cr&#237;tico para la misi&#243;n. El equipo en Tierra apenas dispon&#237;a de 72 horas para recuperar el sistema. El &#233;xito de toda una misi&#243;n de cientos de millones de d&#243;lares, planificada durante a&#241;os, tras recorrer una distancia de miles de millones de kil&#243;metros a lo largo de casi una d&#233;cada, pend&#237;a de un hilo. Por aquella diminuta conexi&#243;n, que apenas enviaba unos centenares de bits por segundo, consiguieron restaurar el sistema. Mi peque&#241;a soplaba su primera vela, y el 14 de julio se logr&#243; alcanzar la m&#225;xima aproximaci&#243;n a Plut&#243;n, a unos 12.500 km de altura, tras nueve a&#241;os y medio de vuelo. Unos 50 gigabits de datos se acumularon, y se enviaron a unos 2 kbits por segundo a lo largo de los siguientes 16 meses. Ese mismo tenue hilo &#8212; cientos de miles de veces m&#225;s lento que el de cualquiera de nuestros m&#243;viles actuales &#8212; nos conect&#243; con los confines del sistema solar. Una composici&#243;n de las im&#225;genes captadas nos deja con la boca abierta.</p><div class="native-video-embed" data-component-name="VideoPlaceholder" data-attrs="{&quot;mediaUploadId&quot;:&quot;ce8af722-ac29-4272-817d-b6c3d73b8803&quot;,&quot;duration&quot;:null}"></div><h2>2025</h2><p>Ya tengo hijas adolescentes. La menor ha vivido tanto como para llegar a Plut&#243;n. Acab&#233; el doctorado en econom&#237;a que me dio para <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-crecimiento-de-la-informacion">escribir un libro del que ya os he hablado</a>, y he vuelto a cambiar de trabajo. Van apareciendo canas y achaques. Algunos seres queridos ya no est&#225;n, algunos amigos se marchan, otros nuevos aparecen. Y la New Horizons sigue su rumbo, m&#225;s de una d&#233;cada despu&#233;s de aquel hito, como la botella de un n&#225;ufrago lanzada al vasto oc&#233;ano del universo, quiz&#225; esperando quien la encuentre, pero siendo capaz de comunicar a su remitente descubrimientos que no est&#225;n al alcance de nadie m&#225;s. Como el que este a&#241;o ha transformando nuestra visi&#243;n del sistema solar exterior, al detectar niveles inesperados de polvo que sugieren que el Cintur&#243;n de Kuiper es mucho m&#225;s extenso de lo previsto o que existe un segundo cintur&#243;n m&#225;s all&#225; de las 60 Unidades Astron&#243;micas, unos 9.000 millones de kil&#243;metros. Siguen apareciendo nuevos horizontes que explorar, incluso por delante de la New Horizons, pues ya casi hemos alcanzado, en medio siglo, la distancia que la luz cubrir&#237;a en un d&#237;a<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>. La Tierra desde all&#237; es apenas una mota de polvo, un <em>punto azul p&#225;lido</em> como dir&#237;a Carl Sagan. Insignificante y ef&#237;mera en el vasto cosmos.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg" width="485" height="601.9196428571429" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1807,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:485,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Imagen&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Imagen" title="Imagen" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Os9U!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F697a0a9c-8ee9-4bd5-92d6-2b4ee4208113_1856x2304.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Para proseguir en su larga empresa, la New Horizons ha tenido que volver a v&#233;rselas con los presupuestos y su propia sostenibilidad. A fin de asegurar su continuidad operativa como misi&#243;n multidisciplinar de heliof&#237;sica y planetaria, la sonda entr&#243; en agosto en un nuevo periodo de hibernaci&#243;n, tras haber completado con &#233;xito un innovador mapa ultravioleta de la V&#237;a L&#225;ctea y haber sido capaz de asumir nuevas capacidades de navegaci&#243;n aut&#243;noma. Actualmente, la nave contin&#250;a alej&#225;ndose del Sol a gran velocidad, con el objetivo de alcanzar el <em>choque de terminaci&#243;n &#8212; </em>all&#225; donde el viento solar deja de empujar <em>&#8212;</em> hacia 2027 y buscar un posible tercer objetivo de sobrevuelo mediante el uso de nuevos observatorios terrestres. Confiando en que el desarrollo de la tecnolog&#237;a dibujar&#225; para entonces nuevas posibilidades que hoy no somos capaces de imaginar, como lo intentaran Kubrik, Clark y tantos otros.</p><p>Suelen atribuirle a Tagore ese aforismo que dice que el hombre que planta &#225;rboles sabiendo que nunca se sentar&#225; a su sombra ha empezado a entender el significado de la vida. En el cortoplacismo acelerado digital, pol&#237;tico, social y personal en el que vivimos, asomarse a estos proyectos de tan largo plazo capaces de extender los horizontes humanos siempre es inspirador. Y estremecedor cuando se los compara con los hitos de la propia vida, que acaba comprendiendo que <em>lo que realmente merece la pena requiere tiempo</em>. O como cantaba <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-maza">Silvio Rodr&#237;guez</a>:</p><div class="pullquote"><p>Lo m&#225;s terrible se aprende en seguida<br>y lo hermoso nos cuesta la vida</p></div><p>Gracias por leerme.&#8203;</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>A mediados del siglo XIX, los astr&#243;nomos hab&#237;an deducido la existencia de planetas invisibles a partir de la &#243;rbita inestable de Urano, un planeta descubierto accidentalmente por William Herschel en 1781. Al encontrar Urano, Herschel hab&#237;a duplicado el tama&#241;o del sistema solar: su nuevo planeta se encontraba a casi 3.200 millones de kil&#243;metros del Sol, en comparaci&#243;n con los menos de 1.600 millones de kil&#243;metros de Saturno, el planeta m&#225;s distante que los antiguos hab&#237;an conocido. En el furor que sigui&#243; al descubrimiento de Herschel, los astr&#243;nomos rastrearon la posici&#243;n de Urano y compararon su &#243;rbita observada con la trayectoria predicha por <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/creencias-que-iluminaron-el-cosmos">las leyes de Kepler</a> y Newton. Las discrepancias, medidas en miles de kil&#243;metros, suger&#237;an que otro planeta, a&#250;n m&#225;s alejado del Sol, deb&#237;a estar desviando a Urano de su trayectoria. Estos c&#225;lculos condujeron al <em>descubrimiento</em> de Neptuno desde la teor&#237;a en 1845: Le Verrier en Francia y Adams en Inglaterra, de forma independiente, dedujeron su existencia solo con ecuaciones. Un a&#241;o despu&#233;s, Galle, guiado por los c&#225;lculos publicados de Le Verrier, lo localiz&#243; en el cielo casi exactamente donde se hab&#237;a predicho. Pero ni siquiera Neptuno pod&#237;a explicar todo el desplazamiento en la &#243;rbita de Urano, por lo que la b&#250;squeda de planetas continu&#243;. El astr&#243;nomo estadounidense Percival Lowell busc&#243; en vano lo que llam&#243; Planeta X hasta su muerte en 1916. Catorce a&#241;os despu&#233;s, Tombaugh, entonces un joven de 24 a&#241;os que trabajaba en el observatorio de Lowell en Arizona, encontr&#243; el esquivo planeta gracias a una tenaz persistencia y nuevas t&#233;cnicas.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>New Horizons no fue la nave m&#225;s r&#225;pida de la historia, pero s&#237; tuvo el mejor arranque: abandon&#243; la Tierra alcanzando unos 16,26 km/s (58.500 km/h) en el momento del lanzamiento, un r&#233;cord entonces en velocidad de escape terrestre. Con el tiempo, otras sondas la superaron en velocidad: Voyager 1 viaja hoy a unos 17 km/s respecto al Sol gracias a sus asistencias gravitatorias, y el r&#233;cord absoluto lo ostenta Parker Solar Probe, que en sus perihelos ha superado los 190 km/s (m&#225;s de 680.000 km/h), convirti&#233;ndose en el objeto m&#225;s r&#225;pido jam&#225;s creado por el ser humano.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>Voyager 1 es el objeto m&#225;s alejado jam&#225;s enviado por el ser humano. Hoy est&#225; a unos 25,3&#8211;25,4 mil millones de kil&#243;metros de la Tierra, lo que equivale a casi 170 unidades astron&#243;micas. A esa distancia, una se&#241;al de luz tarda aproximadamente 23 horas y 30 minutos en llegar hasta all&#237;. Seg&#250;n proyecciones de la NASA y de fuentes especializadas, la sonda cruzar&#225; la marca simb&#243;lica de un <em>light-day</em> &#8212; es decir, la distancia que recorre la luz en 24 horas, unos 25,9 mil millones de km &#8212; en noviembre de 2026, casi 50 a&#241;os despu&#233;s de su lanzamiento en 1977.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Los elefantes y el arte de morir]]></title><description><![CDATA[Memoria compartida y tanatolog&#237;a en la sabana]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/los-elefantes-y-el-arte-de-morir</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/los-elefantes-y-el-arte-de-morir</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 20 Dec 2025 08:01:16 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En distintas repisas del sal&#243;n de mis padres, mi madre guarda con mimo una manada de docenas de elefantes. De madera, de vidrio, de barro, de papel, de cer&#225;mica&#8230; Tra&#237;dos de viajes, o regalados sin m&#225;s motivo que saber que son su peque&#241;a debilidad. Algunos levantan la trompa en se&#241;al de buena suerte; otros, m&#225;s serios, reposan con el aire grave de quienes custodian un secreto antiguo. Algunos andar&#237;an holgados de espacio en un pu&#241;o cerrado; otros requerir&#237;an dos manos fuertes para ser alzados.</p><p>Cuando era ni&#241;o me parec&#237;a que aquellos elefantes quietos, petrificados, en realidad nos miraban conteniendo el aliento, con una sabidur&#237;a paciente. Limpiarlos, uno a uno, siempre fue un rito ceremonioso que se acompasaba como sus andares por la sabana. Su nobleza, su memoria, su porte siempre la impresionaron. Y a m&#237; tras ella. Hoy les he dado una vuelta, leyendo aqu&#237; y all&#225;, y pienso que quiz&#225; hay algo en ellos que parece comprender el peso del tiempo, como si cada arruga de su piel guardara la memoria de un mundo m&#225;s viejo que el nuestro. Y no es solo una intuici&#243;n ret&#243;rica o l&#237;rica. La ciencia nos corrobora sus sorprendentes capacidades que bordean nuestra humanidad.</p><p>Pero si por algo son conocidos los elefantes es, especialmente, por su relaci&#243;n con la muerte. La anticipan de una forma que nos hace dudar de que el hombre sea el &#250;nico ser que la <em>habita</em>, como quisiera Heidegger. Es posible, al decir de Montaigne, que la filosof&#237;a consista en aprender a morir. Pero quiz&#225; la naturaleza de los paquidermos tambi&#233;n ofrezca intuiciones para enfrentarla. Sin palabras ni tratados, pero con gestos que rozan la frontera de lo sagrado: el cuidado de los huesos, la despedida de sus cr&#237;as, el retiro silencioso hacia los pantanos cuando se les gasta la &#250;ltima muela. Profundamente enraizados con los suyos y, al mismo tiempo, sabiendo que siempre morimos solos.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png" width="665" height="436.40625" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/b20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:861,&quot;width&quot;:1312,&quot;resizeWidth&quot;:665,&quot;bytes&quot;:1575300,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/180698199?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dE02!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb20be1c4-827c-4b19-82d4-680420203de3_1312x861.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Foto de un elefante viejo por Will Burrard-Lucas. <a href="https://photos.willbl.com/galleries/12/#mwl-2501">Fuente</a></figcaption></figure></div><h2>La mente del coloso: cognici&#243;n y comunidad</h2><p>El elefante es el animal m&#225;s grande que existe sobre la Tierra<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>. Su imponente figura es estremecedora<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a>. Pero su poder no descansa tanto en su fuerza individual como, sobre todo, en la solidez de su grupo. Viven en sociedades que parecen construidas sobre una arquitectura de v&#237;nculos. Sus manadas no son simples agregados de animales que comparten territorio y genes: son comunidades con reglas t&#225;citas, jerarqu&#237;as maternales y una memoria colectiva que se transmite de generaci&#243;n en generaci&#243;n. La figura de la matriarca &#8212; la hembra m&#225;s experimentada, depositaria de d&#233;cadas de sequ&#237;as, rutas y peligros &#8212; act&#250;a como una especie de archivo viviente: es ella la que ante todo interpreta el entorno, anticipa riesgos, reconoce enemigos y teje las coordenadas que permiten a la manada sobrevivir.</p><p>La famosa memoria de los elefantes es una forma de continuidad de la especie. Sus mentes operan, como las humanas, en un sistema coral. Un tejido de se&#241;ales ac&#250;sticas, s&#237;smicas, olfativas y visuales que conectan a individuos dispersos en kil&#243;metros de sabana. Su famosa memoria es tan colosal que recuerdan rutas de agua y forraje much&#237;simos a&#241;os despu&#233;s de haberlas conocido y con una precisi&#243;n espacial asombrosa<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>; y reconocen antiguos compa&#241;eros despu&#233;s de separarse de ellos durante a&#241;os, tambi&#233;n humanos<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-4" href="#footnote-4" target="_self">4</a>. Los elefantes saben d&#243;nde est&#225;n porque <em>recuerdan</em>.</p><p>Para articular esa memoria y comunicarse, los elefantes poseen algo parecido a &#8220;nombres propios&#8221;. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/hablando-con-los-penitentes-del-mar">Como sucede con los delfines</a>, ciertas llamadas &#8212; complejas, moduladas, espec&#237;ficas &#8212; funcionan como etiquetas vocales individuales<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-5" href="#footnote-5" target="_self">5</a>. Los receptores, al o&#237;rlas, giran la cabeza, avanzan o responden con otra vocalizaci&#243;n dirigida. Algunas hembras han sido capaces de reconocer las voces de unas catorce familias distintas, lo que supone discriminar a m&#225;s de cien individuos adultos<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-6" href="#footnote-6" target="_self">6</a>. M&#225;s all&#225; de los ruidos que les percibimos, en esas redes de comunicaci&#243;n distribuidas hay cierta <em>personalizaci&#243;n</em>. </p><p>Sus grandes orejas que act&#250;an como reguladores t&#233;rmicos esconden unos portentosos o&#237;dos que distinguen matices que para nosotros ser&#237;an indistinguibles. De hecho, son capaces de reconocer voces humanas seg&#250;n idioma, sexo, edad y hasta pertenencia &#233;tnica: por ejemplo, reaccionan con m&#225;s cautela cuando escuchan el acento mas&#225;i, asociado hist&#243;ricamente a conflictos<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-7" href="#footnote-7" target="_self">7</a>. Esta discriminaci&#243;n fina revela una inteligencia situacional capaz de aprender y ajustar su conducta seg&#250;n el contexto. Esa plasticidad es una de las marcas de la cognici&#243;n avanzada.</p><p>Pero la <em>palabra</em>, para ellos, no pasa solo por el aire. Tambi&#233;n circula por la tierra. La comunicaci&#243;n s&#237;smica muestra que un elefante puede &#8220;o&#237;r&#8221; con los pies: percibe vibraciones propagadas por kil&#243;metros de terreno, producidas por el trote, las llamadas y las se&#241;ales de alarma de otros grupos<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-8" href="#footnote-8" target="_self">8</a>. Las manadas se sincronizan as&#237; sin necesidad de verse, como si compartieran un lenguaje gravitatorio. Un eco profundo del que brotan decisiones coordinadas para reunirse, huir o cambiar de ruta.</p><p>Esta densidad comunicativa sostiene su sofisticaci&#243;n cognitiva a la que podr&#237;a sumarse un buen pu&#241;ado adicional: comprenden el gesto humano de se&#241;alar<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-9" href="#footnote-9" target="_self">9</a>; cooperan en tareas que requieren inhibici&#243;n y espera<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-10" href="#footnote-10" target="_self">10</a>; se reconocen en el espejo<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-11" href="#footnote-11" target="_self">11</a>; son conscientes del volumen de su propio cuerpo, especialmente cuando estorban, algo en lo que muchos primates fallan<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-12" href="#footnote-12" target="_self">12</a>; discriminan cantidades mediante el olfato<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-13" href="#footnote-13" target="_self">13</a>; y muestran episodios en los que son capaces de resolver problemas novedosos con soluciones s&#250;bitamente creativas<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-14" href="#footnote-14" target="_self">14</a>. Incluso su curiosa relaci&#243;n con las abejas &#8212; a las que temen profundamente &#8212; revela una flexibilidad cognitiva sorprendente. Al escuchar el zumbido, producen una llamada de alarma espec&#237;fica<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-15" href="#footnote-15" target="_self">15</a> y distinguen si proviene de abejas o de humanos<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-16" href="#footnote-16" target="_self">16</a>. En uno de los casos m&#225;s extravagantes que he le&#237;do, un elefante asi&#225;tico, Koshik, aprendi&#243; a imitar palabras coreanas ajustando sus formantes vocales<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-17" href="#footnote-17" target="_self">17</a>. No sab&#237;a lo que dec&#237;a, pero sab&#237;a de alguna forma <em>c&#243;mo</em> decirlo.</p><p>Toda esta retah&#237;la no es s&#243;lo un cat&#225;logo de capacidades para admirarlos. Es una muestra de la arquitectura mental que les permite sostener comunidades largas y v&#237;nculos duraderos, una vida social prolongada que hace posible que un elefante entienda, en cierta medida, que falta alguien. </p><h2>La inteligencia del duelo</h2><p>La reacci&#243;n ante la muerte no es exclusivamente humana. Numerosas especies reconocen la p&#233;rdida y alteran su conducta habitual. Algunos animales como los chimpanc&#233;s, los bonobos, las horcas o los delfines cargan con sus cr&#237;as muertas, incluso cuando ese esfuerzo compromete su propia supervivencia, a un coste energ&#233;tico que muestra la disrupci&#243;n cognitiva y afectiva que les provoca la muerte. Pero sin duda los elefantes muestran un comportamiento particularmente llamativo. Su reacci&#243;n ante la muerte forma parte de su coreograf&#237;a social. Cuando un miembro de la manada muere &#8212; o incluso cuando encuentran los huesos de un desconocido &#8212; el grupo se detiene. Las trompas buscan el cuerpo como si quisieran leer en &#233;l una historia incompleta. Lo tocan, lo huelen, y se demoran, replegando las orejas, en una escena que tiene algo de liturgia sin sacerdote y de vigilia sin palabras. Aunque los restos no pertenezcan a su propia familia, la detenci&#243;n es esmerada, la inspecci&#243;n cuidadosa, rode&#225;ndolos en silencio. En ese gesto, repetido en manadas de &#193;frica y Asia, hay una suerte de reliquia y de reconocimiento. Este comportamiento ha sido documentado durante d&#233;cadas: inter&#233;s persistente por cr&#225;neos y mand&#237;bulas<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-18" href="#footnote-18" target="_self">18</a>, rondas silenciosas alrededor de cad&#225;veres y, como otras especies, algunas hembras llegan a transportar durante d&#237;as el cuerpo de una cr&#237;a muerta, incapaces de separarse de &#233;l<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-19" href="#footnote-19" target="_self">19</a>.</p><p>Para algunos et&#243;logos, el inter&#233;s por sus muertos es una exploraci&#243;n olfativa y sensorial sin mayor significado simb&#243;lico; pero para otros, hay algo m&#225;s, quiz&#225; una aut&#233;ntica se&#241;al de <em>duelo</em>. Una suerte de funeral que otras especies <em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/cabezones-inteligentes">cabezonas</a></em> tambi&#233;n manifiestan a su manera<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-20" href="#footnote-20" target="_self">20</a>. La sombra de nuestra mirada probablemente los antropomorfiza, porque para el observador humano la escena provoca una punzada: es dif&#237;cil no ver en esos gestos la expresi&#243;n de algo parecido a la tristeza, aunque a veces creamos que esa palabra nos pertenece. Pero no deja de ser revelador que la manada entera participe de ese encuentro, como si el dolor o la curiosidad f&#250;nebre fuesen un afecto distribuido.</p><p>No hay que perder de vista que los elefantes recuerdan <em>juntos</em>. Su memoria teje pasado y presente, vivos y muertos. Por eso la manada comparte la p&#233;rdida, y el <em>duelo</em> es colectivo. Especialmente cuando se trata de la muerte de la matriarca. Entonces, la manada pierde mucho m&#225;s que un cuerpo; pierde un horizonte com&#250;n, una br&#250;jula de comportamiento y geograf&#237;a. Su memoria distribuida pierde una piedra angular. La matriarca &#8212; por longevidad y experiencia &#8212; act&#250;a como nodo central: conserva rutas antiguas, identifica amenazas y coordina decisiones cr&#237;ticas. Su liderazgo es jer&#225;rquico pero tambi&#233;n epist&#233;mico y, en cierta forma, afectivo.</p><p>La ausencia de la matriarca altera esta arquitectura que provoca una p&#233;rdida funcional: el grupo debe reorganizarse, redistribuir informaci&#243;n y redefinir liderazgos, pues mientras tanto la manada se vuelve m&#225;s vulnerable y sus decisiones menos precisas<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-21" href="#footnote-21" target="_self">21</a>. Una muestra m&#225;s de que para los elefantes, vivir es <em>co-vivir</em>, y al morir su identidad colectiva se ve obligada a restructurarse, aunque por un tiempo el grupo entero se tambalee, como si la muerte fuese un temblor que necesitara tiempo para disiparse. Nada muy distinto a los estragos que sufre cualquier comunidad humana, especialmente cuando est&#225; razonablemente jerarquizada o unida.</p><p>La respuesta instintiva de los elefantes al est&#237;mulo del cad&#225;ver no obtiene informaci&#243;n ni beneficio inmediato. Su silencio, su olisqueo, su espera. De alguna forma, <em>acompa&#241;an</em>. Aunque no desarrollen una concepci&#243;n simb&#243;lica de la muerte, la p&#233;rdida modifica su manera de estar en el mundo. Sin querer humanizarlos en exceso, su duelo tambi&#233;n tiene esa dimensi&#243;n social previa a cualquier teolog&#237;a o metaf&#237;sica. Antes de convertirse en un concepto, es una experiencia compartida. Una grieta alrededor de la cual se organiza el grupo. En ellos hay otra versi&#243;n natural de ese proceso: un duelo sin palabras, pero no sin sentido; sin ritual, pero no sin forma; sin trascendencia, pero no sin cierta profundidad.</p><p>Y entre esa comunidad que se detiene ante un cuerpo y nuestra propia necesidad de velar, de tocar por &#250;ltima vez, de cerrar los ojos del otro, aparece un eco antediluviano: la dignidad de morir no empieza en la filosof&#237;a, sino en el gesto antiguo de <em>estar ah&#237;</em>. En silencio. Acompa&#241;ando la ausencia. Esa predisposici&#243;n &#8212; que no depende de majestuosas elucubraciones del lenguaje articulado &#8212; tiene sus propias se&#241;ales. Y los elefantes las advierten anticipando cu&#225;ndo es inminente la llegada de la parca. La exclusividad de <em>estar-hacia-la-muerte</em><a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-22" href="#footnote-22" target="_self">22</a> con la que Heidegger caracteriza nuestra excepcional existencia se desdibuja un punto cuando uno observa el comportamiento que los animales, como los elefantes, exhiben cuando saben que se acerca su muerte.</p><h2>El reloj de marfil</h2><p>La vida de un elefante est&#225; escrita en sus muelas<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-23" href="#footnote-23" target="_self">23</a>. Mientras que otros mam&#237;feros cambian sus dientes verticalmente, los elefantes lo hacen en horizontal. Las muelas nacen en la parte posterior de la mand&#237;bula y avanzan lentamente hacia delante, empujando a la pieza anterior, que se desgasta y finalmente cae. Este mecanismo, repetido seis veces a lo largo de su vida, convierte a sus mand&#237;bulas en una cinta transportadora de tiempo biol&#243;gico. Cada diente dura aproximadamente una d&#233;cada; cada d&#233;cada, un cap&#237;tulo.</p><p>Cuando aparece el sexto y &#250;ltimo molar, el elefante ronda ya la madurez tard&#237;a. Es una pieza monumental, de unos cuarenta cent&#237;metros de largo y m&#225;s de un kilo de peso, una aut&#233;ntica losa dise&#241;ada para triturar cortezas, ra&#237;ces y sabanas enteras. Pero incluso ese coloso dental sucumbe al desgaste. Con los a&#241;os se agrieta, se lima, pierde relieve. Y cuando la superficie queda lisa como una piedra de r&#237;o, la maquinaria digestiva del elefante empieza a fallar. No es que deje de comer por voluntad propia; es que, sencillamente, ya no puede masticar la dureza del mundo.</p><p>Gracias a su portentosa figura, su fuerza y resistencia, y a la asistencia de su manada, si no cae en manos de furtivos, el final llega de forma silenciosa, sin violencia. El elefante viejo busca zonas de vegetaci&#243;n blanda, humedales donde la hierba cede con facilidad. Se mueve menos, pierde peso, se rezaga. Durante toda la vida ha sido razonablemente insomne, pues duerme poqu&#237;simo<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-24" href="#footnote-24" target="_self">24</a>, como si de alguna forma permaneciera en vela a la espera de ese final inexorable, imitando a las doncellas de la par&#225;bola evang&#233;lica<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-25" href="#footnote-25" target="_self">25</a>. Pero entonces empieza a dormir m&#225;s, a beber con urgencia. La manada lo acompa&#241;a un trecho, como si entendiera que ese cuerpo inmenso se est&#225; deshilachando desde dentro. Y en alg&#250;n momento &#8212; imposible fijar cu&#225;l; nadie sabe exactamente cu&#225;ndo se cruza la frontera &#8212; el animal deja de seguir al grupo y comienza la retirada.</p><p>Evidentemente, la suya puede ser una muerte s&#250;bita por una enfermedad, o furtiva, a manos de un depredador, generalmente humano, que goza con el estatus que le proporciona coleccionar sus famosos colmillos de preciado marfil. Pero si la muerte es natural, responde a esa erosi&#243;n paciente, una cuenta atr&#225;s inscrita en la arquitectura de su cuerpo. Un reloj de marfil que marca la hora final sin emitir ning&#250;n sonido. Y que nos hace pensar en nuestro propio reloj, en el tictac marcado por nuestros corazones. Al advertir ese final, el elefante se aparta de la manada y se encamina, seg&#250;n el imaginario popular, hacia esos m&#237;ticos cementerios de elefantes.</p><h2>El mito de los cementerios de elefantes</h2><p>Pocas im&#225;genes han cautivado tanto la imaginaci&#243;n occidental como la del elefante que, presintiendo su final, emprende un viaje solitario hacia un lugar secreto donde aguardan los huesos de sus antepasados. Un cementerio oculto, remoto, casi sagrado. La escena aparece en relatos coloniales del siglo XIX, en la literatura de aventuras y en documentales mal documentados. Es un mito que mezcla romanticismo, exotismo y la vieja tendencia humana a proyectar sobre la naturaleza nuestros propios ritos.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png" width="638" height="425.4793956043956" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:638,&quot;bytes&quot;:2549190,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/180698199?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!hCrE!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7b83c1d5-1fe6-4a2e-b00b-99e6178cdc46_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>El origen es menos m&#237;stico. Cazadores y exploradores que recorr&#237;an &#193;frica encontraban zonas donde se concentraban numerosos restos de elefantes: mand&#237;bulas, colmillos, tibias enormes blanqueadas por el sol. Aquellas acumulaciones parec&#237;an demasiado ordenadas para ser casuales. Pero lo que realmente ocurr&#237;a ten&#237;a una explicaci&#243;n ecol&#243;gica: esos lugares sol&#237;an coincidir con humedales o &#225;reas donde la vegetaci&#243;n era m&#225;s tierna. Justo los sitios a los que acud&#237;an los individuos m&#225;s viejos cuando su &#250;ltima muela ya no pod&#237;a con la dureza de la sabana. Un refugio, no un santuario. Un espacio de supervivencia, no una necr&#243;polis deliberada. El elefante que se ha apartado permanece en su refugio de barro y sombra, aliment&#225;ndose de lo que puede, hasta que el desgaste de sus muelas termina por desgastarlo a &#233;l.</p><p>La persistencia del mito, sin embargo, revela m&#225;s sobre nosotros que sobre ellos. Necesitamos imaginar que los animales poseen rituales an&#225;logos a los nuestros para reconciliarnos con la idea de un orden universal de la muerte. En el fondo, nos conmueve pensar que un elefante &#8220;sabe&#8221; que va a morir y busca reposar entre los suyos. Pero la ciencia es prudente: los elefantes muestran comportamientos <em>tanatol&#243;gicos </em>&#8212; inter&#233;s por huesos, vigilancia de cad&#225;veres, silencios colectivos &#8212;, aunque sin evidencia de que elijan un lugar concreto para morir. La concentraci&#243;n de esqueletos es un fen&#243;meno estad&#237;stico, no ceremonial.</p><p>Sin embargo, el mito no es trivial. Funciona como una intuici&#243;n moral: sugiere que la muerte, incluso cuando es puramente biol&#243;gica, tiende a reunir de nuevo a la manada. Que los finales nos agrupan por razones f&#237;sicas y por razones sociales. Que toda especie, en &#250;ltima instancia, acaba fabricando su propia topograf&#237;a de despedidas. Y quiz&#225; por eso nos resistimos a desmontarlo por completo. En el imaginario colectivo, el cementerio de elefantes perdura como una met&#225;fora de la dignidad del final: un espacio donde la vida reconoce su propio l&#237;mite y se retira con una mezcla de humildad solitaria y grandeza en com&#250;n.</p><h2>El arte de morir</h2><p>Los paquidermos muestran una relaci&#243;n peculiar con la muerte. Y es inevitable que nos haga pensar en que la dignidad del final quiz&#225; no nace del lenguaje ni de la metaf&#237;sica, sino de la forma en que los vivos acompa&#241;an a los que se van y se recolocan cuando faltan. Los elefantes no entierran, no rezan, no cuentan historias del muerto en la sala de un velatorio. Pero reconocen la p&#233;rdida y act&#250;an en consecuencia. Y en ese reconocimiento hay un comportamiento, acaso una &#233;tica, primigenios, anteriores a cualquier moral humana.</p><p>Quiz&#225; por eso nos conmueven tanto. Porque su manera de encarar la muerte no es decorativa ni heroica. Es naturalmente humilde y compasiva. Se limita a estar, a tocar, a permanecer un poco m&#225;s al lado del cuerpo que deja de ser cuerpo. Y despu&#233;s, a seguir adelante con una mezcla de peso y continuidad, como hacen todas las comunidades que han aprendido que la vida no se sostiene sin memoria.</p><p>No existe esa frontera abrupta entre nuestra condici&#243;n de sabernos llamados a morir y la de seres vivos con una inteligencia como la de los elefantes. Es en cambio un l&#237;mite m&#225;s poroso de lo que solemos creer. Ellos tambi&#233;n habitan una forma de final que, aunque no se conceptualice, est&#225; integrada de alguna forma en su comportamiento. No son capaces de explicarla &#8212; &#191;acaso nosotros s&#237;? &#8212; pero sin duda la reconocen. No la temen, pero la acompa&#241;an. Su mundo nos insin&#250;a que la muerte no es solo un problema filos&#243;fico, sino una pr&#225;ctica de la comunidad: una manera de sostenerse unos a otros cuando el tiempo se deshace.</p><p>Sigo volviendo a mirar con ternura las repisas del sal&#243;n de mis padres. A aquella manada de madera, vidrio y cer&#225;mica que mi madre cuida con una devoci&#243;n que nunca entend&#237; del todo. Quiz&#225;, sin saberlo, siempre estuvo rode&#225;ndose de una lecci&#243;n: que vivir bien exige una cierta intimidad con el final, una aceptaci&#243;n tranquila de que la memoria de quienes se van no se pierde, sino que cambia de forma. En cada elefante, mi madre parece custodiar esa certeza de que la muerte no rompe la comunidad, la transforma, aquilatando como los sedimentos de un terreno el humus del futuro.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>Adem&#225;s de los dinosaurios, algunos de los cuales llegaron a alcanzar las 80 toneladas, el mam&#237;fero m&#225;s grande conocido es probablemente el <em>Palaeoloxodon namadicus</em>, una especie de elefante colosal del Pleistoceno que med&#237;a m&#225;s de 5 metros y pesaba unas 22 toneladas (entre tres y cuatro veces m&#225;s que cualquier elefante) y que se extingui&#243; hace 24.000 a&#241;os, probablemente en parte por el Homo Sapiens. Dejo fuera a los gigantes sumergidos, porque cuentan con la ventaja de no verse sometidos a la r&#233;mora que supone la gravedad.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>Cuando irrumpieron en los ej&#233;rcitos de la Antig&#252;edad, los elefantes introdujeron un elemento de terror primario que pocos animales o m&#225;quinas han igualado. Para un soldado que jam&#225;s hab&#237;a visto uno, la simple visi&#243;n de aquel muro vivo, alt&#237;simo, avanzando entre bramidos y vibraciones que hac&#237;an temblar la tierra deb&#237;a parecer una ruptura del orden natural. Las cr&#243;nicas de las campa&#241;as de Seleuco o de las guerras p&#250;nicas de An&#237;bal describen a soldados aterrorizados que arrojaban las armas antes del choque. Era un enemigo que no sangraba como un hombre ni retroced&#237;a como un caballo. Adem&#225;s, su mera carga de toneladas convert&#237;a la formaci&#243;n m&#225;s disciplinada en un castillo de arena. Por eso, durante siglos, la presencia del elefante en el campo de batalla fue menos un recurso t&#225;ctico que un artefacto psicol&#243;gico: una m&#225;quina de p&#225;nico dise&#241;ada para quebrar la voluntad antes de romper la l&#237;nea.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>Polansky, L., Kilian, W., &amp; Wittemyer, G. (2015). Elucidating the significance of spatial memory on movement decisions by African savannah elephants using state-space models. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, 282(1805), 20143042. <a href="https://royalsocietypublishing.org/rspb/article/282/1805/20143042/77621/Elucidating-the-significance-of-spatial-memory-on">https://doi.org/10.1098/rspb.2014.3042</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-4" href="#footnote-anchor-4" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">4</a><div class="footnote-content"><p>Sukumar, R. (2003). The living elephants: Evolutionary ecology, behavior, and conservation. Oxford University Press.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-5" href="#footnote-anchor-5" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">5</a><div class="footnote-content"><p>McComb, K., Moss, C., Durant, S. M., Baker, L., &amp; Sayialel, S. (2001). Matriarchs as repositories of social knowledge in African elephants. <em>Science, 292</em>(5516), 491&#8211;494. <a href="https://doi.org/10.1126/science.1057895">https://doi.org/10.1126/science.1057895</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-6" href="#footnote-anchor-6" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">6</a><div class="footnote-content"><p><em>Sein-zum-Tode.</em></p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-7" href="#footnote-anchor-7" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">7</a><div class="footnote-content"><p>Gravett, N., Bhagwandin, A., Sutcliffe, R., Landen, K., Chase, M. J., Lyamin, O. I., Siegel, J. M., &amp; Manger, P. R. (2017). Inactivity/sleep in two wild free-roaming African elephant matriarchs &#8211; Does large body size make elephants the shortest mammalian sleepers? <em>PLOS ONE, 12</em>(3), e0171903. <a href="https://doi.org/10.1371/journal.pone.0171903">https://doi.org/10.1371/journal.pone.0171903</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-8" href="#footnote-anchor-8" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">8</a><div class="footnote-content"><p>McComb, K., Baker, L., &amp; Moss, C. (2006). African elephants show high levels of interest in the skulls and ivory of their own species. <em>Biology Letters, 2</em>(1), 26&#8211;28. <a href="https://doi.org/10.1098/rsbl.2005.0400">https://doi.org/10.1098/rsbl.2005.0400</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-9" href="#footnote-anchor-9" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">9</a><div class="footnote-content"><p>Pokharel, S. S., Khadka, A., Seshagiri, P. B., Sukumar, R., &amp; de Silva, S. (2022). Viewing the rare through public lenses: Insights into dead calf carrying and other thanatological responses in Asian elephants using YouTube videos. <em>Royal Society Open Science, 9</em>(1), 211740. <a href="https://doi.org/10.1098/rsos.211740">https://doi.org/10.1098/rsos.211740</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-10" href="#footnote-anchor-10" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">10</a><div class="footnote-content"><p>Pardo, M. A., Fristrup, K., Lolchuragi, D. S., Kiszka, J. J., Wittemyer, G., &amp; Miller, P. J. O. (2024). African elephants address one another with individually specific name-like calls. <em>Nature Ecology &amp; Evolution, 8</em>(7), 1353&#8211;1364. <a href="https://doi.org/10.1038/s41559-024-02420-w">https://doi.org/10.1038/s41559-024-02420-w</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-11" href="#footnote-anchor-11" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">11</a><div class="footnote-content"><p>McComb, K., Moss, C., Sayialel, S., &amp; Baker, L. (2000). Unusually extensive networks of vocal recognition in African elephants. <em>Animal Behaviour, 59</em>(6), 1103&#8211;1109. <a href="https://doi.org/10.1006/anbe.2000.1406">https://doi.org/10.1006/anbe.2000.1406</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-12" href="#footnote-anchor-12" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">12</a><div class="footnote-content"><p>McComb, K., Shannon, G., Durant, S. M., Sayialel, K., Slotow, R., Poole, J., &amp; Moss, C. (2014). Elephants can determine ethnicity, gender, and age from acoustic cues in human voices. <em>Proceedings of the National Academy of Sciences, 111</em>(14), 5433&#8211;5438. <a href="https://doi.org/10.1073/pnas.1321543111">https://doi.org/10.1073/pnas.1321543111</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-13" href="#footnote-anchor-13" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">13</a><div class="footnote-content"><p>G&#252;nther, R. H., O&#8217;Connell-Rodwell, C. E., &amp; Klemperer, S. L. (2004). Seismic waves from elephant vocalizations: A possible communication mode? <em>Geophysical Research Letters, 31</em>(11), L11602. <a href="https://doi.org/10.1029/2004GL019671">https://doi.org/10.1029/2004GL019671</a>; O&#8217;Connell-Rodwell, C. E. (2007). Keeping an &#8220;ear&#8221; to the ground: Seismic communication in elephants. <em>Physiology, 22</em>(4), 287&#8211;294. <a href="https://doi.org/10.1152/physiol.00008.2007">https://doi.org/10.1152/physiol.00008.2007</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-14" href="#footnote-anchor-14" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">14</a><div class="footnote-content"><p>Smet, A. F., &amp; Byrne, R. W. (2013). African elephants can use human pointing cues to find hidden food. <em>Current Biology, 23</em>(20), 2033&#8211;2037. <a href="https://doi.org/10.1016/j.cub.2013.08.037">https://doi.org/10.1016/j.cub.2013.08.037</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-15" href="#footnote-anchor-15" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">15</a><div class="footnote-content"><p>Plotnik, J. M., Lair, R., Suphachoksahakun, W., &amp; de Waal, F. B. M. (2011). Elephants know when they need a helping trunk in a cooperative task. <em>Proceedings of the National Academy of Sciences, 108</em>(12), 5116&#8211;5121. <a href="https://doi.org/10.1073/pnas.1101765108">https://doi.org/10.1073/pnas.1101765108</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-16" href="#footnote-anchor-16" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">16</a><div class="footnote-content"><p>Plotnik, J. M., de Waal, F. B. M., &amp; Reiss, D. (2006). Self-recognition in an Asian elephant. <em>Proceedings of the National Academy of Sciences, 103</em>(45), 17053&#8211;17057. <a href="https://doi.org/10.1073/pnas.0608062103">https://doi.org/10.1073/pnas.0608062103</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-17" href="#footnote-anchor-17" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">17</a><div class="footnote-content"><p>Dale, R., Plotnik, J. M., &amp; de Waal, F. B. M. (2017). Elephants know when their bodies are obstacles to success in a novel transfer task. <em>Scientific Reports, 7</em>, 46309. <a href="https://doi.org/10.1038/srep46309">https://doi.org/10.1038/srep46309</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-18" href="#footnote-anchor-18" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">18</a><div class="footnote-content"><p>Plotnik, J. M., Shaw, R. C., Brubaker, D. L., Tiller, L. N., &amp; Clayton, N. S. (2019). Elephants have a nose for quantity. <em>Proceedings of the National Academy of Sciences, 116</em>(25), 12566&#8211;12571. <a href="https://doi.org/10.1073/pnas.1818284116">https://doi.org/10.1073/pnas.1818284116</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-19" href="#footnote-anchor-19" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">19</a><div class="footnote-content"><p>Foerder, P., Galloway, M., Barthel, T., Moore, D. E., III, &amp; Reiss, D. (2011). Insightful problem solving in an Asian elephant. <em>PLOS ONE, 6</em>(8), e23251. <a href="https://doi.org/10.1371/journal.pone.0023251">https://doi.org/10.1371/journal.pone.0023251</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-20" href="#footnote-anchor-20" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">20</a><div class="footnote-content"><p>Los cuervos y las urracas, al encontrar un cad&#225;ver de su especie, emiten llamadas espec&#237;ficas que atraen a otros individuos, se agrupan alrededor del cuerpo y evitan posteriormente el lugar durante largos periodos, como si lo asociaran al peligro o a una p&#233;rdida significativa. En ungulados sociales, como jirafas o caballos, se han observado vigilias silenciosas junto a cuerpos muertos, con reducci&#243;n del movimiento y separaci&#243;n temporal del grupo. Incluso en animales dom&#233;sticos existen evidencias de cambios de comportamiento tras la muerte de un compa&#241;ero: perros que buscan insistentemente al ausente, gatos que alteran sus rutinas o muestran apat&#237;a.