En las tribus de cazadores-recolectores, sincronizar actividades no era un divertimento, sino una necesidad vital. Quizá por eso el ritmo que permea la música nos resulta tan natural e intuitivo. Cazar, recolectar, proteger, cuidar... todo exigía coordinación temporal. De ahí emergieron formas primitivas de moral: un código que reforzaba la cohesión interna del grupo. Sincronía ética para sobrevivir. Pero esta moral tenía fronteras. Era distinta cuando se aplicaba dentro del grupo (endogrupal) que frente al otro (exogrupal) con quien el grupo competía. Moral tribal, ajustada al compás de la supervivencia. La sincronía es esencial tanto para competir como para cooperar, que es lo que nos ha definido como especie.
Es curioso, estoy viviendo en Qatar, artificialmente sesgado hacia el Oeste en su horario oficial (y sin horario de verano). España, por su parte, está igualmente escorada, pero hacia el Este. Ambas con el fin de converger con centroeuropa. Eso resulta en que países que deberían tener más de tres horas de desfase horario vayan a mantener una diferencia de solo una hora a partir de esta noche.
Excelente artículo Javi donde conectas multitud de puntos. Lectura para re-leer con calma un par de veces más por lo menos.
Gracias por la mención 😀
En las tribus de cazadores-recolectores, sincronizar actividades no era un divertimento, sino una necesidad vital. Quizá por eso el ritmo que permea la música nos resulta tan natural e intuitivo. Cazar, recolectar, proteger, cuidar... todo exigía coordinación temporal. De ahí emergieron formas primitivas de moral: un código que reforzaba la cohesión interna del grupo. Sincronía ética para sobrevivir. Pero esta moral tenía fronteras. Era distinta cuando se aplicaba dentro del grupo (endogrupal) que frente al otro (exogrupal) con quien el grupo competía. Moral tribal, ajustada al compás de la supervivencia. La sincronía es esencial tanto para competir como para cooperar, que es lo que nos ha definido como especie.
Muy bueno. No lo sabía.
Maravilloso, como cada semana.
Es curioso, estoy viviendo en Qatar, artificialmente sesgado hacia el Oeste en su horario oficial (y sin horario de verano). España, por su parte, está igualmente escorada, pero hacia el Este. Ambas con el fin de converger con centroeuropa. Eso resulta en que países que deberían tener más de tres horas de desfase horario vayan a mantener una diferencia de solo una hora a partir de esta noche.
Qué curioso Ángel. Un vivo ejemplo de lo que contaba. Y un placer que me leas ¡desde Qatar!
Muchas gracias, Javi.
Te ha salido un texto delicioso. Me alegro de haber servido de algún modo de inspiración :)