Desconocía las historias que cuentas de científicos, me han parecido bastante ilustrativas, que ilustres, valga la redundancia, se autoengañen y equivoquen y que el sistema no sea capaz de detectarlo..Y eso me parece extensivo a otras profesiones y actividades también..
A medida que te leía me acordaba de la caída al abismo de Luc Montagnier. Y bueno, veo que precisamente ese resultaba ser el fondo del asunto.
Tiene toda la pinta. El caso de Pauling es emblemático, pero ni mucho menos el único.
Desconocía las historias que cuentas de científicos, me han parecido bastante ilustrativas, que ilustres, valga la redundancia, se autoengañen y equivoquen y que el sistema no sea capaz de detectarlo..Y eso me parece extensivo a otras profesiones y actividades también..