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-21" href="#footnote-anchor-21" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">21</a><div class="footnote-content"><p>King, L. E., Soltis, J., Douglas-Hamilton, I., Savage, A., &amp; Vollrath, F. (2010). Bee threat elicits alarm calls in African elephants. <em>PLOS ONE, 5</em>(4), e10346. <a href="https://doi.org/10.1371/journal.pone.0010346">https://doi.org/10.1371/journal.pone.0010346</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-22" href="#footnote-anchor-22" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">22</a><div class="footnote-content"><p>Soltis, J., King, L. E., Vollrath, F., &amp; Douglas-Hamilton, I. (2014). African elephant alarm calls distinguish between threats from humans and bees. <em>PLOS ONE, 9</em>(2), e89403. <a href="https://doi.org/10.1371/journal.pone.0089403">https://doi.org/10.1371/journal.pone.0089403</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-23" href="#footnote-anchor-23" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">23</a><div class="footnote-content"><p>S&#237;, lo s&#233;, estrictamente hablando las muelas no son de marfil, pero literariamente encajaba mejor :).</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-24" href="#footnote-anchor-24" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">24</a><div class="footnote-content"><p>Stoeger, A. S., Mietchen, D., Oh, S., de Silva, S., Herbst, C. T., Kwon, S., &amp; Fitch, W. T. (2012). An Asian elephant imitates human speech. <em>Current Biology, 22</em>(22), 2144&#8211;2148. <a href="https://doi.org/10.1016/j.cub.2012.09.022">https://doi.org/10.1016/j.cub.2012.09.022</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-25" href="#footnote-anchor-25" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">25</a><div class="footnote-content"><p>En el Evangelio de Mateo (25, 1&#8211;13), se narra la par&#225;bola de un grupo de mujeres que esperan la llegada del esposo en plena noche: cinco son prudentes y llevan aceite suficiente para mantener encendidas sus l&#225;mparas, mientras que las otras cinco, desprevenidas, se quedan a oscuras justo cuando llega el momento decisivo. La escena, dirigida a los disc&#237;pulos, funciona como una met&#225;fora de la llegada del final de los tiempos, pero tambi&#233;n de la muerte y su final imprevisible: nadie sabe &#8220;<em>el d&#237;a ni la hora</em>&#8221;, y por eso la vigilancia interior &#8212; la preparaci&#243;n moral, la lucidez, la atenci&#243;n al tiempo que se agota &#8212; se convierte en una recomendaci&#243;n que ha trascendido el &#225;mbito cristiano y religioso. Es una llamada a vivir despiertos, conscientes de que el final no avisa y de que solo quien cultiva de alguna forma esa vigilia &#237;ntima est&#225; preparado para recibirlo.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Maximilien]]></title><description><![CDATA[Escucha ahora | A punto de que me corten la cabeza, como yo cort&#233; tantas otras]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/maximilien</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/maximilien</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 13 Dec 2025 08:00:54 GMT</pubDate><enclosure url="https://api.substack.com/feed/podcast/180190601/ff5a2e9e1f26ba84b462a789f985de3f.mp3" length="0" type="audio/mpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Van a cortarme la cabeza.</p><p>Un escalofr&#237;o punzante me recorre la nuca.</p><p>Y eso, a pesar del calor de este Thermidor, que parece aferrarse a las piedras de la celda como si quisiera extraer de ellas la &#250;ltima humedad posible. El aire es pesado, cargado con el olor de la vieja prisi&#243;n y del sudor reciente de los que hemos sido tra&#237;dos aqu&#237;, ya sin derecho a volver. La Conciergerie, acorralada por el Sena, siempre ha tenido fama de ser el umbral entre el mundo y su sombra, pero no imaginaba que la sombra pudiera tener una temperatura tan alta. La luz de la tarde entra por un ventanuco fatigada, como si tambi&#233;n ella se preparara para el final. Como si la agon&#237;a inacabable de esta tarde de verano prolongara la m&#237;a. La noche no parece que vaya a llegar nunca. La &#250;ltima que habr&#233; vivido fue en vela, a golpes.</p><p>La mand&#237;bula me arde todav&#237;a. El intento de reaccionar antes que mis verdugos me ha dejado esta punzada constante, un latido doloroso e irregular que sube hasta el o&#237;do y baja hasta el cuello. No s&#233; si fall&#243; mi mano por torpeza, o si fue mi alma quien rehus&#243; en el &#250;ltimo momento escapar de ese final. Tampoco s&#233; si el disparo fue suyo o fue m&#237;o. Nunca me he considerado un cobarde, ni un suicida, pero aqu&#237; est&#225; mi cara, sostenida por apenas un pa&#241;o. Una bala encontr&#243; un &#225;ngulo absurdo, y el hueso decidi&#243; resistir lo suficiente para dejarme as&#237;, desfigurado y ardiendo de dolor. Quiz&#225; hubo una intenci&#243;n en este fracaso. Como si algo en mi conciencia o en el destino no me hubiera permitido el atajo. La cuchilla es inexorable, m&#225;s humana, pero al mismo tiempo p&#250;blica, bochornosa, un escarnio.</p><p>Escucho de pronto pasos en el corredor. No son los mismos que antes. Son m&#225;s tranquilos, como si los guardias ya supieran que nadie intentar&#225; nada inesperado &#8211; mis incondicionales ya no est&#225;n. Cada cierto tiempo, se detienen a intercambiar unas palabras que no alcanzo a comprender. No me inquieta su presencia; me inquieta el silencio que dejan entre frase y frase, cuando todo queda en suspense mientras espero que se abra la puerta de la celda por &#250;ltima vez. Es un silencio aterrador que oprime este nudo en el est&#243;mago.</p><p>No siempre he temido los silencios. De joven, me refugiaba en ellos para leer y ordenar la dispersi&#243;n y el bullicio. Para beber a Rousseau hasta hartarme. Me encantaba la lectura en el silencio m&#225;s sepulcral. El estudio me ense&#241;&#243; que el mundo avanza en gran medida con la precisi&#243;n que se encuentra en aquello que no se dice. Y que luego clama, buscando las consignas acertadas en la tribuna.</p><p>Me acuerdo de Arras, aunque sin nostalgia. En aquellos d&#237;as la abogac&#237;a parec&#237;a un oficio suficiente. Los casos eran peque&#241;os, pero para m&#237; lo eran todo. Abr&#237;an una espita a la restituci&#243;n del orden. Al triunfo de la raz&#243;n sobre la superstici&#243;n y el oscurantismo. Como cuando tuve la ocasi&#243;n de defender a aquel vecino y su moderno pararrayos frente a los temores analfabetos de sus vecinos. Y eso fue alimentando este hambre por la justicia irrenunciable. Me entregu&#233; a que la ley se doblegara ante ella. Aspiraba a domesticar un mundo injustamente consentido, bajo unas reglas comprensibles por todos a la luz de la raz&#243;n.</p><p>Cuando mi nombre empez&#243; a circular fuera de la provincia, lo hizo sin mi permiso. Los peri&#243;dicos mercadeaban con las noticias, y mi insistencia en ciertos principios les pareci&#243; una an&#233;cdota &#250;til para el relato sobre este tiempo de profundos cambios. Era extra&#241;o ver mis propias palabras impresas, arrancadas del contexto en que las hab&#237;a pronunciado, flotando en esa superficie blanca donde todo adquiere un valor m&#225;s r&#237;gido, m&#225;s definitivo. Aprend&#237; entonces, m&#225;s all&#225; de la oratoria que hab&#237;a estudiado de los cl&#225;sicos, que la palabra p&#250;blica es una criatura distinta de la palabra interior. Y, que puede volverse contra uno mismo.</p><p>Versalles amplific&#243; ese descubrimiento. La primera vez que tom&#233; la palabra en la Asamblea sent&#237; que mi voz no me pertenec&#237;a del todo. Hab&#237;a salido de mi boca, s&#237;, pero era recogida inmediatamente por cientos de miradas que la evaluaban desde criterios que yo no pod&#237;a controlar. Hubo quien la celebr&#243; por su firmeza y quien la observ&#243; con recelo. En la c&#225;mara, la coherencia pod&#237;a convertirse en un arma, incluso contra quien la esgrim&#237;a. No bastaba con tener raz&#243;n; hab&#237;a que sostenerla vivazmente ante la presi&#243;n multiplicada de los intereses, de las intrigas, de los temores. La l&#243;gica de la provincia era insuficiente. En Versalles, la virtud deb&#237;a convertirse en una disciplina p&#250;blica.</p><p>Cuando march&#233; a Par&#237;s, encontr&#233; esa exigencia en un grado superlativo. El ruido pol&#237;tico de la capital era ensordecedor. En las noches interminables de debate en los clubes, comprend&#237; que la raz&#243;n, en tiempos de agitaci&#243;n, tiene que abrirse paso con efectos ret&#243;ricos y persuasivos. Apelando a las v&#237;sceras pasionales. La fidelidad al rigor de la libertad, la igualdad y la fraternidad debe servirse de cuanto haga falta para prevalecer, aun cuando el mundo entero parezca estar dispuesto a ceder una pizca. A pesar de las tentaciones, que fueron muchas, creo que supe ganarme aquel apodo que algunos me dieron como <em>incorruptible</em>. No pod&#237;a soportar aquel contrabando de favores y concesiones asamblearias. Sin embargo, el peso del apodo ser&#237;a terrible. No pude volver atr&#225;s ni titubear ante la idea de que cualquier inflexi&#243;n moral, por peque&#241;a que fuese, ser&#237;a interpretada como una claudicaci&#243;n. La virtud, en pol&#237;tica, rara vez admite escalas intermedias. Porque el primer enemigo de la libertad es el vicio. Y yo acept&#233; la regla sin discutirla.</p><p>No, ni siquiera en esta celda, aflora en mi arrepentimiento alguno. Al menos en lo esencial. No fue un camino de ambici&#243;n sino de coherencia. Y cuando esta se elige, no se elige a medias. A veces pienso que mi destino fatal no se debe a mi firmeza, sino a la soledad que esa firmeza impone. Pero pensar eso ahora no cambia nada. Afuera, oigo caballos, acaso para llevarme a la plaza de la Revoluci&#243;n, donde estar&#225;n montando el cadalso.</p><p>Los pasos regresan. Se detienen frente a la puerta. Algo parece moverse en el cerrojo.</p><p>No tardar&#225;n.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png" width="676" height="450.82142857142856" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/aab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:676,&quot;bytes&quot;:2755404,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/179146108?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WBDY!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faab96b42-6104-4ce9-8715-88d983518a14_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Se ha hecho de nuevo el silencio. Pero no dura mucho, pues afuera escucho un murmullo creciente, como una ola compuesta por algaradas y v&#237;tores que se acerca desde la otra orilla. Es una muchedumbre que acude convocada por la noticia de mi apresamiento. Reverberan entonces en mi memoria los mismos gritos que antes bendije en los comienzos de la Revoluci&#243;n. Las masas populares, enfervorizadas en plazas y calles, alzando banderas tricolores, vociferando contra el rey. Detr&#225;s de esa algarab&#237;a, sin embargo, me descubro tambi&#233;n un escozor, un cansancio acumulado de una deriva mort&#237;fera.</p><p>Cuando el monarca intent&#243; abandonar la ciudad bajo la protecci&#243;n de la noche, muchos fingieron sorpresa. Otros, indignaci&#243;n. Para m&#237;, aquel episodio fue tan crudo como revelador. El trono nunca hab&#237;a aceptado la idea de que el pueblo fuese algo m&#225;s que un decorado &#250;til. Aquella fuga frustrada, m&#225;s all&#225; del error de c&#225;lculo, confesaba la voluntad de conservar intacto un orden que la historia ya hab&#237;a comenzado a desmoronar. En el carruaje detenido a medio camino no viajaban solo personas, sino una forma entera de entender la autoridad. No era un acusado, era un enemigo. Era de justicia que desapareciera y dejara de conspirar contra Francia. Era necesario que el rey muriera para que la patria viviera.</p><p>Quiz&#225; fue desde aquel momento. No lo s&#233;. El caso es que cualquier escr&#250;pulo o matiz comenzaron a volverse sospechosos. En la Asamblea, en los clubes, en las calles, empezaron a escucharse con m&#225;s fuerza las voces que ped&#237;an una definici&#243;n clara. No era una cuesti&#243;n de furor, sino de l&#243;gica: si el pa&#237;s hab&#237;a de reconstruirse sobre la base de la soberan&#237;a de los ciudadanos, no pod&#237;a hacerlo con quienes se intentaran sustraer a esa soberan&#237;a. Fue en ese clima cuando La Montagne tom&#243; forma. La altura del hemiciclo nos permit&#237;a otear a los pocos que nos sent&#225;bamos all&#237; no s&#243;lo el juego disfrazado de ambig&#252;edades y traiciones en el ejercicio pol&#237;tico, sino tambi&#233;n las conspiraciones palmarias de los enemigos de la Revoluci&#243;n. Esa era una altura, especialmente moral, que nos permit&#237;a avistarlos y dise&#241;ar un futuro en el que no entorpecieran. Quienes nos agrupamos all&#237; pens&#225;bamos que la Rep&#250;blica no pod&#237;a ser un barniz colocado sobre las viejas estructuras, sino una transformaci&#243;n aut&#233;ntica del cuerpo pol&#237;tico. Con todo el v&#233;rtigo que acarrease.</p><p>All&#237; mi voz encontr&#243; un timbre distinto. Me gan&#233; una admiraci&#243;n por mi oratoria que creo que nunca me envileci&#243;. El Ser Supremo habr&#225; de juzgarlo en apenas unas horas. O unos minutos. Pero me urg&#237;a responder, incluso a los que me reprochaban la dureza. La indecisi&#243;n no era un lujo que nos pudi&#233;ramos permitir. Era del todo leg&#237;timo exigir un sufragio universal, porque los Derechos del hombre y del ciudadano no pueden depender de un censo, del pago de un tributo. Era leg&#237;timo denunciar el oprobio deshonroso de toda esclavitud. Era leg&#237;timo defenderse de la pena de muerte, ineficaz e injusta.</p><p>Al menos, mientras el gobierno popular no estuviera en peligro. Porque en tiempos de paz, la democracia descansa en el resorte de la virtud; pero en tiempos de guerra, ha de contar tanto con la virtud como con el terror. Sin la primera el terror es funesto; sin el segundo la primera es impotente. Por eso fue preciso emplear el terror como justicia inmediata, severa, inflexible. Porque el terror, la muerte, en el fondo, emana necesariamente de la virtud.</p><p>No todos compart&#237;an esa visi&#243;n. Especialmente dolorosa fue la ruptura con mi viejo compa&#241;ero de pupitre, Camille. &#201;l conoci&#243; al muchacho silencioso que fui, caminando por los patios de aquel colegio parisino, cargado de libros y de timidez. Estuvo conmigo al recibir el premio extraordinario y mi beca, poco despu&#233;s de haber lanzado un discurso elogioso en un lat&#237;n intachable ante la mism&#237;sima carroza del rey, que ni si quiera se dign&#243; en bajar para escucharla porque llov&#237;a. Iron&#237;as de la historia, bromeamos repetidas veces.</p><p>Camille cre&#237;a en confidencia que bajo la apariencia severa hab&#237;a en m&#237; un miedo at&#225;vico a que el mundo volviera a desmoronarse. Quiz&#225;, cuando empez&#243; a escribir en favor de la indulgencia, cuando cuestion&#243; la continuidad de los rigores que hab&#237;amos instalado, no lo hac&#237;a desde la traici&#243;n, sino desde una sensibilidad herida por lo que ve&#237;a a su alrededor. Reconoc&#237;a el sufrimiento y le buscaba un respiro. Pero pronto vi que en ese respiro hab&#237;a una brecha por la que pod&#237;an regresar los mismos poderes que hab&#237;amos combatido. Nuestros discursos cruzados se fueron enredando como tallos que clavan en el otro una espina en cada contorsi&#243;n. &#201;l me acusaba de no ver el rostro concreto de los que sufr&#237;an; yo le reprochaba que subestimara la tenacidad de los enemigos de la Rep&#250;blica. Ninguno de los dos bromeaba ya. Pero la verdad, repartida entre dos miradas irreconciliables, se convirti&#243; en una herida que la pol&#237;tica no pudo cerrar. Y hubo que ajusticiarlo.</p><p>Algo semejante ocurri&#243; con Danton, que fue desarrollando una manera distinta de sentir el pulso del pa&#237;s. Yo ve&#237;a tarea inconclusa y pendiente; y &#233;l, cada vez m&#225;s, fue percibi&#233;ndola con un cansancio profundo. Pensaba que hab&#237;a un l&#237;mite en lo que se pod&#237;a exigir a un pueblo exhausto por la guerra, por el hambre, por la sangre. Durante a&#241;os apreci&#233; que supiera leer tan bien las calles. Pero perdi&#243; su olfato y no supo ver que los frenos a la Revoluci&#243;n se amontonaban descontrolados, que los traidores a la patria anidaban en nuestros ej&#233;rcitos derrotados frente a austriacos y prusianos. Si para el sost&#233;n de un edificio apenas apuntalado era necesario que su sangre corriera, bienvenido fue su sacrificio, digno de Francia.</p><p>El Comit&#233; de Salvaci&#243;n P&#250;blica lleg&#243; como consecuencia de todo eso, no como mi capricho. La guerra exterior empujaba desde las fronteras; la guerra interior, desde las conspiraciones desleales. El pa&#237;s era un cuerpo febril, sometido a presiones que habr&#237;an roto a cualquier otra naci&#243;n. La idea de un &#243;rgano encargado de concentrar la energ&#237;a necesaria para mantenerlo con vida no me pareci&#243; monstruosa, sino inevitable. Acept&#233; entrar en &#233;l como el galeno empu&#241;a una hoja entrando en una sala donde el paciente ya ha comenzado a desangrarse.</p><p>Todo se volvi&#243; entonces m&#225;s urgente. Las decisiones no pod&#237;an esperar al ritmo lento de los procedimientos habituales. Cada d&#237;a tra&#237;a noticias que exig&#237;an una respuesta inmediata, y deb&#237;a ser lo bastante contundente como para disuadir a los conspiradores internos y a los enemigos externos. El terror no fue capricho de unos pocos, sino la convicci&#243;n &#8212; terrible, s&#237;, pero sincera &#8212; de que la Rep&#250;blica no sobrevivir&#237;a si no mostraba que estaba dispuesta a defenderse con la misma determinaci&#243;n con que la atacaban.</p><p>La virtud, en tiempos de la Revoluci&#243;n, deb&#237;a armarse. Hab&#237;amos intentado la persuasi&#243;n, el compromiso, la paciencia. Y nos hab&#237;amos encontrado con traiciones, conjuras y deserciones. La ley, concebida como expresi&#243;n serena de la raz&#243;n, hubo de transformarse en un instrumento afilado para apartar del cuerpo pol&#237;tico aquello que lo corro&#237;a. No me alegr&#243;. Pero tampoco vi otra salida.</p><p>El precio de ese camino fue enorme. Cada ejecuci&#243;n fue seccionando el mundo de los vivos y del de los muertos, pero tambi&#233;n el de los sospechosos del de los leales. Las dudas comenzaron a sobrevolar sobre todos. Recuerdo el momento en que, por primera vez, me descubr&#237; midiendo no solo a los enemigos declarados, sino tambi&#233;n a quienes me hab&#237;an acompa&#241;ado largo tiempo. Pienso ahora en Danton, en su enorme presencia en la tribuna y en la manera abrupta en que desapareci&#243; de ella. Y en Camille, en sus palabras entrecortadas, en su mezcla de reproche y afecto. No dir&#233; que se equivocaban sin matices. Ser&#237;a injusto incluso con mi propia memoria. Hab&#237;a verdad en su fatiga. Hab&#237;a verdad en la necesidad de descanso que invocaban. Lo que nunca pude aceptar fue que ese descanso llegara antes de asegurar que las viejas fuerzas no volvieran a instalarse sobre los hombros de aquellos a quienes dec&#237;amos querer liberar. Pero me qued&#233; solo&#8230; Qui&#233;n sabe&#8230; lo mismo acab&#233; en el mismo lugar que el tirano. Ese tirano al que espet&#233; una vez que ning&#250;n hombre puede <em>reinar</em> inocentemente.</p><p>En esta celda sofocante, la figura del Comit&#233; se me est&#225; volviendo grotesca, absurda. Hay acaso una contradicci&#243;n imposible en esa virtud armada hecha sistema. Hecha animal incontrolable. Quiz&#225; mi prisi&#243;n monstruosa ya comenz&#243; entonces. Porque para evitar una cat&#225;strofe mayor, aceptamos una cat&#225;strofe administrada.</p><p>El port&#243;n de fuera chirr&#237;a con determinaci&#243;n y me arde el est&#243;mago. Siento c&#243;mo ciertas certezas se mantienen en pie, pero otras se me empiezan a resquebrajar, como si el peso de lo vivido o la inminencia de la muerte les abriera grietas. No s&#233; cu&#225;nto tiempo queda. S&#243;lo s&#233; que lo que viene ya no se parecer&#225; a nada de lo anterior. Mi muerte alumbra una era.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png" width="662" height="441.4848901098901" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/e6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:662,&quot;bytes&quot;:2289867,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/179146108?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kcQ8!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe6934afb-4da4-48ef-a8f5-24e9e7338168_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>La Revoluci&#243;n proseguir&#225; si avanza y deja de girar en torno a s&#237; misma, como una espiral invertida que colapsa. El pa&#237;s ha resistido a los ej&#233;rcitos, ha sometido conspiraciones, ha cambiado su mapa pol&#237;tico con una rapidez que asombrar&#225; a la generaciones venideras en cualquier otro rinc&#243;n del planeta. Y, sin embargo, ahora intuyo que algo ha comenzado a deshacerse por dentro, una gangrena que la carcome.</p><p>Lo not&#233; ya en las conversaciones del Comit&#233;. Los silencios eran demasiado tensos. Las f&#243;rmulas de cortes&#237;a m&#225;s forzadas. Incluso las enemistades m&#225;s abiertas se desdibujaron, difuminando una suerte de distancia creciente entre quienes hab&#237;amos enfrentado juntos lo peor. Cada propuesta requer&#237;a una cautela que antes no exist&#237;a. Cada matiz era examinado como si escondiera una amenaza. Y lo m&#225;s inquietante era que nadie parec&#237;a saber si ese recelo ven&#237;a del otro o nac&#237;a en uno mismo.</p><p>La guerra proporciona excusas para cualquier severidad. Las provincias agitadas justificaban cualquier dotaci&#243;n extraordinaria de poder. Pero lo que de verdad empezaba a dividirnos no eran los hechos, sino la interpretaci&#243;n de esos hechos. Algunos confiaban en que lo logrado a&#250;n nos unir&#237;a. Pero yo sab&#237;a bien de nuestra fragilidad. La virtud inherente a la inocencia pura de un ni&#241;o est&#225; absolutamente a merced del abandono y del ataque de la injusticia. Bien lo supe con la marcha de mi madre, cuya voz ya no recuerdo; y con el abandono de mi padre, que me empuj&#243; a hacerme con mi destino demasiado temprano. Si baj&#225;bamos la guardia, pod&#237;amos arrastrar de nuevo a Francia hacia el mismo abismo del que intentaba salir. La historia no concede treguas sinceras; solo descansos enga&#241;osos.</p><p>Fue en ese clima donde comenc&#233; a percibir que mis palabras ya no encontraban el mismo eco que antes. Ya no guiaba, sino que produc&#237;a en algunos incomodidad y sospecha. No ayud&#243; que mi empe&#241;o en la moral p&#250;blica fuese interpretado por algunos como un proyecto personal. La idea del culto al Ser Supremo &#8212; tan mal comprendida, tan deformada por quienes necesitaban encontrar en ella una coartada para sus recelos &#8212; naci&#243; de algo muy distinto: la convicci&#243;n de que un pa&#237;s sin referencias comunes se disuelve. El ate&#237;smo es aristocr&#225;tico. La fe laica en el Ser Supremo es popular. Pero no pretend&#237;a fundar una nueva religi&#243;n ni situarme en el centro de un rito. Solo buscaba un principio de cohesi&#243;n que devolviera a la ciudadan&#237;a una noci&#243;n de responsabilidad m&#225;s profunda que el miedo. Pero la pol&#237;tica, cuando entra en su periodo febril, convierte en ambici&#243;n lo que no comprende. A&#250;n puedo recordar las miradas ir&#243;nicas, los murmullos, la incomodidad cuidadosamente disimulada que acompa&#241;&#243; aquella celebraci&#243;n p&#250;blica. Fue un error de lectura colectiva; pero los errores de lectura, en tiempos convulsos, se convierten en juicios sin posibilidad de apelaci&#243;n.</p><p>Despu&#233;s de ausentarme un tiempo de la Convenci&#243;n, aquejado de mis crisis nerviosas, hace pocos d&#237;as regres&#233; para pronunciar el que creo que ser&#225; mi &#250;ltimo discurso. No supe interpretar la atm&#243;sfera que me esperaba. Habl&#233; con la seguridad habitual, con claridad. Pero las palabras cayeron sobre un suelo distinto. En otras circunstancias, mis acusaciones generales habr&#237;an sido aceptadas como advertencia. Pero es evidente que se tomaron como amenazas. No nombr&#233; a nadie, aunque me reclamaron que lo hiciera, porque era preciso alertar sobre un peligroso estado de degradaci&#243;n moral general, una alerta que aterrorizara a mis adversarios y mantuviera el clima de tensi&#243;n moral. Pero mi omisi&#243;n, sin embargo, lejos de amilanarlos, les envalenton&#243;. La entendieron como una acusaci&#243;n indiscriminada que apuntaba a todos a la vez.</p><p>Comprendo ahora, en esta penumbra, que me convert&#237; ante sus ojos, de pronto, en el temido tirano despiadado que tanto quisimos combatir. El bueno de Sant-Just quiso salir en mi defensa al d&#237;a siguiente. Y recordar desde la tribuna que cualquier revoluci&#243;n a medias no hace otra cosa que cavar su propia tumba; que no puede haber libertad para los enemigos de la libertad. Pero fue en vano. Apenas un par de frases y le interrumpieron a gritos, vociferando contra <em>mi tiran&#237;a</em>. En medio del caos, intent&#233; volver a defenderme, pero sus gritos nos amordazaron. Clamaron contra m&#237; y contra algunos de los pocos que me han sido fieles hasta el final. &#8220;<em>Es la sangre de Danton la que le ahoga</em>&#8221;, me gritaron. Miserables de la coalici&#243;n del miedo.</p><p>El resto ocurri&#243; con rapidez. Una moci&#243;n aprobada por unanimidad declar&#243; mi arresto. En apenas unas horas he sido detenido, liberado por quienes a&#250;n cre&#237;an en m&#237;, y detenido de nuevo con nocturnidad y violencia. Hasta mi hermano acab&#243; anoche saltando por una ventana. En esta fren&#233;tica noche, entre gritos, carreras y disparos desorientados, he sentido que la ciudad entera se mov&#237;a como un animal herido que busca instintivamente a qui&#233;n culpar de su dolor. Y yo soy el chivo perfecto. La bala que me destroz&#243; la mand&#237;bula es un s&#237;ntoma de que la Revoluci&#243;n ha empezado a devorarse a s&#237; misma.</p><p>El olor met&#225;lico de la sangre me ha acompa&#241;ado en estas horas. He sido declarado, en virtud de la misma ley de Pradial que promulgamos, reo de muerte, en ejecuci&#243;n sumaria y sin juicio. La misma ley les obliga a escoger entre la absoluci&#243;n o la muerte, no hay t&#233;rmino medio. Nadie puede matizar, ni reconocer mi compromiso inquebrantable por la Rep&#250;blica, por m&#225;s errores que haya podido cometer. Aunque sin duda mi error t&#225;ctico fatal fue ausentarme de la Convenci&#243;n y que la podredumbre conspiradora intrigase contra m&#237;.</p><p>Aqu&#237; me hallo sin juicio, en este &#250;ltimo escenario labrado en piedra. Siento que mi aliento ya se sofoca. Temo m&#225;s el grito del espect&#225;culo que el dolor. No me siento traicionado, sino nuevamente abandonado por una patria cansada e incapaz de tolerar la intensidad con la que ha vivido estos cinco a&#241;os. Su miedo necesita un objeto claro sobre el que descargar su peso. Y ese objeto soy yo. Quiz&#225; porque encarno como nadie la exigencia absoluta que ha guiado en estos &#250;ltimos tiempos a la Rep&#250;blica.</p><p>No ignoro mis errores. Ser&#237;a infantil hacerlo. S&#233; que la vigilancia y la severidad han sido extremas en los &#250;ltimos meses, desboc&#225;ndose de forma arbitraria. Y ahora s&#233; que la virtud armada se petrifica en dogma mort&#237;fero. Pero tambi&#233;n s&#233; que sin esa misma severidad habr&#237;amos perecido mucho antes, aplastados por fuerzas que nunca negociaron. Dejo ese dilema para otros. Yo ya no puedo resolverlo.</p><p>Los pasos vuelven a sonar en el corredor. M&#225;s lentos esta vez. M&#225;s definitivos. La luz, inclinada, arde como nunca. S&#233; lo que significa. S&#233; que queda poco. Una idea me atraviesa con la misma claridad que en mis mejores d&#237;as: no temo la cuchilla. Temo que no comprendan lo que intent&#233; hacer.</p><div><hr></div><p>El 28 de julio de 1794, mes de Thermidor, Maximilien Robespierre fue conducido al cadalso entre abucheos. Le arrancaron de cuajo el vendaje que le sosten&#237;a el rostro, y su cabeza fue seccionada por la guillotina. Cuando rod&#243; y fue expuesta al p&#250;blico, hubo v&#237;tores entre la multitud.</p><p>Su ca&#237;da marc&#243; el fin del gobierno del Terror y abri&#243; una reacci&#243;n pol&#237;tica inmediata: los mismos que hab&#237;an gobernado con &#233;l fabricaron una leyenda negra para exculparse, present&#225;ndolo como un tirano solitario responsable de todos los excesos. Durante el siglo XIX, sobre todo desde la historiograf&#237;a marxista, surgi&#243; una contraleyenda que lo reivindic&#243; como un defensor radical de la democracia y de los m&#225;s despose&#237;dos. Desde entonces su figura sirve de reflexi&#243;n sobre los peligros de la superioridad moral y la convicci&#243;n pol&#237;tica sin oposici&#243;n, de la autoconfianza que otorga la brillantez intelectual, del fervor con que la moralidad nos mueve. Su figura, denostada y reivindicada, oscila entre ambos polos &#8212; tirano matarife o m&#225;rtir precursor &#8212;, s&#237;mbolo tr&#225;gico de la tensi&#243;n entre la virtud revolucionaria y la violencia pol&#237;tica.</p><p>Gracias por leerme.</p><div><hr></div><h6><strong>Audio: &#8216;Uprising&#8217; by Scott Buckley - released under CC-BY 4.0. <a href="http://www.scottbuckley.com.au/">www.scottbuckley.com.au</a></strong></h6>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La maza]]></title><description><![CDATA[Interpretando a Silvio Rodr&#237;guez para creer en las personas]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-maza</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-maza</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 06 Dec 2025 08:01:46 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/167fd980-372e-412e-af8d-4a90de5efb9a_300x261.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Cuentan que el cartero de Neruda dec&#237;a que la poes&#237;a no es de quien la escribe sino de quien la necesita. Es imposible aprehender, hacer propios, unos versos sin que atraviesen los propios ojos. Somos inevitablemente subjetivos porque somos sujetos, como recordaba Unamuno. Pero si todo autor puede ser v&#237;ctima de un an&#225;lisis literario plural, los textos del poeta son especialmente susceptibles de interpretaci&#243;n. Y m&#225;s los de quien, como el cantautor, amplifican su eco emocional con melod&#237;as pegadizas y singulares. En esta ocasi&#243;n y desde mi subjetividad me atrevo, con esa licencia, a asomarme a la famosa canci&#243;n de <strong>Silvio Rodr&#237;guez,</strong> <em>La maza. </em>Especialmente va esta publicaci&#243;n dedicada a mis lectores hispanoamericanos<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>, entre los que tanto ascendiente suele tener el cantautor. Porque, como tantas veces, a su obra puede lanzarse una lectura filos&#243;fica inspiradora.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg" width="300" height="261" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:261,&quot;width&quot;:300,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:26991,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/180520386?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!tbqs!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F527df638-24e4-4fa7-99da-bfe607e93c1d_300x261.jpeg 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>El que puede ser el m&#225;ximo exponente de la Nueva Trova Cubana &#8211; que ya tiene poco de nueva &#8211; nunca ha ocultado su predilecci&#243;n por los fundamentos ideol&#243;gicos que dieron origen a la Revoluci&#243;n cubana, a pesar de mantener una posici&#243;n razonablemente moderada. Sin adentrarme en m&#225;s vericuetos al respecto, creo que este contexto es relevante para destilar una interpretaci&#243;n como la que aqu&#237; ofrezco y que, probablemente contrastar&#225; con la intenci&#243;n de su autor, am&#233;n de otras interpretaciones que haya podido hacer su amplio p&#250;blico en los m&#225;s de cuarenta a&#241;os que han pasado desde que la compusiera, exactamente el a&#241;o en que nac&#237;.</p><p>Al parecer, en cierta entrevista, Silvio explic&#243; que <em>La maza</em> viene a relatar lo que &#233;l considera la aut&#233;ntica raz&#243;n de ser del artista, y que s&#243;lo tiene sentido desde su compromiso, que ha de quedar libre de los artificios y de las superficialidades que con tanta frecuencia acompa&#241;an a muchas manifestaciones esc&#233;nicas. En este sentido, la cantera ser&#237;a el lugar del que salen los <strong>&#8220;</strong>cantos&#8221;, y sin la cual la maza que los extrae pierde todo su sentido. </p><p>Pero pueden hacerse lecturas m&#225;s profundas del texto, como bien nos recuerdan ciertas corrientes hermen&#233;uticas. Lecturas que se encuentran sepultadas incluso m&#225;s all&#225; de la expl&#237;cita intenci&#243;n de su autor. Aqu&#237; va la m&#237;a.</p><h2>Un poco de filosof&#237;a para contextualizar</h2><p>Es dif&#237;cil negar que la antropolog&#237;a filos&#243;fica es piedra angular de casi todas las filosof&#237;as pol&#237;ticas. La imagen del hombre determina una &#233;poca, como apuntaba <strong>Ortega y Gasset</strong>, y sirve de nudo gordiano en la construcci&#243;n de las ideolog&#237;as. Especialmente desde que la Modernidad trajo al sujeto al centro de la escena, acaso bebiendo del relato antropoc&#233;ntrico y humanista del Renacimiento. Pues bien, si se me admite cierta simplificaci&#243;n, en torno al sujeto se fragua la contraposici&#243;n entre dos grandes corrientes: la del pesimismo antropol&#243;gico de las filosof&#237;as pol&#237;ticas m&#225;s conservadoras como la de <strong>Hobbes</strong> y <strong>Maquiavelo;</strong> y la del optimismo antropol&#243;gico de las m&#225;s ut&#243;picas como las de <strong>Moro</strong> o <strong>Rousseau</strong>.</p><p>Al pesimismo antropol&#243;gico lo preside la tesis del <em>homo homini lupus </em>de <strong>Hobbes</strong>, que considera al hombre como naturalmente malo, concupiscible, ego&#237;sta, tendente a la beligerancia y al dominio<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a>. El optimismo antropol&#243;gico tiene por referente al <em>bon sauvage</em> de <strong>Rousseau</strong>, el hombre naturalmente bueno, generoso, propenso a la compasi&#243;n, y s&#243;lo corrompido por las estructuras sociales tales como la propiedad privada, la superstici&#243;n o el prejuicio ideol&#243;gico<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>. Algunos pocos tratan de mantener un equilibrio antropol&#243;gico, para no caer en la simplificaci&#243;n de ambas corrientes, que siempre encuentran contraejemplos en la realidad. El hombre, para estos &#250;ltimos equilibristas, ser&#237;a fundamentalmente libre, tan propenso al bien como al mal. Al final, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/competir-o-cooperar">entre Hobbes y Rousseau</a> seguimos hoy tratando de ubicar la ambivalencia del ser humano que coopera y compite. Y no es de extra&#241;ar que el eje pol&#237;tico de la derecha y la izquierda se sigan alineando con estas tradiciones.</p><p>De esta forma, es dif&#237;cil no incardinar a Silvio en la tradici&#243;n del optimismo marxista que inspir&#243; la revoluci&#243;n cubana, heredero de <strong>Rousseau</strong>, aunque su humanismo esperanzado no pueda ser ingenuo a estas alturas de la historia. Ni siquiera un marxista como <strong>Bloch </strong>confiaba en el desinter&#233;s de la clase proletaria &#8211; que ha fracasado reiteradamente &#8211; y que inspir&#243; a <strong>Marx </strong>para hacer descansar en ella su esperanza escatol&#243;gica en el fruto de la v&#237;a revolucionaria. El propio ate&#237;smo de Bloch no le impidi&#243; <em>jugar a la trascendencia, </em>como dice el mismo Silvio que hace el poeta, procurando creer en la bondad aut&#233;ntica de la inmensa mayor&#237;a de las personas para aproximarse a la utop&#237;a alojada siempre en el prometedor futuro. El poeta, probablemente, no sea quien mejor pueda dibujar los mecanismos de incentivos ni las pr&#225;cticas culturales que pueden estimular semejante ingenier&#237;a social. Pero s&#237; puede servir de inspiraci&#243;n para cautivar la intenci&#243;n de quienes inevitablemente dise&#241;an las pol&#237;ticas de la cosa p&#250;blica.