¡Muy bueno! El primer párrafo lleva de la mano hacia la información estructurada.
La historia de Rosalind Franklin es penosísima, ¿no? Vale añadir que Watson, mucho más que Crick, la trató con desdén (se refirió a ella como "Rosy", un apodo que ella nunca usó, en el artículo de Nature) y redujo su contribución.
Y vaya que Watson siguió acumulando controversias con sus comentarios sobre las "razas", la inteligencia y la sexualidad. Un caso crónico de nobelitis.
Muy cierto. Los excesos de los premios Nobel han merecido incluso el establecimiento de un sesgo con nombre propio, precisamente por el aura de infalibilidad con que les maldice el premio, porque muy pocos se atreven a llevarles la contraria.
Tocayo, de verdad que encuentro vasto placer al leerte. Sobre todo, por el aprendizaje que me llevo, el descubrimiento genuino en tus palabras escritas.
Otra científica a la que no se le reconoce su descubrimiento
Buenísimo. Gracias por seguir escribiendo!
¡Muy bueno! El primer párrafo lleva de la mano hacia la información estructurada.
La historia de Rosalind Franklin es penosísima, ¿no? Vale añadir que Watson, mucho más que Crick, la trató con desdén (se refirió a ella como "Rosy", un apodo que ella nunca usó, en el artículo de Nature) y redujo su contribución.
Y vaya que Watson siguió acumulando controversias con sus comentarios sobre las "razas", la inteligencia y la sexualidad. Un caso crónico de nobelitis.
Muy cierto. Los excesos de los premios Nobel han merecido incluso el establecimiento de un sesgo con nombre propio, precisamente por el aura de infalibilidad con que les maldice el premio, porque muy pocos se atreven a llevarles la contraria.
Gracias por el comentario.
Tocayo, de verdad que encuentro vasto placer al leerte. Sobre todo, por el aprendizaje que me llevo, el descubrimiento genuino en tus palabras escritas.
Me alegro mucho, Javier. Solo comparto las curiosidades que me han llamado previamente la atención. ¡Nos leemos!