</p><p>A pesar de la intenci&#243;n expl&#237;cita, creo entrever esa misma esperanza entre los versos de esta canci&#243;n. Es decir, m&#225;s all&#225; de todas las contradicciones que ha enfrentado todo proyecto socialista, incluso en su querida y maltrecha revoluci&#243;n cubana, la postura vital que creo que Silvio trasluce en esta canci&#243;n es la de quien tiene la urgencia de <em>creer en el ser humano</em> para hacer factible, aunque sea progresivamente, la virtud y la justicia. Probablemente, en esta &#233;poca <em>posthumana</em>, la de la <em>muerte del hombre</em> como sujeto abstracto tal y como planteara <strong>Foucault</strong>, ya no se pueden emplear categor&#237;as simples para clasificarlo, como clases homog&#233;neas, etnias puras o ideolog&#237;as monol&#237;ticas. Quiz&#225; ya s&#243;lo cabe hablar de individuos, de sus trayectorias particulares, y del entramado que forma cada uno con su circunstancia. Pero es posible apelar a la complejidad de la naturaleza humana que compartimos como especie y a los universales culturales que repetimos por todo el globo al mismo tiempo que reclamar un respeto por el milagro irrepetible de cada individuo para tratar de buscar caminos mejores de convivencia.</p><p>La ciencia del comportamiento humano tendr&#225; que seguir alumbr&#225;ndonos fragmentariamente sobre nuestra naturaleza, pero seguiremos presos de la inevitable simplificaci&#243;n ideol&#243;gica. Porque en el d&#237;a a d&#237;a, para intentar saber a qu&#233; atenernos con las personas que se cruzan con nosotros, no parece que baste con afinar nuestra intuici&#243;n psicol&#243;gica, nuestro prejuicio o nuestra primera impresi&#243;n; no basta con llegar le&#237;dos sobre los m&#250;ltiples an&#225;lisis estad&#237;sticos acerca de la tendencia de los individuos a la corrupci&#243;n, a la delincuencia, a la mentira, al ego&#237;smo, a la hipocres&#237;a,&#8230; ni tampoco a los del altruismo espont&#225;neo, la colaboraci&#243;n ciudadana, el activismo social, las acciones filantr&#243;picas m&#225;s all&#225; del reconocimiento o el estatus, la solidaridad an&#243;nima de las redes de caridad, el sistema sanitario de trasplantes, la responsabilidad fiscal,&#8230;</p><p>Para entender y responder ante el comportamiento humano, ciertamente, no podemos dejar de lado los an&#225;lisis sobre las condiciones materiales del entorno expresado bajo innumerables variables en forma de presi&#243;n social, condicionamiento psicol&#243;gico, coerci&#243;n del Estado, exclusi&#243;n social, desestructuraci&#243;n familiar, tradicionalismo religioso, marginaci&#243;n, crisis de valores sociales, pobreza, analfabetismo,&#8230; Sin embargo, de nuevo, en el d&#237;a a d&#237;a, de toda esta abigarrada confecci&#243;n de estudios, en la mayor&#237;a de los casos, dif&#237;cilmente podremos obtener algo m&#225;s que ruido. Y es necesario responder cuando nos hallamos cara a cara. Cuando el pr&#243;jimo sale al encuentro. En clase, en la oficina, en la calle.</p><p>Por eso, quiz&#225; la &#250;nica antropolog&#237;a filos&#243;fica que hoy nos cabe constituya m&#225;s bien una <em>apuesta moral</em>, recordando la de <strong>Pascal</strong>, una apuesta constructiva que inspire nuestra opci&#243;n pol&#237;tica, en lugar de un sesudo an&#225;lisis concluyente o una especulaci&#243;n metaf&#237;sica alejada de los hombres de carne y hueso. As&#237; creo que puede entenderse este texto desde la clave de que, si es acaso posible, la construcci&#243;n de la virtud y la justicia pasa por <em>creer en las personas</em>. Aunque nos traicionen. No para negar la realidad, ni los datos. Pues no se trata tanto de afirmar que las personas son naturalmente y en su mayor&#237;a buenas, negando las evidencias, y justificando nuestra mera creencia. Sino que se trata de creerlo as&#237; <em>para que lo sean</em>, para estimular que lo acaben siendo. M&#225;s all&#225; de ingenuidades <em>buenistas</em>, de relatos edulcorados que ignoran la cruda realidad, se trata de confiar en el fondo en las personas porque cualquier alternativa convierte al mundo en un infierno. Se trata de un postulado a priori que busca su autocumplimiento.</p><p>Y esta creencia, adem&#225;s, se ve reforzada por nuestra querencia a que nuestra vida pueda <em>encontrar un sentido</em>. Porque, por lo que parece, en la inmensa mayor&#237;a de los casos, s&#243;lo <em>a trav&#233;s</em> de las personas somos capaces de construir o descubrir formas de sentido a este mundo, cuyo horror y cuyo silencio nos abofetea hasta el absurdo, como apuntara <strong>Camus</strong>. Quiz&#225; porque, a veces, lo que simplemente nos permite seguir nadando no es la convicci&#243;n de que todo tiene un sentido, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/nietzsche-y-las-ratas">sino la memoria de que, en alg&#250;n momento, alguien nos sac&#243; del agua</a>. M&#225;s all&#225; del conocimiento posible que la ciencia pueda aportarnos, la urgencia de vivir y hacernos una vida, ese quehacer que llama cada segundo a nuestra puerta, sigue forz&#225;ndonos a encarar un misterio sempiterno, inexorable y frente al que las respuestas de esta ciencia nos siguen resultando insuficientes. Las personas son el tabl&#243;n al que aferrarnos en el naufragio.</p><p>Ahora, desde esa &#243;ptica, vamos a los versos de la canci&#243;n. Con la melod&#237;a de fondo.</p><h2>Desmigando la canci&#243;n</h2><div id="youtube2-EIvmWTMIp3w" class="youtube-wrap" data-attrs="{&quot;videoId&quot;:&quot;EIvmWTMIp3w&quot;,&quot;startTime&quot;:null,&quot;endTime&quot;:null}" data-component-name="Youtube2ToDOM"><div class="youtube-inner"><iframe src="https://www.youtube-nocookie.com/embed/EIvmWTMIp3w?rel=0&amp;autoplay=0&amp;showinfo=0&amp;enablejsapi=0" frameborder="0" loading="lazy" gesture="media" allow="autoplay; fullscreen" allowautoplay="true" allowfullscreen="true" width="728" height="409"></iframe></div></div><p>La canci&#243;n tiene un tempo lento, una armon&#237;a sencilla y repetitiva que contextualiza el tono de introspecci&#243;n reflexiva. Adem&#225;s, la percusi&#243;n juega al contratiempo, que bien puede servir para ambientar el tono deliberativo y perplejo. Finalmente, el acompa&#241;amiento m&#237;nimo de la guitarra sit&#250;a la voz en primer plano. Parece como si la melod&#237;a favoreciera una locuci&#243;n casi hablada, sin grandes alardes, reforzando la sensaci&#243;n de gravedad, sobriedad y reflexi&#243;n.</p><p>Y ah&#237; va la letra, que comienza anunciando el desconsuelo, la desaz&#243;n que provocar&#237;a la ausencia de ciertas creencias que se desglosan a lo largo de las estrofas y cuya consecuencia se relata en el estribillo. Creencias que apuntan al coraz&#243;n de esa apuesta central por el credo en las personas.</p><p>Comienza as&#237;:</p><div class="pullquote"><p><strong>Si no creyera en la locura</strong><br><strong>de la garganta del sinsonte,</strong><br><strong>si no creyera que en el monte</strong><br><strong>se esconde el trino y la pavura&#8230;</strong></p></div><p>El sinsonte es una peque&#241;a ave americana, muy conocida por su extraordinaria capacidad de imitaci&#243;n. Puede reproducir cantos de otras aves, sonidos del entorno e incluso ruidos artificiales, encaden&#225;ndolos en secuencias largas y complejas, y aparece con frecuencia en la literatura y la m&#250;sica como s&#237;mbolo de voz, memoria y resistencia. Los versos as&#237; plantean que &#8220;<em>si no creyera en la locura</em>&#8221; que suscita la belleza misteriosa del canto del &#8220;<em>sinsonte</em>&#8221;, capaz de sorprender por su plasticidad como lo hacen las personas, terriblemente impredecibles a nivel individual a pesar de todas nuestras predicciones estad&#237;sticas sobre su comportamiento en grandes masas&#8230;</p><p>Si no creyera, adem&#225;s, en la potencialidad de los arcanos de la naturaleza que se anuncia en el &#8220;<em>trino</em>&#8221; y en el &#8220;<em>monte</em>&#8221;, y que estremecen a la vez que atraen, y nos invitan a creer en lo posible, tambi&#233;n de la naturaleza humana&#8230; Si no creyera adem&#225;s que en esa naturaleza humana se halla tambi&#233;n el esencial factor del miedo, de la &#8220;<em>pavura</em>&#8221;, para dar raz&#243;n capital no ya del comportamiento m&#225;s violento, sino de la profunda contingencia, dependencia, precariedad, angustia y soledad que alguna vez experimentamos en la vida, y de la necesidad de los otros que tenemos&#8230;</p><div class="pullquote"><p><strong>Si no creyera en la balanza,</strong><br><strong>en la raz&#243;n del equilibrio,</strong><br><strong>si no creyera en el delirio</strong><br><strong>si no creyera en la esperanza&#8230;</strong></p><p><strong>Si no creyera en lo que agencio,</strong><br><strong>si no creyera en mi camino,</strong><br><strong>si no creyera en mi sonido,</strong><br><strong>si no creyera en mi silencio&#8230;</strong></p></div><p>&#8220;<em>Si no creyera en la balanza, en la raz&#243;n del equilibrio&#8230;</em>&#8221;, esto es, en la pasi&#243;n por la justicia, por la mesura, por la moderaci&#243;n amable, por la equidad&#8230; si no creyera que la mayor&#237;a de las personas abraza esa moderaci&#243;n m&#225;s all&#225; de las estridencias polarizadas por los algoritmos, de las pancartas propagand&#237;sticas y de los esl&#243;ganes pol&#237;ticos,&#8230; Si no creyera en las posibilidades de ese &#8220;<em>delirio</em>&#8221; que es mantener, contra todo hecho, la &#8220;<em>esperanza</em>&#8221;, esa que se sobrepone a toda traici&#243;n y decepci&#243;n, y persevera en la confianza en las personas&#8230;</p><p>Si no creyera en mi propia capacidad de agencia, en lo que &#8220;<em>agencio</em>&#8221;, porque <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/somos-libres-mientras-creamos-serlo">s&#243;lo somos libres cuando creemos serlo</a>; si no creyera en que est&#225; en mi mano encarnar en mi proyecto de vida &#8211; en mi &#8220;<em>camino</em>&#8221;, en cada uno de mis propios &#8220;<em>sonidos</em>&#8221; y en cada uno de mis &#8220;<em>silencios</em>&#8221; &#8211; esa opci&#243;n por creer en los dem&#225;s&#8230;</p><div class="pullquote"><p><strong>Si no creyera en lo m&#225;s duro,</strong><br><strong>si no creyera en el deseo,</strong><br><strong>si no creyera en lo que creo,</strong><br><strong>si no creyera en algo puro&#8230;</strong></p></div><p>Si no mantuviera la fe en aquello que resulta m&#225;s dif&#237;cil de creer, en &#8220;<em>lo m&#225;s duro&#8221;</em>; si no creyera en la capacidad de la voluntad creativa, en el futuro posible que se dibuja desde el &#8220;<em>deseo</em>&#8221;; si no creyera en que, a pesar de las contradicciones y fracasos de la historia de las personas, resiste desde alg&#250;n tipo de trascendencia <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/aspirar-a-lo-inalcanzable">&#8220;</a><em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/aspirar-a-lo-inalcanzable">algo puro</a></em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/aspirar-a-lo-inalcanzable">&#8221; en ellas que nos invita a ser mejores</a>&#8230;</p><div class="pullquote"><p><strong>Si no creyera en cada herida,</strong><br><strong>si no creyera en la que ronde,</strong><br><strong>si no creyera en lo que esconde</strong><br><strong>hacerse hermano de la vida&#8230;</strong></p></div><p>Si no admitiera que &#8220;<em>cada herida</em>&#8221; que la vida nos asesta nos <em>disculpa</em> aunque no nos <em>exculpe</em> de nuestros errores, y que son esas heridas las que nos llaman a entregarnos dando sentido a nuestra vida&#8230; Si no admitiera ni siquiera que aquella <em>definitiva herida </em>que siempre nos &#8220;<em>ronda</em>&#8221;, que es la muerte, que siempre atenta contra todo sentido y a la que estamos necesariamente avocados (<em>Sein-zum-Tode </em>al decir de <strong>Heidegger</strong>) relativiza todo fracaso y todo acierto humano y debe inspirarnos la compasi&#243;n con cada hombre y cada mujer que se cruza en nuestro camino&#8230;</p><p>Si no creyera en el misterio insondable que es cada persona, hermanada con nosotros en las heridas y en esta soledad de enfrentarse a este mundo inexplicable, maravilloso y tantas veces absurdo y doloroso&#8230; Si no creyera en el fecundo secreto de abrazar la condici&#243;n humana y sus miserias y construir desde ah&#237; fraternidad, es decir, si no creyera &#8220;<em>en lo que esconde hacerse hermano de la vida</em>&#8221;&#8230;</p><div class="pullquote"><p><strong>Si no creyera en quien me escucha,</strong><br><strong>si no creyera en lo que duele,</strong><br><strong>si no creyera en lo que quede,</strong><br><strong>si no creyera en lo que lucha.</strong></p></div><p>Si no creyera, en definitiva, en la posible comuni&#243;n con mi interlocutor, por m&#225;s dif&#237;cil y fr&#225;gil que sea la comunicaci&#243;n humana, a trav&#233;s de esa palabra compartida como &#250;nica v&#237;a que nos saca de ese soliloquio nuestro que suele engordarse hasta estallar en violencia&#8230; Si no creyera en &#250;ltima instancia en la buena fe de &#8220;<em>quien me escucha</em>&#8221;, sea quien sea&#8230; Si no creyera en el poder que &#8220;<em>lo que duele</em>&#8221; puede tener, no s&#243;lo para espolearnos a la agresi&#243;n mutua sino para hermanarnos transversalmente, porque como apuntaba <strong>Schopenhauer</strong> es esa compasi&#243;n la que nos aleja del odio y nos acerca<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-4" href="#footnote-4" target="_self">4</a>&#8230; Si no creyera en que a pesar de la contingencia y el acabamiento de todo proyecto humano siempre heredamos &#8220;<em>lo que quede</em>&#8221; como semilla de futuro&#8230; Si no creyera en la rebeld&#237;a ante el sinsentido, la injusticia y el mal que se hace &#8220;<em>lucha</em>&#8221;&#8230;</p><p>Entonces, dice el estribillo:</p><div class="pullquote"><p><strong>Qu&#233; cosa fuera,</strong><br><strong>qu&#233; cosa fuera la maza sin cantera.</strong><br><strong>Un amasijo hecho de cuerdas y tendones,</strong><br><strong>un revoltijo de carne con madera,</strong><br><strong>un instrumento sin mejores resplandores</strong><br><strong>que lucecitas montadas para escena.</strong><br><strong>Qu&#233; cosa fuera, coraz&#243;n, qu&#233; cosa fuera,</strong><br><strong>qu&#233; cosa fuera la maza sin cantera.</strong><br><strong>Un testaferro del traidor de los aplausos,</strong><br><strong>un servidor de pasado en copa nueva.</strong><br><strong>Qu&#233; cosa fuera, coraz&#243;n, qu&#233; cosa fuera</strong><br><strong>qu&#233; cosa fuera la maza sin cantera.</strong><br><strong>Un eternizador de dioses del ocaso,</strong><br><strong>j&#250;bilo hervido con trapo y lentejuela.</strong><br><strong>Qu&#233; cosa fuera, coraz&#243;n, qu&#233; cosa fuera</strong><br><strong>qu&#233; cosa fuera la maza sin cantera.</strong><br><strong>Qu&#233; cosa fuera, coraz&#243;n, qu&#233; cosa fuera</strong><br><strong>qu&#233; cosa fuera la maza sin cantera.</strong></p></div><p>Entonces, amor m&#237;o, &#8220;<em>coraz&#243;n</em>&#8221;, qu&#233; ser&#237;a esta &#8220;<em>maza sin cantera</em>&#8221;, qu&#233; ser&#237;a de este ser vivo que se empe&#241;a en extraer sentido de la realidad, como el trovador obtiene <em>cantos</em> puliendo sus letras y sus melod&#237;as. Sin esa cantera que son las personas, el p&#250;blico del cantautor, nuestro pr&#243;jimo por extensi&#243;n, el mundo como realidad transformable, qu&#233; ser&#237;a de esta maza. Ser&#237;a un mero subproducto evolutivo, un error de la naturaleza, un animal enfermo y absurdo. Determinado irremisiblemente por su circunstancia y constre&#241;ido sin capacidad para, con su <em>praxis, </em>extraer el futuro esperanzado a partir del potencial de la realidad.</p><p>Ser&#237;a as&#237; un simple &#8220;<em>amasijo hecho de cuerdas y tendones, un revoltijo de carne con madera&#8221;</em>: En el caso literal del cantautor, ser&#237;a un mero l&#237;o de manos &#8211; &#8220;<em>tendones</em>&#8221; y &#8220;<em>carne</em>&#8221; &#8211; y su guitarra &#8211; &#8220;<em>cuerdas</em>&#8221; y &#8220;<em>madera</em>&#8221;. Pero, m&#225;s all&#225;, ser&#237;a un mero agregado de cadenas org&#225;nicas perfiladas por el azar de la selecci&#243;n natural en el rinc&#243;n de un universo indiferente y absurdo, y que ha consentido <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/puede-encontrarse-un-sentido-a-la">hacer de su historia una simple carnicer&#237;a</a>, como la defin&#237;a incluso el optimista <strong>Hegel</strong>. </p><p>En ese caso, si no creyera, ser&#237;a una persona que vivir&#237;a en la periferia de mi ser, como<em> &#8220;un instrumento sin mejores resplandores que lucecitas montadas para escena&#8221;,</em> es decir: no s&#243;lo una simple guitarra aporreada en un escenario ocasional, sino un mero pe&#243;n en la partida de las grandes fuerzas, que sucumbe al postureo de las luces que le deslumbran sin producir mejores resplandores. Ser&#237;a un simple &#8220;<em>testaferro</em>&#8221;, un trasunto, una mera apariencia que simular&#237;a independencia frente a los &#8220;<em>aplausos</em>&#8221;, y que sin embargo, los traicionar&#237;a entre bastidores, persigui&#233;ndolos como el hambre y sobreviviendo por ellos. Adicto al reconocimiento &#8211; en aplausos o en <em>likes</em> &#8211; desde un coraz&#243;n vac&#237;o.</p><p>A falta de toda fe, ser&#237;a un &#8220;<em>servidor de pasado en copa nueva</em>&#8221;, un simple animal que tropieza mil veces en la misma piedra, dogm&#225;tico y ciego, perpetuador de prejuicios, incapaz de atisbar progreso alguno, alternativa posible, disidencia latente, alteridad fecunda&#8230; Si no creyera en el potencial de las personas, ser&#237;a un mero agente que sirve el pasado en odres del presente<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-5" href="#footnote-5" target="_self">5</a>. Ser&#237;a un &#8220;<em>eternizador de dioses del ocaso</em>&#8221;, &#237;dolos ya vencidos y caducos, legitimadores de todo <em>statu quo</em>. Y que en estos d&#237;as se vuelven atractivos, porque el pasado reaccionario es er&#243;tico, nos atrae con el relato de un para&#237;so perdido al que nos gustar&#237;a regresar. Si no creyera, ser&#237;a entonces un simple esc&#225;ndalo a borbotones de miserias y apariencias &#8211; mis &#8220;<em>trapos</em>&#8221; &#8211; y de vanas pretensiones &#8211; mi &#8220;<em>lentejuela</em>&#8221;. Desde los simulacros de <strong>Baudrillard</strong> hasta las formas del postureo est&#233;tico y moral de las redes.</p><p>Qu&#233; ser&#237;a, al fin, esta maza con la que tratamos de extraer sentido de la realidad, sin esa cantera que son las personas, que nos comparten sus cantos, sus relatos, sus historias, sus experiencias, sus vidas, como forma de inspiraci&#243;n, de compa&#241;&#237;a, de referencia, de ejemplo. En ellas reside la <em>ejemplaridad</em> de <strong>Gom&#225;</strong>, ese mecanismo que describe que en el fondo actuamos moralmente m&#225;s por imitaci&#243;n que por mandato, y que nos invita a vivir de tal modo que nuestra conducta pueda ser razonablemente imitada. Y qu&#233; mejor ejemplo que dar a nuestros hijos para habitar un mundo mejor que hacer expl&#237;cita esta apuesta por las personas.</p><div><hr></div><p>Devuelvo los versos al p&#250;blico. Tras desmenuzarlos al o&#237;do tantas veces, ya no puedo evitar que me acompa&#241;e esta lectura subterr&#225;nea a la que la filosof&#237;a siempre asiste cada vez que vuelvo a escuchar la canci&#243;n. Al pasarla por un filtro personal, como hacemos todos con la m&#250;sica que saboreamos y apreciamos, la dotamos de significados ajenos, y nos brinda a cambio emociones distintas y vibrantes. Y a las canciones de Silvio, casi siempre, se le pueden extraer miles. Ahora la apuesta es vuestra, os escucho.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>M&#233;jico, Argentina, Colombia entre los que m&#225;s y, por supuesto, algunos desde Cuba.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>Esta tesis conecta con la necesidad de domar el ego&#237;smo natural humano para poder habitar en sociedad, legitimando gobiernos absolutistas, que ceden el poder al <em>Leviat&#225;n</em> del Estado, tal y como lo caracterizaba Hobbes, para evitar la guerra permanente entre los hombres. Con el triunfo de las democracias liberales, esta tesis sigue, sin embargo, trufando enormemente las posiciones m&#225;s conservadoras, reaccionarias, <em>tribales</em>, que priman la seguridad, la tradici&#243;n y la conservaci&#243;n del <em>statu quo, </em>recelosas del extra&#241;o, de la multiculturalidad y miedosas ante las propuestas m&#225;s abiertas a la par que disolutivas. Pero tambi&#233;n de las liberales, que entienden que la mejor forma de equilibrar el ego&#237;smo natural humano es permiti&#233;ndole operar en un contexto de libre mercado que se autorregule.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>Opuesta a Hobbes, esta posici&#243;n legitim&#243; inicialmente al liberalismo y a los movimientos progresistas m&#225;s confiados en la bondad colectiva de la naturaleza humana. Una l&#237;nea evidente se tiende desde Rousseau pasando por Marx hasta alcanzar formas de ingenuidad totalitaria.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-4" href="#footnote-anchor-4" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">4</a><div class="footnote-content"><p>Schopenhauer dejaba escrito en su &#250;ltimo libro <em>Parerga y paralip&#243;mena</em>, volumen 2:</p><blockquote><p>&#8220;<em>Quiero proponer la siguiente regla: con cada ser humano con el que entres en contacto, no hagas una valoraci&#243;n objetiva de &#233;l seg&#250;n su valor y su dignidad; es decir, no tomes en consideraci&#243;n la bajeza de su voluntad ni la limitaci&#243;n de su entendimiento ni lo equivocado de sus ideas, porque lo primero podr&#237;a f&#225;cilmente despertar odio y lo segundo desprecio hacia &#233;l. Mira &#250;nicamente su sufrimiento, su necesidad, su angustia, su dolor; entonces siempre sentir&#225;s parentesco con &#233;l, te pondr&#225;s en su lugar y, en vez de odio o desprecio, experimentar&#225;s esa compasi&#243;n que es la &#250;nica que merece el nombre de &#225;gape y a la que nos exhortan los Evangelios. Para impedir que surjan el odio y el desprecio contra &#233;l, en verdad no es la b&#250;squeda de la &#8220;dignidad&#8221; del hombre, sino, muy al contrario, &#250;nicamente la compasi&#243;n lo que constituye la actitud adecuada.</em>&#8221;</p></blockquote></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-5" href="#footnote-anchor-5" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">5</a><div class="footnote-content"><p>Aqu&#237; Silvio parece jugar al contraste con la par&#225;bola evang&#233;lica del vino nuevo en odres nuevos, que aparece en los evangelios sin&#243;pticos, por ejemplo en el Evangelio de Mateo (9,17): &#8220;<em>No se echa vino nuevo en odres viejos, porque los odres se rompen, el vino se derrama y los odres se pierden; a vino nuevo, odres nuevos.</em>&#8221; La fase era reivindicada en la tradici&#243;n cristiana ante la novedad de la Buena Noticia que Jes&#250;s tra&#237;a y que requer&#237;a una disposici&#243;n nueva para aceptarla. La frase de Silvio parece demonizar una s&#237;ntesis de servir lo viejo en odres <em>nuevos</em>, el fracaso asegurado de presentar como nuevo lo que en el pasado no funcion&#243; &#8211; achacable hoy a las viejas glorias del nacionalismo y acaso a los propios ideales revolucionarios. Pero en el fondo parece sintetizar esa tensi&#243;n dial&#233;ctica que nos obliga a discriminar con prudencia <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/platanos-y-vallas">las tradiciones que merecen ser conservadas y las innovaciones a las que debemos ceder el paso</a>.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Aspirar a lo inalcanzable]]></title><description><![CDATA[Inspiraci&#243;n en Substack para escribir sobre poliedros y esferas, epist&#233;micos y morales]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/aspirar-a-lo-inalcanzable</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/aspirar-a-lo-inalcanzable</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 29 Nov 2025 08:02:13 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>El mundo no cabe en una hoja. Ni de pergamino ni de Excel. Pero sin un mapa, vamos ciegos. A tientas, desnortados. Sin embargo, no podemos contentarnos con ning&#250;n mapa. Porque ninguno de los nuestros ha conseguido cartografiar sin error, por m&#225;s que lo hayamos intentado desde hace siglos. Hemos tratado de trazar con precisi&#243;n de cirujano, y aun as&#237; siempre dejamos costuras. Cada l&#237;nea que enderezamos deforma otra algo m&#225;s lejos. Y esto sucede en la cartograf&#237;a pero tambi&#233;n en la l&#243;gica, en las matem&#225;ticas, en las redes distribuidas, en los algoritmos, en la econom&#237;a. El mundo parece tenazmente complejo y escurridizo, desde los electrones inaprensibles, pasando por nuestra fisiolog&#237;a tensionada hasta los ecosistemas masivos. Y, por tanto, nuestras aproximaciones constantemente hallan apor&#237;as, contradicciones, especialmente cuando se enfrentan a terrenos resbaladizos como el de la moral. Por lo que social y pol&#237;ticamente la pluralidad parece obligada.</p><p>No obstante, la intuici&#243;n hacia la totalidad, la aspiraci&#243;n por alcanzar la verdad completa y precisa, por hacer lo que est&#225; <em>bien</em>, no s&#243;lo es tentadora sino tambi&#233;n <em>irrenunciable</em>. Es el motor que nos mueve en cada aproximaci&#243;n concreta que edificamos. Aunque sea como horizonte para inspirar la mejora posible, para fijar una m&#233;trica de objetividad plausible. Y en su b&#250;squeda seguimos repitiendo el mismo gesto, aunque lo hagamos con nombres diversos: modelo, teor&#237;a, ecuaci&#243;n, ideolog&#237;a, moral... Cada uno promete domar el exceso, contener lo real en su forma. Pero seguimos comprobando, como Gauss, que toda esfera se desfigura al romperse en el plano. Que la l&#243;gica, como G&#246;del, se nos rasga en cuanto la estiramos en distintas dimensiones. Que la justicia, como Arrow, se rompe cuando todos quieren tener raz&#243;n. Por eso es peligroso creer tener la clave para alcanzar esa totalidad. La historia de la inteligencia humana podr&#237;a contarse como la de esas distorsiones irrenunciables: proyecciones tan necesarias como falsas, invenciones que nos orientan hasta que nos desv&#237;an.</p><p>Un buen elenco de compa&#241;eros de Substack me ha suscitado las reflexiones de hoy. Todo comenz&#243; con las proyecciones cartogr&#225;ficas siempre imperfectas de <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Miguel Garc&#237;a &#193;lvarez&quot;,&quot;id&quot;:131355502,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/cc69766f-4d9e-4cbb-8e98-6f5aaaa3bdab_737x738.png&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;86753e95-1ae0-45ca-91d1-e4dffbea6e07&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span>. Y con la cr&#237;tica impenitente y reiterada de <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Pablo Malo&quot;,&quot;id&quot;:5997795,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/e8b2551d-5268-4824-aee6-005f0609a7c7_144x144.png&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;6dc67454-14b8-4145-be7e-d78882dc60c2&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> al realismo moral. Y con las aproximaciones siempre ricas al conocimiento fragmentario pero viable que se abre entre nuestros grandes autoenga&#241;os de <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Sergio Parra&quot;,&quot;id&quot;:98265467,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F825d5b98-ccbc-413f-8767-63f3dabf435e_1024x1022.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;5cfb5a6b-d2ee-4032-a007-65baf263b265&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span>. Y fue finalmente una expresi&#243;n sint&#233;tica y bella a las que suele tenernos acostumbrados <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Cuca Casado&quot;,&quot;id&quot;:83113706,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63fd010a-0dae-441a-9415-8dd737f5d038_1024x768.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;3c3278ed-544d-49d7-93c0-d322fbac759a&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> la que redonde&#243; la idea. A ellos les dedico la publicaci&#243;n de hoy, exactamente en el segundo aniversario de esta newsletter, aunque de antemano me disculpo por su extensi&#243;n. La inspiraci&#243;n de sus lecturas se me ha ido inevitablemente de las manos.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png" width="456" height="484.8131868131868" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1548,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:456,&quot;bytes&quot;:4848717,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/177614865?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!s7NO!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31fa688-b447-482f-852a-9ca3f96eb40d_1649x1753.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>La intuici&#243;n que me ha coagulado es, b&#225;sicamente, la de una met&#225;fora quiz&#225; no muy original pero que creo que ilumina esa herida tan humana que se abre en un ancho territorio: el de la filosof&#237;a, la ciencia, la &#233;tica y la pol&#237;tica. En ellos se replica una din&#225;mica que intenta converger a base de aproximaciones fragmentarias e incompatibles, pero llamadas a entenderse. El s&#237;mil transversal es el de la construcci&#243;n colectiva de un poliedro irregular, la verdad plausible, el bien factible, lleno de caras que hablan lenguajes inconmensurables y en ocasiones contradictorios. Pero que aspira asint&#243;ticamente a aproximarse a una esfera perfecta, inalcanzable. Cualquier construcci&#243;n intermedia ser&#225; impura, irregular, pero habr&#225; de tener a la pureza en el horizonte y a la prudencia en la retaguardia. Cualquier ingenuo cree haber captado la totalidad con su sistema. Cualquiera que reflexione un poco m&#225;s admite que toda verdad alcanzable es compleja, parcial, compuesta, facetada, inc&#243;moda como una piedra bajo la lengua. Pero no puede rendirse al escepticismo relativista. Es humano seguir aspirando de forma irrenunciable a ese horizonte esf&#233;rico<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>, una suerte de <em>realismo trascendental</em>.</p><h3><strong>El mapa imposible</strong></h3><p>Todo mapa es una derrota elegante. El pasado verano <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Miguel Garc&#237;a &#193;lvarez&quot;,&quot;id&quot;:131355502,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/cc69766f-4d9e-4cbb-8e98-6f5aaaa3bdab_737x738.png&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;957f4a2a-022f-41d9-ae7f-99ec02b71c7f&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> nos explicaba <a href="https://newsletter.mapasmilhaud.com/p/el-mapa-correcto">en un brillante art&#237;culo</a> que <em>el mapa correcto no existe</em>. El cart&#243;grafo sabe que la esfera no se deja aplanar sin dolor. Su curvatura se resiste como un animal ind&#243;mito a la c&#225;rcel de la geometr&#237;a. En ese art&#237;culo, Miguel nos hablaba de Johann Heinrich Lambert, aquel pionero que estudi&#243; las proyecciones cartogr&#225;ficas a fondo y demostr&#243; que una proyecci&#243;n no puede ser simult&#225;neamente <em>conforme</em> y <em>equivalente</em>. El mismo a&#241;o en que fallec&#237;a Lambert nac&#237;a precisamente uno de los mayores genios de las matem&#225;ticas, Carl Friedrich Gauss quien, entre otros muchos logros, formaliz&#243; la imposibilidad de la proyecci&#243;n de una esfera en un plano<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a>.</p><p>Toda proyecci&#243;n cartogr&#225;fica debe ser, por tanto, una confesi&#243;n matem&#225;tica de humildad. Mercator, en el siglo XVI, ya hab&#237;a optado por salvar los &#225;ngulos, eligiendo conservar la conformidad en su archiconocida proyecci&#243;n para que los rumbos de navegaci&#243;n se mantuvieran constantes. Su decisi&#243;n facilitaba la trazabilidad de rutas mar&#237;timas con la br&#250;jula, aunque deformaba las masas continentales, ampliando las regiones polares y comprimiendo las ecuatoriales. Como bien cuenta Miguel, Gall y despu&#233;s de forma oportunista Peters optaron m&#225;s tarde por contrariar a Mercator y tratar de preservar las &#225;reas, sacrificando la forma de los continentes. Despu&#233;s llegaron muchas otras proyecciones, con la intuici&#243;n de que cuantas m&#225;s caras contuviera el poliedro a desplegar sobre un plano, menos distorsi&#243;n introducir&#237;an. R. Buckminster Fuller por ejemplo lo propuso en su mapa <em>Dymaxion</em> basado en un <em>cuboctaedro</em> del que tambi&#233;n nos hablaba Miguel:</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg" width="639" height="396.74175824175825" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:904,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:639,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VlDG!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F352f6afb-83fb-43c1-9efb-142254236482_2560x1590.jpeg 1456w" sizes="100vw"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"><a href="https://mapasmilhaud.com/mapas-antiguos/el-mapa-dymaxion-1954/">Fuente</a></figcaption></figure></div><p>Todas estas proyecciones mutilan en alg&#250;n sentido la esfera. Ninguna de ellas es totalmente verdadera, pero tampoco totalmente falsa: todas nos aproximan algo de la verdad de la geograf&#237;a. Pero su prioridad es siempre incompatible con otras. Si asumimos que la Tierra es esf&#233;rica, todas tratan de serle lo m&#225;s fieles posibles en alg&#250;n conjunto de dimensiones, pero se hallan condenadas a traicionar otro buen pu&#241;ado.</p><p>A partir de este s&#237;mil, es intuitivo pensar que en la filosof&#237;a y en la ciencia ocurre algo semejante: toda representaci&#243;n del mundo aplana una curvatura que no se deja domesticar. Los modelos f&#237;sicos, los sistemas morales, las teor&#237;as econ&#243;micas o las met&#225;foras pol&#237;ticas son proyecciones. Cada una prioriza y preserva algo: coherencia, belleza, aplicabilidad, prestigio, sentido. Y cada una, inevitablemente, deforma lo dem&#225;s. El mundo esf&#233;rico de los fen&#243;menos &#8212;complejo, continuo, ca&#243;tico&#8212; trata de traducirse en superficies legibles: conceptos, ecuaciones, axiomas, narrativas, lenguajes. Pero esa trasposici&#243;n siempre distorsiona. Esa <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/lecturas-de-babel">traducci&#243;n siempre </a><em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/lecturas-de-babel">traiciona</a></em>.</p><p>Para estimar la distorsi&#243;n cartogr&#225;fica, el franc&#233;s Nicolas Auguste Tissot invent&#243; en el siglo XIX un modo de visualizar esa p&#233;rdida: coloc&#243; peque&#241;os c&#237;rculos sobre el globo y vio c&#243;mo se transformaban en elipses al proyectarse. Naci&#243; as&#237; la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Indicatriz_de_Tissot">indicatriz de Tissot</a>, una especie de huella digital de la mentira cartogr&#225;fica. Los mapas del conocimiento y de la moral tambi&#233;n podr&#237;an llevar su etiqueta de distorsi&#243;n: mostrar qu&#233; agrandan y qu&#233; encogen. Pero para eso har&#237;a falta que existiera una referencia como la de la esfera. Por eso, ante la dificultad de perge&#241;ar semejante m&#233;trica, solemos vivir pensando que nuestros planos son razonablemente fieles, que se corresponden y describen la realidad. Es el <em>realismo ingenuo</em> m&#225;s com&#250;n. Nos tranquiliza creer que el mapa coincide con el territorio. Pero, como advirti&#243; Borges, un mapa a escala uno ser&#237;a in&#250;til, redundante. Por eso nuestras proyecciones siempre reduccionistas son necesariamente limitadas, para hacernos digerible la realidad. Por eso, cuando por fin logramos levantar un poco la mirada de <em>nuestra</em> verdad, como quisiera Machado<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>, de nuestra parcelita plana, la verdad posible que oteamos se nos manifiesta plural y poli&#233;drica.</p><p>La cuesti&#243;n que aflora entonces es que si el mapa correcto no existe, si la visi&#243;n completa <em>ad divinis</em><a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-4" href="#footnote-4" target="_self">4</a> de la que hablara Leibniz nos est&#225; vedada, y estamos condenados al perspectivismo de Ortega y Gasset, &#191;a qu&#233; se debe nuestro empe&#241;o en criticar cada aproximaci&#243;n? &#191;es porque <em>tu</em> verdad no se parece a la <em>m&#237;a</em>, y simplemente buscamos imposici&#243;n o territorialidad? &#191;es porque anhelamos que nuestra visi&#243;n prevalezca por inter&#233;s, propio o de nuestra <em>tribu</em>, ya sea m&#225;s o menos conscientemente? &#191;es porque ensayamos constantemente formas de regular y orquestar nuestra cooperaci&#243;n en entornos cambiantes seg&#250;n esos relatos? &#191;O quiz&#225; sea porque el mecanismo persuasivo m&#225;s efectivo para articular esa cooperaci&#243;n es que cada cara, cada proyecci&#243;n, cada propuesta nos resulte razonablemente inteligible, objetiva, <em>verdadera, buena</em>?</p><p>El lenguaje, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ideas-y-palabras">con todas sus limitaciones y condicionantes</a>, hace que las proyecciones puedan compartirse, y dentro de cada plano puedan as&#237; encajarnos racional y emp&#237;ricamente. No son un mecanismo puramente irracional, ret&#243;rico, emocional y relativo a cada tribu; es que gozan de una m&#233;trica reconocible y v&#225;lida bajo ciertos par&#225;metros. Una superficie cuyas reglas nos permiten alcanzar consensos intersubjetivos, una objetividad posible, una coherencia interna que se aproxima a ciertos puntos de la esfera que nos convencen. El problema, acaso, es que como en la cartograf&#237;a hay dimensiones (como el &#225;rea, la forma y la distancia) que son mutuamente incompatibles, que son, en cierto sentido, <em>ortogonales</em>.</p><h3><strong>La incomodidad de una objetividad facetada ortogonalmente</strong></h3><p>Si algo nos ense&#241;a la geometr&#237;a de los mapas es que la objetividad no est&#225; simplemente vedada, sino que caben posibilidades razonables de aproximarse a ella si se fragmenta. Al escepticismo m&#225;s rampl&#243;n cabe un conocimiento posible tal y como la ciencia nos ha ense&#241;ado si renuncia a la totalidad, acotando sus dominios, como caras planas cada vez m&#225;s peque&#241;as y precisas. De hecho, la fragmentaci&#243;n es una asunci&#243;n clave de la ciencia. El ideal renacentista de la unidad del saber &#8212;<em>scientia una</em>&#8212; cedi&#243; ante la especializaci&#243;n. Primando sus criterios de verdad<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-5" href="#footnote-5" target="_self">5</a> ha profundizado mucho m&#225;s y ha dado muchos m&#225;s frutos. Sin embargo, la visi&#243;n del pol&#237;mata, interdisciplinar, advierte que cuantas m&#225;s caras, m&#225;s permeamos la realidad, suavizando las aristas y aproximando cada vez m&#225;s el s&#243;lido a la esfera. La intuici&#243;n t&#233;cnica de Fuller encierra una verdad epistemol&#243;gica: el mundo solo puede representarse si se acepta su discontinuidad para nosotros. Cada cara del poliedro pertenece a una comunidad epist&#233;mica distinta: f&#237;sica, biolog&#237;a, econom&#237;a, teolog&#237;a, ling&#252;&#237;stica, ingenier&#237;a...</p><p>Esta fragmentaci&#243;n progresiva en muchas ocasiones no rechaza por completo, sino que anida. Cuando las teor&#237;as cient&#237;ficas son refutadas (Popper) o entran en contradicci&#243;n, el conocimiento humano avanza fragmentando el poliedro para incorporar caras adicionales. La historia de la f&#237;sica, por ejemplo, es una secuencia de verdades parciales que nunca se anulan del todo. Newton no fue estrictamente refutado por Einstein; fue absorbido como una aproximaci&#243;n v&#225;lida dentro de cierto rango: el de las velocidades despreciables con respecto a la de la luz:</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png" width="340" height="338.29145728643215" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:396,&quot;width&quot;:398,&quot;resizeWidth&quot;:340,&quot;bytes&quot;:14905,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/177614865?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Hbxe!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd289127b-2165-48ef-be66-87470033a0a6_398x396.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Valga como peque&#241;o ejemplo la f&#243;rmula de la fuerza (F) en la f&#237;sica relativista que introduce la distorsi&#243;n de la velocidad de la luz (c). Cuando la velocidad (v) es despreciable con respecto a ella, entonces el denominador es 1 y la fuerza coincide con la expresi&#243;n newtoniana de masa por la variaci&#243;n de la velocidad con respecto al tiempo, es decir, la aceleraci&#243;n (a).</figcaption></figure></div><p>Sin embargo, en la mayor&#237;a de las ocasiones, esa multiplicaci&#243;n fragmentaria para amoldarse a la esfera acaba hallando una condena: la de no poder extenderse m&#225;s, la de solo poder ofrecer cortes parciales del mundo que colisionan. Cada plano te&#243;rico funciona dentro de ciertos l&#237;mites de latitud y longitud cognitivas. Y acaba revelando tarde o temprano sus propias apor&#237;as y contradicciones. As&#237;, por ejemplo, sin salirnos de la misma f&#237;sica, la relatividad y la mec&#225;nica cu&#225;ntica describen realidades aparentemente irreconciliables. Es posible que acaben apareciendo alg&#250;n d&#237;a <em>variables ocultas </em>que las reconcilien de alguna forma<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-6" href="#footnote-6" target="_self">6</a>. Pero de momento s&#243;lo hemos dado con proyecciones terriblemente buenas que son, como el agua y el aceite, inmiscibles.</p><p>Dentro de cada cara plana, podemos maximizar unas m&#233;tricas y encontrar leyes coherentes. Pero reiteradamente palpamos que las magnitudes que conceptualizamos acaban encontrando incompatibilidades. Se cruzan inconmensurables dentro de planos distintos. Y surgen conflictos y provisionales cambios de paradigma<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-7" href="#footnote-7" target="_self">7</a>. La imposibilidad de reconciliaci&#243;n parece empujarnos a asumir que la totalidad probablemente est&#233; vedada, incluso para la f&#237;sica m&#225;s elemental que aspira a esa <em>teor&#237;a del todo</em><a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-8" href="#footnote-8" target="_self">8</a>. Las aristas del poliedro se esclerotizan.</p><p>La filosof&#237;a que sigue aspirando a la totalidad, aunque ya como saber de segundo orden, anda hurgando por ah&#237;, en los intersticios del poliedro, tratando de hallar lenguajes que los sellen. Busca si, bajo sus costuras, existe cierta coherencia elemental que entreteja las caras, en la l&#243;gica y las matem&#225;ticas que les subyacen. Pero ni siquiera en ellas. Pues parece que, m&#225;s que imperfecci&#243;n de nuestra proyecci&#243;n, es la propia realidad esf&#233;rica la que se incomoda ante cualquier conceptualizaci&#243;n y se muestra esquiva. Y los ejemplos se agolpan en l&#243;gica, matem&#225;ticas, ciencias sociales e ingenier&#237;a de sistemas.</p><p>As&#237; sucedi&#243; con las m&#225;s elementales matem&#225;ticas, a las que Kurt G&#246;del clav&#243; una estaca en el coraz&#243;n del formalismo de Hilbert: ning&#250;n sistema matem&#225;tico lo bastante potente puede ser a la vez <em>completo</em> y <em>consistente</em>. Si conseguimos su completitud, perdemos su consistencia. Si logramos su consistencia, se nos hurta que sea completo. Es decir: si encierra toda la verdad, contiene contradicciones; si las evita, deja verdades fuera. El patr&#243;n de la imposibilidad esf&#233;rica se replica en el principio de incertidumbre que formul&#243; Heisenberg seg&#250;n el cual no es posible determinar simult&#225;neamente con precisi&#243;n arbitraria la posici&#243;n y el momento lineal de una part&#237;cula. Esta limitaci&#243;n no se debe a defectos del instrumento, sino a la propia naturaleza del sistema cu&#225;ntico: el acto de medir una magnitud excluye el conocimiento exacto de la otra.</p><p>Los equilibrios que imposibilitan la maximizaci&#243;n simult&#225;nea de dimensiones ortogonales proliferan en la realidad. Hay mil equilibrios biol&#243;gicos, desde los fisiol&#243;gicos m&#225;s elementales hasta los ecol&#243;gicos m&#225;s complejos, que lo ilustran. El cuerpo mantiene su temperatura sacrificando eficiencia, el sistema inmunitario equilibra agresividad y tolerancia para no autodestruirse, los ecosistemas reparten energ&#237;a entre depredadores y presas para no colapsar.</p><p>En la esfera t&#233;cnica bien lo sabemos: las ciencias de la computaci&#243;n, la ingenier&#237;a de sistemas o la optimizaci&#243;n algor&#237;tmica muestran que la realidad tozuda se rebela con las dimensiones con las que tratamos de aprehenderla. As&#237; sucede en redes distribuidas<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-9" href="#footnote-9" target="_self">9</a>, en la optimizaci&#243;n del aprendizaje supervisado<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-10" href="#footnote-10" target="_self">10</a>, o en la propia &#233;tica computacional<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-11" href="#footnote-11" target="_self">11</a>.</p><p>Esta din&#225;mica se revela de forma palmaria en el plano social, donde la complejidad aumenta las dificultades para lograr la cuadratura del c&#237;rculo, ofreciendo &#243;ptimos locales y l&#237;mites infranqueables. As&#237; por ejemplo sucede con la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eficiencia_de_Pareto">eficiencia de Pareto</a>, que muestra que cualquier intento de incrementarla en una dimensi&#243;n &#8212; por ejemplo, la equidad o el bienestar agregado &#8212; exige sacrificar otra. O tambi&#233;n con el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_Arrow">teorema de imposibilidad de Arrow</a> que prueba matem&#225;ticamente que no existe un mecanismo de voto que satisfaga al mismo tiempo las condiciones de racionalidad colectiva, independencia de alternativas irrelevantes, unanimidad y libertad individual: siempre hay una renuncia necesaria en el dise&#241;o de la decisi&#243;n colectiva. Ning&#250;n orden econ&#243;mico, pol&#237;tico ni moral puede maximizarlo todo.</p><p>En esencia, se cumple lo que mi profesor de instrumentaci&#243;n electr&#243;nica, tratando de mejorar la precisi&#243;n, sensibilidad y eficiencia de los circuitos modificando sus elementos, sintetizaba castizamente:</p><div class="pullquote"><p><em>Lo que es bueno para el bazo es malo para el espinazo</em></p></div><p>La moraleja cognitiva que extraemos es que nuestra aproximaci&#243;n, limitada per se o vedada por la realidad, resulta ser siempre una constelaci&#243;n de imposibilidades que dibujan una frontera de variables ortogonales: cada una mide una dimensi&#243;n leg&#237;tima, pero ninguna puede absorber a las dem&#225;s. La realidad parece escurridizamente esf&#233;rica, como una pompa de jab&#243;n inaprensible, dise&#241;ada para castigarnos cuando pretendemos atraparla entre planos. Y cuando queremos mejorar nuestra aproximaci&#243;n, nos encontramos encerrados en ciertos espacios en los que cualquier mejora se efect&#250;a en detrimento de las dem&#225;s.</p><p>Estos l&#237;mites no son defectos del m&#233;todo, sino que su resistencia misma estimula nuevas formas de conocimiento: al indicar de alguna forma que el mundo se curva impidiendo que nuestras categor&#237;as coincidan, estimula la aparici&#243;n de nuevas caras. El conocimiento se vuelve adulto cuando deja de buscar la f&#243;rmula que lo resuelva todo y acepta la coexistencia de tensiones irreductibles que seguir explorando. De hecho, la ortogonalidad no es una derrota; es una topolog&#237;a del sentido. Las variables no son enemigas, sino vectores que construyen un espacio posible. Lo que cambia es nuestra posici&#243;n dentro de &#233;l.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png" width="566" height="566" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1024,&quot;width&quot;:1024,&quot;resizeWidth&quot;:566,&quot;bytes&quot;:1835540,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/177614865?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DrzT!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F14d5f380-000d-470a-877f-ab1dbd850b54_1024x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Sin embargo, la ciencia tiene claro que esta incompatibilidad no nos puede conducir a la renuncia. El af&#225;n de verosimilitud sigue espoleando el avance cient&#237;fico, te&#243;rico y experimental. Es cierto que el poder reduccionista de la f&#237;sica no hace sucumbir a las dem&#225;s ciencias, no s&#243;lo por una cuesti&#243;n pr&#225;ctica o t&#233;cnica (nos resultar&#237;a imposible modelar al nivel f&#237;sico el comportamiento de sistemas sociales complejos) sino porque esa misma f&#237;sica y las matem&#225;ticas en que descansan tienen los pies de barro, llegan heridas de origen. No hay teor&#237;a que domine a todas; solo equilibrios distintos de fidelidad y generalidad, elegancia y exactitud, verificabilidad y poder explicativo. </p><p>Sin embargo, en la esfera social, en la que todo es a&#250;n m&#225;s dif&#237;cil, el relativismo t&#237;picamente postmoderno parece haberse entregado a esa renuncia. Especialmente cuando la ciencia desmonta las intuiciones m&#225;s elementales que lo acompa&#241;an, deshace nociones como la del sujeto y su libertad, y hace que el plano moral parezca flotar en un espacio en el que todo parece valer lo mismo, mero crisol de opciones niveladas. El pluralismo estructural necesario renuncia a seguir tendiendo puentes que rompan si es preciso cada plano. </p><p>Si damos por razonablemente buena esta met&#225;fora geom&#233;trica para el avance del conocimiento, &#191;servir&#237;a para aproximamos a las cuestiones de la moralidad y de la pol&#237;tica? &#191;podr&#237;a servir este s&#237;mil para hibridar el ser y el deber ser? &#191;podr&#237;a contribuir a iluminar, aunque no resuelva, la eterna discusi&#243;n entre quienes predican un <em>realismo moral</em> y quienes predican un <em>relativismo absoluto</em>? &#191;Qu&#233; hay del abismo que se abre entre quienes persiguen de forma temeraria la perfecci&#243;n de la utop&#237;a y quienes renuncian por completo a ella?</p><h3><strong>Del plano epist&#233;mico al &#233;tico</strong></h3><p>Trasladar la met&#225;fora de la esfera y el poliedro de la ciencia a la &#233;tica es temerario, lo admito. En esta nivelaci&#243;n soy bien consciente de que nada tiene que ver el poder epist&#233;mico de la ciencia con el de la moral. Pero no es un salto gratuito. En primer lugar, porque, en cierto modo, este v&#237;nculo reconoce a Bourdieu y a su <em>capitalismo simb&#243;lico, </em>del que tanto ha escrito <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Sergio Parra&quot;,&quot;id&quot;:98265467,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F825d5b98-ccbc-413f-8767-63f3dabf435e_1024x1022.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;dabe715d-1af4-4536-b1e5-76f9264e3fea&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span>: toda afirmaci&#243;n de verdad circula tambi&#233;n como una afirmaci&#243;n de posici&#243;n dentro de un campo. El cient&#237;fico, el artista o el moralista no solo enuncian hechos o valores, sino que se ubican en un espacio de legitimaci&#243;n. La frontera entre creencia epist&#233;mica &#8212; que versa sobre lo que es verdad &#8212; y creencia funcional &#8212; la que nos permite identificarnos y vernos reconocidos dentro de un grupo &#8212; se vuelve as&#237; difusa. Una teor&#237;a f&#237;sica puede operar como emblema de pertenencia institucional tanto como un dogma religioso; una moral igualitaria puede funcionar como descripci&#243;n emp&#237;rica de la cooperaci&#243;n humana tanto como se&#241;al de identidad pol&#237;tica. La informaci&#243;n y el estatus viajan en el mismo canal, como portadora y moduladora en una se&#241;al anal&#243;gica.</p><p>No puede ignorarse que la funci&#243;n de reconocimiento se infiltra en todos los dominios. As&#237; validaci&#243;n y verificaci&#243;n no pueden caminar tan disjuntas. Y entre ellas, en ocasiones, surgen incompatibilidades, equilibrios de Pareto. Por eso, en primer lugar, es pertinente formular esta misma met&#225;fora en el plano &#233;tico y pol&#237;tico, para que hablar de m&#233;tricas de reconocimiento nos permita tambi&#233;n alumbrar las costuras que pueden limitar el progreso del conocimiento. Para distinguir, dentro del espacio social, qu&#233; coordenadas corresponden a verdad y cu&#225;les a pertenencia. Y expandir ambos poliedros.</p><p>Pero, sobre todo, la pertinencia de trasladar esta met&#225;fora se encuentra en que permite comprender c&#243;mo cada sistema &#233;tico representa una funci&#243;n de optimizaci&#243;n distinta sobre un conjunto de valores inconmensurables. Los conflictos &#233;ticos no son errores de c&#225;lculo, sino colisiones entre funciones objetivo incompatibles. Y la sabidur&#237;a pr&#225;ctica &#8212; la <em>phronesis</em> aristot&#233;lica &#8212; es, en el fondo, una heur&#237;stica de navegaci&#243;n por el borde de Pareto moral, all&#237; donde cualquier mejora exige un sacrificio medido. Las variables ortogonales de la moralidad adoptan nombres que nos resultan familiares: libertad, igualdad, bienestar, dignidad, autonom&#237;a, justicia. Por ah&#237; ir&#237;a probablemente esa intuici&#243;n de Isaiah Berlin cuando hablaba de los &#8220;<em>bienes inconmensurables</em>&#8221; que imposibilitan de facto cualquier moral universalista.</p><p>De hecho, la econom&#237;a del bienestar que trat&#243; de materializar esas aspiraciones morales al plano de la econom&#237;a pol&#237;tica ha intentado reiteradamente cuantificarlos mediante funciones de utilidad social, pero el citado teorema de imposibilidad de Arrow y tambi&#233;n el de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_del_liberal_paretiano">Sen</a> han demostrado que la agregaci&#243;n de preferencias individuales no puede cumplir simult&#225;neamente los requisitos de equidad, racionalidad y libertad. En &#233;tica normativa, algo an&#225;logo sucede entre el deontologismo, el utilitarismo y el contractualismo: sistemas completos y coherentes internamente resultan incompatibles entre s&#237; en cuanto se les exige universalidad &#8212; <em>globalidad esf&#233;rica</em>.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png" width="582" height="582" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1024,&quot;width&quot;:1024,&quot;resizeWidth&quot;:582,&quot;bytes&quot;:1743187,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/177614865?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3rhC!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F384c8761-a27d-4102-81fb-d8f74039384e_1024x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Esa incompatibilidad refuerza la tesis de que nuestros sistemas morales tienen los pies de barro: <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Pablo Malo&quot;,&quot;id&quot;:5997795,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/e8b2551d-5268-4824-aee6-005f0609a7c7_144x144.png&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;65a0691c-494b-42f2-a06b-50bf37ca4fa7&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> y sus m&#250;ltiples referencias reiteran esta raigambre natural de nuestros sistemas morales y su persistente arquitectura separada entre <a href="https://pablomalo.substack.com/p/moral-del-endogrupo-versus-moral">el endogrupo y el exogrupo</a>. Pero adem&#225;s de esas ra&#237;ces biol&#243;gicas y tribales, la aspiraci&#243;n por formalizar una moral objetiva podr&#237;a estar maniatada cognitivamente por la propia naturaleza poli&#233;drica de toda moral que aspira armarse como moral universal. Para Pablo y otros muchos el realismo moral m&#225;s ingenuo, tratando de <em>conocer</em> esa &#233;tica formal &#8220;esf&#233;rica&#8221;, <a href="https://pablomalo.substack.com/p/la-teoria-de-la-evolucion-y-el-realismo">se vuelve incompatible con la teor&#237;a de la evoluci&#243;n</a>. Las evidencias muestran c&#243;mo las creencias morales firmes, percibidas como verdades absolutas y universales, tienen un lado oscuro, que genera dogmatismo, intolerancia, polarizaci&#243;n y violencia. Pablo ha sido prol&#237;fico en ello, hasta el punto de considerar que <a href="https://pablomalo.substack.com/p/existe-el-progreso-moral">no ha existido en nuestra historia un progreso moral</a>.</p><p>Sin embargo, una cierta contradicci&#243;n parece aflorar: &#191;desde qu&#233; referencia puede sostenerse que exista ese lado <em>oscuro? </em>&#191;qu&#233; patr&#243;n nos permite entendernos cuando afirmamos que la comparaci&#243;n entre c&#243;digos morales impide hablar de <em>progreso</em>? &#191;no late en el fondo una suerte de realismo trascendental, inalcanzable, de tipo esf&#233;rico? La fuerza del conflicto moral no surge tanto del &#237;mpetu con que queremos imponer nuestra propia jerarqu&#237;a de valores, como de la evidencia de que cada una de ellas, en alguna de sus m&#250;ltiples dimensiones, se nos antoja como una aproximaci&#243;n <em>mejor</em> a esa universalidad aceptable por todos. Nuestra cara moral del poliedro, bajo alg&#250;n criterio &#233;tico, se aproxima m&#225;s a la esfera del <em>bien</em>.</p><p>Con esta analog&#237;a, la cuesti&#243;n quiz&#225; no sea tanto que el realismo moral sea necesariamente <em>falso</em>, sino ingenuo porque cree factible alcanzar puntos de tangencia con la esfera. La historia como maestra ilumina lastimosamente este candor pueril del realismo moral. Han resultado reiteradamente vanos los intentos por formalizar una &#233;tica universal lo m&#225;s as&#233;ptica y transversal posible<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-12" href="#footnote-12" target="_self">12</a>. Pero no todo en &#233;l es despreciable: en realidad revela esa aspiraci&#243;n tan humana como irrenunciable a buscar no s&#243;lo lo que es <em>verdadero</em> para la ciencia &#8212; mientras, nos contentamos provisionalmente con lo <em>veros&#237;mil</em> &#8212; sino tambi&#233;n lo que es bueno universalmente, en todo tiempo y lugar &#8212; mientras, nos contentamos provisionalmente con un espacio de pluralidad axiol&#243;gica.</p><p>Ciertamente, las m&#233;tricas morales operan sobre superficies, caras o espacios que suelen estar muy arraigados a ciertos endogrupos. Y cuando tratan de intersecarse, entran en conflicto, a pesar de que coincidan en abstracto en ciertos principios transversales que, sin embargo, <a href="https://pablomalo.substack.com/p/existe-una-moral-universal-revisited">parecen reservados s&#243;lo a los miembros de la tribu</a>, como denuncia Pablo. Pero esto obedece al hecho de que la moral no ha explicitado todas las dimensiones que estructuran el plano en el que se mueve. Particularmente, el de la pertenencia, como criterio de validaci&#243;n moral esencial. El resultado es que toda valoraci&#243;n moral implica una p&#233;rdida estructural en cuanto supera los l&#237;mites de su plano &#8212; de su tribu, de su endogrupo.</p><p>La &#233;tica, vista desde esta &#243;ptica, es un problema de optimizaci&#243;n multiobjetivo en un espacio de restricciones no convexas. Por eso la deliberaci&#243;n pr&#225;ctica no puede resolverse por deducci&#243;n l&#243;gica: necesita m&#233;todos aproximativos, algoritmos evolutivos de aprendizaje, iteraciones de experiencia. Es posible considerar que este es un simple proceso evolutivo que no est&#225; dirigido hacia ning&#250;n <em>telos</em>, hacia ning&#250;n fin. Pero las creencias que nos pueblan, ya sean epist&#233;micas o simb&#243;licas, revolotean entorno a esa misma esfericidad del realismo moral como lo hacen del realismo ingenuo, anhelando converger hacia ambos aunque sea asint&#243;ticamente. Y desde esa &#243;ptica cabe replantear la tesis del posible progreso moral &#8212; parcial y fr&#225;gil.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png" width="564" height="480.575" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:409,&quot;width&quot;:480,&quot;resizeWidth&quot;:564,&quot;bytes&quot;:342970,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/177614865?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qdWe!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F36b885ae-191d-4fe3-8e7e-93d4293e022c_480x409.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p><span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Sergio Parra&quot;,&quot;id&quot;:98265467,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F825d5b98-ccbc-413f-8767-63f3dabf435e_1024x1022.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;dadab8b9-f270-47de-8de2-fc659a158c62&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> nos reitera con asiduidad, tanto en el plano epist&#233;mico como el moral, con ejemplos diversos y estudios, la idea de que <a href="https://sergioparra.substack.com/p/te-voy-a-convencer-de-que-no-tienes">el realismo ingenuo es un error</a>, que en seguida corregimos ante cualquier disonancia cognitiva para seguir d&#225;ndonos la raz&#243;n y justificarnos. Creemos con facilidad en ser inmunes a la corrupci&#243;n, que nuestras antipat&#237;as hacia los otros no son irracionales, que estamos libres de sesgos, que vivimos en un consenso moral en cuyo centro nos ubicamos, y un <a href="https://sergioparra.substack.com/p/creer-o-no-creer-tranquilo-no-lo">sinf&#237;n m&#225;s de creencias absurdas</a> porque somos mayoritariamente tontos y enormemente interdependientes. Pero su propia encomiable labor por sacarnos de la zona de confort y estimular un pensamiento cr&#237;tico alternativo, cultivando <a href="https://sergioparra.substack.com/p/te-voy-a-convencer-de-que-no-tienes">el tridente de Stuart Mill</a><a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-13" href="#footnote-13" target="_self">13</a>, apelando a la libertad de expresi&#243;n, a la apertura humilde a estar constantemente equivocados y a <a href="https://sergioparra.substack.com/p/tu-razon-es-un-nudo-que-debes-deshacer">deshacer ese nudo de nuestra raz&#243;n</a> revelan de fondo una misma aspiraci&#243;n a que la yuxtaposici&#243;n de nuestras perspectivas &#8220;ingenuamente realistas&#8221; puedan ayudarnos a enhebrar un realismo trascendental colectivo m&#225;s plausible; una &#233;tica de m&#237;nimos razonablemente compartida.</p><p>As&#237; pues el tr&#225;nsito del plano epist&#233;mico al &#233;tico de la met&#225;fora reconoce que las distorsiones cognitivas de un mapa se repiten aqu&#237; como distorsiones morales al incardinarse en una tribu y un tiempo &#8212; probablemente resultando mucho m&#225;s groseras. El pluralismo contempor&#225;neo de las sociedades abiertas busca multiplicar las caras del poliedro, que siempre eligen qu&#233; preservar o priorizar &#8212; autonom&#237;a o equidad, m&#233;rito o compasi&#243;n. Y lo hacen aun a riesgo de dar cabida a ocurrencias absurdas y de disolver cierto consenso que les permita sobrevivir con una m&#237;nima cohesi&#243;n.</p><p>Sin embargo, sin la aspiraci&#243;n universal no hay mejora posible. Aunque nunca toquemos la esfera, la br&#250;jula crea el gradiente, genera el vector de mejora en cada instante. Y, en mi opini&#243;n, la evoluci&#243;n hist&#243;rica de los sistemas morales no revela simplemente un movimiento ca&#243;tico de grupos &#233;tnicos adapt&#225;ndose al movimiento contingente, sino un intento repetido &#8212; para quienes retienen las lecciones aprendidas de la historia humana &#8212; de orientar la br&#250;jula en distintas circunstancias hist&#243;ricas y culturales hacia un mismo norte: el de la base biol&#243;gica, cultural y racional que compartimos como especie. El salto a la pol&#237;tica es, entonces inevitable: Mientras no creamos factible llegar al reino de la utop&#237;a, el camino hacia ella nos har&#225; mejores.</p><h3>El peligro necesario de la utop&#237;a</h3><p>La creencia en la utop&#237;a como norte que orienta a esa br&#250;jula lleva un riesgo inevitable. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/puede-encontrarse-un-sentido-a-la">Creer que era factible llev&#243; a los totalitarismos a provocar masacres y genocidios</a>. Isaiah Berlin lo advirti&#243; con lucidez hablando de la humanidad como ese <em>fuste torcido</em>: de la madera arqueada de la que estamos hechos no puede tallarse nada completamente recto. Toda empresa que ignore esa torsi&#243;n &#8212; esa mezcla irreductible de impulsos, pasiones, errores y contradicciones &#8212; acaba por violentar la realidad en nombre de la pureza. El siglo XX ofreci&#243; ejemplos atroces: reg&#237;menes que, convencidos de haber hallado la f&#243;rmula del bien com&#250;n, creyeron leg&#237;timo sacrificar a millones en el altar de la perfecci&#243;n colectiva.</p><p>El peligro necesario de la utop&#237;a es &#233;se: que su potencia movilizadora se transforme en justificaci&#243;n totalitaria. Pero su ausencia no es menos peligrosa. Sin utop&#237;as nos espera la entrop&#237;a moral, el cinismo que todo lo nivela. O la proliferaci&#243;n pendular de ideolog&#237;as que distorsionan hasta el paroxismo el equilibrio de los poliedros que ven&#237;amos construyendo. Por ejemplo, es posible que la leg&#237;tima lucha por la justicia social y la reparaci&#243;n de las v&#237;ctimas haya degenerado en los &#250;ltimos a&#241;os en la ideolog&#237;a woke, que en algunos &#225;mbitos se ha vuelto especialmente hegem&#243;nica. Se ha maximizado as&#237; un conjunto de caras del poliedro moral hasta desfigurarlo, porque en su equilibrio ortogonal ha distorsionado otras que nos parec&#237;an irrenunciables hasta hace no tanto, como la presunci&#243;n de inocencia, la libertad de expresi&#243;n o la evidencia cient&#237;fica de la carga gen&#233;tica en nuestro comportamiento. Pero sin la aspiraci&#243;n equilibrada del pluralismo dial&#233;cticamente combativo, que delibere y ponga a prueba sus creencias, que proporcione evidencias y arme argumentos s&#243;lidos, s&#243;lo asistiremos al constante vaiv&#233;n de la suplantaci&#243;n de unas ideolog&#237;as por otras. Abandonar la aspiraci&#243;n esf&#233;rica por lo inalcanzable nos deja en manos del relativismo de la disoluci&#243;n, nos entrega en el caos discursivo en el que los m&#225;s fuertes suelen imponer su ley.</p><p>El reto, probablemente, es el que se extiende en el terreno m&#225;s dif&#237;cil y f&#233;rtil entre lo que es y lo que deber&#237;a ser, sin convertir lo segundo en dogma ni resignarse ante lo primero. Entre quienes rechazan tanto el establecimiento de un Estado moral, como su completo desmantelamiento que crea el caos en ausencia de civilizaci&#243;n, ese en el que reinan los &#8220;Se&#241;ores de la moral&#8221; sin espacios compartidos. Ese desaf&#237;o es el del equilibrio constantemente desequilibrado e incierto. Que nos requiere no dejar de apuntar a la esfera ideal sabiendo que no la tocaremos, pero seguir manteniendo incentivos para depurar el poliedro, para mantener esa fluctuaci&#243;n controlada y abierta, sin obsesionarnos por caras que lo deformen, alej&#225;ndolo de la esfera por la cara oculta m&#225;s insospechada.</p><p>Siguiendo de nuevo a Isaiah Berlin y su met&#225;fora de los erizos y los zorros, es preciso que ambos pueblen nuestras aspiraciones cognitivas, &#233;ticas y pol&#237;ticas. En esa f&#225;bula animal, el erizo se erige como la figura de quien sabe una gran cosa; y el zorro como la de quien sabe muchas peque&#241;as. El primero busca la unidad de principio; el segundo, la pluralidad de m&#233;todos. Trasladado al s&#237;mil geom&#233;trico, si el erizo sue&#241;a con la esfera perfecta, el zorro anda saltando entre las caras del poliedro. El problema es que ninguna de las dos naturalezas basta por s&#237; sola. El erizo corre el riesgo de convertir su gran idea en una proyecci&#243;n totalitaria: la geometr&#237;a del mapa como dogma moral. El zorro, por su parte, puede dispersarse en t&#225;cticas sin rumbo, en relativismo oportunista. La madurez intelectual consiste probablemente en mantener la tensi&#243;n entre ambos: el deseo de totalidad, acaso irrenunciable, y la humildad del fragmento.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png" width="638" height="425.4793956043956" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:638,&quot;bytes&quot;:2498693,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/177614865?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Qd2a!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c54b43e-4808-4e45-82ce-0c1f57c85bb6_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>La modernidad nos educ&#243; en la idea de que la perfecci&#243;n era alcanzable. Pero el siglo XX en el que eclosion&#243; la postmodernidad &#8212; con su cr&#237;tica ideol&#243;gica de los grandes metarrelatos, sus teoremas de imposibilidad, sus cat&#225;strofes pol&#237;ticas y su f&#237;sica de la incertidumbre &#8212; nos ense&#241;&#243; que toda forma de totalidad contiene su propio desgarro. Lo que queda, entonces, no es resignaci&#243;n, sino la responsabilidad de tomar el testigo y aprender a habitar la frontera que nos toca. Hacerla nuestro hogar tolerando con humildad la incertidumbre. Tarea de erizos inspiradores y zorros pragm&#225;ticos.</p><p>Al final, todo vuelve a una tensi&#243;n con la que hemos de convivir sin resolverla: la que se da entre la altura del ideal y la gravedad de lo real. Sobre ese eje, <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Cuca Casado&quot;,&quot;id&quot;:83113706,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63fd010a-0dae-441a-9415-8dd737f5d038_1024x768.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;600a9526-94fa-47c2-9ee5-d569de4ac0f1&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> lo expresaba <a href="https://www.mispropiasrealidades.com/p/despertares-92">con una precisi&#243;n luminosa, sint&#233;tica y bella</a> como nos suele acostumbrar con sus <em>Despertares</em> acudiendo a conceptos griegos:</p><div class="pullquote"><p><em>Entre el kal&#243;n -noble- y el humus -humilde- se extiende la geograf&#237;a moral del ser humano. De lo primero heredamos la aspiraci&#243;n hacia la belleza y la virtud, la nobleza que se eleva en busca de armon&#237;a y sentido; de lo segundo, la conciencia de nuestro origen terrestre, la humildad que recuerda que todo lo que florece lo hace desde la tierra. Kalon nombra lo que merece admiraci&#243;n, lo que brilla ante la mirada de los otros; humus, en cambio, lo que nutre desde lo invisible, el fondo silencioso del que brota toda vida. Quiz&#225; la verdadera grandeza consista en mantener un pie en cada territorio: elevarse sin perder la ra&#237;z, buscar la luz sin despreciar la sombra. Porque solo quien recuerda de qu&#233; tierra procede puede aspirar a ser verdaderamente noble; y solo quien reconoce en s&#237; una vocaci&#243;n de altura puede honrar, con su gesto, la tierra que lo sostiene.</em></p></div><p>Gracias a todos por la inspiraci&#243;n.<br>Y, como siempre, gracias por leerme y participar.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>S&#233; que el s&#237;mil tiene limitaciones y en algunos aspectos no es muy acertado: La realidad, la verdad, probablemente no sea tan arm&#243;nica ni tan simple como una esfera, sino m&#225;s bien irregular, imprevisible, inaprensible. Es posible que sea en &#250;ltima instancia ininteligible. O que ni siquiera exista tal verdad, ni una realidad &#250;nica en s&#237;. Pero creo que puede admitirse que todos los seres humanos viven en la creencia compartida de que, aun siendo en &#250;ltima instancia incognoscible, existe una una verdad que versa sobre una realidad, m&#225;s all&#225; de toda perspectiva y percepci&#243;n. Como el no&#250;meno de Kant, aunque s&#243;lo sea como creencia compartida. La met&#225;fora esf&#233;rica quiz&#225; tenga limitaciones, porque la propia Tierra dista mucho de ser esf&#233;rica. Pero como todo arranc&#243; con aquel art&#237;culo, he seguido cautivo del s&#237;mil hasta el final.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>En 1827 demostr&#243; con su <em>theorema egregium</em> que la curvatura es una propiedad intr&#237;nseca, y que por tanto no puede conservarse al pasar del globo al plano.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>Me refiero al poema en el que Antonio Machado escrib&#237;a:</p><blockquote><p><em>&#191;T&#250; verdad? no, la verdad; </em><br><em>y ven conmigo a buscarla.</em><br><em>La tuya gu&#225;rdatela.</em></p></blockquote></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-4" href="#footnote-anchor-4" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">4</a><div class="footnote-content"><p>El perspectivismo <em>ad divinis</em> de Leibniz parte de su concepci&#243;n de las m&#243;nadas como centros de percepci&#243;n parcial e irrepetible del universo: cada una refleja el todo desde su punto de vista, sin comunicaci&#243;n directa con las dem&#225;s. Ninguna, salvo Dios, puede abarcar la totalidad de perspectivas simult&#225;neamente. En &#201;l &#8212;la <em>monas monadum</em>&#8212; todas las visiones se armonizan sin contradicci&#243;n, pues contempla el universo &#8220;desde todos los puntos de vista a la vez&#8221;. En los seres finitos, en cambio, el conocimiento es siempre limitado, sesgado y relativo a su posici&#243;n. La verdad absoluta existe, pero s&#243;lo como integraci&#243;n divina de todas las perspectivas posibles.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-5" href="#footnote-anchor-5" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">5</a><div class="footnote-content"><p>B&#225;sicamente, la coherencia matem&#225;tica y la correspondencia emp&#237;rica, como asideros externos a los sesgos humanos. El taburete de una sola pata del que habla <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Sergio Parra&quot;,&quot;id&quot;:98265467,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F825d5b98-ccbc-413f-8767-63f3dabf435e_1024x1022.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;d85b3b3b-b420-4d48-9e00-bb405c9589a8&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> y que bien resum&#237;a <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Sergio San Juan&quot;,&quot;id&quot;:40947750,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fbucketeer-e05bbc84-baa3-437e-9518-adb32be77984.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F99bf471f-6666-4c01-8fba-3857ce360c1e_400x400.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;89e53cd6-09e7-41a1-bfff-deac8b9583cb&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> <a href="https://www.aprendizajeinfinito.com/p/como-ser-mas-sabio-ii-revelar-lo">aqu&#237;</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-6" href="#footnote-anchor-6" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">6</a><div class="footnote-content"><p>La desigualdades de Bell mostraron que no exist&#237;an variables ocultas locales, tal y como predec&#237;a la teor&#237;a de la relatividad de Einstein. Por tanto, la f&#237;sica actual se halla en una encrucijada aparentemente ortogonal: Si queremos conservar el realismo cl&#225;sico &#8212; que las cosas tienen propiedades bien definidas con independencia de que alguien las observe o mida &#8212;, rompemos con la mec&#225;nica cu&#225;ntica. Si queremos preservar la coherencia interna de la mec&#225;nica cu&#225;ntica sin renunciar al realismo, rompemos los l&#237;mites de la comunicaci&#243;n local que impone la relatividad (nada viaja a mayor velocidad que la de la luz). Y si queremos mantener el &#233;xito emp&#237;rico de ambas teor&#237;as y conciliarlas, debemos entonces reformular qu&#233; entendemos por causalidad y por espacio-tiempo a un nivel m&#225;s profundo y contraintuitivo.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-7" href="#footnote-anchor-7" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">7</a><div class="footnote-content"><p>Los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cambio_de_paradigma">cambios de paradigma de Kuhn</a> o el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Anarquismo_epistemol%C3%B3gico">anarquismo epistemol&#243;gico de Feyerabend</a> vienen a escenificar que en ciencia no se reemplazan unas verdades por otras, sino que se recomponen las caras del poliedro epist&#233;mico, fragment&#225;ndolas y recoloc&#225;ndolas (junto a sus respectivas dimensiones), para acabar dibujando nuevas fronteras en el intento por expandir nuestro espacio cognitivo.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-8" href="#footnote-anchor-8" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">8</a><div class="footnote-content"><p>De hecho, la llamada <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_todo">teor&#237;a del todo</a></em> busca un marco &#250;nico que unifique las cuatro interacciones fundamentales de la naturaleza &#8212; gravedad, electromagnetismo y fuerzas nuclear fuerte y d&#233;bil &#8212; bajo una sola formulaci&#243;n coherente. La relatividad general describe con &#233;xito la gravedad y el cosmos a gran escala, mientras que la mec&#225;nica cu&#225;ntica gobierna el mundo subat&#243;mico, pero sus principios son incompatibles: una trata el espacio-tiempo como continuo y geom&#233;trico; la otra, como discreto y probabil&#237;stico. En cierto modo, una vieja pol&#233;mica entre las cosmovisiones de Newton y Descartes. Los principales intentos de conciliaci&#243;n han sido la teor&#237;a de cuerdas, que postula dimensiones adicionales y part&#237;culas como vibraciones de una misma entidad fundamental; y la gravedad cu&#225;ntica de bucles, que propone un espacio-tiempo granular. Ninguna ha sido confirmada emp&#237;ricamente, de modo que esa <em>teor&#237;a del todo</em> sigue siendo m&#225;s un ideal filos&#243;fico y matem&#225;tico &#8212; heredero del sue&#241;o de Einstein &#8212; que una teor&#237;a asentada. Quiz&#225; un sue&#241;o imposible fuera del alcance de nuestra especie, incluida nuestra tecnolog&#237;a: Los avances recientes en gravedad cu&#225;ntica y el uso de inteligencia artificial para explorar el vasto paisaje de teor&#237;as &#8212; como la de cuerdas &#8212; apuntan a nuevas v&#237;as, aunque sin resultados verificables ante el abismo experimental, pues las energ&#237;as necesarias para comprobar una teor&#237;a unificada est&#225;n de momento fuera de nuestro alcance. Acaso pendientes de una nueva tecnolog&#237;a para la pr&#243;xima revoluci&#243;n cient&#237;fica.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-9" href="#footnote-anchor-9" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">9</a><div class="footnote-content"><p>El <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teorema_CAP">el teorema CAP</a> enuncia que las redes distribuidas no pueden garantizar simult&#225;neamente la <em>consistencia</em> &#8212;que todos los nodos compartan la misma informaci&#243;n al mismo tiempo&#8212;, la <em>disponibilidad</em> &#8212;que el sistema siempre responda a las peticiones&#8212; y la <em>tolerancia a fallos</em> &#8212;que siga operando pese a ca&#237;das de red. Solo se pueden elegir dos de las tres.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-10" href="#footnote-anchor-10" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">10</a><div class="footnote-content"><p>En la optimizaci&#243;n del aprendizaje supervisado, se demuestra que ning&#250;n algoritmo es capaz de superar a todos los dem&#225;s en cualquier tipo de problema: un m&#233;todo eficaz para un dominio pierde rendimiento en otro, tal y como lo demuestra el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teorema_No_Free_Lunch">teorema No-Free-Lunch</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-11" href="#footnote-anchor-11" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">11</a><div class="footnote-content"><p>En &#233;tica computacional, los distintos criterios de equidad estad&#237;stica (por ejemplo, igualar tasas de error o probabilidades predictivas) son incompatibles si las tasas base entre grupos difieren; optimizar uno de esos criterios distorsiona inevitablemente los dem&#225;s.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-12" href="#footnote-anchor-12" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">12</a><div class="footnote-content"><p>De hecho, quiz&#225; su versi&#243;n m&#225;s esf&#233;rica adelgazada hasta el grosor de una pompa de jab&#243;n fue la del imperativo categ&#243;rico kantiano. Sin embargo, incluso esa formulaci&#243;n que acaba considerando a las personas como fines en s&#237; mismos como ley primordial sigue rezumando cristianismo, con la innegociable dignidad de todos los hijos de Dios en su epicentro, y que bien rechazar&#237;an las morales m&#225;s tribales que distinguen entre el nosotros y el ellos, los compatriotas y los b&#225;rbaros, y por supuesto las morales supremacistas.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-13" href="#footnote-anchor-13" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">13</a><div class="footnote-content"><p>Citando a Sergio:</p><blockquote><p>El <strong>tridente de Mill</strong> sugiere que s&#243;lo hay tres posibilidades ante cualquier argumento dado, y es el mejor argumento para asumir siempre cierta humildad al tiempo que defendemos la libertad de expresi&#243;n:</p><ol><li><p><strong>Est&#225;s equivocado</strong>, en cuyo caso la libertad de expresi&#243;n es esencial para permitir que la gente te corrija.</p></li><li><p><strong>Tienes parte de raz&#243;n</strong>, en cuyo caso necesitas libertad de expresi&#243;n y puntos de vista contrarios para ayudarte a obtener una comprensi&#243;n m&#225;s precisa de cu&#225;l es realmente la verdad.</p></li><li><p><strong>Tienes toda la raz&#243;n</strong>. En el improbable caso de que la tengas, sigues necesitando que la gente discuta contigo, intente contradecirte y demuestre que est&#225;s equivocado. &#191;Por qu&#233;? Porque si nunca tienes que defender tus puntos de vista, es muy probable que no los entiendas del todo y que los mantengas como si fueran un prejuicio o una superstici&#243;n. Solo discutiendo con puntos de vista contrarios llegas a comprender por qu&#233; lo que crees es cierto.</p></li></ol></blockquote></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El telégrafo eléctrico y la conquista del oeste]]></title><description><![CDATA[El invento de Morse, el Destino Manifiesto, la Guerra civil y la formaci&#243;n de los EEUU]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-telegrafo-electrico-y-la-conquista</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-telegrafo-electrico-y-la-conquista</guid><pubDate>Sat, 22 Nov 2025 08:01:39 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>El tel&#233;grafo &#243;ptico de Chappe tuvo en Francia un papel determinante en su capacidad militar, econ&#243;mica y, especialmente, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-telegrafo-optico-y-la-conciencia">en la construcci&#243;n de su emergente conciencia nacional, como ya os cont&#233;</a>. Pero la innovaci&#243;n acelerada por la Revoluci&#243;n Industrial no iba a detenerse ah&#237; moldeando las nuevas arquitecturas sociales. Aunque sistemas de correos como el de los persas y los romanos duraron siglos, en apenas seis d&#233;cadas, el sistema de Chappe qued&#243; obsoleto, porque una nueva innovaci&#243;n, el tel&#233;grafo el&#233;ctrico, supuso un cambio disruptivo. Y lo ser&#237;a en muchas m&#225;s esferas de las que suele advertirse.</p><p>Puede decirse que, al igual que la naci&#243;n francesa creci&#243; al calor de la adopci&#243;n del tel&#233;grafo &#243;ptico, la adopci&#243;n que los nuevos Estados Unidos hicieron de la innovaci&#243;n de Morse fue determinante para explicar su consolidaci&#243;n como naci&#243;n dentro de su expansi&#243;n hacia el oeste durante el siglo XIX. El invento contribuy&#243; despu&#233;s al balance y desenlace de su Guerra Civil y, a pesar de que no suele nombrarse entre los factores decisivos del ascenso del gigante norteamericano, el tel&#233;grafo tuvo un papel fundamental: pol&#237;tico, militar, econ&#243;mico e ideol&#243;gico al conectar de costa a costa a una joven naci&#243;n cuyos fundamentos no atend&#237;an a bases &#233;tnicas o religiosas &#8211; m&#225;s all&#225; de la religiosidad mayoritaria que a&#250;n impera en buena parte del pa&#237;s. La potencia hegem&#243;nica del &#250;ltimo siglo halla en sus cimientos a esta innovaci&#243;n tecnol&#243;gica ya casi olvidada que consolid&#243; un relato compartido que la ha mantenido cohesionada. Hasta hoy.</p><h3>El invento de Morse y el Destino Manifiesto</h3><p>Cuando Samuel Morse logr&#243; enviar su famoso primer mensaje a trav&#233;s del tel&#233;grafo el&#233;ctrico entre Washington y Baltimore en mayo de 1844, los Estados Unidos ten&#237;an menos de 70 a&#241;os de existencia como naci&#243;n independiente. Y casi una d&#233;cada le llevar&#237;a litigar por el reconocimiento de su patente, pues en muy diversos rincones del planeta se hab&#237;an iniciado experimentos similares para transmitir informaci&#243;n a trav&#233;s de la electricidad.</p><p>Pero el triunfo ya supo a gloria aquel mismo d&#237;a. Pues durante casi dos d&#233;cadas la tragedia personal le hab&#237;a acompa&#241;ado: en 1825, mientras trabajaba como pintor en Washington, recibi&#243; con d&#237;as de retraso la noticia de que su esposa, Lucretia, hab&#237;a enfermado de forma repentina y muerto poco despu&#233;s. Cuando Morse emprendi&#243; el viaje de regreso a New Haven, lleg&#243; demasiado tarde incluso para asistir al funeral. El vac&#237;o de su mujer le dej&#243; un duelo &#237;ntimo que orient&#243; su imaginaci&#243;n hacia un objetivo casi obsesivo: crear un medio que permitiera transmitir noticias importantes a distancia con la velocidad que la vida exige y las emociones reclaman.</p><p>Aquel primer mensaje que transmiti&#243; su invento en una prueba oficial sali&#243; de un vers&#237;culo b&#237;blico que rezaba:</p><div class="pullquote"><p>What hath God wrought!</p></div><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg" width="1456" height="72" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:72,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fJ-F!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8b92fe2c-176f-4b29-958a-715161176284_3860x190.jpeg 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Transcripci&#243;n manuscrita del primer mensaje enviado por el tel&#233;grafo de Morse en 1844. En ella pueden verse, sobre cada letra, las marcas correspondientes a los signos de su c&#243;digo, porque el primer aparato de Morse no imprim&#237;a tinta directamente, sino que marcaba f&#237;sicamente el papel con una aguja o estilete accionado por un electroim&#225;n.</figcaption></figure></div><p>&#8220;<em>&#161;Mirad lo que Dios ha hecho!</em>&#8221; podr&#237;a traducirse. Su elecci&#243;n expresaba solemnidad y gratitud, subrayando que aquel prodigio t&#233;cnico era tambi&#233;n una obra de la Providencia, lo que Morse que era muy religioso acogi&#243; de buen grado. Pero tambi&#233;n describ&#237;a prof&#233;ticamente la creciente autoconciencia que iba adquiriendo aquella nueva naci&#243;n que acogi&#243; con gusto su invento y que hab&#237;a hecho de la fe y del progreso tecnocient&#237;fico un baluarte para su expansi&#243;n.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg" width="662" height="467.26166666666666" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:847,&quot;width&quot;:1200,&quot;resizeWidth&quot;:662,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Photo of Samuel Morse's patent drawing of his telegraph design.&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Photo of Samuel Morse's patent drawing of his telegraph design." title="Photo of Samuel Morse's patent drawing of his telegraph design." srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!O0V-!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F765fa863-03af-40f1-80dc-2845ffdca9ae_1200x847.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Dibujo de patente del dise&#241;o del tel&#233;grafo de Samuel Morse. (<a href="https://docsteach.org/document/samuel-morses-telegraph/">Fuente</a>)</figcaption></figure></div><p>El nuevo tel&#233;grafo, basado en impulsos el&#233;ctricos a trav&#233;s de un cable, permit&#237;a una comunicaci&#243;n pr&#225;cticamente instant&#225;nea a cualquier distancia, y su irrupci&#243;n coincidi&#243; con una de las &#233;pocas con m&#225;s actividad p&#250;blica en torno al <em>Destino Manifiesto</em>, una idea pol&#237;tica, cultural y casi teol&#243;gica que marc&#243; profundamente el siglo XIX estadounidense. No fue un documento oficial ni una doctrina codificada, sino un imaginario nacional, una creencia compartida que justificaba la expansi&#243;n territorial, el dominio tecnol&#243;gico y la misi&#243;n &#8220;civilizadora&#8221; de Estados Unidos sobre el continente norteamericano. La expresi&#243;n fue acu&#241;ada precisamente en 1845, apenas un a&#241;o despu&#233;s de la primera transmisi&#243;n del invento de Morse, por el periodista John L. O&#8217;Sullivan en un art&#237;culo<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>. All&#237; escrib&#237;a que era el &#8220;destino manifiesto&#8221; del pueblo estadounidense extenderse por el continente, y que la Providencia se lo hab&#237;a asignado &#8220;<em>para el libre desarrollo de nuestro gran experimento de libertad y autogobierno&#8221;</em>. En esas l&#237;neas converg&#237;an tres pulsiones: la fe en la Providencia, la confianza en el progreso y la legitimaci&#243;n moral de la expansi&#243;n territorial. Un buen c&#243;ctel para enhebrar una visi&#243;n imperialista.</p><p>El Destino Manifiesto transform&#243; la geograf&#237;a en teolog&#237;a, presentando la expansi&#243;n m&#225;s all&#225; de la conquista pol&#237;tica como el cumplimiento de un designio divino. Esa idea sustent&#243; decisiones hist&#243;ricas como la anexi&#243;n de Texas (1845), la guerra con M&#233;xico (1846&#8211;48), la compra de Oreg&#243;n, la colonizaci&#243;n del Oeste y, m&#225;s adelante, la doctrina Monroe, reinterpretada como misi&#243;n continental. El lema condensaba una visi&#243;n mesi&#225;nica: el pueblo elegido no era ya Israel, sino Am&#233;rica; la Tierra Prometida no era Cana&#225;n, sino alcanzar el Pac&#237;fico, hasta abarcar el continente entero. Y el tel&#233;grafo, la mejor herramienta para unirlo y dejarlo atado de costa a costa.</p><p>As&#237;, este Destino Manifiesto se aliment&#243; profundamente de tecnolog&#237;a e informaci&#243;n. El ferrocarril, el tel&#233;grafo y la imprenta fueron vistos como instrumentos sagrados que <em>&#8220;llevaban la luz de la civilizaci&#243;n&#8221;</em> a las fronteras. La pintura <em>American Progress</em> de John Gast (1872) cristaliz&#243; visualmente esta fe: una figura femenina &#8212;<em>Columbia</em>&#8212; avanza hacia el Oeste tendiendo cables de tel&#233;grafo mientras a su paso huyen las tinieblas, los bisontes y los pueblos ind&#237;genas. Es una de las mejores met&#225;foras de esa ideolog&#237;a: el progreso como justificaci&#243;n moral de la conquista. Y la tecnolog&#237;a se hallaba en su n&#250;cleo.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg" width="644" height="479.46153846153845" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1084,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:644,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1J5I!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd98062af-44df-46f9-bd16-dfc73f2e1e16_4815x3584.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"><em>American Progress</em> de John Gast (1872)</figcaption></figure></div><p>Este despliegue que acompa&#241;&#243; la conquista del Oeste gener&#243; tensiones. Las l&#237;neas atravesaban territorios ind&#237;genas, a menudo sin su consentimiento. Algunos grupos nativos ve&#237;an los tendidos con recelo y lo consideraban una intrusi&#243;n sobrenatural en sus tierras. Hubo ataques espor&#225;dicos a postes y cables. <a href="https://www.californiatrailcenter.org/first-transcontinental-telegraph/">Una historia un tanto ap&#243;crifa</a> cuenta que en 1861 un grupo sioux cort&#243; una secci&#243;n de la l&#237;nea reci&#233;n instalada y us&#243; el alambre para hacerse brazaletes, hasta que, seg&#250;n la an&#233;cdota, un cham&#225;n les convenci&#243; de que el &#8220;Gran Esp&#237;ritu del cable parlante&#8221; &#8211; <em>talking wire</em>, seg&#250;n lo llamaban &#8211; se hab&#237;a vengado enferm&#225;ndolos, lo que infundi&#243; temor y redujo futuros sabotajes.</p><p>Las compa&#241;&#237;as telegr&#225;ficas llegaron incluso a exhibir experimentos el&#233;ctricos a l&#237;deres ind&#237;genas (como darles peque&#241;as descargas o demostrar que pod&#237;an transmitir un mensaje secreto de un punto a otro) para impresionarles con el poder casi m&#225;gico de la tecnolog&#237;a y disuadir ataques. El tel&#233;grafo operaba as&#237; como una herramienta de dominio, integrando territorios fronterizos al Estado central no solo tecnol&#243;gicamente sino tambi&#233;n militarmente. De hecho, las estaciones de tel&#233;grafo en los fuertes del Oeste permitieron responder r&#225;pidamente a revueltas o emergencias frente a ataques ind&#237;genas.</p><p>La expansi&#243;n telegr&#225;fica, por tanto, acompa&#241;&#243; y aceler&#243; la expansi&#243;n territorial. Las l&#237;neas sol&#237;an tenderse en paralelo a los ferrocarriles conforme estos avanzaban hacia el oeste. Ciudades que obtuvieron conexi&#243;n telegr&#225;fica temprana entraron en la esfera nacional de comunicaciones. Por ejemplo, Nueva Orleans se conect&#243; en 1848, uniendo el sur con la red norte&#241;a. En la d&#233;cada de 1850, miles de kil&#243;metros de l&#237;neas telegr&#225;ficas privadas cruzaban los estados del este y medio oeste. Hacia la d&#233;cada de 1860 ya hab&#237;a m&#225;s de cincuenta mil kil&#243;metros tendidos. El reto, sin embargo, segu&#237;a siendo llegar hasta el Pac&#237;fico, hasta la aislada California<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a>.</p><p>En 1860, el Congreso de EEUU, bajo la presidencia de James Buchanan, aprob&#243; financiar la construcci&#243;n de un tel&#233;grafo transcontinental, otorgando 40.000 d&#243;lares anuales a la empresa que tendiera el cable que conectara las redes del este con California. La compa&#241;&#237;a Western Union asumi&#243; el reto, pese a la dificultad de atravesar miles de kil&#243;metros de desiertos, monta&#241;as y territorio a menudo conflictivo, por los pueblos nativos que las habitaban. Por primera vez, un mensaje podr&#237;a viajar instant&#225;neamente de costa a costa del continente, &#8220;aniquilando&#8221; la barrera de las grandes distancias. Muchos hablaban del tel&#233;grafo como el <em>sistema nervioso</em> de la naci&#243;n que provocar&#237;a celebraciones como las sucedidas con el tendido del primer cable transatl&#225;ntico (1858) que los hab&#237;a conectado con el Viejo Continente (otro d&#237;a recorreremos esa historia). En aquellas celebraciones se hab&#237;a proclamado la llegada del fin de las guerras, gracias a que el di&#225;logo telegr&#225;fico inmediato traer&#237;a armon&#237;a y paz mundial. Este <em>tecnooptimismo</em> tendr&#237;a sin embargo su rev&#233;s en la propia Guerra Civil americana en la que el tel&#233;grafo jugar&#237;a un papel esencial.</p><h3>El tel&#233;grafo y la Guerra civil americana</h3><p>El 24 de octubre de 1861, dos cuadrillas de la Western Union &#8211; una avanzando desde el este (St. Joseph, Missouri) y otra desde el oeste (Sacramento, California) &#8211; se encontraron en Salt Lake City (Utah), completando en tiempo r&#233;cord la encomienda del Congreso, enlazando los extremos y dando por terminada la primera l&#237;nea telegr&#225;fica transcontinental de Am&#233;rica<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>. Tan importante fue este logro que ese mismo d&#237;a se intercambiaron mensajes de alto valor simb&#243;lico: Stephen J. Field, juez de la Corte Suprema de California, envi&#243; un telegrama al presidente Abraham Lincoln en Washington, D.C., felicit&#225;ndolo por la conexi&#243;n telegr&#225;fica y asegur&#225;ndole la lealtad de los estados occidentales a la Uni&#243;n en aquellos <em>tiempos de prueba</em>, pues apenas unos meses antes hab&#237;a comenzado la Guerra Civil.</p><p>El mensaje de Field proclamaba que el nuevo enlace ser&#237;a un <em>lazo de perpetuidad</em> entre los estados del Atl&#225;ntico y los del Pac&#237;fico, subrayando la idea de que la tecnolog&#237;a cimentaba la uni&#243;n nacional para siempre. La distante California se ve&#237;a ahora unida por cables al destino del pa&#237;s, lo cual tuvo consecuencias pol&#237;ticas inmediatas: reforz&#243; su fidelidad a la causa de la Uni&#243;n durante la guerra, aplacando temores de secesi&#243;n o interferencia confederada en el lejano oeste.</p><p>Por su parte, el presidente Lincoln, gran usuario del tel&#233;grafo durante la guerra, recibi&#243; el telegrama transcontinental con entusiasmo. Se dice que estaba tan fascinado con esta nueva tecnolog&#237;a que pasaba noches enteras en la oficina telegr&#225;fica del Departamento de Guerra esperando noticias del frente. De hecho, aquel fue el primer conflicto donde el comandante en jefe pod&#237;a comunicarse en minutos con sus generales a cientos de kil&#243;metros, algo que Lincoln aprovech&#243; estrat&#233;gicamente. Al comienzo de la guerra, el gobierno de la Uni&#243;n hab&#237;a tomado el control de la red telegr&#225;fica del pa&#237;s. Eso empujar&#237;a la balanza en su favor, pues no solo pudieron enviar sus propios mensajes, sino tambi&#233;n interceptar las comunicaciones del enemigo y obtener inteligencia vital.</p><p>En batallas decisivas como la de Gettysburg, el tel&#233;grafo fue fundamental para coordinar el movimiento de las tropas y asegurar que los generales cumplieran con sus objetivos estrat&#233;gicos. Por ejemplo, en aquella contienda, Lincoln envi&#243; mensajes al General Joseph Hooker para redirigir sus esfuerzos y que se concentrara en destruir al ej&#233;rcito confederado en lugar de intentar tomar Richmond. La capacidad de Lincoln para dirigir las operaciones militares y transmitir su visi&#243;n estrat&#233;gica en tiempo real, algo in&#233;dito para un l&#237;der de su &#233;poca, le dio a la Uni&#243;n una ventaja sobre la Confederaci&#243;n, que ten&#237;a una red telegr&#225;fica mucho menos desarrollada.</p><p>M&#225;s all&#225; del conflicto, las comunidades locales tambi&#233;n sintieron los efectos de su despliegue. A partir de 1861, cualquier ciudadano californiano pod&#237;a enviar un telegrama a Nueva York y recibir respuesta el mismo d&#237;a, algo impensable una d&#233;cada atr&#225;s. La prensa coste&#241;a empez&#243; a publicar en sincron&#237;a las noticias nacionales. Por ejemplo, la noticia del asesinato del senador Edward Baker en una batalla de 1861 viaj&#243; por cable de Virginia a San Francisco en horas, permitiendo vigilias simult&#225;neas a miles de kil&#243;metros. Esta sincronizaci&#243;n informativa fue un factor poderoso en la conciencia de ser un solo pa&#237;s: los estadounidenses, dispersos en un inmenso territorio, pod&#237;an ahora compartir informaci&#243;n y emociones pr&#225;cticamente en tiempo real, ya fuera la elecci&#243;n de un presidente, la victoria en una batalla o incluso resultados deportivos. De hecho, el tel&#233;grafo cohesion&#243; el imaginario americano colectivo tambi&#233;n en un momento decisivo a trav&#233;s del propio ejercicio pol&#237;tico. Un telegrama largo y costoso enviado desde Nevada, que hab&#237;a sido aprobado como estado durante la guerra, confirm&#243; el voto crucial que ayud&#243; a que la 13&#170; Enmienda, que aboli&#243; la esclavitud, fuera aprobada en el Congreso.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg" width="488" height="646.112" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/aad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:662,&quot;width&quot;:500,&quot;resizeWidth&quot;:488,&quot;bytes&quot;:159190,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/172075313?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q3bv!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Faad24876-1841-4c85-b7ea-aa37bfaacc72_500x662.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Primera p&#225;gina de la Constituci&#243;n del Estado de Nevada enviada por tel&#233;grafo a Washington en octubre de 1864, que permiti&#243; la admisi&#243;n inmediata de Nevada en la Uni&#243;n, un paso clave para asegurar los votos necesarios a favor de la abolici&#243;n de la esclavitud.</figcaption></figure></div><p>En 1865 se rend&#237;an los confederados y la guerra daba a su fin. Pocos d&#237;as despu&#233;s, el presidente Lincoln era asesinado<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-4" href="#footnote-4" target="_self">4</a>, y la noticia de nuevo viaj&#243; por tel&#233;grafo en cuesti&#243;n de horas, siendo conocida en lugares a miles de kil&#243;metros. Se realizaron servicios f&#250;nebres sincronizados en diversas ciudades, compartiendo el duelo en un mismo momento gracias a la comunicaci&#243;n instant&#225;nea &#8211; lo que sin duda profundiz&#243; el sentido de comunidad nacional unida ante un hecho hist&#243;rico. Las aportaciones del tel&#233;grafo sirvieron as&#237; no solo para concluir la guerra, sino tambi&#233;n para resta&#241;ar heridas y comenzar a forjar una mayor sincron&#237;a nacional.</p><h3>La sincron&#237;a nacional</h3><p>A medida que avanzaba el siglo XIX, los estadounidenses fueron incorporando el tel&#233;grafo a la vida cotidiana y a su imaginario nacional a trav&#233;s de decenas de miles de cables que urd&#237;an ese <em>nervio de la Rep&#250;blica, </em>del que se hablaba en peri&#243;dicos y discursos. Como en la Europa victoriana, el s&#237;mil permit&#237;a comprender a la naci&#243;n como un sistema que reaccionaba al m&#225;s leve est&#237;mulo en cualquier extremidad del pa&#237;s, desde el centro hasta su periferia.</p><p>Surgi&#243; la profesi&#243;n del telegrafista, a menudo j&#243;venes educados cuyo trabajo inspiraba respeto y confianza (por su papel en difundir noticias). En la cultura popular, se escrib&#237;an poemas y canciones sobre aquella misteriosa electricidad que un&#237;a corazones a distancia, cuyos latidos se iban sincronizando. De hecho, un efecto clave del tel&#233;grafo fue la homogeneizaci&#243;n no s&#243;lo de la informaci&#243;n sino tambi&#233;n del <em>tiempo</em>: el ferrocarril provoc&#243; la necesidad de estandarizar horas y el tel&#233;grafo permiti&#243; establecer de hecho los husos horarios (1883), <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-desafio-de-la-sincronia">en busca de la sincron&#237;a como ya os cont&#233; aqu&#237;</a>.</p><p>Los peri&#243;dicos de distintas ciudades comenzaron a publicar secciones de &#8220;Noticias por tel&#233;grafo&#8221;, mostrando a los lectores que recib&#237;an informaci&#243;n &#8220;directa&#8221; de Nueva York, Washington o Europa pr&#225;cticamente al d&#237;a. Esto propici&#243; un sentido de simultaneidad nacional: millones de personas pod&#237;an estar al tanto de los mismos hechos casi al mismo tiempo, forjando definitivamente el nacimiento de naciones como comunidades imaginadas en tiempo real. Y as&#237; ser&#237;a en lo sucesivo, aunque otros medios como la radio o la televisi&#243;n vinieran a reemplazar al tel&#233;grafo en esa funci&#243;n.</p><p>Asimismo, el tel&#233;grafo transform&#243; la econom&#237;a nacional, integrando mercados regionales en un mercado &#250;nico. Los precios de productos agr&#237;colas, los movimientos de acciones en la bolsa, las &#243;rdenes de compra-venta de bienes&#8230; todo pod&#237;a transmitirse al instante. Esto foment&#243; una mayor interdependencia entre regiones: por ejemplo, un granjero del Medio Oeste recib&#237;a por tel&#233;grafo las cotizaciones de los granos en Chicago y Nueva York, alineando sus expectativas con el conjunto del pa&#237;s y aumentando la eficiencia del mercado norteamericano. De esta forma, la identidad nacional ya no era solo pol&#237;tica o emocional, sino tambi&#233;n econ&#243;mica: los estadounidenses sent&#237;an que participaban de una misma econom&#237;a y destino.</p><h3>Cohesi&#243;n de la Rep&#250;blica</h3><p>Para cerrar, es importante resaltar que, a pesar de su papel en la construcci&#243;n nacional, no fue el Estado su principal promotor, aunque participase en su financiaci&#243;n. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-telegrafo-optico-y-la-conciencia">A diferencia de Francia, donde el Estado monopoliz&#243; la telegraf&#237;a &#243;ptica</a>, en Estados Unidos la telegraf&#237;a el&#233;ctrica se desarroll&#243; principalmente mediante iniciativa privada y uso p&#250;blico masivo. Eso no impidi&#243; que la difusi&#243;n cultural y la habilitaci&#243;n econ&#243;mica permitieran <em>irrigar</em> ideol&#243;gicamente a la poblaci&#243;n m&#225;s remota. Pero el servicio no se limitaba al gobierno: estaba abierto a ciudadanos, empresas y, muy especialmente, a la prensa<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-5" href="#footnote-5" target="_self">5</a>. Esta circulaci&#243;n r&#225;pida y &#8220;neutral&#8221; de informaci&#243;n ayud&#243; a generar una opini&#243;n p&#250;blica nacional sincronizada, algo fundamental en un pa&#237;s democr&#225;tico tan extenso.</p><p>Morse y otros promotores ve&#237;an el tel&#233;grafo como un medio esencialmente democr&#225;tico y &#8220;republicano&#8221;. De hecho, Morse admiraba el sistema postal (p&#250;blico) y concibi&#243; que el tel&#233;grafo deber&#237;a difundir sus beneficios en todas las capas sociales. Lleg&#243; a afirmar que, a diferencia del tel&#233;grafo &#243;ptico centralizado europeo (que juzgaba &#8220;mon&#225;rquico&#8221;), el tel&#233;grafo el&#233;ctrico encajaba con los ideales c&#237;vicos de Am&#233;rica. Y ciertamente, aunque un pu&#241;ado de empresas lo operaban, en la pr&#225;ctica cualquiera pod&#237;a mandar un telegrama pagando una tarifa, del mismo modo que cualquiera enviaba una carta. Esta apertura hizo que el tel&#233;grafo permease la vida social: sirvi&#243; para enviar mensajes familiares urgentes (nacimientos, muertes), para coordinar negocios privados, para convocar reuniones pol&#237;ticas y difundir resultados de votaciones locales casi de inmediato, etc.</p><p>Con una tradici&#243;n mucho menos centralista y m&#225;s federal, los Estados Unidos se sirvieron de esta tecnolog&#237;a telegr&#225;fica para potenciar la iniciativa privada y la participaci&#243;n ciudadana, lo cual repercuti&#243; en una conciencia nacional m&#225;s horizontal. Los americanos se sent&#237;an unidos no solo porque el gobierno se comunicara con ellos, sino porque ellos mismos pod&#237;an comunicarse entre s&#237; a lo largo y ancho del pa&#237;s, democratizando a&#250;n m&#225;s la noci&#243;n de naci&#243;n: la red era de todos y para todos, reflejando el car&#225;cter abierto de la sociedad estadounidense<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-6" href="#footnote-6" target="_self">6</a>.</p><p>Hacia el final del siglo XIX, el tel&#233;grafo ya estaba firmemente arraigado en la infraestructura nacional. Aunque a partir de 1876 ser&#237;a gradualmente superado por el tel&#233;fono para comunicaciones personales, y en el siglo XX por la radio, la televisi&#243;n e Internet entre otras tecnolog&#237;as, su impacto fundacional en la conciencia nacional perdur&#243;. La idea de unos Estados Unidos continentales, indivisibles y totalmente conectados se hizo realidad primero gracias al ferrocarril y particularmente al tel&#233;grafo, que actu&#243; como pegamento de un territorio enorme y heterog&#233;neo, reduciendo distancias f&#237;sicas y psicol&#243;gicas, donde un suceso en California resonaba al instante en Nueva Inglaterra. El imaginario colectivo que promovi&#243; fortaleci&#243; adem&#225;s la fe en el progreso cient&#237;fico ligado al destino nacional.</p><p>En perspectiva, el tel&#233;grafo fue el punto de partida de la era de la informaci&#243;n en la que vivimos. Hoy damos por descontado el flujo inmediato de datos, pero en el siglo XIX supuso una aut&#233;ntica revoluci&#243;n mental. Francia y Estados Unidos, cada cual a su modo, fueron pioneros en integrar esa revoluci&#243;n en la construcci&#243;n nacional. Sus experiencias muestran que las formas de organizaci&#243;n pol&#237;tica como los Estados-naci&#243;n se encuentran fuertemente arraigadas en las tecnolog&#237;as de la comunicaci&#243;n. El latido de la cooperaci&#243;n humana se acelera con cada adelanto: si el tel&#233;grafo permiti&#243; a dos continentes sentir ese latido al un&#237;sono, inaugurando un nuevo cap&#237;tulo de la modernidad, sus herederos &#8211; tel&#233;fono, radio, televisi&#243;n, internet &#8211; seguir&#237;an tejiendo la trama cada vez m&#225;s densa de las identidades compartidas. Hoy, acaso, asistimos a la fragmentaci&#243;n algor&#237;tmica de la opini&#243;n p&#250;blica que est&#225; cercenando la confianza colectiva, no s&#243;lo entre las instituciones, sino entre los propios conciudadanos, al mismo tiempo que surgen nuevas comunidades imaginadas.</p><p>No cabe edulcorar la historia del tel&#233;grafo, que tuvo mucho de imperialismo. Pero s&#237; advertir con ella que los movimientos humanos se sincronizan con tecnolog&#237;as de comunicaci&#243;n que nos permiten emprender acciones colectivas inaccesibles al individuo. Y en la edificaci&#243;n del <em>hegemon</em> de nuestros d&#237;as, todo empez&#243; con aquellos postes en las colinas del Medio Oeste y con aquellos cables tendidos sobre praderas infinitas, cuando por primera vez la palabra humana viaj&#243; m&#225;s r&#225;pido que el hombre, y las naciones descubrieron en los pitidos del tel&#233;grafo el latido de su propia unidad.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>Publicado en el <em>United States Magazine and Democratic Review, </em>el art&#237;culo se titulaba <em>Annexation</em> y en &#233;l se mostraba favorable a la anexi&#243;n &#8220;natural&#8221; de Texas y a la inminente de California.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>California estaba verdaderamente &#8220;aislada&#8221; del resto del pa&#237;s por miles de kil&#243;metros de desiertos y monta&#241;as, depend&#237;a de rutas mar&#237;timas lent&#237;simas o correos inciertos que tardaban meses en llegar. En t&#233;rminos de tiempo efectivo, Washington estaba m&#225;s &#8220;cerca&#8221; de Par&#237;s o Londres que de San Francisco, cuyos peri&#243;dicos recib&#237;an noticias con semanas o incluso meses de retraso. Su econom&#237;a miraba al Pac&#237;fico, su pol&#237;tica era dif&#237;cil de encauzar desde la capital y, en v&#237;speras de la Guerra Civil, exist&#237;a un temor real a que aquel territorio remoto se deslizara hacia la indiferencia o la secesi&#243;n.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>Mientras tanto existi&#243; ese asilamiento en las comunicaciones telegr&#225;ficas desde Misuri hasta California oper&#243; brevemente el legendario <em>Pony Express</em>, cuyos jinetes tardaban aproximadamente unos 10 d&#237;as en llevar el correo de Missouri a California. La llegada del tel&#233;grafo los hizo obsoletos.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-4" href="#footnote-anchor-4" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">4</a><div class="footnote-content"><p>No puedo resistirme a citar esta curios&#237;sima historia del presidente Lincoln: Su hijo mayor, Robert Todd Lincoln, estuvo a punto de morir en la estaci&#243;n de Jersey City cuando resbal&#243; entre el and&#233;n y un tren en marcha, pero fue salvado in extremis por un desconocido que lo agarr&#243; del abrigo y lo alz&#243; a tiempo. Aquel hombre era Edwin Booth, uno de los actores m&#225;s c&#233;lebres del siglo XIX, cuya fama quedar&#237;a despu&#233;s eclipsada por la de su hermano John Wilkes Booth: el propio asesino de Abraham Lincoln. As&#237; se teji&#243; una iron&#237;a cruel y perfecta del destino: un Booth salv&#243; la vida de un Lincoln, y otro Booth se la arrebat&#243; a otro Lincoln, a&#241;os m&#225;s tarde. <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Manuel J. Prieto&quot;,&quot;id&quot;:1255376,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4e2ef6db-eedd-4472-a242-06395ece60e9_57x56.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;c5ea43c6-2e86-40ca-a121-b90ee08598f9&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> nos lo cont&#243; hace poco <a href="https://curistoria.substack.com/p/dos-verdades-y-una-mentira">aqu&#237;</a>.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-5" href="#footnote-anchor-5" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">5</a><div class="footnote-content"><p>De hecho, en 1846 se fund&#243; en Nueva York la agencia cooperativa Associated Press (AP) precisamente para aprovechar el tel&#233;grafo en la transmisi&#243;n r&#225;pida de noticias nacionales e internacionales. Con ello, llev&#243; a los peri&#243;dicos del noreste noticias frescas de la Guerra con M&#233;xico, ganando horas preciosas sobre sus competidores. Con el tiempo, la AP estableci&#243; una red de corresponsales enlazados por 50.000 millas de cables telegr&#225;ficos por todo el pa&#237;s, transmitiendo resultados electorales y partes de batalla durante la Guerra Civil en cuesti&#243;n de horas.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-6" href="#footnote-anchor-6" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">6</a><div class="footnote-content"><p>No deja de resultar parad&#243;jico que el propio Morse se mostrase particularmente nativista y antiinmigraci&#243;n, por otra parte.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Somos libres mientras creamos serlo]]></title><description><![CDATA[Ciencia, tecnolog&#237;a, filosof&#237;a y lenguaje]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/somos-libres-mientras-creamos-serlo</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/somos-libres-mientras-creamos-serlo</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 15 Nov 2025 08:01:45 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>&#191;Hay causas ocultas que determinan las acciones que creemos tomar libremente? Filosof&#237;a y Ciencia se han preguntado por ello de forma recurrente. En estos d&#237;as, el titular de una entrevista a un reconocido f&#237;sico, a prop&#243;sito de su libro sobre el tiempo<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>, reavivaba este viejo debate sobre la libertad: <em><a href="https://elpais.com/ciencia/2025-11-03/alberto-casas-fisico-el-libre-albedrio-es-una-ilusion-creada-por-nuestro-cerebro-todo-lo-que-va-a-suceder-esta-ya-escrito.html">Alberto Casas, f&#237;sico: &#8220;El libre albedr&#237;o es una ilusi&#243;n creada por nuestro cerebro. Todo lo que va a suceder est&#225; ya escrito&#8221;</a></em>.  Y a poco que uno se asome al debate, pronto comprueba que es imposible hacer pie en ese estanque, pues se trata de una cuesti&#243;n profunda que dirime sus equ&#237;vocos entre planos inconmensurables, entre lenguajes que hablan idiomas distintos.</p><p>Sin embargo, no es un asunto que deje de inquietarnos, pues la libertad y el yo son la aut&#233;ntica piedra angular de toda la &#233;tica, de multitud de sistemas filos&#243;ficos, sost&#233;n de muchas teor&#237;as sociol&#243;gicas, pol&#237;ticas,... y, ante todo, de nuestra experiencia m&#225;s &#237;ntima que nos hace sentirnos protagonistas de nuestro destino. &#191;Est&#225; ya inexorablemente escrito? Quiz&#225;. Pero acaso tambi&#233;n convenga, tras cargarnos de perplejidad, tirarla por la borda y resolvernos &#8212; &#191;libremente? &#8212; a creer que somos libres, para <em>efectivamente serlo</em>.</p><h2>Las ciencias, al acecho</h2><p>Muy diversas ciencias, casi todas alumbradas por la teor&#237;a sint&#233;tica de la evoluci&#243;n, llevan d&#233;cadas cuestionando la idea de que somos libres. Desde luego, en el sentido m&#225;s intuitivo, ingenuo y cl&#225;sico del t&#233;rmino. Determinaci&#243;n gen&#233;tica, sesgos cognitivos, condicionamiento social, ideolog&#237;as, marcos culturales, aprendizajes inconscientes,&#8230; pero, sobre todo, porque la libertad supone una extra&#241;a excepci&#243;n postulada en medio de un mundo causalmente determinado, tal y como tan fecundamente lo describen las ciencias. La concepci&#243;n de que el mundo se encuentra tejido y determinado por una causalidad ciega no ha conocido singularidades semejantes, ni siquiera apelando a la <em>indeterminaci&#243;n</em> cu&#225;ntica, sobre la que volver&#233; m&#225;s adelante.</p><p>Incluso las <em>explicaciones intencionales</em> de las ciencias sociales &#8211; como la psicolog&#237;a o la econom&#237;a &#8211; que nos consideran sujetos aut&#243;nomos cuyas acciones son producto de nuestras <em>creencias</em>, <em>deseos</em> y <em>decisiones, </em>se admiten como un atajo instrumental: abstracciones aproximativas &#250;tiles para superar los l&#237;mites del conductismo y simplificar la complejidad de los fen&#243;menos subyacentes que siguen consider&#225;ndose como causalmente determinados.</p><p>Pero esta sospecha sobre la libertad no es nueva. Probablemente fue sembrada por la propia reflexi&#243;n filos&#243;fica al menos desde el atomismo de <strong>Dem&#243;crito</strong> y <strong>Leucipo</strong> que predicaba un determinismo ca&#243;tico. Sin embargo, fue sin duda el triunfo del mecanicismo moderno y el progreso cient&#237;fico a &#233;l aparejado que ha crecido vorazmente el que la puso en su punto de mira. El pante&#237;smo de <strong>Spinoza </strong>alumbr&#243; la que se ha dado en llamar la &#8220;hip&#243;tesis monstruosa&#8221; tal y como la bautiz&#243; <strong>Bayle</strong>:</p><div class="pullquote"><p><em>&#8220;Los hombres se equivocan al creerse libres, opini&#243;n que obedece al solo hecho de que son conscientes de sus acciones e ignorantes de las causas que las determinan. Y, por tanto, su idea de &#171;libertad&#187; se reduce al desconocimiento de las causas de sus acciones, pues todo eso que dicen de que las acciones humanas dependen de la voluntad son palabras, sin idea alguna que les corresponda&#8221;</em>.</p></div><p>Desde entonces, los hitos filos&#243;ficos se sucedieron contra la libertad como facultad del sujeto, haciendo cr&#237;tica de &#233;ste ya en <strong>Locke</strong> y sobre todo en <strong>Hume</strong> que lo consideraba mero <em>haz de representaciones.</em> Ese sujeto libre y aut&#243;nomo se deslavaz&#243; como agregaci&#243;n de pulsiones en <strong>Nietzsche</strong>, fue fragmentado en niveles de consciencia en <strong>Freud</strong>, y se hizo pieza del engranaje hist&#243;rico en el materialismo marxista m&#225;s fr&#237;o. Fueron a rematarlo los modelos estructuralistas que hicieron de &#233;l mero instrumento, y que incluso proclamaron su defunci&#243;n en el discurso postmoderno de los <strong>Foucault </strong>y compa&#241;&#237;a. Y todo ello a pesar de los densos esfuerzos ontol&#243;gicos de un <strong>Kant</strong>, los existencialistas de un <strong>Sartre, </strong>o los fenomenol&#243;gicos de un <strong>Ortega y Gasset</strong> por mantener su radical libertad a flote.</p><p>Las ciencias en nuestros d&#237;as han seguido acechando la realidad del libre albedr&#237;o, m&#225;s all&#225; de admitir su papel como creencia &#250;til para la supervivencia al articular nuestra <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/competir-o-cooperar">competencia y cooperaci&#243;n</a>. La neurociencia ha sido, probablemente, una de las m&#225;s incisivas en este sentido. En los a&#241;os ochenta se hicieron muy populares los <a href="http://brain.oxfordjournals.org/content/106/3/623">estudios de Libet</a>, que han conocido mil variantes, y que pretend&#237;an registrar actividad cerebral &#8211; llamada <em>potencial de preparaci&#243;n</em> &#8211; varios cientos de milisegundos antes de que las personas expresaran su intenci&#243;n consciente de actuar.</p><p>Ya en nuestro siglo, <a href="http://www.nature.com/neuro/journal/v11/n5/full/nn.2112.html">un primer estudio de Haynes</a> moderniz&#243; el de Libet y lleg&#243; a predecir con una exactitud del 60% de las veces qu&#233; elegir&#237;an los participantes. <a href="https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.1212218110">Un segundo estudio de Haynes</a> concluy&#243; que las intenciones motoras eran codificadas en la corteza prefrontal hasta varios segundos antes de que los participantes fueran conscientes de sus decisiones. Por su parte, Fried mejor&#243; su capacidad de predicci&#243;n hasta m&#225;s del 80% de precisi&#243;n, <a href="http://www.cell.com/neuron/abstract/S0896-6273(10)01082-2">analizando la acumulaci&#243;n de actividad neuronal por encima de cierto umbral sobre individuos monitorizados con electrodos</a>. En esta l&#237;nea, se han seguido sucediendo experimentos discutidos que apuntan a que el libre albedr&#237;o podr&#237;a no ser m&#225;s que una ilusi&#243;n <a href="http://www.mitpressjournals.org/doi/abs/10.1162/jocn_a_00650#.U5fOE3J5Muh">procedente del </a><em><a href="http://www.mitpressjournals.org/doi/abs/10.1162/jocn_a_00650#.U5fOE3J5Muh">ruido</a></em><a href="http://www.mitpressjournals.org/doi/abs/10.1162/jocn_a_00650#.U5fOE3J5Muh"> espont&#225;neo del cerebro</a>.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif" width="624" height="572" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/b9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:572,&quot;width&quot;:624,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-0Nn!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_lossy/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fb9afc7fb-0041-4dee-a129-9f3c0bd934dc_624x572.gif 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Del estudio de Haynes. <a href="https://www.nature.com/articles/nn.2112">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><p>La ciencia, no obstante, no ha podido zanjar el asunto. A pesar de la espectacularidad de este tipo de experimentos, existen algunas objeciones importantes. Por ejemplo:</p><ul><li><p>Las actividades analizadas &#8212; mover un dedo o pulsar un bot&#243;n &#8212; son demasiado simples para reflejar decisiones humanas reales y complejas. Se trata de actos motores autom&#225;ticos, sin carga moral ni deliberativa, que no pueden extrapolarse.</p></li><li><p>Hay sospecha de problemas metodol&#243;gicos, pues los participantes no pueden identificar con precisi&#243;n el instante exacto en que <em>sienten</em> la intenci&#243;n de moverse. El famoso &#8220;retraso&#8221; podr&#237;a deberse a una estimaci&#243;n perceptiva errada, o al propio mecanismo que pone la atenci&#243;n en el ejercicio, no a una causa neuronal previa.</p></li><li><p>Algunas investigaciones posteriores &#8212; especialmente <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3479453/">el modelo estoc&#225;stico de Schurger</a> &#8212; han mostrado que el <em>potencial de preparaci&#243;n</em> no predice una &#8220;decisi&#243;n&#8221; concreta del cerebro, sino un estado de preparaci&#243;n general reflejado en fluctuaciones aleatorias de su actividad.</p></li><li><p>Incluso si la intenci&#243;n consciente apareciese <em>despu&#233;s</em> de la actividad neuronal inicial, podr&#237;a desempe&#241;ar un papel de <em>control</em> o <em>veto</em><a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a>. La consciencia, entonces, no iniciar&#237;a cada acci&#243;n, pero s&#237; podr&#237;a modular o inhibir conductas autom&#225;ticas, manteniendo cierta agencia causal real.</p></li><li><p>Adem&#225;s, existe una ambig&#252;edad inexorable entre correlaci&#243;n y causalidad: Detectar un patr&#243;n neuronal previo no implica que &#233;ste <em>cause</em> la decisi&#243;n. Podr&#237;a tratarse de una simple preparaci&#243;n del sistema motor para m&#250;ltiples opciones posibles.</p></li><li><p>Incluso en los estudios m&#225;s precisos, la capacidad predictiva rara vez supera un porcentaje elevado, lo que sigue siendo compatible con una indeterminaci&#243;n significativa que sugiere que hay ruido, complejidad o factores no observados que a&#250;n escapan a la medici&#243;n.</p></li></ul><p>A pesar de ello, no puede negarse que las ciencias, en general, siguen al acecho cuestionando esa anomal&#237;a de la libertad humana que la hace poco veros&#237;mil, una singularidad extra&#241;a en el determinismo, aunque sea ca&#243;tico y solo estad&#237;sticamente tratable, que el mundo manifiesta. Cualquiera de las aproximaciones cient&#237;ficas desmenuza la supuesta acci&#243;n libre hasta volverla irreconocible. Suelen as&#237; interpretar el libre albedr&#237;o como una <em>ilusi&#243;n retrospectiva</em> que hace consciente a posteriori una cadena inconsciente, ya sea de acci&#243;n o de veto. De forma an&#225;loga a como interpretamos narrativamente nuestra vida una vez sucede, as&#237; lo podr&#237;a estar haciendo la vida consciente que solo contempla el juego de pulsiones irracionales y racionales que la pueblan como una espectadora, pero a las que <em>da sentido de agencia</em> retrospectivamente.</p><p>Y es que, en realidad, el problema del libre albedr&#237;o analizado desde el punto de vista cient&#237;fico entronca directamente con el problema de la identidad del yo, no solo como sujeto de la acci&#243;n libre, sino especialmente como realidad. A pesar de todo, nuestra experiencia m&#225;s &#237;ntima de agencia, de libertad, se resiste a renunciar a la profunda evidencia con que se presenta. &#191;Es acaso la evidencia emp&#237;rica que sustenta la ciencia m&#225;s fuerte que la de esta misma experiencia &#237;ntima?</p><h2>Deseos, creencias y deliberaci&#243;n</h2><p>Siempre nos debemos a la cautela. Por un lado es posible que estemos siendo presos de tendencias postmodernas disolutivas del yo y de su responsabilidad, un tanto de moda; por otro lado, no puede obviarse que toda tesis cient&#237;fica es provisional, siempre susceptible de ser <em>falsada</em>. Sin embargo, a pesar de un sano escepticismo, resulta dif&#237;cil abandonar toda sospecha. Nuestras experiencias m&#225;s inmediatas tambi&#233;n han sido recurrentemente desmentidas por la ciencia. El <em>sentido com&#250;n </em>hace mucho que dej&#243; de ser garante de verdad en manos de una ciencia que nos ha demostrado que el tiempo es relativo, que el espacio-tiempo puede curvarse, o que la realidad bulle en un estado probabil&#237;stico que s&#243;lo se concreta cuando la miramos. Desmenucemos un poco esa experiencia &#237;ntima.</p><p>Por lo general, decimos que las acciones que emprendemos son producto de nuestra libre decisi&#243;n a partir de nuestros <em>deseos</em> y <em>creencias</em>. Pero &#191;qu&#233; son nuestros <em>deseos</em>? &#191;A qu&#233; obedecen? &#191;Acaso no ser&#225; que nos determinan en un juego de fuerzas tan sutilmente equilibrado que nos hace creer que optamos entre ellos libremente? &#191;No podr&#237;an ser nuestras diferentes <em>personalidades</em> supuestamente libres y originales una forma con la que nuestra especie experimenta para adaptarse<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>?</p><p>&#191;Somos <em>due&#241;os</em> de esos deseos? &#191;O m&#225;s bien <em>nos</em> eligen? &#191;No <em>somos</em> m&#225;s bien esos mismos deseos? Pero entonces, al margen de su mayor complejidad, &#191;en qu&#233; m&#225;s difieren nuestras <em>preferencias </em>de las de un animal? &#191;No podr&#237;a incluso decirse en un sentido figurado que el tiempo <em>prefiere </em>sacar a pasear al sol en verano y a la lluvia en oto&#241;o? &#191;Qu&#233; son las &#8220;preferencias&#8221; o &#8220;deseos&#8221; sino <em>conscientes</em> regularidades por las que nos decantamos acaso de forma tan ca&#243;ticamente determinista como el clima? Aqu&#237; es donde <strong>Schopenhauer</strong> planteaba su famosa imposibilidad:</p><div class="pullquote"><p>&#8220;Un hombre puede hacer lo que quiere, pero no puede querer (elegir) lo que quiere&#8221;</p></div><p>Por otra parte, se argumenta que, para considerarnos libres, lo aut&#233;nticamente importante es que somos <em>conscientes</em> de la finalidad y de las razones que nos permiten tomar la decisi&#243;n, como defiende <strong>P. F. Strawson</strong>. Esta es la &#237;ntima e inmediata experiencia de <em>deliberaci&#243;n</em> que somos tan reacios a descomponer en t&#233;rminos de una pura cadena causal de factores que apenas podemos intuir, y que sin embargo disciplinas como la neurociencia est&#225;n acorralando. De nuevo, la tesis de <strong>Spinoza</strong>: &#191;No ser&#225; esta combinaci&#243;n de <em>consciencia</em> e <em>ignorancia</em> la clave para comprender la persistencia de la idea de libertad?</p><p>Sin embargo, el proceso de &#8220;deliberaci&#243;n&#8221; puede interpretarse como la articulaci&#243;n consciente del embate entre pulsiones o apetitos que nos subyacen bajo el ropaje de razonamientos. Ya dec&#237;a <strong>Unamuno</strong> que &#8220;<em>la raz&#243;n construye sobre irracionalidades</em>&#8221;. Nuestras propias creencias simb&#243;licas no nos han permitido sobrevivir por ser ciertas, sino por ser compartidas por la tribu, que nos protege premiando nuestra lealtad. Lo mismo suceder&#237;a con las acciones que creemos tomar libremente. Nuestros deseos y las razones que nos damos, aun siendo objetivas, podr&#237;an no ser m&#225;s que un agregado de apetencias pulidas por la selecci&#243;n natural que engarzan bien con el medio y con la manada, y entre los que optamos ca&#243;ticamente mientras sea posible y el grupo no nos reprenda. Las personas ser&#237;amos as&#237; <em>razonables</em> agregados de deseos con suficiente plasticidad para expresarse seg&#250;n la circunstancia. La consciencia, el escaparate al que sale este guion preestablecido.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png" width="606" height="404.1387362637363" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:606,&quot;bytes&quot;:2196741,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/178533755?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!zd5Z!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F078b797e-3081-4743-810e-89ec45f03f27_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Por otra parte, se ha argumentado que, a diferencia del animal sometido a su impulso, el hombre es libre porque su comportamiento es <em>racional. </em>Pero &#191;es <em>libre</em> la elecci&#243;n <em>racional</em>? Las ciencias sociales han tratado de construir su regularidad apoy&#225;ndose en el principio de racionalidad, o <em>principio cero</em> como lo plante&#243; <strong>Popper</strong>, para ser capaces de inferir actos a partir de deseos y creencias. Pero este principio no es <em>falsable:</em> siempre puede acomodarse modificando las creencias y deseos que atribuimos al sujeto a posteriori de la acci&#243;n. Y acaban aparcando en cualquier caso a la libertad: Si plante&#225;semos el escenario en el que el sujeto no eligiera <em>lo m&#225;s racional</em> aun sabiendo que lo es como prueba de que act&#250;a libremente, ser&#237;a entonces porque habr&#237;a &#8220;evaluado&#8221; de forma diferente que lo m&#225;s adecuado es no hacerlo para demostrar tal cosa, modificando por tanto <em>lo que es m&#225;s racional</em>. Nos mover&#237;amos en c&#237;rculos tras de un <em>blanco m&#243;vil</em>: del sujeto siempre puede decirse que ha sido <em>racional</em>, del mismo modo que puede decirse que ha sido <em>libre</em>, encerrados en una tautolog&#237;a vac&#237;a.</p><p>&#191;Qu&#233; hay realmente en el trasfondo de este discurso sobre sujetos que act&#250;an con arreglo a sus deseos y creencias? La ciencia apunta a un mecanismo adaptativamente &#250;til conocido como la <em><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Folk_psychology">folk psychology,</a> </em>psicolog&#237;a popular o del sentido com&#250;n<strong>. </strong>La psicolog&#237;a evolucionista es capaz de explicar c&#243;mo esta simplificaci&#243;n permite a nuestro cerebro economizar esfuerzos y asimilar e interpretar la desbordante e hipercompleja informaci&#243;n que recibimos para nuestra supervivencia. <a href="https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n80/02102862n80p257.pdf">Hablar de </a><em><a href="https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n80/02102862n80p257.pdf">sujetos</a></em><a href="https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n80/02102862n80p257.pdf">, </a><em><a href="https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n80/02102862n80p257.pdf">deseos</a></em><a href="https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n80/02102862n80p257.pdf"> y </a><em><a href="https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n80/02102862n80p257.pdf">creencias </a></em><a href="https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n80/02102862n80p257.pdf">ser&#237;a el resultado &#250;til de nuestro desarrollo psicol&#243;gico como especie</a> en un asunto tan relevante para la supervivencia: ser capaces de predecir el comportamiento ajeno. Creernos libres es una ventaja evolutiva. Da igual si realmente lo somos.</p><p>Quiz&#225;, en la pr&#225;ctica resulte t&#233;cnicamente imposible lograr nada mejor que esta psicolog&#237;a instintiva potenciada por la detecci&#243;n de patrones como los que identifica la IA, para ser capaces de gestionar e interpretar la enorme complejidad de variables que determinar&#237;an nuestro comportamiento. El homo sapiens quiz&#225; siga siendo en &#250;ltima instancia <em>imprevisible</em> para el homo sapiens<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-4" href="#footnote-4" target="_self">4</a>. Pero ello no prueba que sea realmente <em>libre</em>. M&#225;s bien, al contrario, las explicaciones causalmente deterministas siguen ampliando los horizontes de la ciencia afianzando la tesis de que nuestra <em>libertad </em>es una ilusi&#243;n. Pero, &#191;y si la ciencia hubiera encontrado un l&#237;mite para interpretar el mundo en t&#233;rminos puramente causales tras del cual refugiar nuestra libertad?</p><h2>La mec&#225;nica cu&#225;ntica y el <em>clinamen</em></h2><p>Algunos autores se han querido aferrar a la mec&#225;nica cu&#225;ntica y su radical incertidumbre para intentar hacer frente al todopoderoso avance del determinismo m&#225;s reduccionista. Aunque pueda resultar altamente especulativo, no son pocos los que se han preguntado si la incertidumbre inherente a la mec&#225;nica cu&#225;ntica podr&#237;a, de alguna forma, albergar aquel <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_clinamen">clinamen</a></em> que <strong>Epicuro</strong> y <strong>Lucrecio</strong> postularon, ese &#250;ltimo refugio para nuestra libertad que desviase espont&#225;nea e inexplicablemente la predecible trayectoria de los &#225;tomos. Sobre estos planteamientos se han venido pronunciando multitud de cient&#237;ficos y fil&#243;sofos sin unanimidad<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-5" href="#footnote-5" target="_self">5</a>, y con escasa rigurosidad cient&#237;fica en muchos casos.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png" width="608" height="405.4725274725275" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:608,&quot;bytes&quot;:2992322,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/178533755?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!T4UW!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5b00cc19-4d4f-45c2-ab00-a6e8866bd66a_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Sin embargo, aunque este intento tuviera &#233;xito, caben objeciones: para empezar, los fen&#243;menos macrosc&#243;picos son deterministas puesto que los efectos de la incertidumbre cu&#225;ntica se encuentran confinados y son imperceptibles a dicho nivel. De hecho, algunos autores como <strong>Dennett </strong>han rechazado estos intentos por reinterpretar en t&#233;rminos de la mec&#225;nica cu&#225;ntica la vieja tesis de <strong>Kant</strong> y <strong>Schopenhauer: </strong>una voluntad libre alojada en el espacio noum&#233;nico-cu&#225;ntico se hallar&#237;a radicalmente separada del mundo fenom&#233;nico-macrosc&#243;pico, si se me permite la expresi&#243;n. Sobre el intento de salvar este hiato, con la conexi&#243;n entre el alma y el cuerpo que postul&#243; <strong>Descartes</strong> en la gl&#225;ndula pineal volveremos en un instante.</p><p>Sin embargo, quienes han querido mantener una puerta abierta por esta v&#237;a para congeniar el fisicalismo determinista con la libertad se afanan en postular una posible conexi&#243;n que provocase que en el mar de cadenas causales pudieran surgir <em>fracturas indeterminadas</em>: una grieta en el colapso macrosc&#243;pico de las indeterminaciones cu&#225;nticas por la que asomase el acto libre. As&#237; <strong>Hodgson</strong> niega la dicotom&#237;a entre determinismo y azar, que titula como <a href="https://philpapers.org/rec/HODHM">el </a><em><a href="https://philpapers.org/rec/HODHM">error de Hume</a></em>, y opone una tercera v&#237;a en la que el indeterminismo local y la no-localidad causal de la mec&#225;nica cu&#225;ntica puedan contemplar elecciones humanas que no sean determinadas pero tampoco azarosas, apoy&#225;ndose en la existencia de fen&#243;menos cu&#225;nticos en nuestro cerebro.</p><p>No obstante, aun cuando ubic&#225;semos esa suerte de voluntad libre en los entresijos azarosos del mundo cu&#225;ntico, no se ve c&#243;mo podr&#237;a prescindir de la estructura determinista de la realidad. &#191;No ser&#237;a el determinismo m&#225;s bien un <em>prerrequisito</em>, como argument&#243; el propio <strong>Hume</strong>, para la acci&#243;n libre? Pues si la acci&#243;n pretendidamente libre es puramente azarosa, &#191;podemos decir que es libre o simplemente que es incierta? &#191;<em>elige</em> el dado no trucado c&#243;mo caer? Cuesta desprenderse de esa idea de que solo una ruptura de la cadena causal en la identidad cerrada y oscura de un yo, de un sujeto origen de la acci&#243;n, podr&#237;a albergar la libertad, y con ella la responsabilidad y la valoraci&#243;n &#233;tica.</p><p>La cuesti&#243;n del libre albedr&#237;o nos lleva por tanto al yo, a la consciencia, aquella que constituye el <em>problema m&#225;s duro o dif&#237;cil</em>, seg&#250;n lo bautiz&#243; <strong>Chalmers</strong>, especialmente actual <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/emergencia-y-consciencia-en-la-era">a prop&#243;sito de la posibilidad de que una IA pudiera llegar a ser consciente</a>. Un problema tan radicalmente subjetivo y experiencial que, nuevamente, tiene una profundidad inmensa, y que sin duda excede los l&#237;mites de esta publicaci&#243;n. Pero que est&#225; muy lejos de poder resolverse. Si es que no es irresoluble.</p><h2>Los l&#237;mites del lenguaje</h2><p>Cabe rescatar una perplejidad &#250;ltima sobre este problema: quiz&#225; no pueda jam&#225;s resolverse porque est&#225; mal formulado. Para empezar, porque no deja de resultar parad&#243;jico que la munici&#243;n del ataque de las ciencias a la idea de libertad pudiera provenir&#8230; de la propia experiencia subjetiva de ser libres. Autores como <strong>P. F. Strawson</strong> insisten en que esa experiencia de ser agentes ser&#237;a el fundamento desde el que hemos inferido el principio de causalidad con el que comprendemos el mundo desde la ciencia. Entendemos que hay causas y efectos en la realidad partiendo de nuestra propia autoconsciencia porque nos identificamos como la causa de los efectos que creemos provocar libremente. Y de ah&#237; habr&#237;amos extendido ese esquema hasta las cosas mismas, primero consider&#225;ndolas animadas &#8212; como en el animismo y la religiosidad m&#225;s primitiva &#8212; y despu&#233;s mec&#225;nicas, inanimadas, bajo la &#243;ptica materialista de la ciencia. Pero como bien advirti&#243; <strong>Hume</strong>, esa causalidad determinista no es sino un postulado de nuestra costumbre. Una creencia, que no tiene mayor respaldo que la creencia en el libre albedr&#237;o que acaso la alumbr&#243;.</p><p>Parad&#243;jicamente, por tanto, la indefinida extensi&#243;n del reino de la causalidad, hija de nuestra propia experiencia de libertad, habr&#237;a acabado acorralando a su madre. Por eso, cuando la ciencia cuestiona nuestro sentimiento de libertad suele contraargumentarse observando la contingencia del propio principio de causalidad que la sustenta, hasta alcanzar a los m&#225;s reticentes y reaccionarios que critican esa fe en el <em>cientifismo</em> y el <em>reduccionismo determinista</em>. La circularidad parece patente.</p><p>Sin embargo, &#233;sta podr&#237;a no ser sino una m&#225;s de las apor&#237;as o callejones sin salida a los que nos conduce nuestro propio lenguaje, causalmente articulado y forzado a encadenamientos infinitos de preguntas &#8220;&#191;por qu&#233;?&#8221;. Parece que, como le aconteciera a <strong>Wittgenstein</strong> al pronunciarse sobre la &#233;tica o la religi&#243;n, estar&#237;amos as&#237; palpando por dentro los barrotes de la <em>jaula</em> de nuestro propio lenguaje. Y sin embargo, quiz&#225; <em>&#8220;este arremeter contra las paredes de nuestra jaula es perfecta y absolutamente desesperanzado&#8221;</em>.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png" width="378" height="567" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/c1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1536,&quot;width&quot;:1024,&quot;resizeWidth&quot;:378,&quot;bytes&quot;:2779966,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/178533755?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EmgS!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1a7e8c1-d0a2-4371-9a70-5c6dfc353026_1024x1536.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Por eso, intentando conciliar libertad con determinismo, al recalar en el problema de la identidad, la discusi&#243;n pudiera ser tambi&#233;n irresoluble porque la libertad es una noci&#243;n en el orden en el que la identidad del individuo est&#225; clara; y, sin embargo, el determinismo ha proseguido en un orden en el que tal identidad es un mero artificio conceptual para la psicolog&#237;a o las ciencias sociales, pero f&#237;sicamente prescindible y ficticio. De forma que sendos juegos del lenguaje podr&#237;an no llegar nunca a cruzarse. As&#237; lo planteaba el genial <strong>Locke</strong>:</p><div class="pullquote"><p><em>&#8220;&#191;Cu&#225;ndo el albedr&#237;o de un hombre es libre o no lo es? La pregunta en s&#237; es impropia y es insignificante preguntar si un hombre ser&#225; libre, as&#237; como preguntar si su sue&#241;o ser&#225; r&#225;pido, o si su virtud cuadrada: la libertad no es muy aplicable al albedr&#237;o, as&#237; como la rapidez del movimiento a un sue&#241;o, o el ser cuadrado a la virtud. Cada uno puede re&#237;rse de lo absurdo de esa pregunta o de cualquiera de las anteriores: porque es obvio que las modificaciones en el movimiento no pertenecen al sue&#241;o, ni la virtud depende de su figura; y cuando alguien lo considera, creo que su albedr&#237;o percibir&#225; que la libertad, que es un poder, pertenece &#250;nicamente a los agentes y no puede atribuir o modificar el albedr&#237;o, que tambi&#233;n es &#250;nicamente un poder&#8221;</em>.</p></div><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg" width="558" height="354.7690355329949" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:501,&quot;width&quot;:788,&quot;resizeWidth&quot;:558,&quot;bytes&quot;:123572,&quot;alt&quot;:&quot;Three Or Four Bar Optical Illusion by Science Photo Library&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Three Or Four Bar Optical Illusion by Science Photo Library" title="Three Or Four Bar Optical Illusion by Science Photo Library" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!VolV!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8d717d38-4db8-430f-83aa-94b2aac951d5_788x501.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Lo que en un lenguaje son cuatro, en otro son tres.</figcaption></figure></div><p>Los conceptos y las estructuras cognitivas y ling&#252;&#237;sticas nos permiten simplificar la apabullante e hipercompleja realidad. Pero estos se desmenuzan f&#225;cilmente en cuanto intentamos analizarlos en profundidad, encontrando al fondo un car&#225;cter pragm&#225;tico e intersubjetivo. Y esto vale tanto en el plano de la psicolog&#237;a del sentido com&#250;n como en los mismos conceptos de la ciencia, que repetidamente se han mostrado instrumentales. Ni siquiera la apelaci&#243;n a los datos puros es posible, pues como es lugar com&#250;n en filosof&#237;a de la ciencia, manejar un lenguaje puramente observacional, ajeno a la teor&#237;a y por tanto al prejuicio, no es factible, tal y como ha defendido <strong>Hanson.</strong></p><p>Por eso, evolucionen como evolucionen en su contraste con la refutaci&#243;n emp&#237;rica, los conceptos ya sean cient&#237;ficos, metaf&#237;sicos o del sentido com&#250;n, acaban tarde o temprano enfrent&#225;ndose a la conocida <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_sorites">paradoja de sorites</a>, tambi&#233;n conocida como la paradoja del mont&#243;n, atribuida a <strong>Eubulides</strong> <strong>de Mileto</strong> (s. IV a.C.):</p><div class="pullquote"><p>&#191;En qu&#233; momento un <em>mont&#243;n de arena</em>, cuando se le van quitando granos uno a uno, deja de serlo?</p></div><p>As&#237;, observando el yo libre como un <em>mont&#243;n</em>, el problema se repite, y nos introduce de lleno en el mundo de la filosof&#237;a de la mente y, desde el giro ling&#252;&#237;stico, en la filosof&#237;a del lenguaje: &#191;A qu&#233; nos referimos exactamente cuando hablamos del sujeto, del yo, del agente que se pretende <em>libre</em>? &#191;quedan los deseos y las creencias fuera o dentro de su delimitaci&#243;n? &#191;Y a trav&#233;s de qu&#233; interfaz se relacionar&#237;a esa entidad libre con el mundo determinista? &#191;no nos aboca ese lenguaje a una suerte de dualismo, como el pitag&#243;rico, el plat&#243;nico, o el que reformul&#243; <strong>Descartes</strong> apa&#241;&#225;ndose con su gl&#225;ndula pineal para conectar alma inmaterial con la <em>res extensa</em>?</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png" width="495" height="680" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:680,&quot;width&quot;:495,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:733097,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/178533755?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!rBtB!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e38c9dc-39f0-41d5-be0c-47fe3a8a082e_495x680.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Dibujo de la obra de Descartes <em>Tractatus de homine et de formatione foetus</em><strong> </strong>donde se ubica la gl&#225;ndula pineal (H) que Descartes identific&#243; como el punto donde el alma racional, inmaterial y libre interact&#250;a con el cuerpo al que dirige. <a href="https://books.google.com.cu/books?id=26PoTkhnmCcC&amp;printsec=frontcover#v=onepage&amp;q&amp;f=true">Fuente</a></figcaption></figure></div><p>Las apelaciones a la <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Superveniencia">superveniencia</a></em> y los intentos de las teor&#237;as del <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Emergencia_(filosof%C3%ADa)">emergentismo</a></em> por reconciliar un nivel mental irreductible al f&#237;sico pero dependiente de &#233;l no parecen sino otra forma de dualismo disfrazado un tanto oscuro. As&#237; lo consideraba <strong>Ryle</strong> que, apelando a la idea del <em>fantasma en la m&#225;quina</em>, criticaba el dualismo cartesiano y su pervivencia en estas nuevas formas de <em>error categorial</em>: Aunque ya no sea un alma cartesiana, la mente emergente sigue siendo un fantasma refinado, un ente misterioso cuya aparici&#243;n pide una explicaci&#243;n y que recuerda poderosamente a los discursos que tratan de ocultar bajo una misteriosa capa el puro desconocimiento de los mecanismos que le subyacen para la determinaci&#243;n de los fen&#243;menos. <strong>Spinoza</strong>, <em>reloaded</em>.</p><p>En cualquier caso, ninguno de estos intentos parece poder sustraerse a la pragm&#225;tica del lenguaje, que fija el m&#237;nimo que puede afirmarse sobre nuestra identidad en una mera convenci&#243;n intersubjetiva. El significado del &#8220;yo&#8221; no ser&#237;a sino el conjunto de las descripciones con las que podemos identificar esa palabra, estructuralmente unidas por relaciones jer&#225;rquicas, como en el modelo de racimo (<em>cluster</em>) del que hablaba <strong>Wittgenstein</strong>, quien incluso lleg&#243; a vaciarla de todo contenido:</p><div class="pullquote"><p><em>&#8220;La palabra &#8220;yo&#8221; pertenece a aquellas palabras que se pueden eliminar del lenguaje&#8221;.</em></p></div><p>&#191;Qu&#233; sentido tiene entonces preguntarnos si ese yo es realmente <em>libre</em>? &#191;es una propiedad que pueda pertenecerle? Quiz&#225; el <em>yo</em> sea el de&#237;ctico por excelencia de la autoconsciencia muda, al que hemos a&#241;adido el andamiaje de un constructo social con el que reunimos una serie de caracter&#237;sticas identitarias que perduran hasta cierto punto unidas en el tiempo, en un proceso de autoconstrucci&#243;n y autodestrucci&#243;n. </p><p>Pero esa identidad, el yo, lejos de ser una esencia fija, quiz&#225; sea m&#225;s bien un proceso no lineal en movimiento, en construcci&#243;n. Era imposible para <strong>Her&#225;clito</strong> ba&#241;arse en el mismo r&#237;o, pero no solo porque el agua fuera distinta, sino sobre todo porque uno nunca es el mismo. Como el barco de Teseo, intercambiando c&#233;lulas, energ&#237;a, experiencias e ideas con el medio, vamos mutando a veces de forma irreconocible. Quiz&#225; porque ese yo no es m&#225;s que un simulacro que sirve al prop&#243;sito de la adaptaci&#243;n de nuestra especie cooperativa. Quiz&#225; no haya un n&#250;cleo inm&#243;vil esperando ser descubierto, sino una polifon&#237;a en continua recomposici&#243;n de la que es imposible predicar su libertad. El yo fantasmag&#243;rico.</p><p>La correspondencia de ese individuo libre que concebimos con una suerte de entidad realmente libre es un misterio. Del mismo modo, de la libertad acaso s&#243;lo podamos decir que es un agregado estructurado de las convenciones que hemos dispuesto para considerar que un sujeto es <em>libre</em>: estar determinado por causas que nos sean b&#225;sicamente desconocidas, como hace cuatro siglos ya apuntaba <strong>Spinoza</strong>, lo cual puede formalmente no ser muy distinto a decir que un sujeto es libre cuando act&#250;a conforme a sus <em>creencias y deseos </em>encadenadas<em> &#8220;s&#243;lo por la raz&#243;n&#8221;</em>, como dec&#237;a el fil&#243;sofo de origen sefard&#237;.<em> </em>Lo cual, por cierto, no es poco.</p><p>Porque quiz&#225; s&#243;lo en ese cierto sentido podamos decir que somos libres. Quiz&#225; debamos abandonar por completo el intuitivo libre albedr&#237;o &#8220;incompatibilista&#8221; o m&#225;gico que <strong>Dennett</strong> criticaba, porque no podemos de forma veros&#237;mil postular una ruptura singular y absoluta de la causalidad. Y al mismo tiempo debamos acoger un libre albedr&#237;o &#8220;compatibilista&#8221; o naturalista, participando en la cadena de eslabones causales mientras jugamos a este juego de m&#225;scaras, a este teatro de la vida, en el que aceptamos como suficiente decir que podemos conscientemente anticipar consecuencias, evaluar razones y motivaciones, ajustar nuestra conducta seg&#250;n la informaci&#243;n disponible y aprender de la experiencia.</p><p>La creencia en esta m&#237;nima autonom&#237;a funcional es, quiz&#225;, un mandato biol&#243;gico, imprescindible para seguir funcionando en un mundo que nos alumbr&#243; con esa creencia inserta en nuestros genes. De hecho, el riesgo no es menor porque, cuando las personas son persuadidas de que viven en un mundo puramente determinista, alteran su comportamiento moral relaj&#225;ndolo y haciendo m&#225;s trampas, como <a href="https://mindhacks.com/2013/09/29/the-effect-of-diminished-belief-in-free-will/">han demostrado diversos experimentos</a>. Por eso, quiz&#225; convenga, como <strong>Wittgenstein</strong>, que una vez que hemos subido por la escalera de la perplejidad, debamos deshacernos de ella desde lo alto. </p><p>La libertad de la que cabr&#237;a hablar ser&#237;a as&#237; una <em>propiedad evolutiva, </em>que nos confiere una capacidad de simulaci&#243;n mental &#8212; gracias al lenguaje y a la consciencia &#8212; que nos permite prever, imaginar y ensayar futuros posibles entre los que <em>sentirnos libres</em> y, lo que es socialmente fundamental, tambi&#233;n <em>responsables</em>. Quiz&#225; en esa l&#237;nea iba la apuesta de <strong>Beauvoir </strong>por abrazar este <em>fundamento sin fundamento, </em>para no caer en la <em>mala fe</em> de la que hablara <strong>Sartre</strong>, conscientes de que la libertad no es nada, <a href="https://pequen.substack.com/p/antinomias-de-la-accion">una antinomia entre sabernos objeto y sentirnos sujeto, nuestra </a><em><a href="https://pequen.substack.com/p/antinomias-de-la-accion">ambig&#252;edad fundamental</a></em>. Una apuesta como la de <strong>Pascal</strong> pero por nuestra libertad, en un sentido como el que quiz&#225; <strong>Kant </strong>apur&#243; postulando por convicci&#243;n<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-6" href="#footnote-6" target="_self">6</a>.</p><p>La &#250;nica forma, quiz&#225;, de ser libres es seguir jugando al juego de creer que lo somos.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>En <em>La ilusi&#243;n del tiempo</em>, Alberto Casas aborda uno de los enigmas m&#225;s persistentes de la ciencia y la filosof&#237;a: la naturaleza del tiempo. Con un tono divulgativo, el f&#237;sico recorre desde la mec&#225;nica cl&#225;sica de Newton hasta la relatividad de Einstein y la f&#237;sica cu&#225;ntica contempor&#225;nea, deteni&#233;ndose en conceptos como la entrop&#237;a y el origen del universo para mostrar c&#243;mo la realidad f&#237;sica contradice nuestro sentido com&#250;n del &#8220;fluir temporal&#8221;. A trav&#233;s de ejemplos que van del Big Bang a una simple piedra cayendo en el agua &#8212; e incluso de referencias culturales como las pel&#237;culas de Christopher Nolan &#8212;, Casas invita a cuestionar si el paso del tiempo es una dimensi&#243;n objetiva del cosmos o una construcci&#243;n ilusoria de la mente humana. Y, claro, nuestra experiencia de ser agentes que se resuelven a actuar antes de hacerlo y proyectan la causalidad en el tiempo buscando efectos determinados es central en este tema.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>Denominada <em>free won&#8217;t</em>, en oposici&#243;n a <em>free will</em>, tal y como lo acu&#241;a el propio Libet.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>Las <em>personalidades</em> de los individuos, como una de las fuentes de nuestros deseos y su jerarqu&#237;a, podr&#237;an ser una simple adaptaci&#243;n evolutiva. Incluso las variaciones no adaptativas ser&#237;an un epifen&#243;meno del proceso de especializaci&#243;n cognitivo. Es decir, que la especie aumenta sus posibilidades de supervivencia si retiene cierta reserva de variabilidad en las personalidades de sus miembros.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-4" href="#footnote-anchor-4" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">4</a><div class="footnote-content"><p>Esa es una de las cosas que m&#225;s nos asusta, creo yo, cuando se habla de la amenaza que suponen <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/emergencia-y-consciencia-en-la-era">las capacidades emergentes de la IA</a>. Aunque quiz&#225;, simplemente, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/saberse-miserable">la clave de nuestra humanidad resida en reconocernos </a><em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/saberse-miserable">miserables</a>.</em></p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-5" href="#footnote-anchor-5" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">5</a><div class="footnote-content"><p>Eddington, B&#246;hr, Schr&#246;dinger, Penrose, Hodgson, Dennett, Hawking,&#8230;</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-6" href="#footnote-anchor-6" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">6</a><div class="footnote-content"><p>Para Kant, la libertad no es un hecho observable en el mundo &#8212; donde todo est&#225; sometido a la causalidad natural &#8212;, sino una condici&#243;n trascendental que la raz&#243;n necesita para que la moral tenga sentido. Como fen&#243;menos somos completamente determinados, pero como seres racionales pertenecemos tambi&#233;n a un plano inteligible donde puede ubicarse una causa libre, la &#8220;causalidad de la raz&#243;n&#8221;. La libertad no se demuestra emp&#237;ricamente: se postula porque sin ella no habr&#237;a responsabilidad ni deber moral. Es la soluci&#243;n kantiana a una antinomia: compatibiliza determinismo en lo emp&#237;rico y autonom&#237;a en lo racional, situando la ra&#237;z de la libertad no en la comprobaci&#243;n emp&#237;rica que nunca llegar&#225;, sino en la capacidad de darnos a nosotros mismos la ley.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Los impresores contra el Hércules de Europa]]></title><description><![CDATA[El ascenso de los Pa&#237;ses Bajos frente a la Monarqu&#237;a Hisp&#225;nica]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/los-impresores-contra-el-hercules</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/los-impresores-contra-el-hercules</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 08 Nov 2025 08:01:56 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<h5>Dedicado especialmente a <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;Ignacio Sainz de Medrano&quot;,&quot;id&quot;:209950221,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/29477e93-5b6a-4b16-9ca4-2d2c7d39fe7f_2898x2898.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;05e9810a-4bcb-4d03-9a9e-48c3278cdd06&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> al que le deb&#237;a desde hace tiempo esta publicaci&#243;n que me incit&#243; a escribir, y a mis suscriptores desde los Pa&#237;ses Bajos.</h5><div><hr></div><p>La emergencia de los Pa&#237;ses Bajos frente a la hegemon&#237;a de los Habsburgo espa&#241;oles fue una de las historias m&#225;s interesantes de los siglos XVI y XVII. Un peque&#241;o territorio pantanoso, escaso en poblaci&#243;n pero rebosante de riqueza y talento os&#243; desafiar al coloso europeo de los temidos Tercios, sostenido por la ingente plata americana. Frente a un imperio cat&#243;lico, contrarreformista y jer&#225;rquico, que conceb&#237;a la informaci&#243;n como instrumento de control y la fe como un mandato, los neerlandeses articularon una resistencia tanto econ&#243;mica como espiritual, explorando formas de cooperaci&#243;n y organizaci&#243;n innovadoras en Europa. Las imprentas resultaron ser una tecnolog&#237;a clave para este ascenso, multiplicando la propaganda y la consolidaci&#243;n de su emergente conciencia nacional, as&#237; como multiplicando las ideas que hicieron fluir el comercio y el desarrollo cient&#237;fico y t&#233;cnico.</p><p>As&#237;, las Provincias Unidas, a pesar de sus propias contradicciones e hipocres&#237;as, alzaron una rep&#250;blica en buena medida basada en el poder distribuido, la cooperaci&#243;n mercantil, el conocimiento cient&#237;fico y una religiosidad sobria que desconfiaba de los &#237;dolos tanto del altar como del trono. Tras la cruenta y desgastante guerra de Flandes o de los ochenta a&#241;os, como se la conoce en Espa&#241;a y en la historiograf&#237;a, las Provincias Unidas obtuvieron su victoria y el reconocimiento de su independencia frente al llamado H&#233;rcules de Europa alcanzando el llamado Siglo de Oro neerland&#233;s hasta su declive.</p><h3>El origen, de Borgo&#241;a a los Habsburgo</h3><p>Durante la Edad Media, los actuales Pa&#237;ses Bajos estaban divididos en m&#250;ltiples condados y ducados como los de Holanda, Flandes, Brabante, Utrecht o Zelanda, entre otros. La Casa de Borgo&#241;a consigui&#243; reunirlos en los siglos XIV y XV bajo su control, creando una confederaci&#243;n rica gracias al comercio, la artesan&#237;a textil y la agricultura intensiva. Estas tierras, f&#233;rtiles pero dif&#237;ciles, fueron drenadas con ingenio, levantando diques y <em>polders</em> que estimularon la consolidaci&#243;n de una cultura de cooperaci&#243;n. Tras la muerte de Mar&#237;a de Borgo&#241;a, los territorios pasaron a la Casa de Habsburgo y, con Carlos I de Espa&#241;a y V de Alemania, se integraron en el inmenso imperio de la Monarqu&#237;a hisp&#225;nica.</p><p>La posici&#243;n estrat&#233;gica de la regi&#243;n, entre el mar del Norte y los r&#237;os Rin, Mosa y Escalda, la convirti&#243; en un nudo esencial del comercio europeo. Amberes se alz&#243; como el gran puerto del norte, vinculado a Bilbao, Sevilla, Lisboa, Londres, Hamburgo, L&#252;beck y Danzig. Fue un hervidero de banqueros, marinos y comerciantes que tra&#237;an a Europa el trigo del B&#225;ltico, la lana y el hierro castellanos, los pa&#241;os ingleses, las especias portuguesas. La ciudad se convirti&#243; en el coraz&#243;n financiero del continente, donde los mercaderes italianos, alemanes y espa&#241;oles compart&#237;an mesa y cr&#233;dito con flamencos y jud&#237;os conversos, canalizando el flujo de plata americana que entraba por Sevilla. En esta confluencia se fragu&#243; un tipo de cosmopolitismo mercantil in&#233;dito, donde el c&#225;lculo financiero, la pr&#225;ctica contable y la diversidad ling&#252;&#237;stica crearon un capital humano capaz de anticipar la mentalidad global del comercio moderno y la autonom&#237;a material necesaria para desafiar a los grandes imperios continentales.</p><p>Parejo a este crecimiento, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/imprimir-para-crecer">la proliferaci&#243;n de imprentas en la regi&#243;n no fue un fen&#243;meno casual</a> ni repentino, sino el resultado de un largo proceso iniciado a mediados del siglo XIV, cuando el comercio y la alfabetizaci&#243;n urbana comenzaron a expandirse en Flandes y Brabante. Ciudades como Brujas, Gante y Amberes se convirtieron en nodos de intercambio no solo de mercanc&#237;as, sino tambi&#233;n de ideas. En estos centros mercantiles, los talleres de copistas y miniaturistas precedieron a la revoluci&#243;n tipogr&#225;fica de Gutenberg. Cuando la imprenta de tipos m&#243;viles lleg&#243; a los Pa&#237;ses Bajos en la segunda mitad del siglo XV, encontr&#243; un terreno f&#233;rtil: una poblaci&#243;n instruida, burguesa y pol&#237;glota, habituada a los libros de contabilidad, los tratados t&#233;cnicos y las devociones privadas.</p><p>En Lovaina y Amberes, las primeras prensas comenzaron a imprimir obras religiosas, manuales de navegaci&#243;n y textos humanistas en lat&#237;n y neerland&#233;s<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>. El comercio mar&#237;timo y la presencia de comunidades extranjeras multiplicaron la demanda de mapas, calendarios y panfletos. Entre 1470 y 1550, la regi&#243;n concentr&#243; m&#225;s de un centenar de imprentas, lo que la situ&#243; al nivel de Venecia o N&#250;remberg. Este ecosistema editorial impuls&#243; la difusi&#243;n de las ideas renacentistas y, m&#225;s tarde, de la Reforma protestante: los sermones de Lutero y los escritos de Erasmo circularon con rapidez por los puertos del norte. Las imprentas flamencas se especializaron en ediciones baratas y port&#225;tiles, adaptadas a un p&#250;blico que empezaba a leer por placer o por instrucci&#243;n profesional.</p><p>As&#237;, entre mediados del siglo XV y mediados del XVI, la cultura del libro transform&#243; profundamente los Pa&#237;ses Bajos, que entraron en el c&#237;rculo virtuoso de la informaci&#243;n: disponer de m&#225;s riqueza facilitaba el consumo de libros; disponer de m&#225;s libros permit&#237;a crear m&#225;s riqueza. La imprenta consolid&#243; una red de conocimiento que un&#237;a universidades, monasterios, gremios y mercados.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png" width="673" height="493.19436813186815" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/abe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/6c65c3e6-ce48-4130-8459-aa33fb2ac87a_2550x1868.png&quot;,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1067,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:673,&quot;bytes&quot;:318281,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dbhX!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fabe4c8cf-b9fc-4f41-a030-e0c27df8ba81_2550x1868.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Producci&#243;n y consumo de libros en distintos pa&#237;ses europeos por habitante (1475-1800). <a href="https://jajugon.substack.com/p/el-crecimiento-de-la-informacion">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><p>Esta red no s&#243;lo facilit&#243; la creaci&#243;n de un pensamiento pragm&#225;tico y comercial sino tambi&#233;n la cr&#237;tica religiosa que aliment&#243; la Reforma y que acabar&#237;a impregnando la identidad de las Provincias Unidas en el norte. Pero, adem&#225;s, result&#243; que el norte era mucho m&#225;s defendible por motivos geogr&#225;ficos, y en esa regi&#243;n los rebeldes lograron atrincherarse y mantener su posici&#243;n cuando se alzaron frente al hombre m&#225;s poderoso de Europa. Esa resistencia permiti&#243; que fueran ganando conciencia nacional, mientras los espa&#241;oles lograban contener en el sur el protestantismo.</p><h3>Felipe II y la revuelta neerlandesa</h3><p>El pactismo caracteriz&#243; a la Monarqu&#237;a Hisp&#225;nica compuesta. Sin embargo, el reinado de Felipe II busc&#243; imponer m&#225;s f&#233;rreamente la ortodoxia cat&#243;lica y una administraci&#243;n razonablemente centralizada que anhelaba fuentes de financiaci&#243;n m&#225;s all&#225; de las exhaustas arcas castellanas. Esto choc&#243; particularmente con las libertades tradicionales de los condados neerlandeses, en particular de aquellos que religiosamente comenzaron a disentir. Las ideas de Lutero y, sobre todo, el calvinismo, hab&#237;an calado en las ciudades del norte, donde la &#233;tica del trabajo, la lectura individual de las Escrituras y la confianza en la comunidad pretend&#237;an sustituir al poder jer&#225;rquico de Roma. La llamada <em>Beeldenstorm</em> o &#8220;<em>furia iconoclasta</em>&#8221; de 1566, con la destrucci&#243;n de iconos cat&#243;licos, fue una importante mecha que simboliz&#243; adem&#225;s una fractura profunda: una fe nueva que quer&#237;a romper con los mediadores.</p><p>La respuesta de Felipe II fue contundente con el env&#237;o del Duque de Alba y los llamados <em>tribunales de sangre</em>, que a su vez radicalizaron la oposici&#243;n. Porque los neerlandeses no s&#243;lo combatieron con armas: entendieron que la guerra se libraba tambi&#233;n en los talleres tipogr&#225;ficos. Las imprentas de Amberes, Leiden y &#193;msterdam se convirtieron en trincheras de papel desde las que se difund&#237;an grabados, panfletos (<em>placards</em>) y cr&#243;nicas que retrataban al Duque de Alba como un tirano sanguinario y a los espa&#241;oles como verdugos implacables<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a>. Aquellas publicaciones, reproducidas y traducidas en varios idiomas, moldearon la percepci&#243;n europea del conflicto y alimentaron lo que m&#225;s tarde se conocer&#237;a como la Leyenda Negra. Las atrocidades reales o magnificadas se convert&#237;an en relatos visuales de martirios y autos de fe, capaces de movilizar la compasi&#243;n de otros pueblos protestantes. El poder de la imprenta, en manos neerlandesas, fue un arma propagand&#237;stica que debilit&#243; el prestigio del imperio hispano y consolid&#243; la imagen de un peque&#241;o pa&#237;s que se alzaba heroicamente contra la opresi&#243;n.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg" width="544" height="751.9654427645788" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/de3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:1280,&quot;width&quot;:926,&quot;resizeWidth&quot;:544,&quot;bytes&quot;:713656,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EUDN!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fde3ebe1c-ef48-423b-9edf-1698b0a90128_926x1280.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"><em>Alba asesina a los inocentes habitantes del pa&#237;s</em> de la colecci&#243;n <em>El gobierno de Alba en los Pa&#237;ses Bajos y los resultados de su tiran&#237;a</em> - Grabado an&#243;nimo de hacia 1572 - El Duque est&#225; representado comiendo a un ni&#241;o con una mano, mientras con la otra sostiene bolsas de dinero; detr&#225;s, una hidra con las cabezas de varios cardenales de la &#233;poca; a sus pies, los cad&#225;veres decapitados de l&#237;deres rebeldes; a su lado, un demonio alado con un rosario le insufla aire al o&#237;do con un fuelle; a la izquierda un campesino y a la derecha un burgu&#233;s, que se lamentan. <a href="https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:An%C3%B3nimo_-_Duque_de_Alba.jpg">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><p>El conflicto se enquist&#243; y se extendi&#243; durante ochenta a&#241;os (1568&#8211;1648). Sin duda, una aproximaci&#243;n m&#225;s equilibrada debe reconocer tambi&#233;n las importantes gestas del ej&#233;rcito espa&#241;ol, que en muchos casos protegi&#243; a la poblaci&#243;n civil que a&#250;n deseaba permanecer fiel al catolicismo, y que sufri&#243; a su vez la ira de los calvinistas y de los sectores m&#225;s radicales de la Reforma. Sin embargo, como aquellas violencias cruzadas marcaron profundamente el car&#225;cter del conflicto, el fanatismo religioso y la propaganda deformaron las percepciones de ambos bandos y los neerlandeses fueron particularmente h&#225;biles en explotarlas.</p><p>Por eso, a lo largo de tan dilatado per&#237;odo, la guerra no fue s&#243;lo un conflicto pol&#237;tico, sino una revoluci&#243;n cultural que amalgam&#243; la conciencia de una nueva Rep&#250;blica. Las ciudades rebeldes construyeron un relato de libertad religiosa y autogobierno. Sin olvidar que la lucha fue tambi&#233;n econ&#243;mica: uno de los detonantes inmediatos del levantamiento militar estuvo ligado a las malas cosechas de los a&#241;os previos y al colapso parcial del comercio b&#225;ltico, tradicional ruta de abastecimiento de grano a trav&#233;s de la Liga Hanse&#225;tica<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>. Estas crisis de subsistencia se convirtieron en catalizador del malestar que aliment&#243; la revuelta, uniendo a comerciantes y campesinos en la percepci&#243;n de que el sistema imperial no s&#243;lo amenazaba su fe, sino tambi&#233;n su supervivencia material. Si los impuestos reales asfixiaban el comercio, los calvinistas aprovecharon para defender un orden descentralizado donde el m&#233;rito y la gesti&#243;n eficaz pesar&#237;an m&#225;s que el linaje.</p><h3>Consolidaci&#243;n de la Rep&#250;blica</h3><p>En 1581, las provincias del norte firmaron el Acta de Abjuraci&#243;n, negando obediencia al soberano espa&#241;ol y afirmando su derecho a deponerlo por tiran&#237;a. Siete a&#241;os m&#225;s tarde, en 1588, consolidaron su independencia como Rep&#250;blica de las Siete Provincias Unidas: Frisia, Groningen, Overijssel, Utrecht, Holanda, Zelanda y G&#252;eldres. Cada provincia conservaba ampl&#237;sima autonom&#237;a, con sus propios Estados Provinciales y competencias fiscales y militares.</p><p>El &#243;rgano com&#250;n, los Estados Generales, funcionaba como una asamblea deliberativa donde se decid&#237;an los asuntos de guerra, comercio, diplomacia y finanzas. El estatuder (stadhouder), una figura heredada de los tiempos borgo&#241;ones, actuaba como gobernador militar electivo, cargo que casi siempre recay&#243; en la casa de Orange-Nassau. Guillermo de Orange, asesinado en 1584, se convirti&#243; en el s&#237;mbolo fundador de la libertad neerlandesa. Su figura adquiri&#243; tintes &#233;picos tras el atentado cometido por Balthasar G&#233;rard, un fan&#225;tico cat&#243;lico convencido de que cumpl&#237;a la voluntad divina. El asesinato, ocurrido en Delft, conmocion&#243; a toda Europa y convirti&#243; al pr&#237;ncipe en m&#225;rtir del nuevo ideal republicano. Los cronistas y grabadores neerlandeses difundieron su imagen como la de un padre de la patria, v&#237;ctima de la intolerancia y del absolutismo. Su muerte aviv&#243; el sentimiento nacional: las ciudades se unieron en duelo y la causa de la independencia se revisti&#243; de un car&#225;cter sagrado. A partir de entonces, los Orange ser&#237;an percibidos no s&#243;lo como l&#237;deres pol&#237;ticos, sino como encarnaci&#243;n de la resistencia frente a la tiran&#237;a extranjera y del equilibrio entre fe y libertad. Su herencia pol&#237;tica fue un ideal de gobierno sin monarca absoluto, donde el poder circulaba entre las ciudades y los mercaderes.</p><p>Sin embargo el sistema pol&#237;tico h&#237;brido contaba con sus respectivos contrapesos que lo hac&#237;an simult&#225;neamente fr&#225;gil. La tensi&#243;n se manten&#237;a entre una rep&#250;blica olig&#225;rquica sostenida por patricios urbanos y una monarqu&#237;a militar electiva. La tensi&#243;n entre <em>republicanos</em>, defensores de los Estados Generales, y <em>oranjistas</em>, partidarios de un estatuder fuerte, fue permanente y a veces sangrienta. La ejecuci&#243;n de Johan van Oldenbarnevelt en 1619 o el linchamiento de los hermanos De Witt en 1672 mostraron que incluso en la rep&#250;blica m&#225;s pr&#243;spera de Europa la libertad pol&#237;tica era fr&#225;gil. Y acelerar&#237;a su declive. Pero durante casi un siglo le permiti&#243; ascender en la puja europea hasta posiciones inveros&#237;miles para un pa&#237;s de semejante tama&#241;o y escasa trayectoria hist&#243;rica.</p><h3>Prosperidad econ&#243;mica y expansi&#243;n global</h3><p>La supervivencia neerlandesa frente a potencias mayores exigi&#243; ingenio. Su poblaci&#243;n era de apenas 1,5 millones frente a los m&#225;s de 20 millones de Francia, una desproporci&#243;n que acentuaba el contraste entre la escala diminuta de la rep&#250;blica y la vastedad de las potencias europeas que la rodeaban. La geograf&#237;a oblig&#243; a una ingenier&#237;a colosal: los Pa&#237;ses Bajos se ganaron al mar. Los diques, molinos de agua y canales hicieron posible una agricultura intensiva, especializada en productos de alto valor. Este esfuerzo com&#250;n cultiv&#243; una &#233;tica c&#237;vica basada en la cooperaci&#243;n: cada ciudadano era responsable de mantener a raya las aguas, una met&#225;fora perfecta de su sistema pol&#237;tico.</p><p>En el mar, la pesca del arenque se convirti&#243; en fuente de riqueza y de marineros expertos. Las embarcaciones llamadas <em>busjes</em> pod&#237;an salar y conservar el pescado en alta mar, prolongando los viajes y reduciendo costes. Muy pronto, el Padr&#243;n Real en el que los espa&#241;oles estaban aquilatando el conocimiento emergente de los descubrimientos dej&#243; de ser el referente absoluto, y las imprentas neerlandesas comenzaron a difundir importantes conocimientos cartogr&#225;ficos. Desde sus puertos, las flotas comerciaban con Escandinavia y el B&#225;ltico, importando grano, madera y alquitr&#225;n, y exportando textiles, cervezas y especias. Y de all&#237; se expandir&#237;an, en empresas de mayor alcance geogr&#225;fico, por todos los rincones del mundo.</p><p>La innovaci&#243;n institucional acompa&#241;&#243; a este dinamismo. El Banco de &#193;msterdam (1609) y la Bolsa de &#193;msterdam (1611) transformaron el cr&#233;dito y el intercambio. Y tomaron el relevo econ&#243;mico del liderazgo que el norte de Italia hab&#237;a ido perdiendo, seg&#250;n las rep&#250;blicas como Venecia y G&#233;nova perdieron el protagonismo en el Mediterr&#225;neo por la creciente importancia del comercio atl&#225;ntico hacia Am&#233;rica y Asia. Por eso suele considerarse que <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-desplazamiento-del-epicentro-mundial">se desplaz&#243; el epicentro econ&#243;mico europeo</a>: tras el descubrimiento de Am&#233;rica, el poder&#237;o financiero del norte de Italia con las rep&#250;blicas mar&#237;timas de G&#233;nova y Venecia cedieron su protagonismo en el noroeste europeo de los emergentes Pa&#237;ses Bajos.</p><p>El poder del H&#233;rcules de Europa, sin embargo, parec&#237;a imparable. Las victorias espa&#241;olas fueron continuas y pronosticaban un desenlace favorable a los Habsburgo como en tantos rincones de Europa. No obstante, los saqueos y asedios, como el de Amberes, acabaron parad&#243;jicamente minando su propio &#233;xito a la larga<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-4" href="#footnote-4" target="_self">4</a>. La toma de Amberes fue de hecho paradigm&#225;tica. El sitio de la ciudad dur&#243; m&#225;s de un a&#241;o y requiri&#243; de todas las dotes de estrategia de los espa&#241;oles que finalmente celebraron el triunfo<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-5" href="#footnote-5" target="_self">5</a>. Sin embargo, la contienda debilit&#243; su legitimidad, y debilit&#243; el esplendor de la ciudad, que perdi&#243; poblaci&#243;n por el asedio, y a continuaci&#243;n por la forzada migraci&#243;n de los protestantes que no se atuvieran al r&#233;gimen cat&#243;lico, lo que hizo que muchos pujantes burgueses emigraran a las Provincias Unidas del norte. Amberes acab&#243; dejando de ser el puerto m&#225;s importante de la Europa noroccidental, legando a &#193;msterdam ese papel. Y este trasvase se repiti&#243; en diversas ciudades<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-6" href="#footnote-6" target="_self">6</a>, en distintas dimensiones, a favor de la causa neerlandesa. Un trasvase que no fue s&#243;lo econ&#243;mico en el corto plazo por la migraci&#243;n de riquezas y perfiles comerciales, sino tambi&#233;n en el medio y largo plazo por la fuga de capital humano.</p><p>El ascenso econ&#243;mico neerland&#233;s encendi&#243; la narrativa de su nacionalismo que ha tratado de coronar al flor&#237;n como la primera moneda de reserva mundial. Las cr&#243;nicas y paneg&#237;ricos holandeses as&#237; tendieron a presentar su divisa como s&#237;mbolo del nuevo poder financiero de la rep&#250;blica, frente al mundo cat&#243;lico e imperial. Sin embargo, la mayor&#237;a de los estudios numism&#225;ticos y econ&#243;micos coinciden hoy en que la primac&#237;a global ya se hab&#237;a establecido con el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Real_de_a_ocho">real de a ocho espa&#241;ol</a> &#8212;o peso duro&#8212;, la moneda m&#225;s aceptada en el comercio internacional desde el siglo XVI y aut&#233;ntico antecedente del d&#243;lar estadounidense<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-7" href="#footnote-7" target="_self">7</a>.</p><p>Sin embargo, cabe reconocer que el flor&#237;n, respaldado por el Banco de &#193;msterdam, s&#237; represent&#243; durante m&#225;s de medio siglo un hito en la estabilidad financiera y la confianza institucional, y funcion&#243; como patr&#243;n de referencia dentro del sistema europeo y de confianza internacional. Su solvencia ven&#237;a respaldada por la virtud c&#237;vica y moral que proyectaban, pero tambi&#233;n por lo despiadadamente efectivos que fueron sus organismos extractivos: Las compa&#241;&#237;as mercantiles, en especial la VOC y la WIC, representaron una revoluci&#243;n empresarial: corporaciones con ej&#233;rcitos, diplom&#225;ticos y flotas propias que expandieron el dominio colonial neerland&#233;s, tanto en Asia como en Am&#233;rica. El flor&#237;n mantuvo as&#237; su estatus de reserva hasta el declive neerland&#233;s.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png" width="1118" height="554" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:554,&quot;width&quot;:1118,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;A chart depicting the eight powers that constitute the aggregated power index for the Dutch empire, covering the ascent around 1575 to the decline around 1780. This visual representation illustrates the story behind the rise and decline of the Dutch empire, including their fight for independence, creation of a global trading empire via the Dutch East India Company, innovation in shipbuilding, and development of a strong military. The chart captures key milestones and changes in power dynamics during this period in history.&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="A chart depicting the eight powers that constitute the aggregated power index for the Dutch empire, covering the ascent around 1575 to the decline around 1780. This visual representation illustrates the story behind the rise and decline of the Dutch empire, including their fight for independence, creation of a global trading empire via the Dutch East India Company, innovation in shipbuilding, and development of a strong military. The chart captures key milestones and changes in power dynamics during this period in history." title="A chart depicting the eight powers that constitute the aggregated power index for the Dutch empire, covering the ascent around 1575 to the decline around 1780. This visual representation illustrates the story behind the rise and decline of the Dutch empire, including their fight for independence, creation of a global trading empire via the Dutch East India Company, innovation in shipbuilding, and development of a strong military. The chart captures key milestones and changes in power dynamics during this period in history." srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FlUk!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd87fc6a3-af1c-49ba-bd34-e44832354f23_1118x554.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Principales factores del ciclo de liderazgo econ&#243;mico neerland&#233;s (1575-1780). <a href="https://www.economicprinciples.org/DalioChangingWorldOrderCharts.pdf">Fuente</a>.</figcaption></figure></div><h3>Sociedad, cultura y valores de la Rep&#250;blica</h3><p>Formalmente la nueva &#233;lite neerlandesa procur&#243; no definirse por la sangre, sino por la reputaci&#243;n y el trabajo. Sin embargo, aquella &#233;tica calvinista de austeridad escond&#237;a contradicciones palpables. El consumo conspicuo, especialmente visible en la fiebre de los tulipanes, desment&#237;a la sobriedad que predicaban los p&#250;lpitos. Las familias acomodadas compet&#237;an por exhibir en sus balcones las variedades m&#225;s raras y caras, s&#237;mbolo de estatus y refinamiento. Ello acab&#243; alimentando la primera de las burbujas especulativas documentadas de la historia. Aquellas flores, ef&#237;meras y fr&#225;giles, se convirtieron en met&#225;fora de una sociedad que presum&#237;a de modestia mientras rend&#237;a culto a la riqueza. La econom&#237;a de la virtud conviv&#237;a con la vanidad del mercado.</p><p>Sin embargo, cabe reconocer que la burgues&#237;a urbana tuvo &#233;xito en erigirse como la clase dirigente. Su ideario, de ra&#237;ces calvinistas, combinaba austeridad, educaci&#243;n y esp&#237;ritu comunitario y permeaban buena parte del imaginario colectivo. Las casas de ladrillo de &#193;msterdam o Leiden reflejaban esa &#233;tica: sobrias por fuera, refinadas por dentro. La prosperidad material gener&#243; sin embargo un dilema moral que el arte capt&#243; con iron&#237;a en las <em>vanitas</em>, aquellas obras que retrataban naturalezas muertas recordando la fugacidad del &#233;xito, pobl&#225;ndolas de relojes de arena, calaveras y frutas en descomposici&#243;n. Eran un espejo inquietante del alma burguesa: entre la devoci&#243;n y la austeridad calvinistas y el deseo de enriquecimiento y estatus. En ese juego entre el lujo y la penitencia, las <em>vanitas</em> se convirtieron en el retrato moral de una sociedad que necesitaba recordarse a s&#237; misma, con cierta iron&#237;a, que incluso el oro pod&#237;a tornarse polvo.</p><p>La tolerancia fue otro pilar, m&#225;s pr&#225;ctica que idealista. El calvinismo era religi&#243;n oficial, pero la rep&#250;blica acogi&#243; minor&#237;as perseguidas: cat&#243;licos marginados pol&#237;ticamente en la pr&#225;ctica pod&#237;an celebraban misa en privado; jud&#237;os sefard&#237;es expulsados de la Pen&#237;nsula y hugonotes franceses. Esta atm&#243;sfera de relativa libertad atrajo a pensadores como Baruch Spinoza, que hall&#243; en los Pa&#237;ses Bajos el espacio para desarrollar su filosof&#237;a racionalista; y a Ren&#233; Descartes, quien encontr&#243; en la tolerancia holandesa el refugio necesario para escribir su <em>Discurso del m&#233;todo</em>. Ambos encarnan el esp&#237;ritu cr&#237;tico y cient&#237;fico que floreci&#243; bajo la protecci&#243;n de una sociedad mercantil abierta y pragm&#225;tica.</p><p>Este capital humano &#8212;cient&#237;ficos, impresores, navegantes, traductores y fil&#243;sofos&#8212; fue el verdadero motor de la nueva rep&#250;blica: una &#233;lite de talento que supo convertir la diversidad y el conocimiento en fuerza productiva, intelectual y moral, cimentando as&#237; la prosperidad y la influencia global de los Pa&#237;ses Bajos. Esta diversidad favoreci&#243; la circulaci&#243;n de ideas y la llegada de intelectuales. No se trataba tanto de fe como de negocio: un pa&#237;s dividido por dogmas no pod&#237;a comerciar. Hugo Grocio teoriz&#243; esa convivencia con su <em>Mare Liberum</em> (1609), donde la libertad de los mares equival&#237;a a la libertad del pensamiento y del comercio. Esto ha llevado a que algunos autores menos ideol&#243;gicos hayan coqueteado con la idea de que la derrota espa&#241;ola fue una bendici&#243;n para el progreso<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-8" href="#footnote-8" target="_self">8</a>.</p><p>Se ha mostrado emp&#237;ricamente que el desplazamiento del capital humano hacia los emergentes Pa&#237;ses Bajos, y en general hacia la Europa protestante, no se debi&#243; &#250;nicamente a que el protestantismo cre&#243; m&#225;s capital humano o permiti&#243; a la gente expresar sus opiniones con mayor libertad, sino tambi&#233;n a que individuos con un alto capital humano migraron a ciudades y estados protestantes donde, a pesar de que hubo intentos, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/censura-y-crecimiento">no logr&#243; ejercerse la censura</a>. Como se muestra en este mapa, la log&#237;stica militar de la &#233;poca determin&#243; la redistribuci&#243;n del progreso cient&#237;fico dentro de la regi&#243;n hacia el norte:</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png" width="695" height="405.7348901098901" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:850,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:695,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!EvXS!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5917dc35-6ec2-4080-ae4d-69791527bf8f_2139x1249.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption">Variaci&#243;n de la presencia cient&#237;fica en la regi&#243;n de los Pa&#237;ses Bajos a partir del interesant&#237;simo estudio de Mat&#237;as Cabello: <em><a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=4389708">Counter-Reformation and the Long-Run Decline of Science: A Black legend?</a></em></figcaption></figure></div><p>El auge econ&#243;mico deriv&#243; en un florecimiento cultural m&#225;s que notable. Su famoso <em>Siglo de Oro</em> contribuy&#243; con potentes obras al arte universal. En los talleres de &#193;msterdam, Haarlem o Delft, el arte se volvi&#243; espejo de la vida cotidiana burguesa de forma brillante. Rembrandt explor&#243; el claroscuro como met&#225;fora del alma humana de forma magistral; Vermeer inmortaliz&#243; la quietud dom&#233;stica y la luz tamizada de las ventanas; Frans Hals captur&#243; la energ&#237;a alegre de una sociedad confiada en s&#237; misma. La belleza resid&#237;a en lo ordinario.</p><p>La arquitectura sigui&#243; la misma l&#243;gica: funcionalidad y elegancia. El ayuntamiento de &#193;msterdam, hoy Palacio Real, y la porcelana de Delft son emblemas de un gusto que aspiraba a diferenciarse. En ciencia, los Pa&#237;ses Bajos fueron un faro: Huygens descubri&#243; los anillos de Saturno, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-trastienda-tecnologica-de-las">Leeuwenhoek revel&#243; los microorganismos</a> y Stevin perfeccion&#243; la aritm&#233;tica decimal. En los mapas de Mercator, Ortelius y los Blaeu, el mundo se hac&#237;a comprensible y <em>pose&#237;ble</em>: la cartograf&#237;a era tambi&#233;n una forma de poder. El consumo de obras y la renta per c&#225;pita corrieron en paralelo. Pero no todo es para siempre.</p><h3>Declive, invasiones y legado</h3><p>A finales del siglo XVII, la rep&#250;blica sinti&#243; el peso de su propio &#233;xito y comenz&#243; a dar muestras de agotamiento. Fue as&#237; retrocediendo ante otras potencias emergentes mucho m&#225;s pobladas como Francia e Inglaterra. La carrera armamentista agot&#243; el erario neerland&#233;s cuyo endeudamiento creci&#243;. Las disputas internas por la riqueza se desencadenaron y el debilitamiento militar se hizo inexorable. Sucesivas guerras forzaron el cambio de tendencia. La competencia por el control de las rutas mar&#237;timas incentiv&#243; los primeros enfrentamientos en las tres <em>Guerras anglo-neerlandesas</em> en las que las Provincias Unidas resistieron el embate. Sin embargo, la coincidencia de este &#250;ltimo conflicto con el que se abri&#243; frente a Francia en la emblem&#225;tica <em>Guerra franco-neerlandesa </em>comenz&#243; el definitivo declive.</p><p>En 1672, el llamado &#8220;a&#241;o del desastre&#8221;, Francia e Inglaterra la atacaron simult&#225;neamente. Los neerlandeses respondieron abriendo sus diques, inundando su propio pa&#237;s para frenar al enemigo. La imagen es casi b&#237;blica: un pueblo que trata de salvarse sumergi&#233;ndose. Pero el esfuerzo marc&#243; el principio del declive. Las tensiones entre oranjistas y republicanos culminaron en la tragedia de los hermanos De Witt y el ascenso de Guillermo III, que traslad&#243; el centro de poder a Inglaterra. La propia <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-revolucion-inglesa">revoluci&#243;n inglesa</a> tomar&#237;a el relevo en el desplazamiento de este epicentro europeo.</p><p>Durante el siglo XVIII, las guerras europeas, la competencia brit&#225;nica y la corrupci&#243;n interna agotaron a la rep&#250;blica. La VOC quebr&#243;, el Banco de &#193;msterdam perdi&#243; cr&#233;dito y la deuda p&#250;blica creci&#243; hasta la asfixia. En 1795, las tropas francesas entraron en &#193;msterdam y proclamaron la Rep&#250;blica B&#225;tava, preludio del Reino de Holanda, bajo el hermano de Napole&#243;n. Tras el Congreso de Viena de 1815, la monarqu&#237;a de los Orange hered&#243; el legado republicano.</p><p>El esplendor neerland&#233;s fue breve, pero su huella perdura. En dos siglos, un pa&#237;s peque&#241;o y pantanoso erigi&#243; un modelo de rep&#250;blica mercantil moderna, con instituciones financieras s&#243;lidas, una &#233;tica del trabajo y de la cooperaci&#243;n, y una cultura que fundi&#243; ciencia, arte y libertad. Su historia es una lecci&#243;n de pragmatismo y de equilibrio entre raz&#243;n y fe, entre el inter&#233;s propio y el bien com&#250;n: una demostraci&#243;n de que la inteligencia colectiva puede desafiar al poder absoluto, pero tambi&#233;n de que ning&#250;n orden humano es eterno.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>En el siglo XV no exist&#237;a a&#250;n un neerland&#233;s unificado, sino un conjunto de dialectos del bajo franconio &#8212;el llamado medio neerland&#233;s&#8212; hablados en Flandes, Brabante, Holanda y Zelanda. Las imprentas de ciudades como Amberes o Lovaina, al necesitar una lengua comprensible para p&#250;blicos diversos, impulsaron la estandarizaci&#243;n de ese mosaico ling&#252;&#237;stico. El dialecto brabantino se convirti&#243; en la base del neerland&#233;s moderno, reforzado por el auge econ&#243;mico del norte. As&#237;, la imprenta no s&#243;lo difundi&#243; ideas religiosas y humanistas, sino que ayud&#243; a consolidar una identidad cultural y ling&#252;&#237;stica com&#250;n en los Pa&#237;ses Bajos.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>Aunque ha habido mucha <em>contraleyenda</em>, durante un tiempo el Duque de Alba se convirti&#243; en algo as&#237; como &#8220;el hombre del saco&#8221;. El <em>boeman</em> o <em>bogeyman</em> era un &#8220;espantani&#241;os&#8221; nacional en el imaginario hist&#243;rico y la propaganda. La historiograf&#237;a neerlandesa lo renombr&#243; expl&#237;citamente as&#237;: <em>nationale boeman</em>, hasta el punto de sugerir que su imagen perviv&#237;a incluso en la ense&#241;anza primaria como figura de miedo heredada de las guerras de Flandes. No obstante, no hay evidencia s&#243;lida de que existiera un uso folkl&#243;rico generalizado y documentado como pr&#225;ctica dom&#233;stica estable en todo el pa&#237;s. Pero la campa&#241;a de grabados, panfletos y placards que demoniz&#243; a Alba y a los espa&#241;oles con escenas de crueldad, martirios y autos de fe, los convirti&#243; en un s&#237;mbolo exportable del terror.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>La reducci&#243;n de importaciones y el encarecimiento del pan afectaron a las ciudades portuarias y a los trabajadores textiles, exacerbando la tensi&#243;n social y la sensaci&#243;n de que la presi&#243;n fiscal espa&#241;ola agravaba el hambre y la pobreza. </p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-4" href="#footnote-anchor-4" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">4</a><div class="footnote-content"><p>Al declararse la bancarrota de la Hacienda Real en 1575, algunas de las tropas espa&#241;olas se amotinaron produciendo el saqueo de la ciudad en 1576 que caus&#243; tantos estragos y v&#237;ctimas que fue el detonante para la sublevaci&#243;n de las provincias de Flandes que a&#250;n permanec&#237;an leales a la corona espa&#241;ola. A pesar de los reiterados triunfos de los ej&#233;rcitos espa&#241;oles, las grandes urbes fueron sum&#225;ndose a la rebeli&#243;n. Amberes de hecho se uni&#243; a la Uni&#243;n de Utrecht y se convirti&#243; en la capital de la revuelta neerlandesa.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-5" href="#footnote-anchor-5" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">5</a><div class="footnote-content"><p>El &#233;xito del general Alejandro Farnesio fue muy celebrado. La construcci&#243;n del puente sobre el r&#237;o Escalda fue interpretada como una emulaci&#243;n del paso del Rin que hab&#237;an protagonizado las tropas romanas de Julio C&#233;sar. La ca&#237;da de la ciudad, el 17 de agosto de 1585, fue recibida con inusitado entusiasmo por el rey, quien le espet&#243; a su hija &#8220;<em>&#161;Amberes es nuestra!</em>&#8220;, recompensando a Farnesio con el Tois&#243;n de Oro.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-6" href="#footnote-anchor-6" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">6</a><div class="footnote-content"><p>Este a&#241;o de 2025 se celebra el cuarto centenario de la rendici&#243;n de Breda, victoria espa&#241;ola que Vel&#225;zquez inmortaliz&#243; en el famoso cuadro de Las lanzas hacia 1634-1635, cuando el recuerdo del triunfo del capit&#225;n Sp&#237;nola a&#250;n serv&#237;a para sostener el orgullo imperial. Ir&#243;nicamente, apenas dos a&#241;os despu&#233;s, en 1637, la ciudad volver&#237;a a manos neerlandesas. El cuadro, concebido como s&#237;mbolo de grandeza y clemencia, acab&#243; convirti&#233;ndose, sin saberlo, en la eleg&#237;a de un poder que empezaba a declinar.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-7" href="#footnote-anchor-7" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">7</a><div class="footnote-content"><p>El d&#243;lar estadounidense que hoy ejerce como reserva mundial debe su nombre a la palabra alemana <em>thaller </em>o <em>talero,</em> con la que se bautizaba al <em>spanish daller</em>, el real de a ocho espa&#241;ol. Esta fue la primera moneda de curso legal en los Estados Unidos y mantuvo su vigencia durante casi setenta a&#241;os. En el real de a ocho aparec&#237;a grabado el mundo con las Columnas de H&#233;rcules y una cinta con el lema <em>Plus Ultra</em>, tal y como aparecen en el escudo espa&#241;ol (la tradici&#243;n de la Antig&#252;edad hab&#237;a colocado aquellas columnas en el conf&#237;n del Mediterr&#225;neo, el Estrecho de Gibraltar, y fueron rotuladas durante tiempo con el lema &#8220;Non plus Ultra&#8221; - no hay nada m&#225;s all&#225;. Con el descubrimiento de Am&#233;rica, la corona espa&#241;ola retuvo las columnas pero cambi&#243; el lema por &#8220;Plus Ultra&#8221; tal y como figura en el escudo actual). El caso es que, para algunos, la estilizaci&#243;n de las dos columnas es lo que habr&#237;a dado lugar al s&#237;mbolo de la S atravesada por dos l&#237;neas, simplificada despu&#233;s en una. Aunque otras teor&#237;as apuntan a que el s&#237;mbolo $ es una corrupci&#243;n de la abreviatura para la palabra &#8220;peso&#8221;, &#8220;<em>ps&#8221;</em> o &#8220;<em>p<sup>s</sup></em>&#8221;. A finales del siglo XVIII esta abreviatura se habr&#237;a simplificado, reduciendo la p a una l&#237;nea vertical sobre la S.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-8" href="#footnote-anchor-8" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">8</a><div class="footnote-content"><p>De hecho, parte de la historiograf&#237;a que m&#225;s se ha ensa&#241;ado con el papel de los espa&#241;oles ha enfatizado que los avances cient&#237;ficos hacia finales del siglo XVII precisamente prosperaron con las derrotas sufridas por los Habsburgo espa&#241;oles en la guerra holandesa. As&#237; lo han afirmado autores como Eisenstein, McCloskey o <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-chispa-del-progreso">Mokyr</a>, para quienes si Espa&#241;a y el conservadurismo cat&#243;lico hubieran prevalecido, puede que no hubiera habido Ilustraci&#243;n ni Revoluci&#243;n Industrial en Europa. Aunque este debate da para mucho m&#225;s.</p></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El enjambre aplaude]]></title><description><![CDATA[Byung-Chul Han, Premio Princesa de Asturias]]></description><link>https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-enjambre-aplaude</link><guid isPermaLink="false">https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/el-enjambre-aplaude</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Jurado]]></dc:creator><pubDate>Sat, 01 Nov 2025 08:02:22 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Ha recibido un premio Princesa de Asturias. Pero no sin pol&#233;mica.</p><p>Byung-Chul Han, fil&#243;sofo surcoreano afincado en Alemania desde hace d&#233;cadas, acaba de ser distinguido con uno de los galardones m&#225;s prestigiosos del &#225;mbito cultural. Filosof&#237;a, tecnolog&#237;a y sociedad se hallan en el epicentro de su reflexi&#243;n. Es imposible no aludir a &#233;l en esta newsletter.</p><p>Y, sin embargo, es ir&#243;nico que el profeta de la fatiga contempor&#225;nea, enemigo declarado del neoliberalismo digital, sin excesivas originalidades m&#225;s all&#225; de la curadur&#237;a conceptual y afor&#237;stica, sea ahora celebrado en buena medida por el mismo sistema que lleva a&#241;os denunciando, despu&#233;s de haberse convertido en un <em>bestseller</em> de libros filos&#243;ficos de bolsillo.</p><p>Han ha sabido sin duda seducir con un diagn&#243;stico contundente a millones de lectores que se han visto atrapados por sus frases breves, afor&#237;sticas, casi lit&#250;rgicas. Dicen que es el fil&#243;sofo m&#225;s le&#237;do en el siglo XXI. Como un predicador reaccionario, Han ha popularizado cierta reflexi&#243;n filos&#243;fica en torno a realidades de nuestro tiempo como la transparencia digital y la hipercomunicaci&#243;n que act&#250;an como nuevas formas de control: ya no obedecemos al poder, lo interiorizamos hasta autoexplotarnos; ya no nos vigilan, nos exhibimos hasta la obscenidad transparente. Pero mientras su fama ha crecido, tambi&#233;n lo ha hecho el ruido de las sospechas: demasiados libros breves, demasiadas frases redondas, demasiado pesimismo rentable.</p><p>&#191;Es Han un pensador de fondo o un estilista del malestar? Sus cr&#237;ticos lo acusan de simplificar y repetirse sin reconocer padrinazgos, de elevar intuiciones ingeniosas al rango de sistema. Otros lo defienden como un espejo necesario, alguien capaz de poner palabras asequibles y diseccionar la ansiedad disfrazada de libertad, el ruido que se pretende comunicaci&#243;n. Todo transido en un relato que tiene musicalidad. Tal vez el premio, m&#225;s que consagrarlo, subraya la iron&#237;a que &#233;l mismo anticip&#243;: el sistema celebra a quien lo diagnostica amargamente, para enriquecer su oferta con una alternativa discursiva bastante inefectiva en la pr&#225;ctica, dentro del ruido de este enjambre digital.</p><p>En sus obras, las circunvalaciones conceptuales de tipo fractal se repiten sin un patr&#243;n evidente en torno a la sociedad digital. Es un pensamiento en espiral, arborescente, dentro de un constante tono dist&#243;pico y cr&#237;tico. Deudor en gran medida de m&#250;ltiples autores a los que no suele dar suficiente cr&#233;dito, sus an&#225;lisis advierten con acierto sobre pr&#225;cticas deshumanizadoras cada vez m&#225;s sutiles, disfrazadas de libertad y conexi&#243;n. Pero arremete con simplezas contra el orden neoliberal sin m&#225;s propuesta que cierto <em>eremitismo</em> ludita. Y, sin embargo, su propio discurso incurre en la paradoja que se&#241;ala: un tono apocal&#237;ptico que, convertido en mercanc&#237;a editorial, se alimenta del mismo sistema que fustiga y al que no plantea reforma posible. Cinco ideas-fuerza, como centros de gravedad, vertebran su pensamiento y permiten entrever no s&#243;lo el peso de su acierto sino, al mismo tiempo, sus deudas conceptuales, as&#237; como sus costuras y carencias.</p><h3>La sociedad del rendimiento y la psicopol&#237;tica</h3><p>Han sostiene que el poder ha mutado en silencio, desplazando sus mecanismos desde la coerci&#243;n visible hacia una din&#225;mica de autogobierno interior. Ya no reprime, motiva; ya no castiga, estimula. En la <em>sociedad del rendimiento</em>, el sujeto cree ser libre mientras se somete a la obligaci&#243;n de producirse a s&#237; mismo, de ser productivo incluso en sus tiempos de ocio. &#8220;<em>T&#250; puedes</em>&#8221; es el nuevo &#8220;<em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/tu-debes">T&#250;</a></em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/tu-debes"> </a><em><a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/tu-debes">debes</a></em>&#8221;, lema que condensa la transici&#243;n de la obediencia al entusiasmo gestionado. Este giro da lugar a lo que Han denomina <em>psicopol&#237;tica</em>: un r&#233;gimen de control emocional que se ejerce desde dentro, no mediante la imposici&#243;n, sino por la interiorizaci&#243;n de la mirada ajena y la necesidad constante de reconocimiento. En este marco, el individuo se concibe como un proyecto interminable de optimizaci&#243;n que explota sus propios recursos afectivos, cognitivos y temporales bajo la ilusi&#243;n de autodeterminaci&#243;n. Convertido en empresario de s&#237; mismo, su libertad se vuelve funci&#243;n de productividad, y el fracaso, signo moral. En esa paradoja, el sujeto contempor&#225;neo act&#250;a simult&#225;neamente como agente y como objeto del poder: productor y producto, verdugo y v&#237;ctima.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg" width="631" height="386.4875" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:539,&quot;width&quot;:880,&quot;resizeWidth&quot;:631,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;La psicopol&#237;tica neoliberal | por Byung-Chul Han | Bloghemia&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="La psicopol&#237;tica neoliberal | por Byung-Chul Han | Bloghemia" title="La psicopol&#237;tica neoliberal | por Byung-Chul Han | Bloghemia" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!a9oX!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F7c394431-b515-4929-92dd-675e3c385f9d_880x539.jpeg 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"><a href="https://bloghemia.com/2021/09/la-psicopolitica-neoliberal-por-byung.html">Fuente</a></figcaption></figure></div><p>Sin embargo, en realidad, la genealog&#237;a de este diagn&#243;stico arranca mucho antes. Por ejemplo, Foucault ya traz&#243; la transici&#243;n del poder soberano al poder disciplinario, y m&#225;s tarde al <em>biopoder</em>, es decir, al control de la vida mediante la normalizaci&#243;n. Su noci&#243;n de &#8220;tecnolog&#237;as del yo&#8221; anticipa el n&#250;cleo de la <em>psicopol&#237;tica</em> haniana: la internalizaci&#243;n del mando. Tambi&#233;n Deleuze desarroll&#243; la idea de las <em>sociedades de control</em>, donde los individuos ya no est&#225;n encerrados en instituciones sino modulados por <em>flujos continuos</em>, precursores directos del <em>rendimiento</em> perpetuo. Y, evidentemente, la cr&#237;tica al trabajo como forma de alienaci&#243;n procede de Marx, que muchos otros autores antes que Han ya la hab&#237;an observado desde su dimensi&#243;n psicol&#243;gica<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-1" href="#footnote-1" target="_self">1</a>. Han hereda ese linaje, pero lo simplifica, desplazando el conflicto entre estructura y deseo hacia un malestar an&#237;mico sin mediaciones materiales. Han explota, parad&#243;jicamente, la idea de la <em>autoexplotaci&#243;n emocional</em> y en el fondo late Nietzsche, y su inversi&#243;n valorativa que transforma la fuerza en culpa y el poder en servidumbre voluntaria.</p><p>La lectura que hace Han de la autoexplotaci&#243;n contempor&#225;nea es brillante en su intuici&#243;n, y conecta con el chirriante discurso del emprendimiento ultraproductivo, de las startups imposibles (muchas veces subsidiadas), de los emprendedores pauperizados y los criptobros obsesionados con madrugar y con los burpees. Tambi&#233;n conecta con esa sociedad exhausta que no es capaz de desconectar digitalmente de sus trabajos, y que implora por que lleguen los fines de semana tanto como acaba derrumbada tras un ritmo de ocio agotador. Pero la enmienda a la totalidad es muy plana en su estructura. Reduce el fen&#243;meno del trabajo y del poder a una categor&#237;a psicol&#243;gica, obviando su dimensi&#243;n econ&#243;mica, pol&#237;tica y tecnol&#243;gica. El capitalismo no sobrevive porque nos convence emocionalmente, sino porque est&#225; inscrito en instituciones, mercados y arquitecturas materiales que Han apenas menciona. Y porque ha resultado ser, de facto, la forma menos imperfecta de sacarnos de la trampa maltusiana de la pobreza cr&#243;nica de nuestra historia. La autonom&#237;a del individuo como proyecto tiene ingentes bondades en la dilatada tradici&#243;n filos&#243;fica<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-2" href="#footnote-2" target="_self">2</a> que Han parece despreciar. Frente a los matices y el rigor conceptual, plantea un discurso cargado de met&#225;foras est&#233;ticas para aprovechar lo que &#233;l mismo sabe que el sistema cultiva en extremo: el emotivismo. Y como lo que hallamos inmediatamente son nuestros estados de &#225;nimo, sin mirar m&#225;s all&#225;, Han deslumbra a millares, con un relato en el que el malestar aparece descontextualizado, flotando en un vac&#237;o &#233;tico donde el sujeto es v&#237;ctima, pero nunca agente.</p><h3>La transparencia y la no-coincidencia del yo</h3><p>La hipercomunicaci&#243;n digital y la sobreexposici&#243;n en redes sociales que vulnera el espacio sagrado de la intimidad, para Han, han vaciado al sujeto de interioridad y la han sustituido por una vigilancia consentida. El yo se disuelve en sus propios reflejos digitales: perfiles, m&#233;tricas, apariencias. En esta l&#243;gica, Han reformula una versi&#243;n digital del pan&#243;ptico de Bentham<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-3" href="#footnote-3" target="_self">3</a>, donde la vigilancia constante, incluso sin un vigilante presente, basta para moldear la conducta. En la <em>sociedad de la transparencia</em>, esa mirada se interioriza: ya no hay torre central, sino millones de sujetos que se observan y comparan a s&#237; mismos en un r&#233;gimen de visibilidad mutua. La autenticidad se sustituye por exposici&#243;n, y el sujeto se vuelve lo que aparenta ser. Han habla aqu&#237; de la <em>no-coincidencia del yo</em>, una existencia que ya no se reconoce en s&#237; misma, sino en su representaci&#243;n. Cuanto m&#225;s nos mostramos, menos nos habitamos. </p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg" width="543" height="382.272" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/bd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:704,&quot;width&quot;:1000,&quot;resizeWidth&quot;:543,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;verne on X: \&quot;Banksy ha ido a Gaza y ha publicado un v&#237;deo y nuevas obras  http://t.co/Tkj0JB5ZkE http://t.co/wa83yiV1B3\&quot; / X&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="verne on X: &quot;Banksy ha ido a Gaza y ha publicado un v&#237;deo y nuevas obras  http://t.co/Tkj0JB5ZkE http://t.co/wa83yiV1B3&quot; / X" title="verne on X: &quot;Banksy ha ido a Gaza y ha publicado un v&#237;deo y nuevas obras  http://t.co/Tkj0JB5ZkE http://t.co/wa83yiV1B3&quot; / X" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!UWyW!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbd2eebc2-bee1-45b1-9826-d612cd134b6c_1000x704.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Pero la reflexi&#243;n por la visibilidad obsesiva de la modernidad tiene ra&#237;ces muy profundas. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/a-quien-vas-a-creer-a-mi-o-a-tus">Lacan ya hab&#237;a visto en el espejo</a> la escena fundacional del yo alienado, siempre dependiente de una imagen que no coincide con el sujeto. Heidegger ya hab&#237;a advertido que el mundo moderno convierte todo en <em>recurso disponible</em>, y si hemos convertido la mera presencia de la naturaleza en un elemento explotable, lo mismo hemos hecho con nuestra propia presencia, con nuestra imagen, olvid&#225;ndonos del aut&#233;ntico ser. Por no hablar de los mecanismos de control sobre los que tanto reflexion&#243; Foucault, incluido el pan&#243;ptico, que identificaba estructuras de vigilancia y coerci&#243;n an&#225;logas en la escuela, la f&#225;brica, el hospital y la misma c&#225;rcel. Y esa explotaci&#243;n del yo que nos fragmenta en roles e identidades diversas form&#243; tambi&#233;n parte de la reflexi&#243;n de Simmel. Es imposible que no resuene Baudrillard con sus <em>simulacros</em> que crean la hiperrealidad, habida cuenta de que esa transparencia es ficticia, proyectada e impostada. Como en las publicaciones en redes en las que todo el mundo parece feliz, pleno, lleno de actividades y amistades, generando ansiedad en quienes no llegan sum&#225;ndose al circo de las apariencias. Un circo contra el que ya hab&#237;a arremetido Kierkegaard, consciente de la imposibilidad de coincidir aut&#233;nticamente con uno mismo, con el fundamento del ser propio, en una &#233;poca dominada por la multitud y la mirada ajena - ya hace casi dos siglos - que conduce a la <em>desesperaci&#243;n</em>, p&#233;rdida de autenticidad en Sartre y de nuevo en Heidegger.</p><p>Han hereda estas tesis, pero sin su iron&#237;a m&#225;s corrosiva y confunde la cr&#237;tica ontol&#243;gica con la nostalgia. En su denuncia de la transparencia, presupone un pasado en que el sujeto habr&#237;a gozado de una interioridad intacta, un espacio de autenticidad no mediado, idealizando formas predigitales de mediaci&#243;n<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-4" href="#footnote-4" target="_self">4</a>. Esta nostalgia no dejar&#237;a de ser algo anecd&#243;tico, si no tuviera importantes consecuencias, pues el peligro del soliloquio que deviene normativo es bien conocido: los abanderados de lo <em>aut&#233;ntico</em> (del destino, del sentido, de lo verdadero, de lo sublime&#8230;) suelen traer propuestas <em>iluminadas</em> que rechazan la discrepancia. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/ecos-germanos-iiiii">Que se repliegan en el romanticismo irracional que engendra monstruos</a>. Lo cierto, es que esa interioridad pura nunca existi&#243;: como recordar&#237;a Derrida, el yo siempre ha sido relacional, textual, atravesado por la mirada del otro. Al absolutizar la p&#233;rdida, Han cae en un romanticismo antimoderno que idealiza el secreto y el silencio como si fuesen virtudes morales. Su cr&#237;tica al yo transparente es potente como advertencia, pero pobre como an&#225;lisis: no distingue entre visibilidad impuesta, visibilidad elegida o visibilidad emancipadora. Adem&#225;s, como en el caso anterior, resulta algo ir&#243;nica esta cr&#237;tica cuando, en todo su apoyo, Han echa principalmente mano de quienes han contribuido a la disoluci&#243;n y cr&#237;tica del sujeto moderno, como sucede con Heidegger o Foucault, dando por inertes todas las versiones del proyecto ilustrado por su emancipaci&#243;n. La transparencia, para &#233;l, es siempre amenaza; nunca posibilidad. Y los medios tecnol&#243;gicos - aunque nunca neutrales - no sirven s&#243;lo al prop&#243;sito destructivo al que apunta.</p><h3><strong>La positividad y la expulsi&#243;n de lo distinto</strong></h3><p>La sociedad digital anclada en el emotivismo edulcorado se manifiesta para Han en la <em>positividad</em>, con la que el individuo se rinde pleites&#237;a, interpretando constantemente la realidad de forma aditiva y narcisista. El medio digital <em>borra toda forma de negatividad</em>, afirmando constantemente posibilidades nuevas sin negar alternativas. As&#237;, Han se hace eco del <em>me gusta</em> - <em>like</em> - t&#237;pico de tantas redes sociales para mostrar c&#243;mo el exceso de positividad &#8212;la obligaci&#243;n de ser feliz, productivo y entusiasta&#8212; elimina el conflicto y la negatividad, condiciones necesarias del pensamiento y la alteridad. M&#225;s all&#225; de la inyecci&#243;n de dopamina que la gratificaci&#243;n social genera en nosotros hasta volverse adictiva, Han ve en este clima un mecanismo de exclusi&#243;n m&#225;s eficaz que la represi&#243;n: la expulsi&#243;n de lo distinto. Todo lo que desaf&#237;a la armon&#237;a del sistema se margina bajo la apariencia de tolerancia. La apariencia de pura positividad niega la negatividad, hace de la enfermedad y la muerte un tab&#250;, de la incomodidad, la incoherencia, lo err&#225;tico, lo feo, lo deforme y lo que no es normativo, un espacio inhabitable. El mundo se vuelve plano, sin resistencia, anestesiado por un optimismo obligatorio.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg" width="525" height="350" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/f8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:350,&quot;width&quot;:525,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;Likes addiction Addicted to likes, thumbs-up dependence, social media  madness, selfie addiction, posting photos, self esteem problem flat design  modern illustration 10925525 Vector Art at Vecteezy&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="Likes addiction Addicted to likes, thumbs-up dependence, social media  madness, selfie addiction, posting photos, self esteem problem flat design  modern illustration 10925525 Vector Art at Vecteezy" title="Likes addiction Addicted to likes, thumbs-up dependence, social media  madness, selfie addiction, posting photos, self esteem problem flat design  modern illustration 10925525 Vector Art at Vecteezy" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yt-Z!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff8b576ae-8cee-4275-a5d8-8f81e69b1aba_525x350.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>De nuevo, Han no es especialmente original en estas ideas. Su cr&#237;tica es tremendamente deudora, entre muchos otros, de la Escuela de Frankfurt, donde Adorno y Horkheimer ya denunciaron c&#243;mo la raz&#243;n instrumental genera una cultura homog&#233;nea que asfixia la diferencia, normalizando e industrializando por ejemplo la expresi&#243;n art&#237;stica. En esa l&#237;nea Marcuse subray&#243; la <em>unidimensionalidad</em> del hombre, forzada a su juicio por el capitalismo avanzado que neutraliza toda alternativa. Su cr&#237;tica bebe asimismo de las fuentes metaf&#237;sicas de fil&#243;sofos como Heidegger o Sartre que dedicaron a <em>la nada</em> muchas de sus reflexiones m&#225;s densas, especialmente con esa capacidad humana para introducir la nada en el ser y ejercer su libertad en la construcci&#243;n de alternativas.</p><p>Sin embargo, aunque aceche al triunfalismo de la psicolog&#237;a positiva, estilo Mr. Wonderful, Han se convierte en Mr. Sorrowful o Mr. Awful, adoptando un tono de predicador moral lastimero que se alimenta de su propia queja. Hereda la sospecha <em>conspiranoica</em> de sus predecesores y la reviste de lenguaje psicol&#243;gico. Identifica en el optimismo contempor&#225;neo una violencia sist&#233;mica &#8212;y no le falta algo de raz&#243;n&#8212;, pero su an&#225;lisis se detiene justo antes de ofrecer una salida. La negatividad se convierte en fetiche: todo lo luminoso ser&#237;a sospechoso, todo lo afirmativo, trivial. Sin dial&#233;ctica, su pensamiento cae en lo que Adorno habr&#237;a llamado una &#8220;negatividad vac&#237;a&#8221;: un gesto de oposici&#243;n perpetua que ya no transforma, s&#243;lo lamenta. Adem&#225;s, su idea de &#8220;lo distinto&#8221; es abstracta, sin carne ni rostro; carece de la densidad &#233;tica que s&#237; alcanza, por ejemplo, Levinas. Al expulsar la positividad de su sistema, Han reproduce el mismo dualismo que denuncia. Y que adem&#225;s resulta incompleto, romo, porque las experiencias negativas siguen llamando a nuestra puerta y las TIC nos hacen especialmente conscientes de ellas, por ejemplo al recordarnos de forma mucho m&#225;s documentada la fragilidad de la vida humana en cualquier rinc&#243;n del planeta, y la caducidad de nuestra propia vida, retratada con el paso inexorable del tiempo en el registro digital. Y &#191;qu&#233; hay de los matices que reconocen el poder de la tecnolog&#237;a para, sin ingenuidad, visibilizar y denunciar situaciones de dolor y de pobreza ocultas, que abren una ventana para la organizaci&#243;n de los sin voz, de quienes viven al margen de los discursos oficiales, de quienes intentan organizar la disidencia ante situaciones de sufrimiento? &#191;Y qu&#233; hay, por otro lado, de la negatividad que los algoritmos cultivan y aceleran? &#191;qu&#233; hay del enconamiento negativo y de la discordia que, lejos de la positividad, alimentan ensordecedoramente el ruido que erosiona la confianza?</p><h3><strong>El enjambre digital y la infocracia</strong></h3><p>El sujeto contempor&#225;neo ya no forma parte de una comunidad, sino de un <em>enjambre digital</em>: millones de individuos conectados, como una bandada desorganizada, que generan un ruido ca&#243;tico, reactivo y fugaz. Un zumbido que desdibuja hasta nivelar todos los discursos, disipando las fuerzas de una racionalidad cr&#237;tica con las estructuras de poder y de dominio. As&#237; caracteriza Han a la sociedad digital, tejida por redes que no construyen deliberaci&#243;n, sino sincron&#237;a emocional. El zumbido de la multitud en la arena digital es capaz as&#237; de asimilar como entrop&#237;a absorbente toda disidencia. En ese ecosistema, el poder entonces adopta la forma de <em>infocracia</em>: el dominio a trav&#233;s del flujo de datos, de la atenci&#243;n y del algoritmo. No hay censura, sino sobreinformaci&#243;n. Este enjambre viene provocado por la revoluci&#243;n digital que ha dinamitado la cl&#225;sica comunicaci&#243;n vertical propia de las jerarqu&#237;as modernas por una horizontalidad postmoderna en la que Han considera que se ha producido una <em>desmediatizaci&#243;n, </em>una entrega transparente de nuestras intimidades, todos con todos. Esto ha acelerado el individualismo creciente af&#237;n al consumo que incentiva el capitalismo y que nos atomiza socialmente. Han lleva a&#241;os diagnosticando los efectos del medio digital que <em>nos aleja cada vez m&#225;s del otro, </em>se&#241;alando la primac&#237;a de la soledad en el ambiente hiperconectado de nuestro tiempo, subyacente a las numeros&#237;simas interconexiones meramente superficiales con las que apenas nos rozamos.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png" width="577" height="384.7987637362637" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:971,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:577,&quot;bytes&quot;:2549459,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://newsletter.ingenierodeletras.com/i/177343133?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BlRW!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F79e49162-5da1-4794-843d-79621a46383e_1536x1024.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>De nuevo, el an&#225;lisis del enjambre digital &#8212;esa multitud dispersa que sustituye la acci&#243;n com&#250;n por la reacci&#243;n instant&#225;nea&#8212; tiene ra&#237;ces m&#225;s hondas que las met&#225;foras de Han. La disoluci&#243;n del individuo aut&#243;nomo t&#237;picamente kantiano fue moneda com&#250;n en aquella &#233;poca de masas de los totalitarismos que Ortega predijera. Aunque Han cita levemente a Gustave Le Bon y su psicolog&#237;a de las masas, parece ignorar pronto las sutilezas y las densidades conceptuales volcadas sobre aquella <em>rebeli&#243;n de las masas</em> frente a la que Sartre se rebelar&#237;a con su denuncia de la mala fe que se entrega a la heteronom&#237;a. Arendt escarb&#243; tambi&#233;n en aquellas profundidades de la sociedad de masas que destruye el <em>espacio p&#250;blico</em>, el lugar donde los hombres aparecen ante los otros para deliberar y actuar. Y sin apenas darles cr&#233;dito, Han se va volviendo deudor de ideas ajenas que resuenan constantemente entre sus alambicados conceptos. Ideas mucho m&#225;s fundamentadas y al mismo tiempo discutidas como las del <em>polite&#237;smo moral </em>de Weber, <em>la condici&#243;n postmoderna</em> de Lyotard<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-5" href="#footnote-5" target="_self">5</a>, la <em>modernidad l&#237;quida</em> de Bauman, el <em>pensamiento d&#233;bil</em> de Vattimo, la <em>sociedad del espect&#225;culo</em> de Debord, la <em>sociedad de la informaci&#243;n</em> de Castells, etc.</p><p>El diagn&#243;stico del enjambre es una de las met&#225;foras m&#225;s potentes de Han&#8230; y una de las m&#225;s fr&#225;giles. Su visi&#243;n de las redes como masas atomizadas omite la complejidad de las din&#225;micas digitales reales: la emergencia de comunidades deliberativas, de resistencias, de solidaridades in&#233;ditas. Han orilla sin matiz ni reflexi&#243;n ulterior las consecuencias positivas de la orfandad de los grandes metarrelatos que movilizaron al hombre-masa irreflexivo, de este ocaso bienvenido de ideolog&#237;as monol&#237;ticas que a tantos millones masacraron. Del relativismo liberal que ampara nuestra libertad de expresi&#243;n. Y por supuesto, elude el contrapunto normativo que Habermas ofreci&#243; con su <em>acci&#243;n comunicativa</em> y la posibilidad de una esfera p&#250;blica racional, d&#225;ndola por perdida. Adem&#225;s Han coquetea con ignorar que esa <em>desmediatizaci&#243;n</em> digital que ciertamente ha revolucionado ciertas actividades<a class="footnote-anchor" data-component-name="FootnoteAnchorToDOM" id="footnote-anchor-6" href="#footnote-6" target="_self">6</a> no evita que nuevas formas de intermediaci&#243;n emerjan, como por ejemplo y precisamente a trav&#233;s de plataformas digitales y sus algoritmos. Al reducir lo digital a ruido, sustituye el an&#225;lisis emp&#237;rico por una alegor&#237;a moral. Y su concepto de <em>infocracia</em> carece del rigor pol&#237;tico y la profundidad anal&#237;tica que tuvieron sus predecesores como Arendt, Castells o Habermas: no examina la infraestructura del poder informacional, ni sus contradicciones, ni su enorme potencial en positivo para la emergencia de nuevas formas de legitimaci&#243;n, <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/los-retos-de-la-democracia-digital">de mayor participaci&#243;n democr&#225;tica</a>, de obtenci&#243;n de nuevo conocimiento. Falta en Han un reconocimiento m&#225;s equilibrado de las lecciones de otros episodios hist&#243;ricos revolucionarios como el de la imprenta y sus efectos en el medio y largo plazo. Su descripci&#243;n del enjambre es tan totalizadora que resulta ciega a la pluralidad, al conflicto y a la creatividad. Adem&#225;s, aunque las TIC bajo un uso compulsivo amenacen con desplazar la comunicaci&#243;n natural m&#225;s directa y nos a&#237;sle, &#191;c&#243;mo ignorar las enormes ventajas que han generado al aumentar radicalmente nuestro radio comunicativo de forma antes inimaginable? &#191;c&#243;mo eludir su capacidad para dinamizar econom&#237;as en pa&#237;ses en desarrollo, para facilitar el acceso al conocimiento y habilitar estrategias de <em>leapfrogging</em>, para hacer que fluya el intercambio cultural y comercial que es fortalecedor de la paz y el crecimiento? La red se convierte en un infierno sin matices, donde toda comunicaci&#243;n es alienaci&#243;n y toda visibilidad, p&#233;rdida. Han desprecia que por ellas tambi&#233;n fluye la indignaci&#243;n racional, la b&#250;squeda de espacios para el intercambio intersubjetivo de perspectivas y argumentaciones, la organizaci&#243;n de fuerzas sociales emergentes que luchan por solidificarse. El s&#237;mil que apela al zumbido y a la entrop&#237;a simb&#243;lica que genera el medio digital desliza sin advertirlo que, bajo la apariencia ca&#243;tica y el ruido de este movimiento de las abejas, tambi&#233;n puede existir un conjunto organizado, jer&#225;rquico y emergente, que puede edificar un orden <em>en busca de una nueva colmena</em>. El propio discurso de Han no deja de ser un nuevo relato, pero que desinfla las expectativas y obvia la heterogeneidad de este <em>enjambre</em>. Su diagn&#243;stico es contundente, pero escaso en matices. Negar la esperanza es ponerse ya del lado que se critica. Aunque tambi&#233;n quepa matizar cualquier optimismo ingenuo, el pesimismo de Han parece no dejar apenas espacio m&#225;s que para la resignaci&#243;n.</p><h3><strong>La desaparici&#243;n del eros y el aroma del tiempo</strong></h3><p>Finalmente, en la aceleraci&#243;n constante de nuestro tiempo digital se extinguen para Han el <em>deseo</em> y la <em>espera</em>. Han lo llama la <em>agon&#237;a del eros</em>: la incapacidad de mirar al otro sin consumirlo. Sin pausa, no hay profundidad; sin demora, no hay v&#237;nculo. Si el consumo acelerado nos permite saltar a golpe de un clic entre pantallas, series o productos en un e-commerce, as&#237; sucede con nuestras relaciones de amistad y de amor, que apenas resisten un asalto y se diluyen en la superficie. Es preciso el renacimiento de la experiencia er&#243;tica como fundamento de toda &#233;tica y comunidad posible. Recuperar el <em>Eros</em> implica recuperar la capacidad de admirar, escuchar y cuidar. Y as&#237; Han lamenta en paralelo que hayamos perdido el ritmo interior que daba sentido a la existencia. Vivimos fragmentados, sin continuidad, corriendo sin direcci&#243;n. Recuperar ese <em>aroma del tiempo</em> &#8212;olerlo, demorarse en &#233;l&#8212; es, para Han, el gesto m&#225;s radical frente a la m&#225;quina del presente. Y para eso apela al retorno del ritual, de la actividad manual, del sosiego y el silencio.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg" width="400" height="314" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:314,&quot;width&quot;:400,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:27324,&quot;alt&quot;:&quot;La agon&#237;a del Eros - 1&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="La agon&#237;a del Eros - 1" title="La agon&#237;a del Eros - 1" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!aBdw!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0e03a8cb-3ece-4dbd-ba57-d7f69c7ceceb_400x314.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>No parece andar Han desalineado con el lamento por la p&#233;rdida de la pausa en un mundo cada vez m&#225;s vol&#225;til, incierto y acelerado. Pero la p&#233;rdida del eros y del tiempo vivido es una queja antigua que se remonta m&#225;s all&#225; de Benjamin, que ya lamentaba la desaparici&#243;n de la <em>experiencia narrativa</em> que suplanta las historias por est&#237;mulos. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/las-metamorfosis-de-cronos">Cabe reconocer que nuestra propia percepci&#243;n del tiempo sigue vi&#233;ndose alterada por la tecnolog&#237;a</a>. Pero es ineludible en esa reflexi&#243;n citar a autores como Bergson y su <em>dur&#233;e</em> como tiempo vivido, denso y cualitativo que no admite m&#233;trica; o sin lugar a dudas a Fromm que, distinguiendo entre ser tener y ser, entre el amor y el consumo, profundiza en <em>el arte de amar</em> mucho m&#225;s que Han para nombrar el agotamiento de la capacidad de cuidar, esperar y entregarse. Ciertamente Han reconoce en Badiou su idea del amor como experiencia de la diferencia: amar es aceptar la otredad, nacer en el mundo desde el punto de vista del otro. Pero el amor es mucho m&#225;s que una <em>resistencia frente a la homogeneizaci&#243;n neoliberal</em>, y su fundamento se halla incluso m&#225;s all&#225; del eros, pues en el <em>agap&#233;</em> tambi&#233;n se abre la posibilidad generosa de una entrega como pr&#225;ctica de libertad interior.</p><p>El tono aqu&#237; de Han alcanza m&#225;s el lirismo que la filosof&#237;a, en un tono casi pastoral y m&#237;stico que apela al silencio, la lentitud y la contemplaci&#243;n. Pero su cr&#237;tica del tiempo acelerado y del eros consumido incurre en un esencialismo que bordea el misticismo. Habla del aroma del tiempo como si el ritmo pausado fuera una virtud en s&#237; misma, olvidando que la aceleraci&#243;n tambi&#233;n ha sido fuente de emancipaci&#243;n y descubrimiento. Su defensa del eros remite m&#225;s a una est&#233;tica de la nostalgia de algo que nunca fue que a una teor&#237;a del deseo: no distingue entre el amor como v&#237;nculo &#233;tico, al que apuntara m&#225;s Fromm, y el amor como experiencia existencial, propio por ejemplo de Bataille. De forma que Han sustituye la reflexi&#243;n filos&#243;fica por un tono eleg&#237;aco. Y ah&#237; radica su paradoja: cuanto m&#225;s invoca la lentitud, m&#225;s r&#225;pidamente se consume su pensamiento en la econom&#237;a editorial del instante.</p><div><hr></div><p>En suma, Han nos sirve menos como or&#225;culo que como s&#237;ntoma: se&#241;ala con precisi&#243;n quir&#250;rgica los v&#233;rtigos del presente &#8212;el enjambre, la transparencia, la positividad, el tiempo que se deshila&#8212;, pero su bistur&#237; detiene el corte antes de la cirug&#237;a. Ah&#237; est&#225; su utilidad y su l&#237;mite. Conviene leerlo en claroscuro: agradecer la alarma que enciende y, a la vez, desconfiar del magnetismo de su pesimismo rentable; asumir que hay pan&#243;pticos en red, s&#237;, pero tambi&#233;n fisuras, rituales que vuelven, comunidades que se inventan y eros que aprenden otras gram&#225;ticas. Si algo nos deja su premio es una tarea sobria: separar se&#241;al de ruido, devolver espesor a las palabras &#8220;libertad&#8221;, &#8220;tiempo&#8221; y &#8220;comunidad&#8221; sin nostalgia ni triunfalismo, y exigir a la cr&#237;tica que no se agote en el diagn&#243;stico sino que arriesgue dise&#241;o institucional, imaginaci&#243;n t&#233;cnica y pr&#225;ctica c&#237;vica. Lo contrario ser&#237;a quedarnos a vivir en el zumbido coleccionando bestsellers filos&#243;ficos en la estanter&#237;a del sal&#243;n.</p><p>Gracias por leerme.</p><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-1" href="#footnote-anchor-1" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">1</a><div class="footnote-content"><p>Lacan ya hab&#237;a reinterpretado la noci&#243;n de alienaci&#243;n en clave psicoanal&#237;tica, como escisi&#243;n del sujeto en el lenguaje y subordinaci&#243;n al deseo del Otro. O Herbert Marcuse, desde la teor&#237;a cr&#237;tica, hab&#237;a explorado la dimensi&#243;n libidinal del trabajo y del consumo en <em>Eros y civilizaci&#243;n</em>, anticipando la idea de una represi&#243;n interiorizada. Incluso Erich Fromm dio un paso semejante al analizar la enajenaci&#243;n afectiva y la &#8220;personalidad mercantil&#8221;.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-2" href="#footnote-anchor-2" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">2</a><div class="footnote-content"><p>Remont&#225;ndonos, la vida como <em>quehacer</em> que dir&#237;a Ortega; la condena del <em>ser-para-s&#237;</em> se Sartre a ser libre y a dotarse de una esencia de la que carece de partida; el <em>cuidado de s&#237;</em> (Selbst) de Nietzsche, incluso; la naturaleza humana por edificar, ya en Pico de la Mirandola&#8230;</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-3" href="#footnote-anchor-3" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">3</a><div class="footnote-content"><p>El <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pan%C3%B3ptico">pan&#243;ptico</a> de Bentham es una estructura carcelaria ideada para el control de presos con un m&#237;nimo de vigilantes.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-4" href="#footnote-anchor-4" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">4</a><div class="footnote-content"><p>Han s&#237; acude, por ejemplo, a Barthes, para apelar al privilegio de la fotograf&#237;a anal&#243;gica como directa <em>emanaci&#243;n del referente</em>. Pero, &#191;es que acaso alguna vez hubo tal representaci&#243;n directa? &#191;no sigue eligiendo el fot&#243;grafo un encuadre, una luz, un momento, un filtro&#8230; casi como lo hace el pintor del hiperrealismo pict&#243;rico? &#191;no estaba ya superado, al menos desde el giro copernicano de Kant, que debemos asumir que nos hallamos en un intercambio intersubjetivo de representaciones compartidas que son s&#243;lo un reflejo de la realidad? Apelar a una supuesta primac&#237;a de la fotograf&#237;a cl&#225;sica en este efecto s&#243;lo contribuye a acrecentar el mito sobre la bondad y autenticidad de lo predigital, como parece hacer Han, en una postura que roza el ludismo.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-5" href="#footnote-anchor-5" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">5</a><div class="footnote-content"><p>Han hereda la idea postmoderna, ya desde Lyotard, de que el encadenamiento de discursos, que las propias TIC posibilitan, es indefinido y de que m&#225;s all&#225; de que existan mecanismos de censura encubiertos (algor&#237;tmicos, por ejemplo), ha hecho del ruido una constante que subsume toda expresi&#243;n cr&#237;tica amenazante en el zumbido permanente del enjambre. <a href="https://newsletter.ingenierodeletras.com/p/la-informacion-nos-hizo-humanos">La informaci&#243;n &#250;til que nos hizo humanos</a> se neutraliza a s&#237; misma cuando se desborda ahogada en la infobasura.</p></div></div><div class="footnote" data-component-name="FootnoteToDOM"><a id="footnote-6" href="#footnote-anchor-6" class="footnote-number" contenteditable="false" target="_self">6</a><div class="footnote-content"><p>M&#225;s all&#225; de la <em>uberizaci&#243;n </em>de muchas actividades econ&#243;micas (consumo, viajes, alquileres, bienes de segunda mano, econom&#237;as colaborativas&#8230;) tambi&#233;n ha impactado en la forma en que consumimos la informaci&#243;n period&#237;stica, en que nos relacionamos socialmente, nos emparejamos, etc.</p></div></div>]]></content:encoded></item></channel></rss>